Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

Mirada apasionada sobre Corea-Japón 2002
Tristeza en la madrugada,
mediocridad al amanecer

por Ernesto Menéndez

Terminó el Mundial de Fútbol de Corea-Japón. Brasil fue lógico campeón - penta dicen al norte del río Yaguarón y tienen derecho -. Uruguay estuvo presente después de doce años, regreso rápido, no pasó de la primera ronda, previsible. El país lo vió por televisión en horas de antípodas, mal dormir y peor vigilia. Los 3 millones de directores técnicos que acredita el Uruguay sacaron sus conclusiones. 

Uno de ellos, suscritor de esta nota, nunca jugó fútbol, pero ha sido apasionado del balompié‚ toda la vida. 

Su número perfecto de 22 protagonistas para la coreografía y acrobacia atléticas en espacios abiertos; las ideales dimensiones de estadios y canchas; el talento, destreza, a veces magia y genio de algún agonista y el sugestivo imprevisto del azar, esquivo con el mejor, certero con el torpe, confiriendo mayor pathos al resultado injusto, lo hacen el más bello de los deportes y fiesta del aficionado. 

En Corea-Japón hubo fiesta, pero sólo en la maravilla de canchas y estadios multimillonarios en dólares y en el   colorido enfervorizado de las tribunas, en particular de Corea del Sur vistiendo de rojo el aliento al equipo de sus amores. Y también de brincos alborozados, los triunfos. El resto fue tristeza y mediocridad de juego y pocos momentos de emoción y belleza deportiva.    

Los negocios del señor Blatther

La FIFA, con sus torneos y certámenes alrededor del mundo, es un enorme poder financiero de muchos miles de millones de dólares, se sabe. 

El par deporte-negocios se desequilibra cada vez más hacia el factor dinero, muy conocido. Pero, los negocios del señor Blatther, dirigente máximo de la institución, llegaron en Corea-Japón 2002, a develarse con una impudicia de voracidad económica y arrogancia de poder, pocas veces vista. 

Lamparones de la FIFA

Aparte de la elección, sin duda justiciera, de los exóticos escenarios de Corea y Japón, en el mundial aparecieron elementos chirriantes que explican en gran medida la pobreza del certamen y despiertan la suspicacia, licita, del más inocente de los aficionados. 

En principio, conspira el propio calendario de partidos de la FIFA en la temporada 2001-2002, casi pegados al inicio del mundial, y en particular en Europa ( ligas nacionales, torneos UEFA, eliminatorias del mundial ) donde se dan cita los grandes jugadores del mundo, en realidad los mejores de la casi totalidad de los 32 equipos del mundial. Calendario reflejo de la codicia dolarizada extendida a todo lo ancho del mundo en derechos de televisión y ampliada, a los efectos del mundial, en desaforada merchandise de todo tipo y objetos imaginables, y otros etcéteras económicas. 

Entonces, el negocio es el negocio, aunque implique descuido insensible y criminal de la mano de obra calificada del fútbol, el jugador, que da de comer a toda la FIFA. Ni hablar en Corea-Japón 2002 del famoso fair play o defensa del habilidoso, tan pregonada y nunca cumplida, simplemente señalar que los jugadores, en particular aquellos de las ligas europeas, llegaron "muertos" de fatiga física y estrés mental. Sin dudas, esa fue causa decisiva para la pobreza del certamen. 

Sin magia, con lesiones

Así, se perdió buena parte de la magia y de la fiesta de los Zidane, Figo, Owen, Verón, Totti, Mostovoi, Hassan Sukur, Kanu, Berkham, etc. Incluso los decisivos Ronaldo o Rivaldo jugaron con medio físico y cuarto de magia. Dio pena ver a todos ellos no jugar, hacerlo infiltrados, deambular por la cancha, correr a bajas revoluciones, viniendo de una lesión, yendo hacia otra en una mera práctica, calistenia o ejercicio de calentamiento. 

 En segundo término, conspira, acaso en más de un sentido, la supuesta "democratización" del señor Blatther en la elección de  árbitros y líneas con la designación de representantes de insólitos países que de fútbol apenas transitan el A del alfabeto. Y vinieron los errores de sana incompetencia o no, la sospecha es más que licita. Cierto, en todo mundial de fútbol hay penales mal cobrados y goles peor anulados de evidente injusticia deportiva, como también sospechas de fictures m s o menos acomodados pese al neutral sorteo.      

Pero, lo ocurrido en materia de arbitrajes en Corea-Japón, rebasa toda historia anterior. Sí, las casualidades existen, incluso digitadas, cuando son demasiadas. Y no hay incompetencia profesional o golpe de dados que las explique. Entonces, se piensa en brujas, que las hay, incluso contratadas. Difícil de probar, fácil y útil de sospechar. 

Goles no, penales si

No es moco de pavo anular 5 goles en 3 partidos a Italia para tirarla al out-ball del campeonato, aunque fue la mezquindad especulativa de su técnico Trappatoni, quien la eliminó. Estafar con 2 goles mal invalidados en partido decisivo a España, que marchaba bien hacia el trofeo con Camacho de entrenador ( otro mezquino ). Favorecer a Brasil, Alemania, Corea, perjudicar a Estados Unidos, Portugal, Bélgica, Turquía, etc, con falsos penales a favor, en contra, no cobrados o goles lisitos sin validar. 

Equipos ofensivos

Entre los 32 equipos de Corea-Japón, 6 de ellos, Argentina, Francia, Turquía, Corea, Estados Unidos y Senegal, fueron siempre ofensivos, salieron a ganar desde el primer minuto de cada partido. No tuvieron suerte, no llegaron a la final. Argentina y el último campeón, Francia, ambos grandes favoritos, fueron la extrema decepción. Argentina no jugó mal, quedó fuera en la primera ronda a ley de juego, con Bielsa, un técnico ganador y capaz demasiado tozudo con su sistema, probó todas las variantes posibles de lo mismo, no cambia la estrategia ni tuvo fortuna. Francia, con muchas estrellas, los tres mejores goleadores de ligas europeas, no convirtió ni un gol y demostró que sin Zidane o con él a medias, no es un equipo y quedó en la primera ronda. 

Turquía salió tercera, no fue sorpresa si se piensa que su club Galatasaray se entrevera muy bien en la más alta competencia de la UEFA, mostró un fútbol rápido de alto nivel. Corea tuvo la arrolladora adhesión de su público, el impresionante despliegue de velocidad y derroche físico de un equipo humilde, capaz de arrasar con todo,  y las buenas enseñanzas holandesas de Hiddink, un gran técnico, llegaron al 4§ puesto con ayuda referil innecesaria. El debutante Senegal, lo mejor de Africa con el fracaso de sus afamados Nigeria y Camerún semi-ofensivos, de fútbol veloz y ataque de belleza y síntesis, alentó la esperanza de todos con el mejor gol del campeonato, los fulgores deslumbrantes de Diouf y Fadiga, cumplió de a ratos. Estados Unidos mostró un fútbol con buenos progresos, buen fútbol, un técnico, Bruce Arena, acaso el de mayor interés técnico-estratégico y dos jugadores revelación Donaban y Beasley, quedó por ahí pero bien.    

Equipos especulativos

En el resto de los equipos todo fue especulación. Aparte de la generalidad de cansancio y lesión de los jugadores, hubo indecisión entre atacar o defender ( México, Costa Rica ), desastre futbolístico ( Portugal ), conservadurismo idiota de mantener el golcito a favor ( Paraguay de Maldini ), convencional disciplina colectiva ( Dinamarca y Suecia ). De los especulativos importaron tres equipos: Inglaterra, Alemania y Brasil. 

Inglaterra pintó para campeón ganándole bien a la Argentina, murió con los ojos abiertos de impotencia e impavidez ante un Brasil con 10 hombres. Alemania llegó a gatas al mundial ( repechaje ), anduvo a los tumbos, algún juez la ayuda, llegó a la final con su clásica potencia física, el enorme oficio de mundiales, perdió bien el título con un equipo joven casi sin estrellas. Brasil anduvo mal en las eliminatorias, no convencía en la primera ronda, era candidato a quedar afuera, por una defensa de manteca que lo obligó a especular y un ataque, aunque siempre vertical al arco, jugando a media m quina. Hasta que, contra Inglaterra y con 10 hombres, el corajudo y notable técnico Scolari saca a su mejor jugador de ese encuentro, Juninho, y pone a Kleberson, gran revelación en el mundial, la manteca defensiva se hizo muralla y la verticalidad atacante se adorna de la magia y talento de Ronaldinho, Ronaldo y Rivaldo, siempre a media campana, pero suficiente para seguir hasta el justo penta campeonato mundial. 

Uruguay previsible 

Equipo irónico y paradojal, Uruguay no pasó la primera ronda. Ya fue todo un triunfo clasificar el último en el repechaje de las eliminatorias después de 12 años de ausencia. Y en ese sentido, por el bajo nivel habitual de su juego en el país, porque nunca jugó a nada coherente de alguna forma, ni fue jamás un equipo, salvo 11 individuales de ratos con brillo, talento y regularidad, Uruguay cumplió en las eliminatorias y en la primera ronda. Era lo previsible. Cierto, sus jugadores pusieron ganas siempre, sin retaceos, a veces se olvidaron del individuo, jugaron a algo y bien, con Brasil, Australia, en parte en otros partidos eliminatorios que pudieron ganar, empatar, en lugar de perder. Eso también pudo ocurrir en la primera ronda contra Francia, con un hombre de más, contra Dinamarca con más cuidado atrás y con el acicate de la avergüenza deportiva contra Senegal, en el segundo tiempo llevando al equipo de la humillación a la esperanza de gloria. Asustaron a los ponchazos a los senegales con un juego de dientes apretados, que en otro partido hubiera terminado con goleada en contra. La ironía y paradoja estuvo en que si el Chengue Morales emboca el cabezazo final, no se sabe hasta donde hubiera llegado Uruguay, la mediocridad del campeonato favorecía su juego. Pero los "si" terminan presos y son la desgracia del mundo.    

Ahora están de moda las resonancias de la eliminación. Todo eso de un director técnico timorato, indeciso con los cambios necesarios de jugadores en tiempo, nombre y apellido, y no respetado, de rencillas entre jugadores y otras yerbas más o menos oscuras de comportamiento, conocidas de todos los mundiales, etc., incluyendo algún Paco. La realidad es que se trata de un plantel muy joven, al que el tiempo, pero sobre todo, un buen rapapolvo disciplinario, técnico-táctico y de humildad puede hacerlo funcionar en el futuro, acaso mundialista. LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Inicio

Un portal para y por uruguayos
URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital