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Hay
que defender el derecho a conocer cada
El ritual es la participación grupal en el acto más odioso, matar y comer a otro ser viviente. Lo hacemos juntos y así es la vida. Nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra renuncia... Arean. Porque el héroe es el viene a participar en la vida con valor y decencia, según el modo de la naturaleza. Por eso, después del pecado original, ¿cuál es el pecado mayor? ¿La cuatro por cuatro de Arean, el chalet de Anguita, la casona de Lenín Cerna, el presunto estupro de Daniel Ortega, la estafa de los Peirano, de los Rohn, el cangrejo rojo, el terrorismo de Estado, el suicidio fedayinesco, la literatura, la difamación, la guerra sucia, las invasiones, robarás, violarás, torturarás, fusilarás, exterminarás naciones, inventarás historias, mentirás, ocultarás, Bush, Blair, Aznar, Juan Carlos Blanco, Fidel Castro, Solanas, Sharon, Saddan Hussein, Ben Laden, Kantauri, Salman Rushdie, tve, Omar Clavijo? ¿Quién da más? ¿Cuál es la falta moral más terrible que se puede cometer? Estoy con Calderón. Después del de haber nacido (y el de matar sin necesidad natural), el pecado mayor es el de Segismundo: "Tengo ojos y no ven, tengo labios y no besan, tengo oídos y no escuchan, tengo voz y no pronuncia...". ¿Pero acaso no este el mismo pecado original de haber nacido? Según el Génesis Dios nos echó del Paraíso por ocultar (porque Adán y Eva se avergonzaron de sus genitales y los cubrieron con hojas de parra). Desde entonces, según Calderón, la vida es sueño. Aclaro que me parece fenómeno el chalet de Anguita y lo mismo me parecería la cuatro por cuatro de Arean si no fue una coima por tal o cual concesión pública. Cierta vez que le increparon a Charles Chaplin su mansión en Suiza contestó: "soy comunista, no franciscano". Yo, que sí me considero franciscano (no soy católico, soy idólatra, pero en el altar de mi paganismo supersticioso, entre San Gardel y el leninista Wilhem Reich, junto a varios suntuosos curas de la Compañía del Coqui Aguerre, están los hermanos conventuales Jeremías y Leonardo y si hay uno que me hace llorar de devoción es el hermano Jeremías con sus sandalias y su sotana gris requecheando en bicicleta para los más carenciados del barrio) respeto todas las diversidades y siento especial admiración por los comunistas suntuosos Chaplin y Pablo Picasso. Más aún por el "comunista cristiano" y austero John Winston Lennon. Pero Roberto Robaina, el ex Secretario General de las Juventudes Comunistas de Cuba, el ex canciller y ex probable sucesor de Fidel, el único nombre político que hacía sombra (sombrita) al de Castro, renunció hará un par de años anunciando escuetamente: "cometí una falta moral". Y punto. Nadie dio explicaciones. Y lo que es peor: nadie pudo pedir explicaciones. El pueblo no sabe. ¿Qué falta moral cometió? ¿se asoció con inversores a los que les concedió un hotel o una disco? ¿violó a una hijastra en reiteradas ocasiones? ¿Abrió cuentas en el exterior? ¿Se quedó con un vuelto en Ginebra? ¿comió dos muslos de pollo (uno más de lo que le tocaba por año a su gente)? ¿Se hizo una paja? (no conozco la doctrina del régimen cubano sobre el onanismo, descarto el "homosexualismo dentro de la revolución" porque hace diez años Fidel lo sacó del índex) ¿cometió homosexualismo fuera de la revolución? ¿cometió o le cometieron felatio en la Casa de Gobierno? ¿se fumó un porro? ¿esnifó una línea? ¿leyó a Votaire y quizo poner en práctica sus axiomas? ¿no le gustó que Fidel y Raúl firmen Castro Ruz? ¿firmó las penas capitales? ¿Qué pecado cometió aparte de haber nacido? Porque no era que no le importaba a nadie. Iba a ser el futuro Presidente. ¿Usted se imagina que Tabaré Vázquez renuncie con un comunicado oficial del Encuentro que diga simplemente que aceptó haber cometido una falta moral y chau? Imposible. Cuando el pueblo tiene ojos y ve, tiene oídos y escucha, tiene voz y se pronuncia, más vale faltas morales conocidas que sobras morales por conocer y sobre todo, cualquier moral conocida o por conocer convence más que una inescrutable. LOS DESIGNIOS DE
FIDEL Recuerdo el monólogo shakespeareano de Fidel el día que anunció el fusilamiento de Ochoa y los De la Guardia, la noche que lloró y se miró en el espejo. Eso sí era crítica. El problema empieza cuando en tu isla el único que puede contradecirte es el espejo. El problema es que si abre al pueblo la crítica el régimen pierde por paliza, como pierde el plebiscito el PSOE si abre la autodeterminación en Euskadi, como bien sabía Gorvatchev que el PCUS perdía abriendo la URSS. Y los acólitos de Castro les llama perdedoras a las izquierdas que ganan o empatan. Yo hubiese preferido a Omar Cabezas como candidato y a Ortega de vice, por ejemplo; pero conociendo todas las denuncias y sus polémicas, escudriñando que tienen de ciertas y de falsas, creo que los imperialistas son peores y que peores aún, si cupiera, serían los subimperialistas de Felipe González y de Polanco (esos que, a diferencia de Fraga, fusilaron antifranquistas extrajudicialmente). En Argentina el peronismo era una bolsa de gatos, pero no se estaban peleando, se estaban reproduciendo. Son más del sesenta por ciento, pecado a pecado, crítica a crítica. El Frente Amplio creció en Uruguay gracias a la ley de lemas, a la colcha de retazos y a una interna siempre caliente (que en eso a Astori hay que sacarle el sombrero). Cuando dicen que no hay que criticar a Castro porque hay que defender la revolución, yo digo que a la revolución hay que defenderla: sobre todo hay que defender a Lula (es más, creo con Frei Beto que si con Lula en el gobierno de Brasil, no podemos avanzar la democracia, ya no habrá otra chance en el mundo y entonces sí, habrá que resignarse al final más infeliz de la historia). Pero lo que hay que defender es que no sean sólo los medios cubanos o procubanos los que atacan a Lula a mansalva, si no que varios de sus propios compañeros de partido lo estén puteando abiertamente. Hay que defender que los sindicatos lo silben y que le toquen el culo. Hay que defender el derecho a conocer cada pecado del secretario de Arana, hasta el más bahiano de sus complejos y los pecados de Arana y los de Tabaré. Pero no porque falte o sobre moral. No se trata de esa palabreja tan inquisitora ¡Cuántas hogueras y masacres perpretadas en su nombre! ¡Y cómo les gusta a los políticos acompañarla de su sinónimo ética para decir que sus oponentes no tiene autoridad moral ni ética!. Ni por moral ni por ética. Hay que defender la crítica de la revolución por ganarla. Porque los rusos tenían ojos y veían, tenían oídos y escuchaban y cuando tuvieron voz para pronunciarse, prefirieron y siguen prefiriendo los pecadores inmorales que conocen ahora, a los pecadores moralistas que desconocieron antes. Y en Rusia también era relativamente cierto lo de la salud, la educación y todo el rollo... Incluso menos relativamente que en Cuba. Muchas otras comparaciones no caben. Rusia era y es un imperio vanidoso (desde siempre subordinado y ahora muy venido a menos) y Cuba es esencial y antiimperialista, aunque Castro se esfuerce por desmentirlo con su Mercedes negro entre los cacharrientos carros de La Habana, sus uñas manicuradas y su dinastía a término. Con los Petras y con los Dieterich, Fidel es un botón rodeado de botones del mismo uniforme (en una época en que los botones que cuentan son los chips y no los requetés). Sin embargo, hay militares que supieron perpetuar sus movimientos. Veo al chavismo con la misma salud del peronismo. ¿Pero quién prolongará al castrismo después de Raúl? Las revoluciones son eternas como la vida y el amor. Pueden durar para siempre y vivir tan sólo cuatro días locos. La de Lenin llegó a cinco añitos. La de Fidel a tres. La de Azaña no nació pero si cabe medir eternidades les lleva ventaja. Y juro que no cometo chauvinismo si digo que la más eterna es la de Artigas. Descarto a los jesuitas en el Paraguay, a los charrúas y a los iroqueses, a los mapuches y a los murias de Oceanía, porque eso fue antes del pecado original. Cuando existía el paraíso natural y no había que cartearse con Krushev para negociar el retiro de los misiles. Los guaraníes vivieron su comunismo autosacramentado, hasta que los loyolas se negaron a acatar que Castilla los expulsara de América y optaron por el martirio. Le robaron más de cien años a la civilización mismo y para siempre. Hoy no es posible el paraíso natural, pero hay que defender el derecho a crear uno y mil paraísos artificiales y a que las democracias disuadan las agresiones de los imperios (remenber Guatemala, Panamá, Chile, España, Vietnam, Brasil, Plan Cóndor...) EL MITO COLOSAL
CUBANO Y SU FUNCIONALIDAD AMBIGUA Los misiles nucleares siguen siendo el tema central de la disuasión (tanto como la tecnología comunicacional) como lo fueron en aquel entonces y cuando en 1962 transó la revolución cubana. Lula ha dado señales contundentes. Quiere el desarrollo tecnológico de Brasil, incluida la tecnología nuclear y fuerzas armadas que aporten al crecimiento económico y cuenten incluso con la bomba atómica. Su ministro de Ciencia y tecnología, Roberto Amaral, fue tajante al reconocer que las fuerzas armadas brasileñas, tal como están, son una enorme carga fiscal y tan inútiles como si no existieran. "Para lo que tenemos mejor no tener nada" señaló. Pero eso (no tener nada) política y socialmente sería tan inviable como genosuicida. Vivimos una época apocalíptica, en la que el mundo sigue siendo un polvorín sólo un par de segundos más alejado del botón rojo que cuando el pacto Kissinger-Gorby. Pero no hay que verlo sólo desde el desesperanzador corolario de la crisis Bush-Saddan-Kin Yon: "Si querés que los yanquis no te invadan, rearmá los reactores" escribió un columnista del Sunday, ¿qué no haría "American God across de big word" como poetizó el genial Harold Pinter, si fuese el exclusivo detentador de la bomba atómica? Desde que Openheimer y Urey repartieron la fórmula de la bomba, el mundo se ha vuelto tan riesgoso para todos como relativamente benigno para los perseguidos, en comparación con la civilización prenuclear y pretecnológico-comunicacional. En estos días, Lula creó el G3, con India, que posee defensas atómicas y Sudáfrica, que ya no, porque el nazi gobierno de Ian Smith, apoyado por Israel, se llevó consigo los reactores y los planos, para que no les quedasen a Nelson Mandela (este hombre que tras treinta años de resistir la tortura, ha terminado con todos los odios raciales, resultaba más "peligroso" que los que sí han usado armas de exterminio masivo y no precisamente para defenderse). El gran tema de la democracia y sus derechos individuales y colectivos, incluso su derecho a la defensa, no se gana con el monolitismo, sino con la producción de subjetividades y diferencias, con el laminado de la crítica. ¿Por qué la CNN no armó de verdad el descubrimiento de armas biológicas en Irak? ¿Porque al que le toca ahora comparecer ante el electorado es a Blair y se lo quieren sacar de encima? Paradójicamente, tan falso como que las había es que ahora no las encuentren. Necesitan rescatar la crítica para el sistema. UN JUEGO
COLECTIVO CON ROLES INSUBORDINADOS Pero hablemos de la macrorevolución: Lula no hace demagogia y los sindicatos brasileños presionan a fondo, como debió presionar nuestra intersectorial con una declaración del Obelisco más radical y no lo hizo. Porque todo incide en un ámbito donde se está negociando en serio y del otro lado de la mesa hay un tío galerudo. Construir un bloque de poder que enfrente al imperialismo no es sencillo, no se puede soslayar el marco sistémico del G-8, ni del Banco Mundial ni del FMI, incluso se debe recurrir a Castro en su medida de contrapeso, como recurrió Sanguinetti a Medina para construir el suyo (con pretensiones hegemónicas inspiradas, como a Carlos Andrés Pérez, por Felipe González -aunque sólo éste tuvo un Carrillo de regalo), bloque del que de alguna forma también fuimos partícipes sistémicos. Pero en momentos de extrema funcionalidad proimperialista del régimen cubano, como el de los fusilamientos, fue acertado no mimetizarnos, porque hubiésemos hecho el papel del Cejas en su carta a Gelman. No es que yo no reconozca más acá de lo tácticamente operativo y de los valores universales de la piedad y la misericordia, las diferencias esenciales entre izquierda y derecha, desde que la revolución francesa impuso tan causal demarcación geográfica. Es que si Lula pica por todos, salvaremos hasta la camioneta de Fidel entrando en La Habana y a la Divina Marilyn cogiéndose al bueno de Kennedy y a la Torá del Sermón de la Montaña. Si no, es posible que los extraterrestres que hurguen en las ruinas, encuentren y acepten como sentencia, un último ejemplar del best seller malvado de Fukuyama. LA ONDA® DIGITAL |
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