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El
fin de la oncocercosis o "ceguera de los En 1974 la OMS decidió comenzar una campaña de lucha contra la oncocercosis, más conocida como "la ceguera de los ríos", que afectaba a un amplio porcentaje de la población del África Occidental y producía pérdidas económicas estimadas en 30 millones de dólares al año. Tras 26 años de lucha, el parásito ha sido vencido. "El éxito de este programa inspira a cuantos nos dedicamos a la salud pública; (…) porque ha demostrado que podemos lograr imposibles y aliviar la carga que soportan varios millones de personas necesitadas", ha declarado la Directora General de la OMS, Dra. Gro Harlem.
El
final de una labor cooperativa de muchas gentes durante largo
tiempo nos da una de las escasas buenas noticias en el área de la
salud de los últimos tiempos. "El éxito de este programa
inspira a cuantos nos dedicamos a la salud pública; (…) porque
ha demostrado que podemos lograr imposibles y aliviar la carga que
soportan varios millones de personas especialmente
necesitadas", ha declarado la Directora General de la OMS,
Dra. Gro Harlem Brundtland. La
oncocercosis está causada por la Onchocerca volvulus, un parásito
que puede vivir hasta 14 años dentro del cuerpo humano. Los
millones de microfilarias que produce una hembra fértil se
desplazan por el organismo produciendo los síntomas de la
enfermedad. Al igual que sucede en otras enfermedades parasitarias
(la malaria es una de las más conocidas), un vector (un mosquito,
en este caso un simúlido) transporta las microfilarias de una
persona a otra. Tras picar a la primera, acumula el parásito en
su organismo, donde se transforma en larva infectiva, e inocula su
carga en la siguiente. En
1974, la OMS decidió comenzar una campaña de lucha contra la
oncocercosis, que afectaba al 10% de la población de las zonas más
vulnerables en África Occidental. Por si fuera poco, un 30% más
sufría defectos de visión graves. Los agricultores comenzaron a
abandonar las riberas de los ríos al comprender la relación
entre la enfermedad y el emplazamiento. Unos 250.000 km2 quedaron
abandonados para la agricultura, todos ellos en terrenos fértiles,
con las consiguientes pérdidas económicas: un cálculo las acercó
a los 30 millones de dólares al año. Era, pues, necesario
eliminar un problema de salud pública que, como es habitual,
llevaba aparejado un enorme problema económico y social. El
frente de acción principal ha sido la lucha contra la transmisión
de los parásitos, a través de la eliminación de los vectores. Mantener
un programa en activo durante 30 años requiere tesón,
conocimientos y medios económicos. Afortunadamente los
compromisos iniciales se han mantenido, de forma que los
financiadores no han retirado sus fondos durante todo este tiempo.
La OMS destaca especialmente la contribución de la compañía
farmacéutica Merck, que ha aportado gratuitamente la ivermectina,
el medicamento antiparasitario utilizado contra esta enfermedad. Además de
solucionar el problema, el programa de lucha contra la
oncocercosis ha dejado sobre el terreno un plan de ejecución
completo que actúa en todos los frentes: el del parásito y el de
los vectores. Además, la infraestructura sanitaria y la gestión
de salud pública han quedado reforzadas en los países en los que
se ha aplicado el programa, permitiendo un sistema de vigilancia y
detección de brotes que se puede transferir a partir de ahora a
otras enfermedades. Y sobretodo, ha dejado abierta la puerta a la
esperanza de que es posible luchar contra las enfermedades
parasitarias e infecciosas si se actúa mancomunada y
eficientemente. LA ONDA® DIGITAL |
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