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"Estamos
al final de un régimen "Para
crecer se necesitan mercados y estos se negocian" PRESIDENTE BATLLE- Bueno, señores, más o menos ustedes ya han recibido y podido transmitir las informaciones de las distintas instancias ocurridas en este viaje, que conceptúo que ha sido un viaje muy provechoso para el Uruguay. No voy a hacer una descripción detallada porque ustedes ya la han visto. Se ha incorporado a los medios de comunicación del Uruguay tanto escritos como orales o televisivos. Voy a hacer simplemente una referencia a las distintas etapas. La primera fue en Chicago, donde tuvimos la oportunidad de exponer la posición del Uruguay en el Economic Club de Chicago, que es una entidad que tiene la misma edad que yo –tiene 75 años- y que es muy importante en Chicago, puesto que reúne a todos los sectores industriales, financieros, sociales, comerciales importantes de una ciudad tan poderosa y tan naturalmente, digamos, destacable en todos los aspectos, puesto que no solamente tiene una bellísima arquitectura sino que además tiene centros culturales como Universidades del norte que son de las mejores de los Estados Unidos. Ese mismo día tuvimos también oportunidad de cenar con el Alcalde, el señor Daley, que ustedes saben que es un Alcalde muy importante y muy prestigioso en los Estados Unidos, y con su staff económico, a los efectos de organizar con el señor Daley y con su staff económico próximos encuentros, que posiblemente se desarrollen en el mes de setiembre entre americanos y uruguayos en búsqueda de inversiones y en búsqueda de oportunidades recíprocas, puesto que en el mes de setiembre en Chicago se va a realizar una conferencia económica sobre la globalización y sus consecuencias en el comercio internacional. Posteriormente volamos a Washington. Nuestra primera reunión oficial fue con el presidente de la República de los Estados Unidos –con el Presidente Bush- en donde, como ustedes saben, nos encontramos con la sorpresa, positiva por supuesto para el Uruguay, de que estaban junto a él el Secretario de Estado Colin Powell, la señorita Condoleezza Rice, el Jefe del Gabinete, el Ministro de Acuerdos Internacionales Comerciales, el señor Zoellick, el Undersecretary –como le llaman ellos- para las finanzas del Tesoro, que es el señor Taylor, quien ha estado siempre muy cerca de nuestras actividades financieras y el Ministerio de Evans, de Comercio, que no estaba el señor Evans en Washington y lo representó el Subsecretario. Yo creo que fue una conversación muy positiva para el Uruguay, muy positiva. Y sobre todo muy positiva porque nos permitió decir una serie de cosas que creemos que teníamos la necesidad de decir. Era la primera vez que yo me encontraba con el Presidente Bush luego de los acontecimientos de agosto del año pasado, y me permití reiterarle -era mi obligación moral hacerlo- el agradecimiento del Uruguay por la colaboración que en ambas instancias –la primera en agosto y la segunda cuando tuvimos los acuerdos finales con el Fondo Monetario Internacional- el Gobierno del Uruguay quiere expresarle al Gobierno de los Estados Unidos, yo le reiteré muy claramente lo que he dicho públicamente acá: el pueblo del Uruguay en primer en primer lugar; el sistema político del Uruguay, con su gran estabilidad, en segundo lugar, y la colaboración financiera de las agencias respectivas de los Estados Unidos le han permitido al Uruguay no solamente sostenerse en un equilibrio respetando toda la institucionalidad democrática a todo nivel en el país, sino que le han permitido estar llegando a una situación en la que podemos empezar a mirar con más tranquilidad el futuro, no solamente en los temas financieros sino también en los temas económicos. Por cierto que, como lo hice afuera cuando salí, le dije al presidente Bush que nosotros sentíamos -porque yo soy una persona que tengo larga memoria- que los Estados Unidos habían participado en forma decisiva en la guerra para derrotar al nazismo; que habían participado en forma decisiva en poner sus recursos financieros para la reconstrucción de Europa; que habían participado en forma decisiva para reinstalar la democracia en Alemania y coadyuvar para que fuera un país próspero; que habían hecho otro tanto en Japón y en Corea, al punto que japoneses y coreanos compiten con las industrias americanas, nada menos que con la de los automóviles en su mercado propio; que habían enfrentado en el mundo al comunismo, que habían estado en Vietnam -yo dije en Indochina, porque soy un poco antiguo- después de los acontecimientos de Dien Bien Phu, habían llegado a Vietnam y que hoy estaban en un enfrentamiento con el terrorismo que no es un mecanismo que nosotros creemos sirva para alcanzar la paz en ningún lugar del mundo, y que la única cosa que los Estados Unidos habían preservado para sí eran los lugares en donde estaban instalados los cementerios con los soldados americanos muertos tanto en Europa como en el Asia. Eso me pareció que era también deber decirlo, porque en el largo camino que tiene la historia, con sus luces y con sus sombras, en donde los países más poderosos, todos, tienen sus luces y sus sombras, lo que vale la pena mirar es el resultado final de los grandes ciclos históricos en los cuales estamos viviendo. Hablé también de nuestra participación en el Irak, que nunca fue planteada por nadie del gobierno americano, ni por el señor Presidente de los Estados Unidos ni por Colin Powell, ni por nadie: la planteó el Uruguay. Yo planteé el deseo del Uruguay de participar en una ayuda humanitaria. Es más, le dije “Mire, yo no vengo a vender, pero usted sabe, pero vengo a vender”. Entonces saqué un brochure que me había dado el presidente de la OSE, traducido al ingles, precioso, con un cartel, y le dije, "Mire, estas son unas maquinitas muy lindas. Nosotros tenemos 20 en el Congo. Con ellas hemos podido dar agua potable a muchas poblaciones en donde hemos advertido la disminución de algunas enfermedades como el cólera. Tenemos también vendidas 90 en Sudáfrica, instaladas en la India, en Centro América, casi 200 en el Uruguay. Esto se pone arriba de un camión, esto es barato, esto es eficiente para resolver el problema del agua en el Irak. Esa es nuestra ayuda humanitaria.” Y en ningún momento se planteó ningún otro tipo de cosa, ni directa ni indirectamente. Es más: cuando hablamos de las 20 unidades que tenemos en el Congo, yo hice la referencia expresa que había sido llamado por el Presidente de Sudáfrica, que es presidente del Congreso Africano, la semana anterior a nuestra salida a los Estados Unidos, para pedirme expresamente, en nombre del Congreso Africano, que el Uruguay desplegara en la zona fronteriza entre Uganda, Ruanda y el Congo, tropas de las que están ya en el Congo para colaborar para resolverles un problema que no tenían aparentemente mejor forma de resolver que la presencia de las tropas uruguayas en ese sector. Cosa que, consultadas que fueron las autoridades militares y señor Ministro de Defensa, resolvimos aceptar para procurar ayudar a la pacificación, al mantenimiento de la paz, que es el capítulo el único en el cual el Uruguay puede actuar. El Uruguay no puede actuar en otra cosa que el mantenimiento de la paz cuando ambas partes así lo reclaman y las Naciones Unidas lo implementan. Luego hablamos de América. Particularmente yo hable de Chile. Planteé nuestro apoyo a que Chile tuviera una sanción rápida de su acuerdo comercial, porque creemos que es una cosa que es buena para Chile y es buena para América. Y también hablé del 4+1, porque le dije al Presidente Bush que, habida cuenta que el ALCA estaba encaminándose, pero que teníamos que reunir a más de 30 países, y que yo veía que al tiempo que se encaminaba eso por un lado había una clara decisión política de hacer un acuerdo antes del fin de 2003 con todos los países de Centro América, y había ya prácticamente para remitir al Congreso un acuerdo con Chile, y había disposiciones legales que facilitaban la situación financiera y productiva en el mercado americano de productos de los países del Acuerdo Andino, nos parecía que ese puzzle podía armarse igual en forma eficaz haciendo un acuerdo regional. Y hablé del Rose Garden Agreement y dije que desde nuestro punto de vista, nosotros íbamos a consultar y a hablar con todos los presidentes a partir del día domingo próximo, en donde ya se van a ir completando, no todos, pero buena parte de los cambios institucionales que se están dando en América del Sur. Naturalmente no pretendíamos que se nos diera una respuesta, pero por lo menos queríamos poner las cosas arriba de la mesa a propósito de ese tema. Luego finalmente, después que hablamos de las cosas de América, hablamos de las cuestiones bilaterales. En ese sentido, yo le manifesté en nombre del Gobierno del Uruguay, de que nosotros no veníamos a pedir absolutamente nada que supusiera romper las normas legales vigentes en los Estados Unidos, porque es la razón por la cual nosotros hemos tenido siempre independencia en todas nuestra resoluciones y conductas, porque tampoco admitimos que se rompan nuestras propia leyes en nuestro relacionamiento interno o externo. Pero habida cuenta que el viernes, o sea ayer, se terminaban todos los comentarios que la ley habilitaba que se hicieran a propósito del tema de la carne y que quedaban solamente tres pasos administrativos: uno era contestar a los comentarios y luego establecer la regla -eso dependía del Ministerio de Agricultura- y un tercer paso administrativo, que consistía en que la Oficina de Planeamiento de la Casa Blanca aceptara estas dos reglas, nosotros lo que solicitábamos es que esto se hiciera con la premura que el Uruguay precisa, poniéndolos en conocimiento además de un detalle que naturalmente el Presidente de los Estados Unidos, creo yo, ni siquiera sus miembros del gabinete tienen por qué saber: el 21 de mayo la Organización Mundial de Salud Animal le va a dar al Uruguay en Europa la condición de País Libre de Aftosa con Vacunación. Nuestra pretensión era que esto se pudiera hacer en el mes de mayo. El Presidente de los Estados Unidos, sin señalarme ninguna fecha, porque no están en condiciones los presidentes ni de los Estados Unidos y ni del Uruguay de decir tal cosa la vamos hacer tal día, se comprometió a hacerlo, hablándole a su Ministro de Agricultura que no estaba ese momento allí, y en cuanto a la Oficina de la Casa Blanca tuvo una expresión muy amable que yo me animo a repetirla, porque fue una cosa de buen humor que puso siempre el Presidente Bush, un poco yo también en la conversación. Le dijo a la señorita Condoleezza Rice, que es la que maneja esas cosas, porque como ustedes saben habla un poco español, uno poco inglés, dijo “Señorita Arroz, usted encárguese de ese asunto ¿no?”. O sea, yo creo que eso está en marcha y acá tengo una información que me llegó de la Embajada del Uruguay cuando estábamos en Miami, en donde me dice que al 25 de abril de 2003, el último día del período para la presentación de comentarios, se han propuesto un total de 21 comentarios públicos a la regulación propuesta por APHIS, que es la Organización Sanitaria de los Estados Unidos. Hay un total de 12 comentarios que se oponen de los 21 a la regulación propuesta; 9 son favorables. De los 12 en oposición, siete corresponden a comentarios de productores ganaderos a título individual, que resisten toda importación de carne, de Uruguay, de cualquier lugar del Universo, sin dar mayores fundamentos para los mismos. Los aspectos económicos de estos comentarios están ya respondidos en la regulación propuesta bajo el subtítulo “Executive Order 12.866 and Regulatory Flexibility Act”.. Los aspectos técnicos sanitarios planteados evidencian por parte estas propuestas, un desconocimiento de los procesos de evaluación de riesgos sanitarios que se han hecho en el Uruguay, tanto por la misión oficial americana, como por la misión oficial canadiense, al punto que hace seis meses que Canadá tiene abierto su mercado para el Uruguay. De los nueve comentarios positivos y favorables, destacamos en general el comentario de la señora Bethania Walker, de la Universidad George Washington, que hizo una revisión seria y exhaustiva de la información pública disponible en apoyo técnico científico a la propuesta; el que corresponde a los principales de una compañía importadora de Texas, que visitó frigoríficos exportadores del Uruguay; el de la California Cattlemen Association, que reconoce la amplia evidencia científica de que la importación del el Uruguay no representa riesgo alguno y apoya las medidas de mitigación de riesgo propuestas por APHIS y finalmente un análisis particular merece el comentario en general favorable de la National Cattle and Beef Association, que es la Asociación de Productores de Carne y de Ganado de los Estados Unidos, en donde se hace una apreciación muy positiva.Puesto que habían estado acá en el reciente Congreso Regional de la OPIC, los representantes de la National Cattle and Beef Association de los Estados Unidos habían recorrido el país, habían ido a estancias, habían ido a frigoríficos, habían ido a centros, digamos, de prevención sanitaria en distintos lugares del país y en forma absolutamente libre y espontánea como lo suelen hacer. Yo había estado, además, con ellos en la Embajada de Uruguay en Washington antes de partir para Nueva York. Quiere decir que los comentarios favorables provienen de organizaciones muy importantes y los comentarios contrarios están remitidos a productores en forma individual o tres o cuatro veterinarios para llegar a doce, entre los que yo estaba señalando. Nuestra actividad siguió tomando contacto individual con los Ministros, con la señora Ann Veneman, la Ministro de Agricultura para ratificar todo lo antes dicho, con el señor Subsecretario de Finanzas, con el señor Taylor, que es un profesor, un académico, un hombre que ha trabajado sábado y domingo. Ustedes, cuando uno dice estas cosas, yo quiero que piensen un poco en la dimensión de los problemas que para bien o para mal, como cada uno pueda pensar, maneja un enorme Estado, la dimensión del Uruguay para que el Subsecretario, el señor Taylor, en el mes de agosto, en el mes de julio de 2002, se haya sentado con Julio de Brun, con Isaac Alfie, con Ariel Davrieux, primero, con Carlos Steneri y con Hugo Fernández Faingold, que ha seguido siempre esto todo muy de cerca, sábados y domingos, a trabajar para atender y considerar la situación financiera del Uruguay. Hablamos con él de nuestro proceso en marcha con respecto a la deuda y le hablamos que venía todo muy bien, que teníamos ya en marcha hacia el Japón al señor Steneri para llevar adelante un acuerdo con el Japón en esa materia, que no conozco el resultado final, pero que por lo menos antes de salir de Estados Unidos supe que venía marchando positivamente, lo que me ratificaron unos banqueros japoneses con quiénes cené el día jueves a la noche en la Reserva Federal de los Estados Unidos. Hablamos con el señor Zoellick también. El señor Zoellick nos propuso concretamente que nosotros revisáramos el capítulo del Acuerdo de Inversiones que Chile firmó con Estados Unidos y qué, si entendíamos que eso era adaptable a la necesidades y conveniencias del Uruguay, nos propusiéramos llevarlo adelante como primer paso de una acuerdo bilateral, el que facilita las inversiones recíprocas de americanos y uruguayos, que las hay, en donde nos encontramos en Chicago, que la gente del sotfware uruguayo, en algunos rubros tiene una participación importante, para poder canalizar inversiones. Al mismo tiempo nos habló de que se incorporarían al sistema general de preferencias algunos productos lácteos, particularmente determinados tipos de quesos. Yo creo que lactosan es uno de ellos y hay otros parmesanos: no tengo identificado con precisión. Él nos dijo que eso estaba en marcha. Insistimos ante él en el asunto del 4+1 y él nos planteó también la necesidad de que el Uruguay con el Grupo de Cains hiciera una fuerte presencia en las negociaciones en Ginebra para poder llevar adelante algo que pareciera a comenzar una forma de destrabar lo que hasta ahora se ha venido dando en las negociaciones sobre agricultura. Nosotros ratificamos lo que en la jerga crítica de los negociadores de estas cosas se llama single undertaking, o sea o discutimos todo o no discutimos nada. O sea que el grupo de Cairns, y los Estados Unidos y China, que han hecho una propuesta muy concreta, se les presente una especie de decir "Bueno, ¿por qué no discutimos servicios y derechos de autor y dejamos la agricultura para más adelante?” Nones. El Uruguay tiene una posición muy clara: single undertaking. No podemos demorar mas la discusión sobre la agricultura so pretexto de que están incorporándose países nuevos a Europa, que es una cosa muy importante, para ver si empezamos en el 2007 o en el dos mil no sé cuánto. Single undertaking. Luego tuvimos una reunión con el Ministerio de Comercio, que yo creo que fue muy positiva. Va a venir una misión de gente interesada en distintas áreas. Vamos a aprovechar un hecho que se va a dar de presentación de cosas del Uruguay en setiembre en el Estado de Florida, para poder reunir allí toda la comunidad del Este, del Sur, de los Estados del Sur, con respecto al software y llevar gente del Uruguay para ver si podemos hacer una ronda de negocios. Creo que la reunión con el Ministro de Comercio y sus agregados fue realmente muy positiva. Con posterioridad a eso, bueno, volvimos a la Embajada donde seguimos hablando con distintos sectores y luego participamos, al día siguiente, en la reunión de RIMSA, que estaba presidida por el Ministro de Ganadería de Brasil, el señor Rodrigues. Yo creo que fue una reunión muy positiva. Se dijeron cosas interesantes por los que estaban participando en el podio, y francamente tuvimos suerte. Se podrán imaginar, los técnicos de Ganadería habían preparado un discurso. A la tercera página, aquello era tanta cifra y tanto número, y tanta vaca y tanta cosa, que yo dejé los papeles. Nadie pudo seguir más nada porque las traductoras no entendían nada de lo que yo estaba diciendo, que no tenia nada que ver con lo otro. Pero al final quedaron contentos y aplaudieron mucho. Y por la noche de ese día jueves estuvimos reunidos, invitados por el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, el señor William McDonough, y su segundo, el señor Terry Checki, que han sido espectaculares amigos del Uruguay. No es el caso que yo lo conozca a William McDonough desde hace más de 40 años, de cuando él era Tercer Secretario de la Embajada americana en el Uruguay, y a lo largo del tiempo hemos mantenido esa amistad, y ha llegado al cargo número dos, después de Greenspan, ¿no? Sino que ellos se han jugado por el Uruguay de una manera, con una absoluta confianza y fe en que lo que nosotros decimos es lo que realmente ocurre. Invitó a un conjunto de banqueros de distintos lugares del universo. Sumado el capital, lo que había allí, francamente, no me alcanzaban los números para cerrar la cifra. Había banqueros importantísimos del mundo, había varios banqueros japoneses, había banqueros alemanes, estaba el señor Setubal del Itaú, un joven, había el banquero más importante mexicano, había banqueros americanos, naturalmente, del City Bank y otros bancos. Era una mesa realmente imponente. Conversamos de la situación del Uruguay, y fundamentalmente conversamos a propósito de un artículo que salió en el Financial Times, que es un diario de gran referencia en el mundo financiero, referido al esquema que se está haciendo en el Uruguay, en donde el que escribe el artículo dice que puede ser este esquema un esquema, como ellos llaman a estas cosas, un "showcase", un caso que haga ejemplo, que haga camino. Y al mismo tiempo, este mismo señor refiere a que un técnico americano del Fondo Monetario que hoy no está más, pero que está en un lugar muy importante, un señor llamado Musa. No tiene nada que ver su apellido con lo que en nuestro idioma quiere decir musa, ¿no es verdad? Un señor que dice la verdad no es una musa. Dice que para que estos proyectos a larga distancia sean sustentables, los países tienen que crecer. Y creo que eso fue, en lugar de decir que ese señor estaba en contra del proyecto de la deuda, estaba a favor de lo que es realmente necesario para todos estos países. Estos países tienen que crecer, y para crecer, señores, particularmente el Uruguay, igual que Brasil, igual que Argentina, crecen si exportan: si no exportan, no crecen. Yo me permití hacerles a ellos una reflexión que estaría seguramente en conocimiento de cada uno individualmente y de todos, ¿no es verdad? Hacer simplemente una pequeña suma: decir México en 1996 vendía 29.000 millones de dólares, hoy vende 160.000 millones de dólares. Brasil vende 60.000 millones de dólares y Argentina 25: sumados, la mitad de México. Esto significa muy claramente que no alcanza con crecer el 10%, no alcanza con pasar de 60 a 70.000 millones; hay que pasar de 60 a 120.000 millones en Brasil y hay que pasar a 50.000 millones en la Argentina, hay que pasar a 4.000, 5.000 millones en el Uruguay. Y eso sólo se hace con acuerdos comerciales. No hay otro camino para que los países crezcan. Los países por supuesto que tienen que tener disciplina interna, tienen que no gastar lo que no tienen, tienen que no endeudarse indebidamente, tienen que tener un sector público y un sector privado que adviertan cómo han cambiado los costos de funcionamiento. Pero todo eso tiene que ser un instrumento que nos permita ser más competitivos. Pero después que uno es competitivo, tiene que tener mercados. Y los mercados se negocian. Y nosotros tenemos que ir los cuatro a negociar y a decirle al señor Presidente de los Estados Unidos “Bueno, usted tiene el Trade Authority: ¿quiere o no quiere negociar?” Y eso es lo que yo le voy a plantear al señor Presidente Lula cuando vaya el 10 y el 11 a Brasil a verle acompañado de los Ministros y lo que le plantearé después de la segunda vuelta al que resulte electo en la Argentina y al que resulte electo el domingo en el Paraguay. El Uruguay va a ser el Presidente Pro Tempore del MERCOSUR a partir del segundo semestre de este año. Le dijimos al señor Presidente Bush que si había un momento en donde podíamos estar de acuerdo podía ser una oportunidad para que nos reuniéramos todos juntos, porque las sociedades y los países no pueden seguir esperando. Y este creo que es el mensaje fundamental que transmití, no en nombre de nadie más que en nombre del Gobierno del Uruguay, pero reflejando lo que creo que es una necesidad que compartimos -los chilenos por eso están haciendo un acuerdo, los centroamericanos por lo mismo- que compartimos todos los uruguayos y todos los que buscan trabajo en este país. Y eso es para mí el asunto principal y el asunto esencial. Fue una semana muy intensa, una semana buena, una semana que requiere que sigamos trabajando, que sigamos arriba de las cosas, de la cual nos venimos satisfechos porque creemos que el Uruguay tiene un reconocimiento en todos los ámbitos -gubernamentales, públicos y privados- de que es un país serio, un país responsable y que en esa línea todos los uruguayos vamos a seguir. Les agradezco muchísimo la oportunidad que ustedes me están brindando a mí de poder transmitir estas cosas a todo el país, que son las que siento, y porque las siento, las transmito. Todo lo demás es motivo de opinión, pero lo que es central es que, para dar trabajo y ocupación, hay que generar bienes y los bienes hay que exportarlos y para exportarlos hay que acceder a los mercados. "ONU no se ajusta a la realidad de la globalización" “Nos
pareció que el sistema de Naciones Unidas no está en condiciones
de atender con la velocidad y con los requerimientos necesarios un
mundo para el cual no fue construido el sistema”, dijo el
Presidente Jorge Batlle, explicitando la postura del gobierno
uruguayo con respecto a la situación en Irak. Declaraciones
del Presidente Jorge Batlle luego de su reunión con el Presidente
de Estados Unidos George Bush, en Washington. 23-04-2003 PERIODISTA:
¿Qué temas trataron con el Presidente Bush? PRESIDENTE
BATLLE:
En primer lugar hablamos de nuestra posición similar a los
Estados Unidos, en contra del terrorismo en el mundo. Hemos estado
siempre al lado de los Estados Unidos: digo, recuerdo esto porque
ya soy un hombre viejo, tengo muchos años y largos recuerdos.
Estuvimos junto a los Estados Unidos y junto a los países de la
coalición, entonces, en contra del nazismo, estuvimos también en
contra del comunismo, y ahora estamos en contra del terrorismo. No
creemos que ese sea un mecanismo por el cual los países puedan
conseguir la paz, la libertad y la justicia. También
pasamos revista a las cuestiones de América del Sur y a las
cuestiones bilaterales. Con respecto a las cuestiones de América
del Sur, el Uruguay reitera la expresión de su voluntad política
de alcanzar acuerdos de comercio -bilaterales o multilaterales-
que se pueden desarrollar en tres áreas complementarias, ya sea
lo que llamamos el ALCA, ya sea el Rose Garden Agreement,
el 4 + 1, planteado en su momento en 1991 por el presidente
Bush padre, e incorporado a nuestros países en los años 91 en
Argentina, Brasil y Paraguay y 93 en el Uruguay, ratificado por
nuestro Parlamento, o en acuerdos bilaterales. En
los temas estrictamente referidos a las relaciones
uruguayo-americanas de comercio, como es sabido el día 25 de
abril -o sea pasado mañana- terminan todos los comentarios que la
ley establece, y se refieren a los acuerdos sobre la próxima
presentación en el mercado americano nuevamente de los productos
cárnicos del Uruguay. A esta altura el Presidente de los Estados
Unidos le ha señalado a la Ministra de Agricultura Ann Veneman,
con quien estaremos más tarde, y a otros miembros del White House
la realización final de los tres pasos que la ley en Estados
Unidos establece para llegar de nuevo a estar presentes en este
mercado, que tienen que ver con los comentarios públicos, y las
respuestas públicas, a los comentarios planteados que finalizan
el día viernes, que tienen que ver con las reglas. Ya hay el
decreto definitivo, que no es diferente al que el Uruguay tenía
antes del 24 de abril del 2001, y la resolución de la Oficina del
White House, que creo que se llama OMB Office, que tiene que hacer
el análisis económico, lo que supone, que rápidamente esto
estará resuelto en favor de que el Uruguay esté nuevamente
presente en el mercado cárnico aquí en los Estados Unidos. Naturalmente,
pensamos en que cuando en el segundo semestre de este año, el
Uruguay sea el Presidente Pro Tempore del MERCOSUR, le hemos dicho
al Presidente Bush que haremos todos los esfuerzos posibles para
que él pueda tener una reunión con los países del MERCOSUR, con
el propósito de impulsar lo más rápidamente posible los
acuerdos comerciales. Los
sistemas económicos no resuelven la situación de pobreza de
nuestros países, si no tenemos mercados a los cuales acceder con
nuestros productos. Así como lo ha hecho México con los Estados
Unidos y con Europa, nosotros creemos que tenemos la obligación
de plantearlo también aquí, con respecto a los países del
NAFTA, como lo hemos planteado en Europa todos juntos los del MERCOSUR.
Insistiremos nuevamente en eso. Y ese es nuestro propósito
en el MERCOSUR y es nuestro propósito hacerlo luego de que se
elijan el próximo domingo los presidentes de Argentina y Paraguay
y en la visita que haremos el próximo 11 de mayo al Presidente
Lula en el Brasil. PERIODISTA:
Señor Presidente, ¿el acuerdo sobre la carne implica un aumento
del cupo de las exportaciones? PRESIDENTE
BATLLE: No hablamos de aumentos de cupos de exportaciones.
Hablamos simplemente de la necesidad de, habiéndose cumplido
todos los extremos legales, poder en forma rápida, side by side,
aplicar los tres pasos que la ley exige se apliquen en los Estados
Unidos antes de la reapertura del mercado y esperamos que eso se
pueda realizar en el próximo mes. PERIODISTA: ¿Presidente, si todo sale bien cuándo estaría Uruguay reanudando la exportación de carne? PRESIDENTE
BATLLE: Vamos a estar con la Ministra de Agricultura Ann
Veneman, hoy luego de almorzar, y pienso que como todos los plazos
han ya –digamos- ocurrido y como todas las normas legales se han
cumplido, y como todos los análisis hechos por AFIS ya se han
alcanzado con aprobación, estamos seguros de que la oficina de la
OMB, de la White House, puede aprobar esto en pocas semanas. PERIODISTA: Presidente, ¿se habló de la posibilidad de enviar soldados uruguayos a la zona de Irak? PRESIDENTE
BATLLE: No. No, de ninguna manera. No hablamos de ese tema. Lo
que sí le planteamos al Presidente fue el interés del Uruguay en
participar en ayuda humanitaria, particular y especialmente, y le
dejamos un brochure sobre eso, en lo que tiene que ver con
nuestras unidades generadoras de agua potable, porque ellas son
portátiles, han dado pruebas más que buenas en el Congo. Como
ustedes saben, nosotros tenemos desplegado en el Congo, el
Uruguay, el contingente militar mayor de todos los países que
tienen fuerzas de paz en el Congo, y tenemos veinte de estas
plantas instaladas en el Congo. Estamos instalando plantas
similares en la India, en Punjab, estamos haciendo lo mismo en América
Central y en Sudáfrica. O sea que son unidades muy fáciles de
transportar, son móviles, muy fáciles de operar, muy fáciles de
instalar y que podemos enviar en la próxima semana si así se le
requiere, 20 o 25 de esas unidades para asistir a los problemas
del agua potable en las zonas aisladas del Irak. PERIODISTA: ¿Lo
va a concretar esto el Presidente Bush? PRESIDENTE
BATLLE: El Presidente Bush tomó mucho interés en el tema y
le entregó el ejemplo que hemos traído impreso en inglés y con
las particularidades de esa maquinaria al Secretario de Estado
Colin Powell, porque de esa manera podemos concretar lo que es una
ayuda humanitaria hoy imprescindible en el Irak, o sea el
abastecimiento de agua potable inmediata, eficiente, sin
problemas, de fácil manejo y de muy bajo precio, además. PERIODISTA:
¿Se habló sobre Cuba? PRESIDENTE
BATLLE: ¿Perdón? PERIODISTA:
¿El tema terrorismo? PRESIDENTE
BATLLE: Sí, señor. Estuvo en la agenda el tema del
terrorismo. Y el
Uruguay quiere decir claramente algo que naturalmente yo lo puedo
decir porque soy, como dije, un hombre viejo, ¿no verdad?, y he
visto mucha cosa en esto. Mis 75 años de larga memoria me
permiten recordar algunas cosas. Yo lo vi a los Estados Unidos
encabezar una coalición para derrotar al nazismo. Los vi después
darle el dinero de los taxes de los Estados Unidos para
reconstruir Europa con el Plan Marshall. Lo vi ayudar a regenerar
la situación política, enderezar la situación política en
Alemania, facilitando la concreción del nacimiento de una gran
democracia, un país exitoso económicamente en el centro de
Europa. Lo vi hacer lo mismo en el Japón y en Corea del Sur. Lo
vi, además, tener que enfrentar al comunismo en el mundo entero,
que fue una dictadura que todo el mundo hoy quizás no lo tenga
muy en cuenta porque ha pasado, pero que ha tenido -sin ninguna
duda- trágicas consecuencias en este mundo. El único pedazo de
tierra que los americanos han preservado luego de haber llevado
sus ejércitos al mundo entero, es el pequeño pedazo de tierra de
sus cementerios donde están los americanos muertos en todo el
mundo, y los que han querido volver a su país. No tienen colonias
y nunca han querido tener colonias, y cuando fueron a Vietnam,
fueron después de Dien Bien Phu. PRESIDENTE
BATLLE: Nosotros en el Uruguay hemos resuelto una cosa que nos
pareció muy sensata. Nos pareció que el sistema de Naciones
Unidas no está en condiciones de atender con la velocidad y con
los requerimientos necesarios un mundo para el cual no fue
construido el sistema. El sistema que construyó, tanto el sistema
institucional, como el sistema financiero, como el sistema económico,
como era el GATT antes, el General Trade and Tariff Agreement,
para un mundo que hoy no existe más, y nosotros lo que
pretendemos es que ese sistema vuelva a adquirir fuerza para poder
protegernos a todos de situaciones de indefinición, como la que
determinaron los hechos ocurridos en el Irak. PERIODISTA: Señor
Presidente, ¿usted dice que en este momento Naciones Unidas no
está preparada para tomar un papel más importante? PRESIDENTE
BATLLE: Yo creo que Naciones Unidas está preparada para tomar
un papel más importante en los esfuerzos de paz en el Irak. Lo
que sí digo es que el régimen de Naciones Unidas, ese régimen
de compartimentos estancos, ese régimen de vetos para mucha
cosas, es un régimen que crea dificultades en un mundo que no
tiene nada que ver con aquel mundo de entonces. Ustedes piensen,
por ejemplo, en lo que significa la globalización hoy. La
globalización hoy, que es prácticamente es casi un invento de
Bill Gates, es una globalización que tiene una sola vía, es una
globalización que todavía mantiene los extremos del GATT, o sea
de la OMC, que hace que los países que exportamos commodities no
podamos vender y no podamos crecer, y los países que exportan
bienes de alta tecnología, puedan exportarlos. Por tanto, no es
un camino de doble vía, sino es un camino de vía única, y
cuando no hay un free market, un free commerce, es muy difícil
para los países en vías de desarrollo poder atender sus
necesidades y cumplir sus objetivos democráticos. PERIODISTA: Presidente, usted se preocupa, habló con Bush del tema comercial y de libre comercio. Chile está esperando la firma de su tratado de libre comercio, que algunos dicen que esta siendo demorada porque no ha apoyado la guerra en Irak en el Consejo de Seguridad de la ONU. ¿Usted habló de ese tema y le preocupa que la administración Bush va a politizar los temas de libre comercio? PRESIDENTE
BATLLE: Mire, yo no creo que la administración Bush tenga
interés en politizar esos temas. Estoy absolutamente convencido
de que la administración Bush va a impulsar en la medida que
pueda hacerlo los acuerdos con Chile. Y por supuesto que hablé de
ese tema, y lo planteé en los términos en que todo americano del
sur lo debe plantear: que Chile, al igual que nosotros y al igual
que todos, tenemos que confiar en que un buen acuerdo comercial
con los Estados Unidos, similar al que hizo México, nos va a
permitir a todos crecer. Porque cuando uno mira a México, uno
dice siempre, “¡Ah, cuanto exporta México!”, pero nunca dice
“¡”Cuánto importa!”. Al tiempo que México ha conseguido
un mercado enorme en los Estados Unidos, Estados Unidos también
ha conseguido un mercado enorme en México. Quiere decir que un
acuerdo comercial Chile-Estados Unidos, un acuerdo comercial
MERCOSUR- Estados Unidos, le va a permitir crecer a ambos. Y creo
que eso es una cosa que la tenemos que hacer lo más rápido
posible. PERIODISTA:
Presidente, ¿hablaron sobre Cuba? PRESIDENTE
BATLLE: No, simplemente sobre Cuba nosotros ratificamos
nuestra posición. Creemos que
el extremo al cual ha llegado Castro con los últimos hechos, en
donde fusilaron a varias personas por intentar irse de su país,
demuestra claramente que estamos al final de un régimen
notoriamente dictatorial. PERIODISTA:
Presidente, con respecto al acuerdo comercial, ¿puede definir el
Presidente Bush cual es la forma más especial que quiere para
Uruguay? ¿El 4 + 1, la zona de libre comercio? . PRESIDENTE
BATLLE: Nosotros
tenemos un telescopage, o sea un telescopage quiere decir que
usted tiene un acuerdo bilateral, saca el Rose Garden Agreement,
saca el ALCA: ¿en cuál de las estaciones no vamos a detener? En
la que sea más rápida y más conveniente para ambos. LA ONDA® DIGITAL |
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