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Murió
José Luis Massera: científico de
Ha muerto el ingeniero José Luis Massera. En el homenaje de despedida desde el paraninfo universitario, el rector de la Universidad de la República, Ing. Rafael Guarga hablando sobre su personalidad, manifestó que se estaba frente a un "hombre excepcional". Massera fue un destacado matemático, creador de opinión, docente universitario durante muchos años, destacado dirigente desde el año 1955 del Partido Comunista del Uruguay, miembro de su Comité Central y como tal fue diputado durante varios períodos. Integró varios equipos de trabajo de ese Partido en diferentes momentos, entre ellos los que fundaron el Frente Amplio. En el año 1976 Massera cae detenido cuando ejercía la dirección del Partido Comunista que había sido clandestinizado por la dictadura desde el golpe de Estado del 27 de julio de 1973. Permaneció como preso político durante nueve años; durante ese periodo numerosas personalidades de la cultura, la ciencia y la política de todo el mundo, pidieron y se manifestaron por la libertad del Ing. J. L. Massera. Massera luego de la crisis que afectó al Partido Comunista durante los años 90 se mantuvo marginado de la actividad política activa, aunque participó y desarrollo diversas iniciativas de estudios teóricos y filosóficos de la realidad uruguaya y mundial. A su velatorio en el paraninfo universitario llegaron a despedirlo decenas de sus camaradas comunistas, como en escasas oportunidades convergieron quienes hoy ya no pertenecen al Partido Comunista y quienes aún siguen siendo sus dirigentes y militantes. También se vieron sus compañeros docentes universitarios, especialmente de la Facultad de Ingeniería y muchos de sus discípulos del Instituto de Matemática de esa casa de estudio. Saludaron también a su esposa Marta y a su hija Ema numerosas personalidades de la cultura y la realidad artística uruguaya, el presidente del PIT- CNT José D' Elía, viejos y jóvenes trabajadores de distintos sindicatos. Se reiteró un fenómeno relevante, la mayoría de los dirigentes del Frente Amplio, del que Massera fue uno de sus fundadores no se hicieron presentes como es común en estos casos. Parece confirmarse lo que sus compañeros llaman "amnesia intencional de la historia". "Nos duele más cuando llegan momentos finales como este, aunque parece ser todo una practica de razonamiento intelectual y político de muchos dirigentes de la izquierda que se viene manifestando en libros o en los medios de comunicación donde se analiza el pasado reciente de la historia uruguaya" manifestaba uno de los presentes en el paraninfo universitario, sin encontrar respuesta. La ONDA digital publica a continuación tres testimonios de los matemáticos Dr. Jorge Lewowicz y Ernesto Mordecki quienes han compartido experiencias con Massera en El Instituto de Matemática o desde las aulas y lo que recoge un libro de reciente edición de testimonios sobre Massera, que dirigió Ana Diamant y copiló Laura Bermúdez Testimonios sobre J. L. Massera: José
Luis Massera co-fundador del Instituto José Luis Massera
nació el 8 de Junio de 1915 en Genova, de padres uruguayos. Se
educó en Montevideo, donde obtuvo, de la Universidad de la República,
el título de Ingeniero Industrial. Fue co-fundador del
Instituto de Matemática y Estadística y profesor del mismo
durante muchos años. Como tal dictó clases en la Facultad de
Ingeniería y en la de Humanidades y Ciencias y contribuyó
significativamente a la formación de un importante grupo de
investigadores en Matemática y, en particular, en Ecuaciones
Diferenciales. Desarrolló una
tarea de investigación en Ecuaciones Diferenciales que obtuvo un
amplio y profundo reconocimiento internacional. Su libro sobre
Ecuaciones Diferenciales Lineales en co-autoría con J.J. Schäffer,
publicado por Academic Press, es de lectura obligatoria para los
especialistas en ese campo. Pero sus contribuciones más
importantes se refieren a las Ecuaciones Diferenciales No-lineales.
Allí resolvió el problema teórico fundamental de la Estabilidad
del Equilibrio, caracterizándola en términos de las Funciones de
Lyapunov. Sus resultados en esa dirección (1949, Annals of
Mathematics) han sido y son hoy de uso frecuente por matemáticos,
físicos, químicos, economistas, ingenieros electrotécnicos, químicos
industriales, etc. Vale la pena señalar que la mencionada
caracterización fue largamente buscada por todos los
especialistas, en particular en la Unión Soviética, país que,
en aquel momento, llevaba la delantera en esa área científica. Recibió los títulos
de Doctor Honoris Causa de las Universidades La Sapiencia, Roma;
Humboldt, Berlin; Nice, Francia; Puebla, México; Quito, Ecuador;
Universidad Técnica de Budapest, Hungría; San Andrés, Bolivia;
La Habana, Cuba; UFRJ, Río de Janeiro; Universidad de la República,
Uruguay. Massera fue miembro
del Partido Comunista del Uruguay, y de su Comité Ejecutivo. Fue
representante nacional durante varios años. Durante la Dictadura,
cayo preso en 1975 y fue liberado en 1984. A su regreso a la
actividad Académica , fue co-fundador del Programa de Desarrollo
de las Ciencias Basicas (PEDECIBA), y continuó impulsando el
desarrollo de la Ciencia y de la Universidad. Sus trabajos de
investigación en ese período, se dirigieron fundamentalmente a
la Filosofía de la Ciencia, en particular, de la Matemática, y
tuvieron amplia difusión internacional. En 1997 recibió el
Premio México de Ciencia y Tecnología. Massera publicó además, poemas, artículos sobre Historia, Política, Enseñanza, Educación Superior, Economía, etc. Muchos accesibles solo a especialistas; otros de fuerte aprecio popular. Quienes trabajaron junto a Massera, pudieron escuchar también sus opiniones sobre cine, teatro, música, artes plásticas, literatura. Revelaban conocimiento elaborado, fino y profundo. Y tal como en lo científico, la constante búsqueda (y exigencia) de originalidad, rigor, superación. Era claro que esta diversidad de intensos y genuinos compromisos, reflejaban un único compromiso mayor: su compromiso con la marcha del género humano. La imagen que Romain Rolland atribuía a Beethoven, acudía frecuentemente: es el toro fuerte que marcha al frente de su raza. José
Luis Massera: "un docente El lunes 9 de
setiembre de 2002 falleció José Luis Massera, el
"Ingeniero", hombre de vasta trayectoria política,
científica, uruguayo de una dimensión humana como pocas ha
conocido nuestra tierra. Sin duda, es mucho
lo que se puede y se debe decir sobre Massera. La intención de
estas líneas es contar algunos momentos que me tocó compartir
con él, que creo, y espero, ayuden a formarse una idea de la
dimensión, la talla de este hombre. Conocí a Massera
personalmente luego de su liberación, en el año 1984, en su
apartamento de Amsterdam y la Rambla. Éramos un grupo de jóvenes
docentes del Instituto de Matemática y Estadística, (hoy el
IMERL, en homenaje a Rafael Laguardia) instituto que Massera había
contribuído a fundar junto con Laguardia, muchos años antes. El
grupo estaba integrado por unos diez docentes, entre los que
recuerdo a Omar Paganini, Ramón Méndez, Silvia Dobyinsky, y de
la reunión participaba además otro "pelado" (era una
característica de esos años, que identificaba a los recién
liberados), Roberto Markarian. La situación era por demás inédita.
Muchos de nosotros teníamos alguna conciencia de que, en algún
sentido ocupábamos lugares que no nos correspondían, pero
Massera prestó ninguna atención a esas cuestiones. Estaba mas
interesado en el futuro, no solo le preocupaba el retorno a la
democracia en Uruguay, aprovecho para hablar sobre la investigación,
la docencia, y creo que muchos de nosotros por primera vez tuvimos
la oportunidad de escuchar un auténtico universitario: ...
"un docente tiene que saber mucho mas de lo que enseña",
me quedó grabado, dijo entre otras cosas Massera. El contacto con la
casa de Massera, y con Martha Valentini, venía de un tiempo
antes. En el Centro de Estudiantes de Ingeniería (CEI), luego de
arduas discusiones en asambleas, y luego de la "marcha del
estudiante" de setiembre del '83, a propuesta del
"Pampa", un compañero del CEI, se había formado una
comisión para la liberación de Massera, y con ese fin habíamos
ido a visitar a Martha Valentini unos meses antes. Ella misma había
sido liberada un tiempo antes, y nos decía ... "hay que
arrancarle los presos a la dictadura", contándonos sus
experiencias, que "el ingeniero estaba bien", y cerrando
los puentes entre las generaciones de antes y después de la
dictadura. Tiempo después
visite la casa de los Massera varias veces. Poco antes de partir
al Moscú de la Perestroika, en el año 1989 o 1990, me
recibieron, y charlamos en una ambiente de optimismo. Massera
conocía muchos matemáticos rusos, en sus famosos trabajos
demostró "el recíproco de Lyapunov", su libro con
Schaffer había sido traducido al ruso (y estaba en la biblioteca
personal de A.N. Kolmogorov y P.S. Aleksandrov en "Kamarovka",
como pude personalmente comprobar con gran emoción), leía en
ruso, entre otras lenguas que dominaba, y era además, por su
calidad de dirigente del Partido Comunista del Uruguay, un
conocedor de la realidad soviética, habiendo visitado Moscú en
varias oportunidades. Lamentablemente, en las visitas posteriores,
las noticias no fueron buenas, a pesar de que Massera continuaba
con su optimismo. Los que lo
conocimos en el IME de los 80, tuvimos la oportunidad de compartir
el ambiente de trabajo con un hombre ejemplar. Su último tema de
trabajo era la filosofía de la matemática, que según contaba,
era un tema que desde hace tiempo le había interesado, como
testimonia el librillo "Reflexiones acerca de la dialéctica
de la matemática", escrito en la cárcel, y editado
posteriormente por la Facultad de Humanidades y Ciencias. Muestra
de la profundidad de su pensamiento, y de su método, es el hecho
de que Massera, descubriendo que su formación en filosofía no
era suficiente, comenzó a estudiar a Baruch Spinoza, llegando a
escribir algunos artículos sobre este tema. Una muestra más
mundana de su decisión para enfrentarse a cosas nuevas, era su
actitud frente a las computadoras. Mas de uno de nosotros lo vimos
en el IME frente a la pantalla verde, durante horas
ininterrumpidas, pasando sus trabajos ... Compartí con
Massera, como delegado estudiantil, reuniones para la creación de
la "Facultad de Ciencias Exactas y Naturales", como se
le decía a la Facultad de Ciencias en ese entonces, (descubrí
con sorpresa un discurso de Massera en 1949, en la ASOCIACIÓN
URUGUAYA PARA EL PROGRESO DE LA CIENCIA, proponiendo la creación
de una tal facultad), la directiva del PEDECIBA, en su primer período,
y diversas reuniones de carácter gremial y político. Donde
estaba Massera, se esperaba su opinión, la honestidad de sus
opiniones era excepcional, su palabra era siempre precisa. Yo creo que, en algún
sentido, Massera forjó toda una generación de matemáticos en el
Uruguay. No es que haya sido profesor de todos, ni que haya guiado
investigaciones de la mayoría (en realidad no tengo información
de como había sido su trabajo antes de 1973) pero lo que sí se
percibía en el pasillo del IME, es que había que encontrar un
problema para medirse, una conjetura famosa, resolverla como había
hecho Massera con la "conjetura de Lyapunov". Ese era el
camino. “¿Es
cierto que dos más dos es
siempre cuatro”? Extraído
del libro “Testimonios para la experiencia de enseñar José
Luis Massera” Discurso
de Massera con motivo de la entrega del “premio México”,
marzo 1998. - “Caí preso en
agosto de 1975: el primer día estando de plantón con manos y
tobillos atados, un soldado me tomó de los hombros y me desplazó
bruscamente, caí y me fracturé el cuello del fémur derecho, no
obstante lo cual siguieron los plantones hasta que se convencieron
de que era imposible que me mantuviera en pie y mi acostaron en un
jergón de alambre donde estuve un mes sin asistencia hasta que un
médico indicó que me llevaran al hospital militar para hacer una
radiografía. A partir de ahí, con la ayuda de un bastón
rudimentario, el organismo mismo se encargó de soldar la fractura
hasta hoy. Permanecí preso
nueve años y medio en dos cuarteles y una prisión conocida como
Penal de Libertad, el nombre sarcástico se debe a que está
ubicado en las cercanías de un pueblo que así se llama. Las
celdas del penal alojaban 2 presos con mínimas posibilidades de
comunicación con las restantes, salvo en algunas tareas
colectivas de la vida diaria, en los llamados “recreos” de una
hora en los que se podían hacer deportes y los que no, como era
mi caso, caminábamos conversando con otro preso; y las visitas
familiares cada quince días, también de una hora de duración.
Como puede verse, las relaciones humanas estaban limitadas casi
exclusivamente a la celda (...) Los compañeros de
celda fueron varios, comunistas y tupamaros, con los que
conversaba libremente de los más variados temas. Un obrero de una
fábrica de papel, comunista, me acompañó durante años y nos
hicimos grandes amigos; muy inteligente e inquieto, hablábamos de
los más diversos temas; incluso, recordamos enseñanzas de la
facultad, pude darle cursillos de física, química, etc, que
absorbía con pasión. En otras celdas estuvieron presos jóvenes matemáticos como Markarían y Accinelli, a los que veía solo en los recreos y en algunas tareas colectivas; corriendo algunos riesgos hicimos algunos trabajitos matemáticos como el titulado “¿Es cierto que dos más dos es siempre cuatro?” que podían interesar e intrigar a presos no matemáticos. LA ONDA® DIGITAL |
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