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Google:
medicina salvadora
para la mayoría de los internautas
por Vicente Clua
(PrimeraLínea)
Navegar por la red
y no conocer a Google es casi un imposible. Es el buscador más
famoso, más efectivo, más censurado, que ha establecido modas, y
ahora se está abriendo hacia el campo de las noticias. En estas
pocas líneas tratamos de presentar todo lo que se sabe de este
gran aporte de la red, y de sus gestores -no podía ser de otra
manera- un par de matemáticos.
Si un piensa en el
buscador Google, y trata de elaborar una lista de sus virtudes,
cualidades, aportes o aspectos negativos, se encuentra con una
definición que diría más o menos así: Google es la medicina
salvadora para la mayoría de los internautas. Se recomienda el
uso de este buscador de forma compulsiva, ya que es de una rapidez
desconcertante y efectividad máxima, produce una irrefrenable
adicción, con un diseño simple y directo (estudiado para lograr
la máxima efectividad), sin banners de publicidades. Como
consecuencia de esta adicción dejará de buscar en Yahoo!,
Altavista o Excite. Problemas: ninguno (o si los tiene no me he
dado cuenta o no me importan).
Esto se avala también en algunos resultados: tiene un 20% de
aumento de tráfico de visitantes cada mes. De las 40 millones de
peticiones que se responden todos los días 15 millones de ellas
se hacen por Google. Pero la clave principal de su éxito está en
que funciona.
Y quienes son los
cerebros detrás de este super buscador: dos estudiantes de 27 años.
Uno es de origen ruso, Sergey Brin, y otro nacido en Estados
Unidos responde al nombre de Larry Page. El primero es presidente
de la compañía mientras el segundo asume responsabilidades de
CEO (encargado de la parte económica).
La historia cuenta que la idea de crear un motor de búsqueda de
estas características surgió de la cabeza de estos estudiantes
de Stanford, a quienes se les encendió la luz allá por el
invierno de 1998. La palabra Google deriva de googol, término acuñado
por Milton Sirotta, sobrino del matemático Edward Kasner para
denominar al número 1 seguido por 100 ceros. Los creadores de
Google utilizaron este nombre para simbolizar el objetivo de
organizar la ingente cantidad de información disponible en
Internet.
Una mañana se encontraron en el campus de la universidad con Andy
Bechtolsheim, un inversor de la firma Sun Microsystems y ex alumno
de la facultad. Conscientes que el proyecto que se traían entre
manos no era una idea descabellada, le explicaron los detalles al
inversor, le hicieron una rápida demostración y consiguieron
que, de inmediato, Bechtolsheim les extendiera un cheque por valor
de 100.000 dólares para que la aventura diera comienzo.
Esta cantidad de dinero da para vivir, pero sólo unos meses. Había
que conseguir más dólares. Brin y Page obtuvieron financiamiento
de dos de las firmas de capital de riesgo más relevantes de
Estados Unidos: Kleiner Perkins Caufield & Byers y Sequoia
Capital. Entre ambas pusieron encima de la mesa 25 millones de dólares
más.
¿Cómo lo hace Google para
ser tan bueno?
La diferencia de Google con el resto de los buscadores, pasa por
la idea de sus cerebros creadores de no establecer un criterio de
búsqueda en función de preferencias personales o, lo que más
habitual, del dinero que se pague. El método que utiliza este
motor de búsqueda se obtiene con la tecnología denominada
PageRank, que está previsto patentar próximamente. La cualidad
de este sistema es que ordena los sitios web según estructuras de
vínculos: si una página enlaza a otra significa que la primera
ha concedido un voto a la segunda. A medida que se obtengan más
votos (es decir, que enlacen la página con mayor asiduidad), más
arriba aparecerá en la lista de resultados.
Si se trasladara el
método PageRank al Mundo Real, vendría a ser similar al de una
librería que dispone los libros en el escaparate dependiendo de
las veces que haya sido citado en otras obras o medios de
comunicación. En definitiva, este sistema de selección considera
que cuantas más veces se mencione un libro es porque más interés
despierta entre el público.
Este no es el único detalle que tiene la compañía con sus
usuarios, ya que también tiene la bondad de, utilizando sus
propias palabras, hacer sentir afortunados a todos sus navegantes.
¿De qué forma? Si se escribe la búsqueda en la casilla que
aparece bajo el nombre "I'm feeling lucky", el sistema
lleva directamente al sitio web del primer resultado de la búsqueda.
Se trata de optimizar el tiempo a toda costa.
Pero ahí no acaba la cosa. ¿Cuántas veces al buscar un página
aparece el reiterado aviso de 404 Not found. Pues que nadie se
lleve a engaño: eso con Google también ocurre, aunque menos
veces. El método que emplea la compañía para que el número de
páginas caducadas sea casi anecdótico es simple: almacena un
gran número de páginas web en su caché como copia de seguridad
para mostrárselas a los usuarios en caso que el sitio buscado no
se encuentre operativo.
Los inventores del googling
Hoy (mentira este dato ya esta obsoleto al momento de leer el artículo),
Google tiene indexadas en su motor de búsqueda 1.326.920.000 de páginas,
un número que le convierte en el buscador con más páginas
disponibles en toda la red. Pero tan alta es esta cantidad como el
grado de satisfacción de los usuarios de Google, muchos de los
cuales defienden al buscador como si se tratara de su propia
honra. Según un estudio elaborado por la compañía de marketing
norteamericana NPD Online Research, el 92% de los consultados
considera que Google es mucho mejor que el resto de buscadores,
mientras que el 95% no dudaría en recomendarlo a sus amigos.
Y esto pasa porque Google permite la mezcla de un programa bien
hecho y un usuario avezado, lo que suele dar como resultado que el
segundo exprima hasta el límite todas las posibilidades que
ofrece el primero. La calidad de las búsquedas que se realizan en
Google es tan elevada que muchos de sus usuarios lo utilizan para
fines personales. Por ejemplo: imagine que ha conocido a una
persona en un bar y cuando vuelve a casa sólo sabe de el/ella su
nombre y dos apellidos. Si además dispone de conexión a Internet
puede que cancele la próxima cita o, al contrario, vaya
directamente con el anillo de pedida. Teclee el nombre de la
desconocida/o en Google. Probablemente aparecerá alguna página
en la que se hable de ella con datos que desconocía. Esta práctica
se está comenzando a extender paulatinamente y ya recibe el
nombre de googling.
Una las dudas fundamentales que surgen a la hora de vislumbrar el
futuro de la compañía es la forma que utiliza para obtener
dinero. Si no cobra a las empresas o particulares por aparecer en
las primeras posiciones de sus resultados; si además es
simplemente es eso, tan sólo un motor de búsqueda sin ningún
tipo de banner, ¿De dónde saca dinero?
El cobro por utilizar su motor de búsqueda es una de las
principales fuente de ingresos para la empresa. La mayoría de
compañías que lo emplean deben pagar entre 8 y 10 dólares por
cada cien consultas y entre 600 y 2.000 dólares al mes en pagos
por la licencia. El diseño de motores de búsqueda internos, como
el que disponen una docena de compañías de peso (como Cisco
Systems y Red Hat), es otra de las maneras que tiene la empresa de
obtener dólares a fin de mes.
Otra fuente de recursos proviene del sistema pay-for-play, llamado
Adwords. Consiste en que un anunciante selecciona una palabra para
que cuando el internauta realice una búsqueda con ese término
aparezca su anuncio en la página de destino.
Sin embargo, no todo consiste en obtener ingresos. También la
filosofía de ahorro está presente en las oficinas de la compañía,
situada en el corazón de Silicon Valley. Por ejemplo, haciendo
que las 6.000 computadoras que se requieren para que google
funcione lleven instalado el sistema operativo Linux.
Dinero lo que se dice dinero llega a la caja de la empresa
estadounidense todos los meses. Mientras esto se siga produciendo
los usuarios pueden respirar aliviados y seguir rezando para que
la situación no varíe. Ahora están probando suerte con la
inclusión de una selección de noticias de distintos medios. Sólo
queda pedir larga vida a Google.. LA
ONDA®
DIGITAL
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