|
Un
modelo económico en crisis, Desde
hace varias semanas las interrogantes sobre las verdaderas causas
de las crisis económicas y financieras que se vienen dando
primero en Argentina y por extensión en el resto del cono sur de América han
encontrado un ancla. Esta crisis
es parte de un fenómeno más general. Ahora
las conclusiones han dejado de ser
interpretaciones periodísticas
y teóricas, para ser posiciones
de Estado y de bloque si nos atenemos a lo que dice uno de los
diecisiete puntos del documento emitido por el MERCOSUR, en su
reciente reunión en Buenos Aires: "El comportamiento actual
del sistema económico y financiero internacional ha sido una de
las fuentes que ha contribuido a la inestabilidad de la región,
dificultando las posibilidades de un desarrollo económico
sustentable, con equidad y justicia social”. ¿Que
comportamiento actual del sistema económico y financiero
internacional es el que ha mostrado una y otra vez no ser apto
para generar
“posibilidades de un desarrollo económico sustentable, con
equidad y justicia social”?. Esta debería ser la gran pregunta a responder. Europa piensa, según el diario Clarín, “que desde la caída
del comunismo en los comienzos de los 90 el crecimiento incesante
de los Estados Unidos armó la creencia en todo el mundo sobre que
el norteamericano era el modelo de negocios para todas las
restantes naciones”. Hoy esto esta cambiando y entre los
ejemplos cita las opiniones del ex director del Deutsche Bank AG,
Rolf Bruer, que dice: “Estados Unidos no es la única referencia
sobre cómo administrar las corporaciones” y agrega “Europa
está diciendo, ya no les creemos más”. Y sin cuestionar el
capitalismo -añade el diario de Buenos Aires- citando a los
europeos: “Las desregulación es un dios falso”. Las
reflexiones en esta dirección abundan en los 5 continentes,
aunque con retraso para darse cuenta, no están solos los
gobiernos del MERCOSUR cuando lo ubican al sistema económico y
financiero internacional como el que ha contribuido a agudizar la
crisis que padecen sus
pueblos. Toda
simplificación de causas y efectos de estos temas solo llevará a
falsos pronósticos, pero algo más que “personajes corruptos”
hay detrás de crisis como la de Indonesia antes o de la Argentina
de hoy definida por funcionarios norteamericanos “como el peor
derrumbe económico que una sociedad haya sufrido en tiempos de
paz en la historia moderna”. El
epicentro del modelo que
se pone en duda, no solo es verificable por sus ejemplos de
exportación, son los relatos y ejemplos vivos que jaquean a toda
la sociedad norteamericana como lo constata el periodista, Gustavo
Sierra de Clarín:
“Estados Unidos despierta del sueño de ´la riqueza permanente´
El sistema, desde la producción hasta la investigación, desde el
trabajo hasta la jubilación, se pone en cuestionamiento. La clase
media estadounidense que había ascendido junto a los negros y los
hispanos bajo el gobierno de Bill Clinton y la atenta mirada del
jefe de la Reserva Federal (Banco Central), Alan Greenspan, se ve
de pronto con que el fruto de todo su esfuerzo de una década se
esfumó o corre peligro por la corrupción que afecta a buena
parte de la dirigencia empresarial de su país a la que le
confiaron sus ahorros, su futuro y el de sus hijos”. Para
todos, los hambrientos que crecen
en forma exponencial, financistas y corporaciones que se
evaporan de las burbujas bursátiles, para los Estados y sus
gobernantes que ven crecer sus frustraciones, el reloj no se
detiene. Una
vez más, como lo ha hecho siempre la humanidad, o se buscan las
soluciones por la vía de la política, o los sacerdotes de la
economía llevarán a la hoguera a millones,
y con ellos los mejores sueños
sustentables sobre la tierra. Aterrizando
en Uruguay: si los partidos políticos no asumen una nueva forma
de hacer política, si no depuran de sus filas a sectores
vinculados a la corrupción, si no apelan a la ciudadanía para
que se haga propietaria de la política, será muy difícil saber
donde está la costa, cuando se navega en medio de un mar bravío
y tormentoso. |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |