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GEOPOLÍTICA Y ESTRATEGIA EN LONDRES
Uruguay pierde protagonismo

Prof. Bernardo Quagliotti de Bellis

Después de analizar rápidamente la situación internacional en los últimos números de CRÓNICAS, particularmente la política en Medio Oriente ante la embestida del "Imperio", todos los uruguayos, desde hace un tiempo, ya bastante prudencial, vivimos preocupados por el futuro de nuestro destino político y económico, sea en el MERCOSUR, en el ALCA, en el ALCSA o en la Unión Europea, o con cualquier otro bloque.

El pueblo uruguayo  -fundamentalmente las jóvenes generaciones-  reclaman al poder político imaginación equilibrada para reorganizar al Uruguay  cuanto antes, ya que salvo alguna inspiración parcial en modelos de otras naciones de eficiencia económica sostenida, como  la mayoría absoluta de los países del mundo actual, nuestro país tiene que cumplir una tarea similar . 

En nuestro país, claramente  se observa que los andamiajes institucionales no responden  -en general-  a los desafíos de ese tiempo nuevo , sin crear un  nuevo PROYECTO NACIONAL que sobreviva  no sólo al  actualmente desnaturalizado, sino agotado, como lo evidencia su larga impotencia para satisfacer las crecientes necesidades de nuestro país. 

LA SORDERA Y CEGUERA DE  GOBIERNO Y SINDICATOS

Es difícil comprender él por qué   las sordas y otras veces abiertas oposiciones que, sobre temas cruciales para el país se entrecruzan entre sus principales actores,   sin profundizar  conscientemente   las necesidades nacionales en casi todos sus temas prioritarios.  Cada cual  -políticos, sindicatos, militares, universitarios, comerciantes, industriales,  viven agrupados en su “chacrita”.  

Lamentablemente,   en el Uruguay siguen resonando voces y gestos de una comunidad dividida y anárquica que no consigue, pese a su ponderable desarrollo humano y a sus recursos materiales, las coincidencias mínimas que requiere un ideal compartido. 

No entiendo ni podré entender lógicamente como,  en época de crisis económica como la actual,  sufrida  por la población en general; que se manifiesta crudamente por el hambre de un alto porcentaje de la población; con la lamentable presencia  de  una niñez desvalida; el Recorrer una ciudad con avenidas que al compás de las luces de los  semáforos,  desesperados  “malabaristas” procuran  un “vintén”; observar y conversar con   jubilados que  pagan cada vez más los servicios del Estado, y como contrapartida reciben de éste  un aumento de un 0%; cuando las “ollas populares” están batiendo récord de popularidad gracias a que el generoso pueblo uruguayo concurre a espectáculos pagando su entrada con alimentos no perecederos para esas comunidades;  cuando el Presidente de la República manifiesta públicamente  que el país mejora y como ejemplo cita al campo   (¿será al sector ganadero, dada la reciente  suba del producto en el exterior, y por reflejo en  el local?)? ya que  el agrícola disminuye su producción   -y disminuirá más con la suba del fuel-oil-;   retirándose clásicos   mercados compradores, al no ser el producto uruguayos   competitivo y, a todo esto hay que sumarle  la morosidad , y el  “default” que  aumenta en la población y en el sector comercial. (Numerosa gente que se borra de las mutualistas, cables de TV, clubes, etc.) 

LA VIABILIDAD DEL URUGUAY

Hace décadas se discutió largamente (CIDE por medio) sobre la viabilidad de nuestro país, tomando como punto de partida en el debate , lo acontecido luego de la   Convención de Paz de 1828 que nos dejó menos dependiente o de Argentina o de Brasil.  

Desde esa fecha, nunca se tomó en cuenta por quienes nos gobernaron  -y gobiernan-    desde el Ejecutivo y  el Parlamento, (l a Universidad no era oída ni consultada)  que el mundo occidental ofreció y ofrece una amplia gama de realidades diferentes, dinámicas, oportunas,  y que aquellas naciones que han logrado asumir papeles protagónicos en la historia, son las que conformaron alrededor de sus símbolos, un conjunto de instituciones a las que sus ciudadanos  se han sometido para fortalecer la viabilidad de  país (Estado y Nación)  con un abanico de oportunidades para conformar un  futuro como única garantía de progreso.        

Sin lugar dudas que para alcanzar ese objetivo  es imprescindible practicar seriamente una profunda introspección individual y una toma de conciencia colectiva;  desechar actitudes o procedimientos tradicionales que no responden a las exigencias de la hora actual ; incentivar la imaginación y la voluntad de SER , pues de lo contrario las sociedades huecas  de aspiraciones esenciales, solo pueden expresar un aletargamiento intelectual y espiritual, factores  que adormece el talento y la imaginación creadores, inmovilizando  el progreso generacional.              

TODO PROYECTO NACIONAL ES UNA TAREA POLÍTICA

Nuestra historia de los últimos años ha demostrado la esterilidad de los esfuerzos realizados para lograr un progreso sostenido.  No me parece que esta comunidad organizada que constituye la República Oriental del Uruguay, pueda seguir   viviendo en compartimentos estancos, donde unos y otros se miran con recelo; donde unos y otros suponen que la culpa no es de ellos,  sin darse cuenta que todos somos responsables de lo ocurrido y que la historia pasada  -la positiva y la negativa-  es patrimonio nacional sin exclusiones.

Las necesidades de la sociedad moderna son distintas a la sociedad tradicional a ayer o antes de ayer. Hoy son mayores las necesidades de seguridad ciudadana, bienestar, educación, cultura, habitación, esparcimiento, consumo. Éstas y otras han variado cualitativa y cuantitativamente y no actualmente  pueden enfocarse con la óptica de un sistema que siga admitiendo la injusticia social como un fatalismo de la historia.  

Los resultados están a la vista: la depresión del mercado interno, la reducción del salario real, la caída de la actividad productiva, el aumento incesante de las tarifas de servicios y de la presión tributaria para mantener al Estado;  la disminución de la rentabilidad empresaria. En tanto, la inflación sigue su curso   a pesar de la disminución del costo laboral y de la contracción de la demanda y del éxodo de las generaciones que componen el futuro del país.  

El FMI reitera en la “Carta Intención” firmada con el actual gobierno uruguayo  (JUNIO,18,2002),  equilibrio fiscal y una larga serie de transformaciones en el mecanismo del Estado. Pero dichas medidas que concierten a la mejor función de éste, y “poéticamente” hacen  referencias superficiales o de compromiso por la mejora de la Nación. ¿Los habitantes, para esos organismos, somos prioritariamente consumidores, y  tan sólo, accidentalmente ciudadanos con todos nuestros derechos espirituales y materiales?                 

Por ello resulta difícil entender la frialdad, del  Poder Ejecutivo, que nuevamente  envía una Rendición de Cuenta con un solo artículo: “GASTO CERO” , en tanto leo y escucho aumentos salariales  otorgados a una elite de funcionarios de oficinas del Estado  -que  gozan en la actual situación crítica un respetable coeficiente  salarial. (Viene al caso: en la Argentina, el Parlamento se rebajó los sueltos).  

Me asombra que el sector de empleados de la banca fundida (o estafada) (o debilitada) ,  - haya quedado silenciosa  ante la denuncia de los altos sueldos de los jerarcas del Nuevo Banco Comercial-; también el que  su gremial acepte aumentos de sueldos de dos dígitos en estos momentos críticos lo que a mi criterio constituye  o una  desfachatada burla  ante quienes reclaman justicia a su crítica situación de ahorristas “acorralados”, con carteles como única arma de defensa y”cacerolas” plantados en la calle.    

Sumando otros  hechos por todos conocidos,  a que  los responsables del Estado en controlar la conducta pertinente de esas instituciones  no han sabido  -o no han querido, (o se involucraron a la vez) -   con las actitudes de las “mafias nacionales  e internacionales” del contrabando y el ágil movimiento “golondrina” de sus transitorias inversiones. (Poder político y oligarquía financiera)   

La historia   no quiere espectadores sino protagonistas. Para alcanzar esa categoría,  los uruguayos debemos tener certeza de nuestra identidad, de la viabilidad de la Nación, comprendido esto como el logro de un consenso general sobre determinadas ideas-fuerza que todos debemos compartir como expresión del marco institucional en el que queremos vivir y dejar de herencia a otras generaciones.  

Pero para ello debemos establecer un PROYECTO A FUTURO, CONSENSUADO,  encontrar caminos renovados y diferentes a los que aun se practican en las  actuales circunstancias. La política no se agota en la acción, se nutre de la imaginación y de la inteligencia.  

Esto se ido esbozando en la reciente Cumbre de Londres, Un modernizado ABC (Argentina, Brasil, Chile) que como hace décadas , lo seguirán discutiendo para llevarlo a la realidad. Uruguay, no alcanza a comprender la nueva geopolítica y estrategia que se concretará en América del Sur. ¡Que curioso!. ¡Nuevamente, desde Londres ¡

¿Ayer Canning y Lord Ponsonby! ¿Hoy Tony Bair!

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