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SARS Mientras
los científicos de la Organización Mundial de la salud se
contradicen todos los días sobre la real naturaleza y
el alcance de mortalidad
que produce la
neumonía atípica o SARS, se
siguen registrando decenas de muertes principalmente
en China. Por
un lado la
ministra de Sanidad, Wu Yi, proclama ante el nuevo director
general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el
surcoreano Jong Wook Lee, su convencimiento de que "el
Gobierno y el pueblo chino se sienten seguros y confiados de poder
superar la catástrofe", Pero lo real y visible es que los
ciudadanos chinos siguen utilizando como medicamentos, que nada
hacen, a los 30 remedios recomendados contra la neumonía por la milenaria
farmacopea tradicional de su país. Como medida
precautoria la ministra Wu Yi ha
puesto en marcha el sacrificio de 10 millones de mascotas
en varias ciudades Chinas, por considerar que pueden ser agentes
trasmisores de la mortal neumonía atípica. No menos misterio
se puede observar en
el resto del mundo sobre este tema; en Canadá luego que la OMS
definiera a la ciudad de Toronto
como de máximo riesgo e invitara a no viajar a ella - lo que
provoco la furia de su alcalde-
como por arte de magia poco y nada se sabe sobre la evolución
de la enfermedad. Es particularmente
llamativo la falta de información sobre registro de enfermos de
SARS en países como USA, España,
Francia y Rusia que reciben millones de turistas cada día.
Se suman las interrogantes sobre lo que puede estar pasando en toda
África, esto incluso ha llevado a conjeturas pseudocientificas
sobre el posible comportamiento de la neumonía de “acuerdo a
las distintas etnias humanas” Pero para agregar más
incertidumbre, es el propio director de la Organización Mundial
de la Salud (OMS) en China, Henk Bekedam, quien informa que
"por ahora no se puede decir que la epidemia de SARS
declinó en Pekín". Según Bekedam, "la epidemia
y los canales de transmisión no están completamente
controlados" y es necesario, agregó, "obtener más
datos y hacer más análisis" para arribar a una conclusión. "En
especial preocupa el hecho de que la mitad de los enfermos no tuvo
contacto con portadores del virus; esto significa que no sabemos
qué es lo que está sucediendo", precisó el funcionario. Bekedam
puntualizó que "en este punto hay que concentrar la atención",
e informó que un grupo de epidemiólogos de la OMS está
trabajando con los científicos del Centro para el Control de la
Enfermedad de Pekín para organizar y analizar los datos. Keiji Fukuda, uno
de los epidemiólogos del grupo, manifestó que "el cuadro de
lo que está ocurriendo no es claro" y añadió que "lo
ideal sería estudiar cada foco porque cada uno puede dar
indicaciones sobre nuevos factores de riesgo y nuevas vías de
transmisión del virus". Simultáneamente
con esta información los distintos científicos de la OMS
radicados en otros países, que vienen estudiando la
desconcertante enfermedad no se ponen de acuerdo sobre su
naturaleza real, una de las ultimas afirmaciones dice: “El mayor
estudio hecho hasta ahora sobre la evolución del SARS ha
concluido que se trata de un virus estable, con una baja capacidad
de mutación. El resultado de
esta investigación rompe con la teoría de que el virus del SARS
podía ser hipermutante, basada más en razonamientos teóricos
que en pruebas empíricas. Esta afirmación
parece responder al virólogo alemán
Hans Will que horas antes había afirmado “El
súbito brote epidémico de neumonía atípica hace preguntarse
por qué agentes patógenos como los nuevos coronavirus surgen al
parecer de la nada para amenazar a la humanidad. La
causa radica en la enorme variabilidad genética del virus, que
cada minuto hace surgir nuevas variantes. Si gracias a las nuevas
propiedades adquiridas, uno de esos virus logra pasar las barreras
entre las especies humana y animal, el sistema inmunitario humano
se ve enfrentado de un día a otro con un agente patógeno
desconocido. Los virus
analizados del llamado síndrome respiratorio agudo severo (SARS)
se asemejan más a los coronavirus de vacunos y pájaros que los
ya conocidos hasta ahora en los seres humanos y que desatan en él
apenas resfríos. "Todo el reino animal está lleno de virus.
Pero generalmente no causan enfermedades en el ser humano, porque
a lo largo de muchos siglos se han adaptado a su huésped",
dice el profesor Hans Will, virólogo de la Universidad de
Hamburgo, en Alemania. Puesto que dependen de su huésped, los
virus se adaptan a una cohabitación relativamente aceptable.”
Por su parte otro
científico de la OMS, David Heymann, director del programa de
enfermedades infecciosas de la Organización Mundial de la Salud
(OMS), afirma que “la estabilidad del virus es un resultado
alentador”pues a priori es más fácil desarrollar fármacos y
vacunas eficaces contra un virus estable que contra un agente
mutante. Pero también una lectura negativa: que el virus sea
estable refleja que ya “está bien adaptado a la transmisión
humana “ También los últimos
datos revelan errores
significativos en la información
difundida inicialmente “La OMS revisó al alza sus
estimaciones sobre la mortalidad del SARS y la situó en un 15%
del total de pacientes. Pero la mortalidad varía según la edad:
es superior al 50% en mayores de 65 años; del 15% en la franja de
45 a 64 años; del 6% entre 25 y 44 años; y del 1% en menores de
25”. Inevitablemente
surge la comparación con la otra enfermedad que se extiende por todo el mundo y para la que aun el mundo científico no
ha encontrado cura real, el SIDA. LA ONDA® DIGITAL |
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