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¿Es
válida en esta época la soberanía Corría
el año 1813, el gobierno de las Provincias Unidas, instaló
en Buenos Aires una Asamblea General Constituyente. La
solicitud de reconocimiento a la Asamblea General Constituyente le
llegó a Artigas a través de Rondeau. Ambos comandaban los ejércitos
que mantenían el segundo sitio a Montevideo; Rondeau el ejército
porteño y Artigas el ejercito oriental. Artigas
tenía instalado su campamento en el paraje denominado Tres
Cruces. La
respuesta de Artigas fue que el reconocimiento a la Asamblea debía
ser resuelto por el pueblo oriental. Hasta
esta situación todo se desarrollaba dentro de los parámetros
conocidos en la época, los que obtenían el triunfo por
intermedio de las armas, ocupaban los gobiernos , dirigían las
actividades de los habitantes de las regiones. El
planteamiento de Artigas es totalmente nuevo, el reconocimiento lo
debía resolver el pueblo oriental. ¿
Quiénes eran el pueblo oriental?
¿Acaso era el casco de dirigentes artiguistas que se reunieron en
la Panadería de Vidal o en la “Quinta de la Paraguaya”, o en
la de Paso de la Arena, o eran las 5.000 personas que con
carruajes y enseres lo acompañaron en “ la redota “? Algunos
historiadores agregan 6.000 mil integrantes del ejército. Si la población de la “Vanda de los charrúas” era de 20
mil personas aproximadamente, se expresa que la guerra los había
dividido en forma tajante. Los defensores del antiguo
Imperio español quedaron en Montevideo protegido por sus
parientes ambiciosos, los portugueses, los revolucionarios
estancieros criollos, descendientes
de españoles la mayoría, esclavos, libertos, hombres
sueltos o “gauchos”, e indígenas, marcharon con el jefe hacia
el Ayuí. En
la Asamblea del paraje Tres Cruces no estaba todo “el pueblo”
representado, según algunos historiadores, solamente llegaron los
representantes de los “más poderosos” orientales. Sin
embargo las resoluciones, tomadas por la Asamblea o por la
influencia que ejerció Artigas en la misma son renovadoras,
progresistas, revolucionarias. El
reconocimiento de la Asamblea debía realizarse por pacto y no por
obediencia, ya que éste le da las garantías
que los orientales demandaban en su unión con las
provincias Plantea que debían adoptarse medidas equivalentes a las
garantías que o frece una Constitución de
todas las provincias Unidas, mientras esta no existiera. La
Provincia Oriental debía tener su propio gobierno económico que
restableciera la economía del territorio (destruido por la
guerra). El
congreso de Tres Cruces o de Abril como también se denomina,
resolvió reconocer a la Asamblea por pacto y redactó las bases(
condiciones) del reconocimiento a la Asamblea Constituyente. Los
diputados o delegados elegidos( representantes del pueblo
oriental) para concurrir a Buenos Aires , recibieron las
Instrucciones, las recomendaciones, de los asuntos más
importantes que debían tratar, por parte de Artigas y la
Asamblea. El
tema que se consideró prioritario era el de la Independencia, las
Provincias Unidas del Río de la plata ya no debían estar
sometidas a España. Después aparece el planteo diferente, que el
sistema de confederación, que establecía un pacto reciproco
entre las provincias que forman las Provincias Unidas, una firme
liga de amistad y la forma de gobierno republicano que se basaría
en la división tripartita de poderes. Proponía
que cada provincia debía tener su propio gobierno autónomo, pero
debía crearse un gobierno federal que se ocupara de los problemas
y asuntos de estado comunes a las provincias. Este gobierno debía
establecerse fuera de Buenos Aires. Además
la federación debía tener una Constitución nacional que
crearía un Gobierno General con división tripartita de poderes.
Cada provincia tendría su Constitución y Gobierno provincial.
Estos gobiernos tanto el general como los provinciales debían
conservar la igualdad, libertad y seguridad de los ciudadanos. Se
entiende que estas resoluciones fueron tomadas por un pequeño
sector “ del pueblo” oriental, que sin dudas la llevó
adelante la firmeza de José Artigas en sus convicciones, de la
presión de su ejercito reunido en
las afueras de Tres Cruces, del “ resentimiento” que
tenía con “lo español”, o de la ideología que comenzaba a
manifestarse por estas latitudes, hacer valer la soberanía de los
pueblos, aunque estos muchas veces no estén enterados. Artigas
y sus colaboradores, muchos o pocos, nos legaron que “la soberanía
particular de los pueblos” es un derecho que hay que defender. LA ONDA® DIGITAL |
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