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Uruguay
deberá estar muy atento, Lincoln Bizzozero Master en Promoción y Desarrollo de la Universidad de Amberes, Coordinador Académico del Programa de Política Internacional y Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Sociales del Uruguay. Integró la reciente delegación uruguaya del rectorado de la Universidad de la Republica a la reunión ínter universitaria que se realizo en Brasilia. La ONDA digital en diálogo con Bizzozero, recogió sus impresiones de ese Brasil que vive la transición a un nuevo equipo de gobierno.
La existencia de un
equipo de transición trabajando, entre lo que fue el gobierno de
Cardoso y el electo de Lula, le brindaba a la sociedad brasileña
seguridades, seriedades que se percibían
a todo nivel. Allí en Brasilia
donde nos reuníamos, funciona el gobierno nacional lo que permitía
ver un clima de trabajo entre los dos equipos, casi único en América
Latina. Un buen ejemplo de como los gobiernos pueden evolucionar
en términos de gestión ordenada. El ejemplo más notorio de lo
que estoy diciendo es que en las últimas reuniones de Brasil con
el Fondo Monetario estaban los dos equipos. Las diferencias
entre el gobierno saliente y este nuevo, están planteadas en las
propuestas y no tanto en la gestión, lógicamente hay diferencias
en los énfasis, en las políticas explícitas. Para nosotros que
somos vecinos de Brasil, estos criterios me dan una cierta
tranquilidad, confianza para
seguir apostando por la región. - ¿Cuál es su
opinión sobre los contenidos de lo que se conoce de la política
internacional del nuevo gobierno? - Los primeros
pasos de Lula en la región y en política internacional han sido
claros y son una continuidad de lo que ya había manifestado desde
su campaña electoral. Apoyar el MERCOSUR, profundizarlo,
consolidar el proceso, no cerrar ninguna puerta. Pero, MERCOSUR
como prioridad. Los viajes a
Argentina y Chile
luego de ser electo son una señal en este sentido de potenciar el
MERCOSUR. Casi simultáneamente
se reúne con Bush, esto también es una señal clara que no
cierra ninguna puerta, su gobierno tiene prioridades pero no
cierra puertas, son como señales de lo quiere y como lo quiere
hacer Lula. En cuanto a los
contenidos y posibilidades de esta política, el nuevo gobierno
brasileño apuesta a una serie de ajustes de política
internacional, especialmente en la dirección de profundizar el
MERCOSUR, una introspección regional de una política desarrollista en términos
de industrialización, quizás un cierto retorno a políticas
de los ex gobiernos de Alfonsin y Sarney que no se implementaron,
no se profundizaron, en donde faltó concreción. Lógicamente
esto de ponerse en marcha sería sobre nuevas bases. Otro rasgo de este
gobierno de Lula es la búsqueda de un perfil de liderazgo. Brasil no juega
solo en el concierto internacional, es muy importante ver lo que
puede pasar en la Argentina. Lo que no debemos olvidar es que
Brasil no va a dejar de mirarse a sí mismo como prioridad, esto
es obvio, Este es uno
de los problemas que estarán planteados, ¿se mira demasiado a sí
mismo y no asumirá los costos del liderazgo regional?. La
posibilidad de asumir estos costos va a depender de las políticas de profundización en el MERCOSUR y sus resultados, esto será
un equilibrio muy delicado. No puede haber una repuesta inmediata
y definitiva. No creo que estemos ante un caso de virajes bruscos
en política internacional. No se debe olvidar
los condicionamientos internos del desarrollo de Brasil, que tiene
una agenda negativa de temas a cumplir - pobreza, redistribución
del ingreso-, cosas que ha dicho este nuevo equipo de gobierno,
pero que se ve que hay una conciencia nacional que va mas allá
del PT. Buena parte del sistema político de Brasil concuerda con
que son prioridades y que estuvieron en la agenda de los
principales candidatos de las recientes elecciones nacionales.
Estos temas en última
instancia son los que juegan, inciden también en su política
regional, e internacional. El condicionante
externo está pautado por los diversos frentes a los que está
sometido Brasil a negociar, está el MERCOSUR, está el ALCA, la
OMC, la Unión Europea. Creo que los que más juegan son los
intereses interamericanos. Además están los
temas del día como puede ser hoy el caso Venezuela o puede llegar
a ser Colombia. En América Latina
hay antecedentes de instancias que se han creado para impulsar una
agenda positiva y de influencia en la zona, una de estas fue el
Grupo Contadora para dar una repuesta a países centroamericanos
que necesitaban una ayuda. - ¿Cómo ve las
relaciones bilaterales entre Uruguay y Brasil? Lula no incluyó en
su gira a Uruguay. - Una cosa son los
aspectos generales de una política de integración regional,
MERCOSUR, etc. y otra son las relaciones bilaterales y nuestro
papel como país en la región. No necesariamente
esto va a significar que vamos a estar en un colchón de rosas, es
más, para Uruguay la
reubicación en un nuevo contexto puede llegar a ser difícil.
Seguramente Uruguay va a buscar hacer valer su calidad de socio
pequeño, pero diferenciándose. Es probable que el año que se
inicia sea un año complejo en negociaciones. Tiene mucha
importancia cómo nos vamos conociendo con el nuevo equipo del
gobierno de Lula. Uruguay deberá
estar muy atento al devenir de los acontecimientos desde Brasil,
el perfil del nuevo Ministro de Relaciones Exteriores
es de un hombre con gran experiencia, que ha participado en
varias instancias de la gestación de la política regional, pero
es un “duro.” Para Uruguay el tema es qué rol va a jugar como socio pequeño en un enfoque de políticas bilaterales, si el énfasis va estar en aspectos de carácter más políticos o en contenidos más negociadores, de procedimientos. LA ONDA® DIGITAL |
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