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Posturas
éticas y estéticas de la música uruguaya en la década del 80
La
vieja tradición de los cantores criollos de las décadas
anteriores, fue relegada a tertulias más restringidas y a las
“yerras” del interior del país. El
arte del payador tuvo un importante destaque en los fines del 50 y en los comienzos
del 60, con la “Cruzada Gaucha” y algunos enfrentamientos de
contrapuntos históricos, realizados en el Palacio Peñarol, luego
fue quedando “encasillada”, por lo menos en Montevideo, a la
Rural del Prado y a esporádicas audiciones radiales Específicas. La
noche montevideana en sus cotidianos “Centros Nocturnos Artísticos”
como “Las Telitas”, “Altamar”, “Teluría”, “De
Cojinillo”,” La Cucaracha”, “Claraboya Amarilla” etc.,
fue recibiendo las nuevas propuestas musicales y a sus
interpretes, que sus discos eran difundidos por las radios y
aparecían en algunos programas de televisión. Este
nuevo medio tecnológico tuvo y tiene una gran incidencia en la
extensión de la canción uruguaya. La aparición de sus
interpretes fomentó , en escala menor a los productos
extranjeros, la nueva realidad musical uruguaya y
difundió las imágenes a todo el territorio. Luego
los dueños de los canales privados hicieron la opción de
restringir los programas donde aparecían los artistas uruguayos. La
lista de cantautores de la época
es extensa y tiene algunos nombres que se destacaron en
forma superlativa, que saltaron la barrera de su tiempo y otros
que con su aporte ayudaron a consolidar el movimiento de la música
popular uruguaya. La
lista, con riesgo de ausencias, es la siguiente: Osiris Rodríguez
Castillo, Aníbal Sampayo, Anselmo Grau, Daniel Viglietti, Tabaré
Etcheverry, Alfredo Zitarrosa, Eustaquio Sosa, Pancho Viera,
Washington Carrasco, Blas Nelson, Luciano Rossano, Marcos Velázquez,
Yamandú Palacios, Danus Silvera “el indio Arachán”, Wilson
Prieto, Jorge Estela, Carlos Rodríguez Rivero, Santiago Chalar,
Alan Gómez, Manuel Capella, Víctor Manuel Pedemonte, Marcel
Chavez y dúos como los ya nombrados, Los Olimareños, Los Vidalin
de Durazno, Los Zúcara de Rocha, Los Tacuruses de Rivera, Los
Eduardos de Tacuarembó, Los Guadalupanos de Canelones, etc. Los
grupos que se habían conformado, Los Carreteros, Los del sur, Los
cantores de la huella, Los trovadores del Yí y las voces
femeninas de Amalia de la Vega, Rubí Castillo, Nila Quinteros,
Lucy Longano, Vera Sienra, Teresita Minetti,
Dianne Denoir, etc. El
despliegue creativo de la música uruguaya, comprendida con “los
cambios” se resintió con el golpe de Estado y la dictadura.
Muchos de sus creadores pagaron su “toma de posición” con el
silencio de las proscripciones o el exilio. En el corto período
que transita desde 1971 a junio de 1973, la cultura artística,
fundamentalmente en el teatro y en la música, habían
desarrollado una actividad plétora de protestas contra el sistema
de gobierno. Los
teatros trabajaban con carteles de “agotado” y los recitales
de los músicos populares eran continuos. Es
en este corto período que aparecen tomando posición, las
murgas, destacándose La Soberana y Los Diablos Verdes. Después
del 27 de junio, a pesar de que en las primeras horas la cadena de
las Fuerzas Conjuntas irradiaba “A Don José” canción de
Ruben Lena, interpretada por “Los Olimareños”, la cultura artística
fue duramente reprimida, fueron perseguidos y expulsados del país
Daniel Viglietti, Alfredo Zitarrosa, Héctor Numa Moraes, Los
Olimareños, Yamandú Palacios, Manuel Capella, Marcos Velázquez,
los integrantes de Camerata Punta del Este y otros, como Aníbal
Sampayo y R. Collazo fueron detenidos y después de cumplir su
sentencia, se exiliaron. También
marcharon al exilio, escritores y actores de teatro. El elenco del
Galpón después de clausurada su institución marchó al exilio
afincándose en México. Comenzaron
a mermar las presentaciones para los grupos fusionados, y muchos músicos
buscaron otros países para seguir desarrollando su actividad
(Rada, Fattoruso, J.Roos, etc.). EL
SILENCIO ABRIA SUS ALAS Se
realizaron “grandes ferias de espectáculos” de “exaltación
nacional”, donde estaban permitidos a actuar, solamente los
artistas de confianza para “ el Proceso” Las
radios, recibieron listas de los artistas uruguayos y extranjeros
que estaban prohibidos para ser difundidos. Entre otros, Alfredo
Zitarrosa, “Los Olimareños”, Daniel Viglietti, Numa Moraes,
José Carbajal, Mercedes Sosa y H. Guarany, etc. La
televisión, estrechó más sus espacios para el artista
nacional. Algunos
festivales del Interior del País, (Durazno, Treinta y Tres)
fueron reductos de las fuerzas más regresivas y exaltaron el
patriotismo nacional ante el peligro subversivo internacional,
haciendo de estos eventos, una parodia de la tradición
y no todos los artistas que surgían podían asistir, si no
comprobaban su “fe democrática”. Los
programas de radio, que difundían música “folclórica”, en
los primeros años de la dictadura, en su mayoría, irradiaban intérpretes
argentinos, apareciendo esporádicamente, algún interprete
uruguayo, de los permitidos o de los nuevos, de los que recién
surgían, que no tenían “antecedentes”, vinculados a
la “canción
protesta” Es
en el año 1974, que algunos estudiosos abren la brecha y lo señalan
como “el año bache
del silencio” llegando este hasta 1976. Sin
lugar a dudas 1974, afirmación de la dictadura y 1975 “Año de
la Orientalidad”, fueron muy difíciles para las actividades
culturales y artísticas no programadas por el régimen, sin
embargo, aparecen algunas grabaciones de músicos e intérpretes
“nuevos” que van ocupando los espacios dejados por los que
fueron silenciados. (“Como un Jazmín del país”) de Carlos
Benavides y W. Benavides. Nosotros
afirmamos que fue en estos años tan complejos, 1974-1975, que
comienza un “arte de resistir”. Es
un movimiento que tiene sus raíces en el interior del país pero
que se aloja en Montevideo. La actitud de los Sellos de grabación
fue de apertura hacia el artista Nacional, ¿cuál fue la causa?.
Todavía no podemos afirmar si fue solamente una coyuntura
comercial favorable o una actitud de resistencia por parte de sus
directivos. LA
FUERZA DE LA HISTORIA La
versión sermi oficialista se aprecia en los dos álbumes, “Gesta de la Orientalidad”
donde participaron Jorge Villalba y los boyeros, José María Da
Rosa, Graciela Castro, Hilario Pérez y su conjunto de guitarras,
Los Nocheros, Carlos López Terra y Rubí Castillos.(Sello Sondor
l976). La
versión que se
presentaba como de tímida
resistencia al régimen
aparece en “Soy del
Campo” y “La Gesta de Aparicio”. Carlos Benavides, Carlos María Fossatti,
Cimarrones, Antonio González “El Pampa”. Creemos
que es con estas situaciones que se comienza a perfilar el nuevo
Canto uruguayo. Se
desprende del folclorísmo obsecuente y se mezcla con las
vertientes urbanas que no recurren a la historia para armar sus
textos. Están naciendo todas las flores que acrecentarán el jardín
de la nueva etapa de la música uruguaya que algunos simplificaron
en el término “Canto Popular”. Conjuntamente
con estas grabaciones, comienzan a proyectarse y a realizarse
espectáculos en salas teatrales de Montevideo. El
año 1976 fue un año de mucha represión por parte de la
dictadura, pero también fue un año de resurgimiento musical no
obsecuente. Washington
Carrasco, presenta “Inti Canto”, en los teatros; “Alianza
Francesa”, y en el “Tinglado”. Antes
del cierre de la Institución El Galpón, en 1975, se presentaron
con “La Escalera” Mateo, Pipo Spera, Urbano Moraes y “Pajarito Canzani” junto a Vera
Sienra. En
1977 W.Carrasco junto a Cristina Fernández, presentan en
“Teatro del Centro” “Ecos del Camino”. En
1976, se realizan, “Peñas Folclóricas” en varios lugares de
Montevideo. “El Pericón” en la vieja cochera de Castro en el
Prado, en “Teluría”, en
zonas vecinas como La Paz, Las Piedras y Canelones. En
ellas se presentan; Carlos Benavides, Grupo vocal Universo, Carlos
María Fosatti, Los Guadalupanos, Los Eduardos, Tabaré Arapí,
Omar Romano, Los Trashumantes, Jorge Miranda, Miguel Villalba,
entre otros. En
el ciclo de la música popular de la Alianza Francesa, Eduardo
Darnauchans presenta “Las diferencias”, también en 1977 en la
Cava del Virrey se presentan; Carlos Benavides, Grupo Vocal
Universo, Los Eduardos, Abel García, Santiago Chalar, Los Peyrou,
Omar Romano, Los Hacheros, etc. En
la “Alianza” se presentaron como “grupo de trabajo”, “Los
que iban cantando”
(Trochón, Lazaroff, Bonaldi, da Silveira, Di Pólito).y luego lo
hicieron en el teatro Circular. En
1978 se realizaron recitales en la “Alianza” denominados “cinco por uno de la ciudad” donde participaron Carrero,
Da Silveira, Di Polito, Larbanois y
Luis Trochón Es
en este momento como dice W. Benavides; “el público uruguayo
reconoce sus perfiles y sus anhelos, en las voces y canciones de
nuestros artistas. Los
gustos son tan variados como los cauces del Canto Popular, una línea
de búsqueda cercana a ratos a la música de vanguardia en “los
que iban cantando”, una línea más cercana a las proyecciones
del neo-folcklore en los artistas que trabajaron en “La Cava”.
Pero también resurge en Dino, en Mateo, en Darnauchans y otros la
variante del mundo; Rock y la balada...”. 1980
– 1985 EL AUGE DEL CANTO POPULAR El
Presidente de Facto declaraba “que el pueblo se había
equivocado al votar NO”. Se iniciaron los contactos entre la
Comaspo y los tres partidos reconocidos; el Partido Colorado, El
Partido Nacional y la Unión Cívica. La
oposición era tibia, todavía con lógica había miedo, además
de la revista “La Plaza”, el semanario “Opinar”, comienza
a editarse “La Democracia” (que respondía a WILSON Ferreira
Aldunate). En estos semanarios y revistas comienzan a tener
espacios importantes los espectáculos musicales o de “Canto
Popular”. En
las emisoras montevideanas desde 1976, tenían gran resonancia
programas dedicados a la música uruguaya, con conductores que
además de tener destaque, corrieron ciertos riesgos, por su
actitud. Entre ellos se destacaron; Elías Turubich, en CX 30, y
luego en CX 32, Washington Benavides, en CX 30, Jean Losteau, CX
24, Chacho Estraneo, CX 24, Washington “Tito” Domínguez en CX
28, Mario Mautone, (en CX 4, CX 30, CX 147 Las Piedras) Rubén
Castillo, en CX 36, “Macunaima”, en CX36, Israel Ferraro, en
CX 147, Nelson Caula, Emisora del Palacio, Omar Gutiérrez, en las
noches de Radio Montecarlo, Gustavo Guadalupe- Tito D.Angelillo CX
42, Juan Carlos López, Joaquín Piñón, Jorge Landi, Julio
Corrales, Ignacio Suárez, Alberto Silva, Jorge Díaz, Alfredo
Percovich, Elíseo Piedra, etc. Es
desde estos programas y semanarios que comienzan a promocionarse
los “artistas nacionales”, y comienzan a organizarse espectáculos
de “Canto Popular” en estadios Cerrados (Platense, Palacio Peñarol)
etc., con varios artistas en el escenario. Se
transformaron en “actos de masas” y la represión no se hizo
esperar. No se prohibían los espectáculos, se prohibían los
artistas, se debían presentar los repertorios por triplicado en
Jefatura de Policía, y muchas veces alguno de los artistas
anunciados, no podía subir al escenario. Por
supuesto esto traía una reacción negativa para el régimen, ya
que con mucha astucia y coraje, los organizadores y los que
animaban el espectáculo, colocaban sobre el escenario una silla
vacía. Uno de los primeros
recitales de estas características lo organizó un club de barrio
de Montevideo, WeeK-end (Paullier y Martín García) y se le
denominó “Un mar de gente”, se realizó en el club Platense y
se presentaron, Los Zucará, (llegaron desde Rocha a cantar
vestidos de Frac), Juan José de Mello, Julio Julián, Abel García,
Grupo Universo, Cantaliso, Larbanoís- Carrero, Dino, ante un público
que sobrepasaba las 1500 personas. El
“Canto Popular” deja las peñas y los teatros, ingresa a los
estadios. Los
espacios que no se podían ocupar por la prohibición política,
comienzan a ocuparse asistiendo a estos espectáculos. “Se
deja la soledad del miedo, para el valor colectivo”. Se
reencuentran uruguayos que por distintas circunstancias no sabían
de sus vidas. Comienza a funcionar en forma espontanea. “La semi
clandestinidad” de la resistencia, alrededor de los
“recitales” de “Canto Popular”. Luego
los escenarios fueron en el
Palacio Peñarol, el Club Atenas, El Tanque Sisley, y las diversas
peñas que se fueron expandiendo por Montevideo y por algunas
ciudades de Canelones, (La Pulpería, El Rancho Chileno, Cantares,
Los maderos de San Juan, el Templo del Sol, entre otros en
Montevideo, Casablanca, La Casona, (Las Piedras)Centro Social y
Club Oriental(La Paz), Club Social Canelones.. Comenzaron
los recitales en los estadios de fútbol, Parque Central, en el
Franzini, en el Paladino, en el Olímpico, en el Jardines del Hipódromo,
etc. Luego el Teatro de verano, el Cilindro Municipal etc. En
1982 en la ciudad de La Paz, Canelones el grupo Cantando, comisión
de cultura del Centro Social, organizaba el 1er. Festival de Canto
Popular, que surgió como algo comarcano y terminó en una Muestra
Nacional y en 1985 comenzaron a efectuarse encuentros
latinoamericanos de la Canción Popular. También,
“lo más creativo de Carnaval” sale de sus cauces
tradicionales y comienza a realizar intercambios con el “Canto
Popular” en recitales multitudinarios en estadios, teatros,
plazas.. En este género
debemos señalar como gran amplificador a Omar Romano y Los del
Altillo que con sus discos “Carnaval I y II dieron un gran
impulso a “las
nuevas murgas”. Las
baterías murgueras se escuchaban en las manifestaciones de los últimos
años de la dictadura. Las “murgas compañeras” como se les
denomina, (La Reina de la Teja, Araca la Cana, Diablos Verdes,
Falta y Resto, la BCG) no solo desarrollan sus espectáculos en el
país, sino que se trasladan a BS.AS, EE.UU, Australia. Las
comparsas de sociedades de negros y lubolos se quedaron adentro de
la fiesta del carnaval y en
“las llamadas” del 80 algunas comparasas mostraban su rebeldía
contra el sistema. Grupos
como Rumbo, Surcos, Baldío, Contraviento, Los del Yerbal, Taipas
y dúos como Pareceres, Los Hacheros, Los Peyrou, Washington
Carrasco - Cristina Fernández y solistas como Fernando Cabrera,
Rubén Olivera, Pablo Estramín, Enrique Rodríguez Viera, Leo
Masliah, van afirmando
su prestigio, “Canciones Para no Dormir la Siesta”, que
lideraban Nancy Gurguich y Horacio Buscaglia estuvieron dedicados
a la canción Infantil, creando algunas canciones memorables como
fue entre otras “Al botón de la botonera”. Luego
comienzan “los regresos”; de Alfredo Zitarrosa, “Los Olimareños”,
El Sabalero, Daniel Viglietti, Numa Moraes, Manuel Capella, Aníbal
Sampayo, Jaime Roos, Yamandú Palacios, Marcos Velazquez tratan de
reordenar el complejo espectro de la canción popular uruguaya. Debemos
recordar que en este período 1976 - 1984 mueren Tabaré
Etcheverry, Rufino Mario García, Pancho Viera. También grabaron
y estuvieron en este
proceso musical Jorge Miranda, Jorge Reyes, Aníbal López, Raúl
Sugo, Arazá, Hugo Trova, Daniel Piacenza, Eduardo Solari, Daniel
Guerra, Pedro Estavillo, Jorge Velázquez, Cantaclaro, Alvaro
Puig, Mariana García Vigil, Tacuruses, Tabaré Arapí, Carlos
Molina, Vale 4, Jorge Galemire, Cantares 4, Travesia, Los Troperos
del Alba, Dúo Señero, Los Hidalgos, Cacho Labandera, G. Nuñez
Rotulo, Julio Mora, Solipalma, Los del Altillo, luego Los del
Pueblo, Byron Vaz, Enrique Rodríguez Viera, Javier Silvera, Jorge
Bonaldi, Jorge Lazaroff, Rubén Olivera, Luis Trochón, Los
Cercanos, Ricardo Arasil, Paco Trelles con los de Cerca, Baldío,
Contraviento, Lucio Muniz. Los Cimarrones, Taipas, Marcel Chavez,
Los Taiperos, Daniel Solari, Carlos Cresci “El gaucho solo”,
Walter Seruga, , Miguel Angel Herrera, Mario“Chichito” Cabral,
Los del Yerbal, Daniel Mello, Adriana Ducret, Cantaliso, Los
Solitarios, Marcos Gabay Vigil, Andrés Stagnaro, Omar Molina,
Miguel Tuala, Carlos Vidal, Carmelo González, Los Lugareños,
Cantigas, Julio Conde,
etc. En
los últimos años de la dictadura se escuchaba en las radios
montevideanas la propuesta de “La Nueva Trova” cubana,
liderada por Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. El 1° de marzo de 1985, cuando asume el Dr. Julio María Sanguinetti, y comienza el proceso de redemocratización, en el acto cultural callejero, realizado en la Explanada Municipal, estuvieron presentes; “Los Olimareños”, Larbanois-Carrero, Los hermanos Mejía Godoy (nicaragüenses), Silvio Rodríguez y Pablo Milanés(cubanos), cerrando o abriendo este ciclo cultural, artístico y político de nuestra historia. Capítulos de
"50 años de música popular Uruguaya" sin editar. PD.
La conformación y el funcionamiento de ADEMPÛ( Asociación de
Música Popular Uruguaya) están tratados en otro capítulo. LA ONDA® DIGITAL |
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