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Corea
del Norte: otro actor del
Esa
realidad de aislamiento internacional y retracción de sociedades
que opudiesen cooperar con el proceso económico norte-coreano, se
acentuó más cuando en noviembre de 1992, Rusia reanuda
relaciones diplomáticas con Corea del Sur. En ese proceso de
aproximación, el gobierno de Seúl se compromete a reabrir y a
pliar líneas de crédito para intensificar el comercio bilateral,
como la realización de estudios de viabilidad de conformación de
un emprendimiento cojunto para la exploración de las reservas de
gas natural en Yakutia. Para
concretar esa sociedad, el gobierno de Corea del Sur, Rusia debe
presentar alteraciones en sus relaciones con Pyongyang. Seúl está
exigiendo un precio para recoger ayuda, de forma que Rusia
disminuya o variase su aprovisionamiento de material militar a
Corea del Norte, Altos Jefes militares que acompañaron en aquella
ocasión a Yeltin dijeron que no solamente quieren interrumpir el
flujo de tecnología nuclear y armas a Corea del Norte, como también
rever artículos relevantes del Tratado de Asistencia Mutua con
Pyongyyan, por
el cual la antigua Unión Soviética se comprometía a ayudar a
Corea del Norte en el caso de un ataque por un tercer Estado . COREA
DEL SUR REANUDA RELACIONES CON MOSCU La
relevancia de la normalización de las relaciones bilaterales
entre Seúl y Moscú es más ampliada cando se constata que Corea
del Sur -en agosto de
1994, tenía también acuerdos
en su relaciones con Beijing y que uno de los compromisos
asumidos había sido la promesa china de empeñarse diplomáticamente
en la desnuclearización de la península coreana. Las
opiniones en esa última década del siglo XX eran divergentes
respecto a la reacición de Corea del Norte, Algunos consideraban
que el aislamiento a que Pyongyang estaba siendo sometida, podría
conducirla a escoger a favor de un proceso de reunificación.
Otros analistas, en tanto, consideraban que la pérdida de dos
aliados tan importantes, ampliaría la posibilidad de un ataque de
Corea del Sur y redundaría en la aceleración del desarrollo de
la capacidad nuclear. Ante
tal disyuntiva, aparentemente, Corea del Norte optó por acelerar
su capacidad nuclear e instrumentar exactamente esos recursos
nucleares como factor de negociación. COREA
SE INTEGRA AL “CLUB NUCLEAR” El
régimen norcoreano comenzó a mostrar interés por el desarrollo
del programa nuclear en la mitad de los años 1950. Luego, el
programa prosiguió y, en los inicios de la década del ´80, la
construcción de un centro de investigación nuclear, a gran
escala, comenzó en la zona de Yongbyun al norte de
la capital de Corea del Norte. Tal
acción, naturalmente, generó profunda preocupación a la
comunidad internacional en cuanto a los términos de prevención
de proliferación nuclear. En tanto, como Corea del Norte
finalmente firmó el Acuerdo TNP en 1985 luego de sufrir una
fuerte presión de la Unión Soviética, la comunidad
internacional quedó más tranquila. Pero,
esa aparentemente tranquilidad se rompió,
cuando en 1989 los Estados Unidos por intermedio de
fotografías satelitales confirmaron que el programa norcoreano
estaba muy desarrollado y a punto de ser construida una fábrica
de procesamiento de plutonio en Yongbyun
-fundamental para la construcción de la bomba nuclear-
y, que además estaba Corea del Norte ensayando un
detonador para la misma. En
lo que se refiere a las relaciones intercoireanas, bajo el impacto
de esa cuestión nuclear y de la amenaza de la retirada del
Tratado de TNP, el entonces presidente de Corea del Sur
-Kim Young-Sam- transfirió
a los Estados Unidos la responsabilidad de negociar directamente
con Corea del Norte. Responsabilidad que ahora le preocupa a
>>>George W. Push, por cuanto una falta de entendimiento
en el tema podría causar una geraves desestabilización en esa
zona estratégica de Asia. REFLEXIONES
e HIPÓTESIS Muchos
analistas en cuestiones asiáticas, sostienen la hipótesis de que
el desarrollo nuclear de Corea del Norte pasar a convertirse como
pretexto para el establecimiento de nuevos programas de defensa de
esa región asiática, para evitar una inestabilidad regional y de
amenaza militar. De
este modo, aunque a mi parecer discutible, la decisión
estadounidense de desarrollar un sistema de Defensa Nacional de
Misiles (“National Misile Dfense – NMD”), apunta a Corea del
Norte entre otros países, como un factor determinante en su
implementación. El
verdadero problema radica en que ek principal objetivo del Régimen
de Control de Tecnología de Misiles (MTCR), con el objetivo de
contener la proliferación no estrá siendo alcanzado
principalmente en Oriente Medio y en Asia. En este sentido, el
presidente Bush denominó como
“eje del mal” la
amenaza que representó Irak y lo mantiene -supuestamente-
Irán y Corea del Norte. El
misil norcoreano “Taepodong 1”, en agosto de 1998, violando e
espacio aéreo japoné ante de caer al océano Pacìfico, asustò
al gobierno japonés aunque sirvió para redcefinir la política
externa del gobierno e Tokio.
Conforme a la certeza de que Corea del Norte está
desarrollando el “Taepodong 2”
con capacidad intercontinentak, hace dos años Japón
presentó a la Casa Blanca y al Pentágono
un “memorando” de entendimiento con el propósito de
aunar el desdarrollo de tecnologías para el sistema de defensa,
acordando invertir aproximadamente 280 milllones de dólares para
la investigación en los próximos cinco o seis años. Un
sinnúmero de hipótesis pueden ser aceptadas a partir de ese
juego de intereses en función de las perspectivas de amenaza
nuclear por parte de Corea del Norte. Por un lado
-aparentemente- el
gobierno norcoreano está consiguiendo revertir su posición de
debilidad que décadas atrás presentara, luego de la desintegración de la Unión Soviética,
al presionar por un reorientación del sistema de seguridad del
Nordeste Asiático, llevando a una reducción del poder surcoreano
y restaurando una balanza de poder estratégica en la región. Por
otra parte, para los estrategas civiles y militares japoneses, la
crisis norcoreana representa un sistema complejo de amenazas tanto
para la seguridad interna como para la externa.
Es muy posible que la posición de Japón aliado
con los Estados Unidos y la presencia de una comunidad
norcoreana en diversas regiones niponas, no carezcan de
presentarse como que puedan afectar la inestabilidad doméstica,
provocar una agitación civil y alentar la actuación del
terrorismo. Habría
que sumar a esas hipótesis de conflicto, el hecho que Japón
mantiene un conjunto de problemas con Corea del Norte que,
aparentemente, son difíciles de alcanzar un acuerdo feliz, como
lo demostraron los acuerdo que los dos países mantuvieron a
principios del 2001, temas que se remontan a las épocas del período
de colonización japonesa a la península entre 1910 y 1945. Por
último: una posible reunificación de ambas Coreas, obligaría al
retiro de 37.000 soldados estadounidenses estacionados en el
Sur, lo que llevaría a conformar un nuevo teatro geopolítico:
a), una fuerte península coreana
amenazando a Japón; b) una oscilante balanza de poder
regional a favor de China; c)
una confrontación económica y militar de Estados Unidos
con el gobierno de Beijing que sigue en lento, pero firme
crecimiento. Aunque
finalmente, en mi concepto, el Imperio del sistema internacional
actual desaparecería para dar paso a una balanza de poder
tripartita: Estados Unidos, Europa ampliada, Asia. LA ONDA® DIGITAL |
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