Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

Artigas en el Paraguay y una
reciente visita a Curuguaty

por Arq. Rubens Stagno Oberti

Un comerciante brasileño, en correspondencia fechada en 1821, escribía que “Artigas está bien guardadito en Curuguaty”,  en relación a la reclusión que le había impuesto el Dr. Gaspar de Francia (autoproclamado Dictador Perpetuo del Paraguay), cuando ingresó a esa República hermana.-

Hoy a 182 años pudimos llegar hasta esa localidad y recrear el viaje que hizo el Prócer, por el mismo camino, de una tierra roja, no arcillosa, y de enorme fertilidad, cuyo tramo final, luego de finalizado el asfalto, nos insumió 3 horas para recorrer  90 km..

Nos habían anunciado de antemano, que cuando llueve,  se vuelve intransitable.-En esas condiciones nos encontró el 13 de setiembre, a bordo de un vehículo 4x4 del Estado Paraguayo, con un conductor experiente y conocedor de las vicisitudes y riesgos que ofrece manejar en el barro.

Indudablemente que podía estar bien seguro el Dictador Francia, que el General Artigas, en ese pueblo, estaría totalmente neutralizado en su accionar y que ya no le ofrecería ningún peligro para su gestión, ni para su relacionamiento en la región.

Esta histórica visita se la debemos  al Intendente de Paysandú, Esc. Alvaro Lamas. Ya en el mes de abril cuando le informamos que iríamos a San Bernardino a presentar una ponencia sobre el Patrimonio Arquitectónico de nuestra ciudad, nos convenció que lo debíamos acompañar a visitar aquel pueblo, tributar homenaje al Prócer, y hermanar las dos ciudades. Vieja aspiración del Intendente sanducero, de arraigadas convicciones artiguistas, haciendo llegar por primera vez una delegación desde “la heroica” a esta localidad, para concretar un intercambio con una gente humilde, aislada y acogedora, que en todo instante recuerdan al Prócer, con cuyos antepasados convivió y se encariñó, durante nada menos que 25 años de su vida(1820-1845).

Aquel trágico año de 1820 y el enigma del ingreso al Paraguay.

Como sabemos,  los “Pueblos Libres” tuvieron su capital en Purificación, a unos 100 km al norte de Paysandú, sobre la rivera oriental del Río Uruguay .Probablemente su construcción se inició en mayo de 1815, y en ella se encontró Artigas por última vez el 6 de abril de 1820.

Desde 1816 se tenía la certidumbre de una invasión portuguesa, para lo cual desde Purificación se fueron tomando una serie de previsiones y se concibió un audaz plan estratégico para enfrentarla.

Las batallas se  sucedieron en el tiempo y tuvieron lugar en varios frentes, hasta que en enero de 1820, al ser vencido Andrés Latorre en Tacuarembó, quedó vencida definitivamente la resistencia oriental a la invasión lusitana.-

Artigas cruzó entonces el río Uruguay, donde debió enfrentar la traición de los disidentes caudillos del litoral, de Entre Ríos y Santa Fé.

No obstante firmó el pacto de Avalos con Corrientes y Misiones, donde tenía gran prestigio entre las masas: “A pesar de sus continuas derrotas en su tránsito por Corrientes y Misiones salían los indios a pedirle la bendición y seguían con sus familias e hijos en procesión detrás de él, abandonando sus hogares” .

Al comenzar setiembre de 1820, Artigas en compañía de unos doscientos hombres, establecía su campamento en tierras misioneras y el día 5 cruzó el río Paraná rumbo al Paraguay, en el paraje de las Tunas de la Candelaria, muy próximo a la actual ciudad  capital de Posadas.

Lo acompañaron unos 80 hombres.

¿La entrada de Artigas en el Paraguay obedecía a los contrastes recientemente sufridos o respondía a la voluntad de seguir luchando por su proyecto de una gran confederación republicana?

Se abren aquí diferentes hipótesis que desarrollan distintos autores, y también recordamos de nuestra formación escolar, aquella versión de los años 40, de Artigas refugiándose en Paraguay, para pasar con tranquilidad los últimos años de su vida.-Tenía tan solo 57 años!!.

Hay dichos y hechos que nos hacen reflexionar al respecto:

-En Oficio al Cabildo de Santa Fé dice Artigas con firmeza: “Mi decisión por la libertad de los pueblos, será siempre superior a todos los contrastes”, lo cual demuestra la recia personalidad de aquel hombre heroico.

-Un representante de los Estados Unidos lo invitó a vivir en paz en la tierra de Washington, invitación que fue rechazada.

-Las palabra de Artigas, para con su Teniente Andrés Latorre, que lo siguió por la  selva misionera, acompañándolo hasta el momento de la despedida en el Alto Paraná, fueron que lo esperara, porque regresaría, aunque se lo pusiera preso. Latorre lo esperó durante  años, así como muchos de sus hombres que también se internaron en la selva misionera.-A tal punto que antes que los Treinta y Tres pisaran la playa de la Agraciada (1825), se esperaba el regreso de Artigas con “legiones de indios y paraguayos” para proseguir la lucha contra el invasor lusitano.

-Todo el dinero que le quedaba, lo depositó en las manos de Francisco de los Santos, para que se lo llevara a los patriotas prisioneros (Lavalleja, Otorgués, Andresito,etc) en la cárcel lusitana de la Isla das Cobras. Entró en el suelo paraguayo con lo puesto, como un indigente, al decir del historiador Mario Cayota, en reciente charla en la Dirección de Cultura. No necesitaba dinero para comprar favores en Paraguay.-Lección de integridad moral personal y ética de gobernante, de quien tuvo todo el poder en sus manos en Purificación. Ejemplar enseñanza para toda América, y para los tiempos que vivimos.

-Artigas confiaba en el apoyo de sus amigos patriotas paraguayos, entre los cuales estaba Fulgencio Yegros, con el cual había luchado contra las invasiones inglesas.

Al haber quebrado el orden colonial hispano, la orientación inicial del proceso revolucionario paraguayo fue ganada por el federalismo. Pero quien gobernaba en ese momento,  el Dr. Gaspar de Francia no solo abandonó esa postura, sino que reprimió duramente a esa corriente de opinión.

A tal punto de que cuando Artigas cruza el Paraná, seguramente sin saberlo, Yegros y otros patriotas ya habían sido detenidos y luego fusilados.

Unamuno al estudiar su vida y conocedor de su temperamento, expresó que: “Artigas no era un carácter para exiliarse en ningún momento, ni mucho menos para aceptar voluntariamente la hospitalidad vitalicia de un déspota como Francia”

Artigas conducido a la selva

“Hice venir al Comandante de San Isidro de Curuguaty, con quien lo hice llevar a vivir en aquella Villa, donde se hallaba con dos criados o sirvientes que trajo, por ser aquel lugar remoto el de menos comunicación con el resto de la República”.-Esto narraba el propio Francia, que lo hizo marchar 90 leguas por tierra y viajando durante la noche con ese destino.- Los caminos de acceso, los describe el Obispo Manuel Antonio de la Torre: “muy trabajosos por los varios pantanos, precipitadas serranías, además de varios riachos que se pasan en pelotas de cuero haciéndose dificultoso por la desidia e inercia de tantos como continuamente trafican este camino sin poner reparo ni remedio alguno a peligrosos pasos en que perecen hombres y cada día los animales”.

Al decir de un historiador paraguayo:”Francia ni lo ataca, ni lo persigue, ni lo desprecia ¿Tanto vale ese hombre para que así proceda con él?”.

La obsesión del gobernante, con una poderosa ambición de poder, era aislar a Paraguay, y preservarlo de lo que tanto temía: el asalto codicioso de su vecinos.-El Dictador fue amable con el Protector, al cual se negó a recibir, aunque no lo trató como a un enemigo, pero sí como a un hombre potencialmente peligroso, confinándolo en la selva del  alto Paraná.-¡Selva salvaje!

Aquel pueblo había nacido en 1715, y contaba con unos 3.600 habitantes.

Desde el principio sus habitantes se dedicaron a la yerba mate, ya que poseía los mejores yerbales naturales, siendo ésta su principal producción.

Los peones entraban en los montes de Curuguaty, con mulas alquiladas a cuenta de la yerba que iban a cortar. Se introducía en bolsas de cuero, que cargaban sobre mulas que iban en grupos de a 10 a cargo de un peón. Este andaba desnudo porque debía pasar los ríos a nado empujando la carga que flotaba sobre bolsas de cuero infladas, llamadas “pelotas”. Un capataz se encargaba de cuidar que ningún peón se escapara o dejara de trabajar.

El peón yerbatero tardaba ocho o mas meses en volver a la ciudad con su carga, regresando de los montes cada vez mas pobres y endeudados.

Sus legendarios bosques que cobijaron a los Guaraní-Tobatines, eran de una frondosidad sin par.-Se destacaban en ese clima subtropical húmedo, los enormes cedros, lapachos, curupay, peterevy, guatambú y los hermosos yvirá pitá.

Cuanta riqueza natural, de las cuales y traídas desde aquellas latitudes aun nos beneficiamos, como la yerba mate y las nobles maderas. Maderas con la cuales convivimos en nuestro habitat, ya  que las hemos incorporado  a nuestras construcciones y al mobiliario de nuestras viviendas.

Una internación mas adentro de su país verdadero

Hacía miles de años que los pueblos guaraníes iban y venían a la banda de los charrúas en el sur, nos dice el historiador Nelson Caula, que también acompañó al Intendente y con quien dialogamos y aprendimos durante el trayecto.

José Gervasio Artigas, los conoció como peones en la estancia paterna de Casupá, los tuvo en sus tropillas, también como tropa de blandengues, por ultimo como los miembros mayoritarios en su ejército emancipador.

Fueron el elemento humano básico de la fundación de los primeros pueblos del interior del país, y como habilidosos albañiles instruidos en las misiones jesuíticas construyeron piedra sobre piedra, los edificios de la ciudad de Montevideo y  muchos otros en el Interior.

Además de su idioma, Artigas aprendió desde muy joven de sus conceptos filosóficos y espirituales, de su organización comunitaria, de su rica cultura.-

De su puño y letra decía en 1811  “...los vecinos orientales se consideran uno con los paraguayos....” . Por eso siempre tuvo presente la idea de integrar al Paraguay en su proyecto federal. En 1814, un oficial de lo mas altos del  Paraguay, mano derecha y pariente de Fulgenio Yegros, con sus doscientos soldados, combate en Entre Ríos bajo las órdenes de Artigas, actitud que le costaría la prisión ordenada posteriormente por Francia.

Por todo ello es que aquel cincuentón, recién llegado a Curuguaty en 1821, se encontraba en una tierra y con una gente desprovista de misterios para él.-Estaba en su ambiente.

Por eso otro historiador uruguayo, Alberto Methol Ferré ha dicho que “el exilio de Artigas en el Paraguay es una internación mas adentro de su pais verdadero”.  

Su vida en la chacra de Curuguaty

En esa misma tierra , nos encontramos el día 14 de setiembre próximo pasado, nada mas ni nada menos que 182 años después.....El día amaneció con un sol radiante que fue oreando la tierra roja.

Recorrimos un kilómetro desde el centro de la villa, que hoy cuenta con unos 30.000 habitantes, y ya estábamos en la chacra donde tuvo su casa el General.

Pleno de fortaleza física y negándose a ser un mantenido del gobernante paraguayo, comenzó a vivir de su propio  trabajo. Construyó en ella su casa de 4 habitaciones, cultivó la tierra para gozar de sus frutos y reunió hasta noventa y tantos animales. También criaba aves, que distribuía entre los pobres, como lo había hecho antes con los enseres y el dinero que le remitía Francia mensualmente. El cura párroco de San Isidro, le comentó a su hermano en aquella época, que “era de sentimiento muy humanitario y que en mas de una ocasión y a mas de un pobre socorría caritativamente...era por esto muy bien mirado y respetado en el concepto público”. El padre de los pobres le llamaban.

En vez de alambrados construyo  profundas trincheras, que los animales no podían pasar.

La casa ya no existe, y los restos de materiales y tejas que estaban presentes cuando llegó por primera vez una delegación uruguaya en 1951, han desaparecido.

Sin embargo, nada mejor que las fuerzas de la naturaleza para conformar un formidable memorial para quien vivió consustanciado con ella.-Naturaleza que ahí a unos pocos kilómetros, se ha declarado área protegida de la humanidad, como reserva de la biosfera.

Fuimos preguntando uno a uno por el nombre de aquellos “monumentos vegetales”:

-Lapacho, laurel, yvyrapytá, cedro, guajayvi, ñangapiry, frecuentados por venteveos, pitohe, chopi, y otros pájaros que con su trinar parecían querer deleitar a los forasteros.

Cubría nuestro paso, una alfombra verde constituida por hierbas medicinales (Jukeri, malva, cedrón paraguai, mentaí, jaguarete ka-a), tan solo interrumpida por un pavimento de ladrillos, donde en forma de homenaje, otra delegación, en la década del 70, enterró un tronco de lapacho seco de gran porte.

No hay otros elementos recordatorios, ni tampoco se cuida o limpia el lugar. (Seguramente no están contemplados estos rubros en los abultados presupuestos de los representantes diplomáticos).

Nelson Caula, ha tenido la enorme virtud de visitar mas de una vez estos pagos, de recoger testimonios y documentación, de hablar con sus pobladores e ir atando cabos y así descubrir  al Artigas ser humano. Y lo que es mas importante y ha sido un secreto hasta hoy: “ en esos veinticinco años, los primeros de paz en toda su vida, vivió con su propia mujer e hijo, siendo ésta la final y mas larga de todas las relaciones amorosas de su vida”.

Según los testimonios recogidos, fue en 1825 aproximadamente, que Don José, comenzó a compartir su vida con una hermosa mujer, mucho mas joven que él llamada Clara Gómez.

 Un periodista francés, dijo que; “en el Paraguay viven las mas encantadoras mujeres de la América del Sud. Van siempre vestidas de blanco y lucen una cabellera de negro azabache y el cutis dorado por el sol de los trópicos.-Cuando os miran con sus grandes ojos de terciopelo y cuando sonríen mostrando su dentadura...es ya una caricia que os prodigan...Cuando hablan el guaraní parecen cantar...”. Por 1827, tuvo un hijo con Clara: Juan Simeón Artigas Gómez, que llegó a ser un destacado luchador del ejercito paraguayo en contra de la invasión de la Triple Alianza (Argentina, Uruguay y Brasil).-Etapa triste de nuestra historia, que comenzara justamente con la caída de Paysandú en 1865.

No estuvo pues únicamente acompañado, como nos enseñaron, por su fiel asistente  Ansina, quien tenía su propia casa a  unas veinte cuadras de la chacra.-Bien frente a la entrada del actual estadio, del cuadro de fútbol local Gral. Artigas, que también visitamos.

Cuando ya muerto el Dictador Francia, se traslada a Asunción, invitado por el nuevo Presidente Carlos A. López, lo hace también con su mujer y su hijo, y con su entrañable amigo el negro Ansina, con quienes comparte sus últimos años, hasta su muerte en 1850.

Razones para no volver

Sabido es que ya transcurridos varios años de su internación en territorio paraguayo Artigas no quiso volver y habría dicho: “ Yo ya no tengo patria” .-

Muchas pueden ser las interpretaciones y reflexiones que podamos hacer a la luz de esta esquemática y sintética narración sobre al arraigo paraguayo del General.-

Pero hay palabras suyas, para con el General José M..Paz, cuando lo visita y le dice:

“Tomando de modelo a los Estados Unidos, yo quería la autonomía de las Provincias, dándole a cada Estado un gobierno propio, su Constitución, su bandera y el derecho de elegir a sus representantes, sus jueces y sus Gobernadores entre los ciudadanos naturales de cada Estado. Esto es lo que yo había pretendido para mi Provincia y para las que me habían proclamado su Protector.-Hacerlo así habría sido darle a cada uno lo suyo. Pero los Pueyrredones y sus acólitos querían hacer de Buenos Aires una nueva Roma Imperial, mandando sus procónsules a gobernar a las Provincias militarmente y despojarlas de toda representación política”.

Su Patria soñada, no era una República sola. Su proyecto lo eran las Provincias Unidas del Río de la Plata, como lo plasmó en 1815, en la Liga Federal con capital en Purificación del Hervidero-Paysandú.

Joaquín Lenzina (Ansina), escribió una canción para ser entonada en todas las Provincias, de cuyos párrafos trascribimos:

“Vislumbramos en esta hora ingrata
De amargas y fratricidas luchas,
Los Estados Unidos del Plata.
Formados por las Provincias todas.”

“Los libres del mundo saludarán
Al sabio Protector de los Pueblos,
Porque para siempre recordarán

El amor que profesa a este suelo!”. 

* Artículo publicado inicialmente en El Telégrafo de Paysandú

Bibliografía:

-Se han tomado informaciones, citas y frases de las siguientes investigaciones:

-Crónica General del Uruguay-Tomo 2: W.Reyes Abadie-A.Vazquez Romero

-Artigas ñemoñaré .-Develando su ostracismo y su descendencia en Paraguay.-Nelson Caula.

-Artigas.-Estudios de varios autores publicados por el diario El Pais en 1960.

-Los tiempos de Artigas-Tomo 6: El largo final-Ana Ribeiro.

-Historia de Curuguaty-Dra. Margarita Duran Estrago.

-America del Sur: de los estados-ciudad al Estado Continental Industrial-Conferencia de Alberto Methol Ferré-Julio 12, 2002.

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Inicio

Un portal para y por uruguayos
URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital