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Sobre
la cumbre de Evián (Ginebra) Un pueblo democrático - una
elite imperial
Bernardo Quagliotti de
Bellis |
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Nueva
edición del libro Evolución del Pensamiento Geopolítico
del profesor Bernardo Quagliotti de Bellis |
Sobre
la cumbre de Evián (Ginebra)
Un pueblo
democrático - una elite imperial
por el prof. Bernardo Quagliotti de Bellis
La
economía mundial está estancada, Al "eje del mal" lo
amplían. El petróleo y los acuíferos están. Las armas
bacteriológicas de Irak no aparecen y en Washington, en el Senado
se levantan voces de protesta, solicitan fundamentos. África
sufre la mayor decadencia. El recurso agua potable es tan o más
codiciado que el petróleo. Sigue la preocupación por el avance
del SIDA y por la expansión del temido virus del SARS o Neumonía
Atípica. La brecha entre las GRANDES POTENCIAS y el mundo
SUBDESARROLLADO se ahondan.
Fueron
éstos, temas que
trataron de debatir el grupo de los 7 países más
industrializados del mundo más Rusia, contó con la presencia -por
primera vez- de otros
países considerados “emergentes” como el caso
de Brasil, Nigeria, India y por primera vez de una potencia socialista como
China, orientada por el nuevo líder Hu Yintao.
Seha
ido diluyendo el tema
y las posiciones adoptadas en la guerra contra Irak, situación
que enfrentó ocasionando serias divergencias de opinión entre el
G-8.
Aquellos
que defendieron la intervención del Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas y el “Imperio estadounidense, ” junto con sus
acólitos inglés y español, y que ahora siguen formulando
motivaciones para que el “eje del mal” se extienda por
Siria, Irán, además del serio diferendo que más al Este tienen
con Corea del Norte.
Desde
Seattle hasta esta última reunión
en el lujoso balneario de Evian, luego de las reuniones
en Florencia,
Venecia y Davos, la situación mundial se agrava. El “fuego de
la ira” que las grandes potencias quieren apagar, sigue ardiendo con
extendidas llamaradas; la hondura de la miseria de las sociedades
continúa profundizándose. En Iberoamérica, día a día,
observamos el retroceso de nuestro destino colectivo, quebrando
aquella noble
esperanza que en el
siglo pasado hacía pensar,
con pujante entusiasmo,
a grandes grupos europeos: “voy a hacerme la América”.
Y finalmente construyeron estas patrias
Hoy, aquellas
gentes que en
un instante colocaron a América como el continente de las grandes
oportunidades, la “tierra de promisión”; que preferían huir
del “viejo” al “nuevo”
mundo, ven como retornan angustiados, con débiles esperanzas sus descendencias; por que el Imperio acompañado de
las otras 6 Grandes Potencias a las que se quiere sumar Putin, están
destrozando el “nuevo”
mundo que para muchos, ha
pasado ser “viejo”.
Analizando
la estrategia de EE.UU.
para Iberoamérica.
La estrategia estadounidense para las Amétricas (México,
Central, norte bolivariano y
Cono Sur) se
desarrolló en varias fases
definidas, utilizando todo de medios (guerras, bloqueos, etc.) con el
permanente objetivo de
establecer su hegemonía en el Continente.
La
primera fase correspondió a la exclusión de la influencia política
y económica europea en América Central y el Caribe, áreas
esenciales para garantizar la inviolabilidad de la naciente República
y la seguridad de la integración económica de su territorio
continental. Tan solo no fueron anexadas la República Dominicana
y Yucatán por cuanto sus pueblos mestizos
lucharon ante la prepotencia
anglo-sajona, blanca y protestante.
La
estrategia sudamericana de Washington hacia el Cono Sur, siempre
tuvo y continúa teniendo importancia crucial sólo Brasil y
Argentina.
Cualquier
estratega -económico,
político o militar del Departamento de Estado, de Defensa o del
Tesoro de Estados Unidos, tiene bien clara que la construcción de
vínculos estrechos de cooperación política y económica entre
Argentina y Brasil, como la reducción de su dependencia externa,
crearía con el tiempo, un centro de poder en América del Sur que
afectaría profundamente la influencia ideológica estadounidense
en la región; y en consecuencia,
su capacidad de acción en el ámbito mundial.
De
ahí que el
“imperio estadounidense” aliente el ALCA; , obstaculice la
concordancia del MERCOSUR; se preocupa por los recientes cambios
de poder en ambos países; por ello se apuró a
excluir a Chile de un Cono Sur ampliado; por ello invitó a
Brasil a la cumbre de Evian, para que escuchara, en silencio, los temas que preocupan a las Grandes Potencias, sin hacer
mención al gran tema agrícola y patentes.
Pero
hay más a ser tomado en cuenta para poder entender el
maquiavelismo de las
maniobras de Washington: rehusar en auxiliar a su momento a la
Argentina (Brasil queda sin un gran mercado; participar
activamente en la conferencia
de Durban sobre racismo; La negativa en aceptar compromisos específicos
en la Conferencia de Johannesburgo tanto sobre medio ambiente como
sobre cooperación para el desarrollo.
A mi juicio, estas decisiones
indican que la estrategia del gobierno de la Casa Blanca
tiene, como única receta para promover su
desarrollo que se encuentra en cierto grado crítico, en
eliminar la pobreza ante el desempleo en aumento; en relación
directa a proteger el
medio ambiente y combatir la xenofobia, la apertura de los
mercados de los países periféricos para bienes y capitales de
las grandes potencias, en tanto éstas mantengan los instrumentos
de protección a sus economías. Brasil
-el principal país de América del Sur junto con
Argentina- en silencio debió haber anotado las expresiones en su
agenda.
UN
PUEBLO DEMOCRÁTICO - UNA
ELITE IMPERIAL
El pueblo de los Estados Unidos es democrático, pero su elite es
imperial. Por ello cada acto del Imperio. Caracterizado por la
arbitrariedad o la violencia, tiene que ser justificado como un
acto de defensa de la democracia estadounidense ante una amenaza
concreta o como un acto indispensable para impedir una agresión
al Imperio.
Es
necesario crear una interpretación de cada situación, divulgarla
por los medio de comunicación (CNN, etc.) de tal forma que logre
sensibilizar y asustar a la población. Si ello es necesario se
“fabrican” conflictos
como ocurrió con el ataque a los navíos estadounidenses en el
Golfo de Tonkin, que llevó a la intervención de Estados Unidos
en Vietnam.
Para
América del Sur (MERCOSUR y CAN) el momento actual es decisivo.
Pero el dilema es siempre el mismo.
La invitación de esos países contados países emergentes
como Brasil a la Cumbre de Evian, donde a los grandes no les
interesó conversar, dialogar, cambiar ideas respecto a un tema
que mucho nos importa: lo relativo de los productos agropecuarios;
Representó invitación
protocolar que no aportó a superar las disparidades y
vulnerabilidades que se mantienen y agravan entre los países del
Norte industrializado y los del Sur (eufemísticamente) “en vías
de desarrollo”.
Si
no se ha podido lograr un borrador de un nuevo orden
internacional compartido,
es sencillamente porque el mismo no
preocupa al Imperio estadounidense
y a sus socios privilegiados.
El
desafío que ha dejado la Cumbre de Evian, es que América del Sur
debe fijar su acción en un contexto de formación de un polo
sudamericano, y para ello, nuestras cumbres americanas deben
construir un continente digno de sus pueblos. De lo contrario, el
camino seguirá siendo el de la sumisión política, el atraso
económico y el caos social.
Conocer
mejor el pasado, ayuda a comprender mejor el presente y a
construir un futuro mejor.
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