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El
FMI prefería a Bensión
Esto último trajo,
una cierta distensión interna en el país. A pesar de que aumenta
el descontento social que se manifiesta con particular alarma en
departamentos como el de Rocha, donde la Intendencia – el
principal empleador- entró en cesación de pagos, al grado que
sus funcionarios no cobran un sueldo completo desde febrero. La
gravedad de la situación se muestra con un solo dato: en un mes
el precio de la carne subió el 50%. La propia presencia
de un Ministro de Economía liberal, en el sentido económico y
filosófico, pero
dialoguista, dio aliento a la protesta de sectores universitarios
y de trabajadores, que irrumpieron masivamente en la calle por la
reapertura de la sala de emergencia del Hospital de Clínicas. Como trasfondo está
presente el escenario internacional, donde el gobierno uruguayo
clama ante el Fondo Monetario Internacional por el adelanto de un
préstamo de 700 millones de dólares, que al cierre de esta nota
no llega. Veamos algunos
puntos clave de esta realidad contradictoria, que puede llegar a
ser rápidamente cambiante. 1)
Cambian los hombres. El cambio en la jefatura del
Ministerio de Economía, el doctor Alejandro Atchugarry por el
contador Alberto Bensión, se precipitó por contradicciones
surgidas en la coalición de gobierno, donde colorados y blancos
comparten el Poder Ejecutivo. El doctor Luis Alberto Lacalle,
presidente del Directorio del Partido Nacional, exigió públicamente
la renuncia de Bensión y el presidente de la República, doctor
Jorge Batlle quedó sin respaldo político y obligado a desplazar
a su ministro y a todo el directorio del Banco Central. Exigencia
que seguramente contó con el respaldo o la displicencia del
doctor Julio María Sanguinetti, líder de la otra fracción
colorada, el Foro Batllista. 2)
El nuevo ministro. Surge en escena el doctor
Atchugarry, un político de 52 años que da señales políticas,
que habla de reactivación económica, que lanza señales
positivas hacia la oposición de izquierda (Encuentro Progresista-
Frente Amplio) y los sindicatos, que viene de una familia
socialdemócrata, que no dudó en concurrir al velorio de Jorge
Quartino, dirigente tupamaro recientemente fallecido, pero que ha
sido un activo militante en defensa de la política económica del
doctor Batlle, aunque con algunos matices sobre la instrumentación
de la misma. Un nuevo ministro al que sus opositores califican
como “un hombre de bien” y que incluso ha reclamado en voz
baja la renuncia del presidente del Banco Hipotecario, Ariel
Lusarot y del director nacional de Aduanas, Víctor Lissidini,
personajes acusados, por distintos motivos, de estar vinculados a
algunos contrabandistas. 3)
El FMI y el Ministro. Si bien Atchugarry no ha dado
muestras de realizar cambios sustantivos, incluso ha dicho que no
hay que tocar el proyecto de Rendición de Cuentas (un verdadero
muestrario de lo que es el neoliberalismo llevado a la práctica),
los organismos internacionales siguen prefiriendo a Bensión,
quien no ponía en peligro las exigencias fondomonetaristas porque
no las ofrecía a consideración de la sociedad. El vicepresidente
de la República, Luis Hierro López, al retornar el domingo de su
viaje a Ecuador para participar de una reunión de Presidentes de
América del Sur, dijo que “hay un pequeño retroceso en las
relaciones con el FMI por el cambio de Ministro”, no haciendo más
que confirmar las presiones de los organismos financieros
internacionales. 4)
La protesta por el Clínicas. Una Universidad
adormecida, con un rectorado muchas veces considerado como
extremadamente moderado, pareció despertar de golpe, al verse
obligada a cerrar la Emergencia del hospital universitario, por
falta de recursos. Convocada por el PIT-CNT aceptó la invitación,
algo que dos meses atrás era impensable, e irrumpió en la calle
al grito de “Obreros y estudiantes, unidos y adelante”, con el
rector Rafael Guarga encabezando una marcha de más de diez mil
personas y compartiendo la tribuna con la central de trabajadores,
para llamar a prepararse “a luchar” contra la Rendición de
Cuentas. El mismo rector que se reunirá con Atchugarry el próximo
miércoles, buscando que el gobierno pague la deuda de 260
millones de pesos que tiene con la Universidad. 5)
La oposición y el Ministro. El Encuentro
Progresista- Frente Amplio se paró con generosidad ante el cambio
ministerial.. El líder del EP- FA, doctor Tabaré Vázquez,
saludó al ministro, tuvo palabras de respeto para su
persona, pero reclamó un cambio en la orientación económica.
Incluso, en un principio, no descartó integrar el Banco Central
con algunos de los técnicos de la izquierda, pero la invitación
nunca llegó. En una actitud más conciliadora, el senador Alberto
Couriel, quien había intentado sin suerte tirar a Bensión en una
reciente interpelación, fue a estrecharse en un abrazo con
Atchugarruy, el día que asumió su nuevo cargo. AEBU, el poderoso
sindicato de los trabajadores bancarios, también fue a abrazarse
con Atchugarry, pero cinco minutos antes que firmara como ministro
dio a conocer un comunicado en el que le exigía al nuevo ministro
“un gesto de grandeza” que se debía expresar en el retiro del
actual proyecto de la Rendición de Cuentas. Las próximas
horas Seguramente para
Atchugarry el tema más sencillo que tiene por delante es la
solución del conflicto del Hospital de Clínicas, donde de los
260 millones de pesos de duda con la Universidad, 100 son para el
nosocomio universitario. Pero por delante tiene que jugar a varias bandas: si retira el proyecto de Rendición de Cuentas o deja que la oposición blanca y de izquierda le hagan retoques, el FMI va a querer cortarle la cabeza; si mantiene la actual política y se muestra como la continuidad de Bensión pero con mejores modales, la oposición se le caerá arriba. Y la política es solo el arte de lo posible. ¿Podrá?. LA ONDA® DIGITAL |
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