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Corea
del Norte incita aún más
Esta clase de falta de respeto a un acuerdo no puede ser tolerado." Dick Cheney opinó que este retiro del TNP "puede socavar décadas de esfuerzos de no proliferación." Aquellos que han leído y entendido el TNP saben que el tratado interrelaciona el tema de la no proliferación y el desarme nuclear. Uno depende del otro. Ya que los EEUU y los otros llamados estados nucleares han fallado en sus obligaciones por alcanzar un desarme nuclear, particularmente después del fin de la Guerra Fría, deben esperar, tarde o temprano, que uno de estos resultados será el fin del acuerdo que despertó tantas esperanzas El TNP fue creado en 1968 por Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia como una forma de prevenir la proliferación de las armas nucleares. Las naciones sin armas nucleares acordaron no adquirirlas o desarrollarlas, y a cambio, los estados nucleares aceptaron entablar negociaciones de buena fe que condujeran al total desarme nuclear. En los años después de 1970 cuando el tratado entró en efecto, 187 naciones han firmado y ratificado el tratado. Todos estos países son n o-nucleares con la excepción de los cinco estados que poseen el letal armamento (EE.UU, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China). Los únicos cuatro países que no son parte del tratado son la India, Pakistán, Israel y Cuba. Cuba ha indicado sus intenciones de unirse al tratado.. India, Pakistán e Israel han desarrollado sus propios arsenales nucleares La India dejó en claro desde hace muchos años que estaba dispuesta a no entrar en la peligrosa carrera armamentista si los cinco estados nucleares cumplían al pie de la letra obligaciones de desarme. Después de esperar años en vano de que realmente se cumplieran todas esas promesas, la India hizo su primera prueba nuclear en 1998 y poco después Pakistán hacía lo mismo. En 1995 cuando el TNP fue extendido indefinidamente, los llamados estados nucleares prometieron "sus esfuerzos totales por lograr un sistemático progreso para reducir las armas nucleares a nivel global, con la meta final de eliminar para siempre dichas armas…." En el 2000, cuando los integrantes del TNP llevaron a cabo su sexta conferencia de revisión, los estados nucleares prometieron de nuevo "renovar sus esfuerzos para lograr la total eliminación de sus arsenales nucleares …." Además de violar esta obligación, Estados Unidos también se retiró del Tratado Anti Balístico después de haber prometido en el 2000 que ellos preservarían y fortalecerían este tratado "como piedra fundamental para una estabilidad estratégica." La Unión Americana también acordó aplicar el "principio de irreversibilidad" del desarme nuclear, asegurando que las ojivas desactivadas serían destruidas. En lugar de cumplir con ello, Estados Unidos presionó a los rusos para que acordaran el Tratado Estratégico de Reducciones Ofensivas que se basa en el principio opuesto de la irreversibilidad. Estados Unidos anunció que, a su discreción, las armas nucleares estratégicas desactivadas por el acuerdo anterior serían almacenadas para un futuro reacondicionamiento. Después de que los mismos Estados Unidos prometieron "aplicar lo antes posible el Tratado Comprensivo de Prohibición de Pruebas Nucleares" en el 2000, la administración Bush ha rehusado reenviar este tratado al Senado para su ratificación. (el Senado no logró ratificarlo en 1999). La administración del Presidente Bush ha estado buscando reducir el tiempo necesario para reasumir las pruebas nucleares. Ari Fleischer, vocero de la presidencia comentó sobre el retiro de Corea del Norte del TNP "Hay una luz al final del túnel, y eso comienza con el total desmantelamiento del programa nuclear norcoreano y cumplir con sus obligaciones contraídas con los demás países del mundo." La luz al final del túnel también puede brillar si Estados Unidos cumple con sus obligaciones contraídas con el mundo y aplica realmente lo pactado en el Tratado de No Proliferación. Para desactivar la actual crisis con Corea del Norte, Estados Unidos debe aplicar una política de cumplimientos . Debe aceptar la oferta de Corea del Norte de entrar en negociaciones en un pacto de no agresión. Igualmente, Washington debe ofrecer el proveer a Corea del Norte con asistencia adicional para ayudarle a reconstruir su economía y eliminar las hambrunas. La existencia del pacto de no agresión en la península coreana haría que las naciones vecinas se sintieran más seguras. Esto llevaría también a un intercambio con Corea del Norte para que ponga fin a su programa de armas nucleares y permita que inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica vuelvan a ese país para verificar el desmantelamiento y terminación de cualquier programa de construcción de armas nucleares. Cualquier esfuerzo para lograr la paz será más efectivo que prepararnos para la guerra. *David Krieger es presidente de la organización pacifista Nuclear
Age Peace Foundation (NAPF) (www.wagingpeace.org). Es co-autor del libro
“Choose Hope, Your Role in Waging Peace in the Nuclear Age. LA ONDA® DIGITAL |
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