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Chile: Cuando le escribo sobre Tombolini, Fulippi, Alamo, Sanchez, Pareto, Jimenez, Perez, Rebolledo o Letelier, seguramente usted lector, cuando más, recordará a Orlando Letelier, un político chileno asesinado en los 70. Estará empezando a encontrar la punta de la madeja, pero nada tiene que ver el asesinato con los otros nombres mencionados. Si le hablo de corrupción, y más concretamente de políticos corruptos, o acusados de tales, más empresarios implicados en el mismo tema, lo hago traspasar la Cordillera y le digo que todo esto remueve hasta los tuétanos la democracia chilena, usted puede asombrarse ante esta afirmación. Si le digo que algún empresario (Filippi por ejemplo) fue procesado esta semana por un problema de coimas y que la Democracia Cristiana de Chile expulsó del partido a sus diputados Jiménez y Pareto -el padre de este es el Presidente del Tribunal de Etica DC - y que los otros nombres mencionados son los del diputado socialista Juan Pablo Letelier, el ex subsecretario de Obras Publicas Patricio Tombolini, y personeros del gobierno de la Concertación como Rebolledo o diputados del mismísimo PPD de Lagos, como Aníbal Pérez. No todos son culpables, aunque el caso estremeció a La Moneda y a la democracia chilena. Si los diputados, que son seis, son desaforados, antes que por pedido de otros diez de sus pares pierdan sus fueros, no pueden ser sustituidos por otros parlamentarios electos. Esto haría que de 63 diputados la Concertación bajase a 57 y perdiese la mayoría que posee en la Cámara Baja. Si la perdida de fueros se da antes que la prisión, y por parte del Parlamento, los titulares serán relevados en sus cargos por quienes integraban las hojas de votación presentadas, y aunque la DC pierde dos diputados, gana loas otros cuatro sustitutos, lo que perjudica al PPD de Lagos. Pero esto que no hace más que seguir una lucha intestina de final incierto en la Concertación, con vistas a las Municipales del 2004 y a la sucesión presidencial, no es al parecer más que la punta del iceberg. Patricio Tombolini anunció que si él caía, otros personeros y figuras publicas caerían con él, y recordó que el ministro de Obras Publicas era Carlos Cruz y no él. Hasta donde sacudió los círculos gubernamentales todo este escándalo lo marca el hecho de una reacción lenta y desacompasada con los sucesos. Se anuncia que Lagos se retira a su residencia el viernes por la noche, y allí habría una reunión política muy importante, con lideres partidarios y ministros. La misma no se lleva a cabo, porque el proceso judicial esta en plena realización, los procesamientos se siguen dictando y no se sabe muy bien que declarar por parte del oficialismo chileno. Alianza por Chile, Lavin y lo que llamaríamos la derecha festeja los resultados del escándalo. El PPD no actuó con la rapidez que debía en marcar distancia con sus personeros acusados. La Democracia Cristiana fue muy dura con los suyos, y la suspensión de militancia y luego la expulsión del Partido, dejó a los que en principio parecieron acusadores y luego se supo eran acusados, a la intemperie. El Partido Socialista no ha reaccionado porque su diputado Letelier, niega las acusaciones de las que es objeto. Donde y cuando terminara esto, es muy prematuro imaginarlo. Pero una democracia se fortalece cuando se ataca la corrupción, y caen los corruptos. Sean empresarios o políticos. De estos claro, se sabe su pertenencia partidaria, de aquellos a lo mas que en algunos casos colaboraron económicamente con algunos partidos o candidatos. El tema del financiamiento de los partidos, sumado al de la transparencia en el patrimonio al alcanzar un cargo publico y la equivalencia que debe mantenerse en valores relativos a los ingresos obtenidos "legalmente", son parte de este tema. Y lo son tanto en Chile como en este ejemplo se muestra, como en Uruguay, donde tanto hay por hacer aun. LA ONDA® DIGITAL |
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