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Touraine:
"En Brasil se abrió
el camino del cambio profundo"
Opina Alain Touraine
El sociólogo y
pensador francés Alain Touraine se encuentra en Asunción,
Paraguay. Allí fue entrevistado el pasado 28 de octubre por el
periodista Adolfino Aquino, del diario Ultima Hora, sobre el
reciente triunfo de Lula en Brasil. Por considerarlo de sumo interés,
La ONDA lo reproduce textualmente.
-¿Cuál
es el impacto del triunfo de Lula en la región?
-
Inmenso. Primero, porque Brasil es un país de primera
importancia y porque nadie hubiera imaginado algunos años atrás
a Lula como presidente de la República de este país. Segundo, es
la primera vez que se abre el camino de cambio profundo, dentro de
los marcos institucionales y económicos sólidos.
-¿Marca
un cambio importante en la historia de nuestra región?
- Hay que celebrarlo. A los latinoamericanos no les ha gustado
nunca la palabra democracia. Revolución sí, golpe sí, pero la
palabra democracia no. La consecuencia de esto es que los países
van a un callejón sin salida. Poco a poco lo que vemos es la
formación concreta de la idea de que dentro del sistema democrático
se pueden realizar grandes cambios. En ningún caso hemos observado un cambio tan real en ese
sentido, como en esta vez.
-
Usted decía en Folha de Sao Paulo que era necesaria una alianza
Cardoso-Lula. ¿Es así?
- Yo dije eso y eso es lo que pasó. Yo había recomendado a
Cardoso que escoja a Lula como su sucesor, a pesar de que Serra es
viejo amigo mío. Pero Lula y Cardoso han hecho una cosa realmente
fantástica.
-
¿Qué impuso Lula?
-
Una línea legalista que es predominante, pero siempre hubo en el
PT, especialmente grupos católicos y rupturistas. Esta combinación
de métodos democráticos no hubiera sido posible en el Brasil si
no hubiera una conciencia fuerte de que el país puede avanzar y
que funciona. De la crisis del 99, Brasil salió rápido y bien, a
pesar de muchas críticas.
-
¿Lula no estaría muy condicionado por organismos financieros
internacionales y viéndose incluso obligado a aplicar políticas
contrarias a los propios ideales de su base electoral?
-
Yo diría exactamente lo contrario.
-
¿Por qué?
-
Cardoso ha conseguido millones de dólares de organismos
internacionales y estos sabían que esta plata sería manejada por
Lula. En el momento actual el cuadro internacional y
nacional-institucional aparecen sólidos. Y Lula aparece como el
hombre que ya entró en este marco.
-
¿Qué impacto tendrá en el Mercosur?
-
Yo veo el impacto a nivel mundial. Brasil es uno de los grandes países.
En el mundo hay pocas innovaciones políticas.
-
Pero este hecho en Paraguay, Argentina, Chile, Uruguay, ¿influirá
positivamente?
-
En cuanto al caso más importante, que es Argentina, honestamente
creo que no. Para hablar de manera extrema, Brasil está
demostrando que vive y tiene capacidad de inventar su futuro.
Tengo la visión negativa de Argentina.
-
¿Vamos a tener un socialismo en el Brasil?
-
Si socialismo es la socialización de los medios de producción la
respuesta es no. Si hablamos, en términos realistas, dentro del
marco institucional, Brasil intentará transformar esta estructura
que deja 50 o 60% de la gente afuera, yo digo que sí. Es la
definición de Lula. La meta de este nuevo presidente es terminar
con esta dualización extrema y estructural y de reincorporar
dentro de la sociedad la parte más amplia posible de los
excluidos.
-
¿Cómo ve la posición de Lula frente al Alca?
- Este continente, gran parte, ha manifestado una actitud
favorable a una zona de libre comercio. No tengo nada en contra,
pero lo que me importa es que mientras se realiza esto se lleve a
cabo lo más importante que es una política de mejora de las
dimensiones sociales, culturales y políticas.
-
¿Hay que invertir más en conocimiento?
- No únicamente. Pero de todas maneras, vale mejor invertir en
las escuelas de su país que sacar su fortuna del país para
divertir a los bancos internacionales.
-
¿En el Mercosur, usted cree que es posible la vuelta del
autoritarismo?
-
Sí. Sería un error pensar que en esta región del mundo cuando
una vez hay democracia ya quede para siempre. La preocupación
existe.
-
¿En qué país se acentúa más?
-
Argentina. Aquí hay gente que tiene la intención de destruir el
sistema democrático. En todos los países andinos, son países
que están debajo del agua, más muertos que vivos. Ya es
admirable que Colombia sea un país más o menos democrático,
porque es dominado por la guerra. Veo a Perú como país frágil,
así como a Venezuela.
-
A dos años de su visita a Paraguay, ¿usted ve avances o
retrocesos a nivel institucional y democrático?
-
El hecho de que no haya catástrofe ya es un gran progreso. Ahora
me hablan menos de golpe. Es un signo muy positivo. Aquí lo que más
bien veo es un vacío.
-
¿Un vacío institucional?
-
Un vacío de gobierno. Es un país poco gobernado. Tal vez es
mejor que sea así, porque lo fue demasiado. En Bolivia no veo
peligro real. Ahora la situación está más sólida que antes.
-
¿A nivel continental usted ve la situación muy difícil?
- Sí. Chile es un pequeño país, en el cual es un grupo de
familias de banqueros de Valparaíso que han mantenido el control
de toda la economía. Entonces, esta lucha entre un país y el
capital financiero no hay en Chile. Son los mismos bolsillos, de
tal manera en que se han portado de manera más racional.
-
Usted dijo que la gente habla de globalización sin saber. ¿Qué
es?
-
La globalización significa un sistema económico organizado a
nivel más global, a nivel planetario, que tiene que funcionar lo
más libremente posible, con menos interferencias de metas políticas
sociales.
-
Pero usted sostiene que el discurso de la globalización es
arcaico. Que la globalización no existe.
-
Si, y espero que desaparezca lo más rápido posible. Yo creo que
la globalización no existe. Nadie tiene dudas de que entramos en
una sociedad de la información.
-En
muchos foros se señala que con la globalización no se puede
hacer nada y que los Estados encuentran limitaciones de su campo
de acción.
-
Esta idea no solamente es falsa. Siempre podemos hacer algo. Mucho
más de lo que pensamos, por la salud, por la educación y por la
economía.
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