|
Uruguay
devaluó y Argentina “O nos salvamos
todos o se cae la economía del continente" es el mensaje
acordado que los países del Mercosur quieren que llegue al
Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. El mensajero sería
nada menos que el presidente mexicano, Vicente Fox, que el próximo
3 de julio aterrizará en Buenos Aires para participar de una
cumbre ampliada de mandatarios del bloque. Días atrás el
senador Raúl Alfonsín, que fuera presidente de Argentina, reclamó
que se creara un parlamento mercosuriano, para hacerle frente al
Fondo Monetario Internacional y a la Casa Blanca. Como en pocas
oportunidades, en la semana comprendida entre el 17y el 22 de
junio, se proyectó tan nítidamente en los grandes centros de
decisión un cúmulo de opiniones e iniciativas sobre temas económicos
destinadas a incidir políticamente, a mediano y largo plazo, en
los países del Cono Sur de América. Desde Estados
Unidos o desde Europa llegó insistentemente la versión de que el
“virus Argentino” podría extenderse a Uruguay, Chile y
Brasil y sobre el final de la semana se empezó a incorporar a
México. El Wall Street Journal interrogándose si Brasil puede
ser la próxima Argentina escribió: “Esta es la pregunta que
aterroriza a los mercados de divisas, acciones y bonos al tiempo
que la economía más importante de América Latina parece
inclinarse hacia una potencial explosiva crisis de su deuda”. Sobre Uruguay (al
iniciarse la semana), simultáneamente con el anuncio de que el
FMI le amplió su crédito en U$S 1.500 Millones, se dijo que éste
préstamo “ se debe, a que la crisis que afecta a la región fue
mayor a la prevista inicialmente por el organismo multilateral de
crédito”. Como rasgo
distintivo de la semana estuvo el insistir en vincular desde la
prensa norteamericana que las dificultades que empieza a tener
Brasil se ven aumentadas “por el posible triunfo de la
izquierda en los comicios de octubre y los temores de un probable
incumplimiento de la importante deuda interna del país, que
representa más del 70% de sus 370 mil millones de reales de
producción económica”. A esta forma de incidir sobre la compleja situación que viven nuestras naciones, parece responder críticamente la prensa europea, demostrando una vez más que los intereses económicos empresariales, principalmente españoles, siguen colisionando en América con los norteamericanos : “El 'efecto Lula' no nos preocupa, después del caos vivido por los inversores españoles afincados en Argentina se avecinan unas interesantes elecciones en Brasil, previstas para el 10 de octubre. Hace meses se dijo que el favorito para ganar esos comicios, el izquierdista Luis Ignacio 'Lula' Da Silva, iba a provocar un desastre similar al argentino. Pues bien, a medida que se acerca la fecha, los inversores que le temían van apaciguando sus miedos y el propio 'Lula' se está encargando de transmitir mensajes de tranquilidad a quienes allí tienen la pasta”. En concreto, las multinacionales españolas prevén un buen entendimiento con el favorito brasileño y vaticinan que una vez que obtenga la presidencia, será un aliado fiel, socialdemócrata, eso sí, pero conocedor de ciertos límites. O sea, como el chiste del dentista. "Vamos a llevarnos bien..." (CANOA 18/06/02). Luego de estas
definiciones españolas el diario inglés The Guardian pareció
esbozar una critica sobre las políticas sugeridas por el FMI,
diciendo: “Luego de cuatro años de depresión, Argentina está
a punto de derrumbarse hacia adentro”... “El ánimo febril
experimentado en los mercados financieros la semana pasada no fue
simple espuma, sino el reflejo de una profunda ansiedad sobre la
salud de la economía global. En estas circunstancias excede los límites
creer que una reducción del gasto público en Argentina –
cuando la economía se contrae un 15% anual – hará que los
inversores internacionales regresen a Buenos Aires. Pero el FMI y
el G7 parecen contar con ello”. La semana se cerró
con fuertes titulares de prensa que anunciaban “Brasil, en caída
libre“ “viernes negro en Brasil”. Con el amenazante “riesgo país” llegando a 1760 puntos y el real devaluándose, una vez más se reiteró que “el efecto Lula y la baja en la calificación de Moody´s fue más decisivo para los inversores que el apoyo del FMI y la iniciativa del gobierno brasileño de que usará 10.000 millones de dólares del FMI para reforzar las reservas internacionales frente a ataques cambiarios. Luego se continuó insistiendo con el conocido sondeo hecho a escala nacional entre el 12 y el 16 de junio, que da ganador a Lula, el dólar registró una nueva alza que osciló en torno al dos por ciento respecto al martes llegando a 2,771 reales. Con el argumento de
que hay un "brusco sentimiento negativo" entre los
inversionistas acerca de este país la firma calificadora
estadounidense Moody's Investors rebajó hoy las perspectivas a
medio plazo de la economía de Brasil de estables a negativas. Mientras esta
fuerte campaña de opinión publica continuaba, el vicepresidente
de Brasil, Marco Maciel insistía "Esta democracia
brasileña tiene raíces muy profundas, porque tenemos estabilidad
política, económica y tranquilidad social. "De ahí que no
veo ninguna razón para el nerviosismo, a no ser la mera
especulación.” Inacio Lula da Silva, difundía una "Carta al pueblo brasileño" en la que reitera, que si es presidente, honrará "todos los compromisos" y respetará "los contratos financieros nacionales e internacionales ya asumidos por el actual gobierno". Esta “Carta”
responde a inversores y operadores bursátiles y financieros, que
en la última semana, desestabilizaron a los mercados brasileños
especulando con la "incertidumbre" que genera un
posible de triunfo de Lula. "Lo que se dejó
de hacer en ocho años no será resuelto en ocho días. No hay
milagros en la vida de un pueblo y de un país". El modelo
político y económico –dijo el candidato del PT- tendrá que
ser cambiado, pero "la mudanza no será hecha de la noche
para el día sino que envolverá una amplia negociación
nacional". En función de esta
realidad que, sin duda la hemos observado con mucha atención y la
hemos proyectado también hacia el futuro, hemos tomado la decisión
de perfeccionar y consolidar todos los pasos que en materia
cambiaria habíamos venido dando desde mediados del año pasado en
el sentido de darle mayor flexibilidad a nuestro sistema cambiario
para adaptarse a las condiciones cambiantes de la región que se
han hecho aún más variables en las últimas semanas. En
consecuencia los pasos que hemos dado hasta ahora, en el sentido
de darle flexibilidad al sistema cambiario a través de la
apertura creciente de la banda de flotación, creemos que en estas
circunstancias inevitablemente requieren -como decía- una
consolidación y perfeccionamiento, pasando definitivamente a un régimen
de flotación”. Ante
una pregunta de si el FMI estaba informado de las nuevas
medidas el Ministro dijo: “efectivamente el Fondo
Monetario Internacional está en conocimiento y está de
acuerdo con esta decisión.” Estas
medidas inmediatamente generaron una suba del dólar que llego el
primer día a cotizarse a $ 25, aunque el viernes quedó en
$21. También se desató una suba significativa en varios rubros
de la canasta básica – el precio de la carne fue arrastrado
hacia arriba en 30%- y una fuerte incertidumbre sobre
cuales pueden ser las variables económicas
inmediatas, que se acentuaron aun más cuando el viernes
21/06, a ultima hora de la tarde el Banco Central decidió
intervenir al Banco Montevideo. Todos
los observadores de la realidad uruguaya coinciden estos días
en que se avecinan nuevas decisiones gubernamentales y
de los organismos internacionales de crédito que impactarán
aún más en la economía y la vida de los ciudadanos de
este país. No
son pocas las fuentes que pronostican fuertes convulsiones políticas
y sociales: La central de trabajadores, PIT-CNT, reunida en
las últimas horas ha denunciado un eminente plan de represión
ante eventuales medidas de protestas derivadas de la grave situación
económica y social por la que vive Uruguay. Las
bancadas de Diputados y de Senadores del Encuentro Progresista
reclamó en el mismo día, por la noche, de la libre flotación
del dólar, la renuncia del Ministro Alberto Bensión, pero su líder
el doctor Tabaré Vázquez se recluyó en su casa, junto a un
grupo de asesores económicos, prefiriendo el silencio como
respuesta. En
filas del Partido Nacional la primer reacción fue de molestia
porque desconocían las medidas del gobierno, para luego
escucharse voces solicitando la renuncia del Ministro de Economía,
como fueron las de los senadores Jorge Larrañaga y Francisco
Gallinal, pero al final de la semana las críticas mermaron. En
el Partido Colorado no hubo opiniones categóricas a favor de la
libre flotación, pero tampoco se escucharon, por lo menos públicamente,
reacciones en contrario. Se sabe que en el Foro Batllista hay
malestar, aunque no se piensa abandonar la política de rodear con
cautela al gobierno. A
pocas horas de conocerse estas decisiones el historiador
Gerardo Caetano y la cientista social Constanza Moreira opinaron
por televisión, en el Canal 10, que la credibilidad del Ministro
Alberto Bensión “estaba seriamente afectada dentro y fuera de
la coalición de gobierno” y que era de esperar que durante el
“mes de julio éste renunciara”. Para Moreira la interrogante
“es qué alternativa de política económica puede contraponerse
a la propuesta del Ministro Bensión”. En el transcurrir de esta semana en nuestro país recién se comenzará a conocerle las patas al cangrejo, cuando el gobierno tenga que definir hasta dónde irá la inflación y presente sus nuevas propuestas para el sector público, donde los funcionarios públicos sufrirían fuertes recortes en sus beneficios. Este martes el gobierno uruguayo firmará una nueva carta de intención con el FMI, contenido que se desconoce, día en que además los partidos políticos tendrán un panorama global de la situación, debido a que el ministro Alberto Bensión comparecerá ante el parlamento. LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |