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Lo
nuevo de esta selección
Descalificar a Carrasco porque recibió seis goles con Fénix en la Libertadores es descalificar a todo el fútbol uruguayo sin agregar nada en particular ni reparar en que lo nuevo de Carrasco no es eso, sino precisamente todo lo contrario. Lo nuevo es que Carrasco hizo seis goles por la Libertadores. Y los hizo con Fénix. Y los hizo contra Cruz Azul. Y la cementera tiene más poder de televisa que nunca antes y ésta a su vez tiene hoy más poder que nunca antes. Porque seis o cinco goles por Libertadores se han comido los dos grandes y varios chicos, se ha comido la selección por instancias mundialistas desde el 57 y de última las goleadas en contra o (lo que en puntos es lo mismo) la derrotas tras aguantar un empate hasta promediado el segundo tiempo, es lo más reiterado de los últimos tiempos. Lo nuevo es la mentalidad goleadora de los equipos de Carrasco, que se concreta. Lo nuevo es que esta selección está psíquicamente preparada, totalmente mentalizada con la posibilidad de hacer goles, cosa que se atisbó en el 90, tras los partidos previos y el juego del debut, y que tuvo un par de continuaciones muy interesantes, pero hoy aparece radicalmente expuesta por un técnico sin miedo alguno, que exime de miedos a sus jugadores y de responsabilidad, porque los miedos y la responsabilidad los carga a su "locura". "FRACASO
YO" ¿El público? Bueno, son demasiadas las veces en que se hizo táctica y estratégicamente todo bien y se terminó perdiendo por un gol, a costa del sacrificio de los jugadores y del sufrimiento del público. Lo nuevo es que esta vez se plantea hacer un gol más para goce común de futbolistas y espectadores. Pero ese hacer un gol más no es, en la proyección de Carrasco, no defender. Sino empezar por lo psíquicamente más necesario y lo que él mejor sabe. Pero su objetivo es "cero gol en mi arco". "Claro que tengo cosas del profe De León" dice. Y las tiene. El bloque que llega a atacar en malón, colocando el equipo en cancha contraria. El presing que por momentos consigue plasmar, apretando arriba y marcando encimado lo más lejos de su arco. Aunque también hay cosas que no le salen. Fallan relevos en los desprendimientos (pero la sorpresa está, señalábamos el otro día, cómo con seis integrantes del equipo de neta vocación ofensiva, llegó a última línea para dar un gol, el zaguero Cristian González) y también fallan coberturas, mientras no carece la defensa, en ocasiones, de distracciones fatales. Paradójicamente, en el partido de local contra Perú, cuando el planteamiento fue más atacante, lo defensivo se mejoró. DIOS LOS CRIA Y
EL LOS JUNTA Claro que hasta ahora la cosa ha salido bien porque el Pato Sosa banca todo. Se ha transformado en la gran estrella y eso también es parte de lo nuevo. Pero no es la idea de Carrasco. Él empieza por lo ofensivo y creo que psíquicamente era necesario, pero quiere lograr un funcionamiento tan eficaz en defensa como en ataque. Y Carrasco trabajo. Para decirlo con nombres propios, no es el caso de un Menotti que sólo trabajaba la ofensiva como le gustaba y lo defensivo lo dejaba librado en buena medidda a provocar el orsai. Carrasco trabaja. Muy bien en lo más sabe, que es romper la regla 11 penetrando las defensas rivales, creando chances de gol, dejando asiduamente de macho a algún jugador suyo frente al arquero contrario. Pero también trabaja en lo que todavía tiene mucho más que aprender, lo defensivo, con la humildad que parece no tener cuando habla, pero que, en definitiva, sólo existe si hay trabajo y cuando no, es falsa. Pero lo nuevo de esta selección ¿es sólo lo nuevo de Carrasco? Dejamos la cuestión para otro texto. Hasta el martes. LA ONDA® DIGITAL |
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