|
El
software libre se perfila como uno de los El
open
source o
software libre consiste en programas que permiten acceder a sus
mecanismos internos para que el usuario los analice e incluso
cambie. Linux
es uno de los sistemas operativos alternativos a Windows de
Microsoft. Es usado y compartido libre y gratuitamente, sin
restricciones de propiedad, lo cual le diferencia decisivamente de
Windows, ya que Microsoft guarda celosamente su secreto. Y
tiene cada vez más adeptos en la comunidad informática, que ya
no cree a pies juntillas en el mito de los programas débiles,
realizados por principiantes e incapaces de garantizar las
prestaciones del software clásico que habitualmente comercializan
las compañías. De hecho, el
estudio de Forrester,
realizado mediante entrevistas a 2.500 directores de informática,
ofrece conclusiones que sorprenderán a muchos: la consultora prevé
que Dell e IBM serán las grandes triunfadoras en el contexto que
se avecina, mientras que para Oracle y Microsoft pintarán bastos
si no consiguen adaptarse a los cambios que se avecinan. ¿Microsoft
en peligro?
Especialmente
negro es el futuro que se le avecina a la empresa de Bill Gates,
cuyo modelo de negocio chocará brutalmente con la masiva llegada
del open source y las nuevas fórmulas de distribución,
hasta el punto de que Forrester vaticina que sufrirá una
contracción histórica. ¿Saldrá adelante Microsoft en un
mercado basado en el software libre? Desde luego, las
declaraciones realizadas en la última LinuxWorld Expo por Doug
Miller, un
gestor de grupos de productos de la compañía, no parecen muy
inteligentes si se observa el rumbo que está tomando este
mercado. Miller
asegura que Linux ha ayudado a Microsoft a reestructurar sus
planes de precios y los servicios por suscripción, pero matiza
que, aun así, no creen en el open source porque su manera
de testear los productos ofrece un control de calidad más óptimo
que el modelo de software libre. Ellos verán... Porque
hasta la Casa Blanca ha tomado nota. Allí, en Estados Unidos, el
Comité de Asesoramiento en Tecnologías de la Información,
integrado por destacados dirigentes de la industria y de ciertas
universidades estadounidenses, elaboró hace ya algunos meses un
demoledor informe dirigido al presidente del país en el que
recomendaba buscar métodos innovadores para escribir software de
calidad, teniendo en cuenta que las fórmulas clásicas sudan
tinta para contentar a la creciente demanda. Apoyando
el open source Ahora,
el Comité ha dado un paso más. Los expertos están a punto de
concluir otro documento
con argumentos más radicales en el que piden al Gobierno que
apoye de inmediato y sin reservas la utilización de software
libre. La
Comisión Europea también se está tomando el tema en serio. En
julio comenzó a difundir una propuesta
bautizada como Puesta en práctica de la ayuda del programa de
las Tecnologías de la Sociedad de Información para la
investigación y lanzamiento del software libre, que recopila
datos sobre posibles actuaciones concretas para fomentar el
software libre desde los programas IST, que financian proyectos de
investigación y acciones especiales relacionadas con la
investigación. Dado que se trata de la primera manifestación
evidente de la CE apoyando el open source, la cosa tiene su
importancia. Fronteras
Electrónicas España tiene en marcha una campaña
para conseguir que se utilice software libre en las
administraciones públicas, con el loable propósito de garantizar
la seguridad y transparencia de sus sistemas informáticos. Para
participar en la iniciativa sólo se requiere distribuir el
contenido y los mensajes de esta campaña, evidentemente a cuantas
más personas mejor. Además, esta asociación agradece muy mucho
que los ciudadanos entreguen cartas a sus ayuntamientos solicitándoles
que consideren la posibilidad de introducir Linux, FreeBSD u otro
sistema operativo abierto. Calando
hondo La
revolución open source también empieza a penetrar con
fuerza en las conciencias de los directivos del sector. El 56% de
los ejecutivos encuestados por Forrester dice que ya lo usa, y
veintiséis de cada cien afirman que lo emplearán en 2002. Otro
84% cree que el software libre causará profundas innovaciones.
Por tanto, el mensaje para los comercializadores de software clásico
es meridiano; si no quieren que el mercado les fagocite, tienen
dos opciones: a-
Adaptar sus estrategias de negocio al open source. b-
Bajar notablemente el coste de las licencias. Los
que todavía guarden dentro de sí dosis de escepticismo, no
tienen más que echarle un vistazo a la lista de las empresas que
cada vez más están apostando por el software libre: Intel, por
ejemplo, no quiere perder la estela de Sun e IBM y anunció el
pasado mes de abril su intención de apoyar
a Linux
para integrarse como miembro de pleno derecho en el movimiento
open source. Las
principales
compañías japonesas,
entre las que se encuentran Sony, Toshiba, Fujitsu, Hitachi, NEC y
Mitsubishi, colaborarán en la creación de un sistema operativo
basado en Linux para dispositivos portátiles. El objetivo final
de estas empresas es desarrollar un estándar que se pueda emplear
en todo tipo de instrumentos, desde teléfonos móviles hasta PDAs. Los
grandes toman conciencia El
pasado 29 de agosto, un grupo de compañías, entre las que están
Intel, IBM, Hewlett-Packard y NEC USA, anunciaron la creación de
la Open
Source Development Lab
(OSDL), un laboratorio
que pretende convertir a Linux en un sistema operativo más
accesible y manejable para la gestión empresarial. Estas empresas
planean invertir cientos de millones de dólares en este
laboratorio, cuyo cuartel general ha sido fijado en Portland
(Estados Unidos). Lo
importante es que no están solas: aunque nos les hace falta,
Intel, IBM y HP cuentan con el apoyo de Linus Torvalds, padre de
Linux, así como de las principales marcas que comercializan sus
ofertas con este sistema Red
Hat,
TurboLinux, Linuxcare y VA Linux Systems. En definitiva, el
laboratorio supone un esfuerzo añadido de IBM, Sun Microsystems,
Intel, HP, Compaq Computer y SGI en favor del open source...
Y de su propia subsistencia, que tontos no son: el mercado se va a
inundar de software libre, y ningún programa cerrado va a poder
competir con él. Pero
también tiene algo de órgano centralizador. Hasta ahora, compañías
como IBM investigaban en software basado en Linux, pero muchas
veces realizan las mismas investigaciones, con lo que se hace un
trabajo doble, que con este laboratorio se pretende eliminar
aunando los esfuerzos de todas. Además, estará controlado, según
afirmó Swope por un director independiente además de un grupo de
representantes de todas las corporaciones que participan en el
proyecto. Hacia
un modelo unitario En
cualquier caso, todavía queda un largo camino por recorrer. El
modelo de negocio alrededor del cual debe girar el mercado del
software libre todavía no está ni mucho menos claro. Algunos
analistas hablan de dos posibles escenarios, ambos bastante
radicales. Uno vendría dado por la conversión de los
desarrolladores en creadores de software con precios de las
licencias por las nubes, y otro por hacer que absolutamente todo
el software sea libre. Probablemente se imponga una solución
intermedia. La
cuestión del open source ha llegado también a los tribunales. La
EFF
Electronic Frontier Foundation ha destinado al proceso judicial
del caso
DeCSS
software libre para reproducir DVDs en GNU/Linux su presupuesto de
un año. Esta sangría económica le ha llevado a pedir dinero para
seguir litigando.
El asunto tiene tela porque, en Estados Unidos, un juez prohibió
recientemente colocar enlaces a sitios con el código DeCSS. Si
alguien quiere poner su granito de arena, todavía
está a tiempo.
Otro
frente de batalla es el que se libra en los cibercafés. Las
persecuciones de Microsoft y la Business Software Alliance contra
estos locales, siempre en busca de Windows sin licencias y
programas similares, han provocado que muchos cibercafés apuesten
decididamente por la instalación de GNU/Linux en todos sus El
software libre se perfila como uno de los principales negocios del
siglo que acaba de comenzar, pero todavía tendrá que superar
muchos obstáculos. La fuerte preponderancia de Windows no es el
menor de ellos: se calcula que el 80% de los usuarios de informática
emplean Windows. Aplicando este porcentaje a España, donde hay 8
millones de ordenadores, significa que 6 millones tienen cargado
Windows. Únicamente el 20% utiliza sistemas alternativos, pero no
equipos forzosamente libres ahí están Solaris, OS/2, etc. Algo
tendrá el agua cuando la bendicen... Publicado
inicalmente en Baquía,com LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |