Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

López Obrador y los expresidentes
por Rafael Marín Marín

Pareciera el título de una película como aquella de "Santo contra las momias asesinas" pero no. Es el reclamo por primera vez en la historia de México, de un gobernante, el de la ciudad más grande del mundo, de retirarle a los expresidentes vivos todas y cada una de las canonjías y prebendas que tienen de por vida a costa del erario público.

Lo que Andrés Manuel López Obrador llama sueldos de los expresidentes y demás apoyos, es conocida en el México nuestro como "pensión vitalicia de los expresidentes" y hoy la tienen Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Ernesto Zedillo Ponce de León y Carlos Salinas de Gortari. Ha provenido principalmente de la partida secreta que manejaron en forma por demás discrecional los expresidentes en turno mencionados y fue hasta 1997 que se decidió presentarla para incluirla, en el presupuesto de egresos de la federación, lo que implicó que para otorgarla se tuviera que aprobar por parte de la cámara de diputados del congreso de la unión y así pasó.

Desde entonces a la fecha dicha partida o pensión vitalicia de los expresidentes aparece publicada en el diario oficial de la federación como "legal" aunque no legítima, pero no sólo incluye el sueldo de los mismos que asciende a más de 240 mil pesos mensuales por cabeza, sino que se abarca otros gastos y pagos de servicios como casas de seguridad, autos lujosos, comidas, trajes y ropa, viajes incluso al exterior, gastos médicos y pago de seguridad y escoltas (algunas de éstas a cargo de policías y soldados mexicanos) lo que hace un total al año de 230 millones de pesos. Como vemos no sólo es su sueldo el que se paga a costa de los impuestos de los mexicanos, sino además es todo el apoyo logístico que se les da y que es realmente desorbitado, bajo el argumento de que por prestar servicios a la patria lo merecen.

Independientemente de que en una de sus ruedas de prensa López Obrador pidió a la fuente que lo cubre de que "hicieran la tarea" e investigaran cuanto gana un expresidente de de la república, no se está descubriendo el hilo negro de estas pensiones vitalicias. En este medio y espacio hemos dado cuenta de ello, más aún un exhaustivo trabajo periodístico a cargo de nuestro compañero Julio Mardones publicado aquí en Misión Política llamado "pobres presidentes", ilustra también al lector informándole cuanto es que gana un expresidente y cuanto es lo que realmente gasta el estado mexicano en ellos. (Ver Misión Política número 116. 4 de junio de 2002.) Así la tarea siempre ha estado hecha por parte de algunos medios y de la sociedad civil, puesto que el tema fue en el pasado inmediato subido a la tribuna de la cámara de diputados en voces separadas por diputados del PRD y Convergencia para su derogación y, presentado en el senado por parte del PRI para hacer una ley al respecto que frene los sueldos y prestaciones de los expresidentes.

En el caso de la Cámara de diputados los dos intentos por derogar dicha fracción lo que equivale a retirar esta pensión vitalicia, obtuvieron 118 y 134 votos respectivamente con lo que no se alcanzó la mayoría simple para lograrlo. Se trataba de derogar la fracción octava del artículo 41 del proyecto de presupuesto de egresos de la federación para el 2002 y para el 2003, donde se especifica de que los expresidentes podrán gozar de estas partidas y apoyos, mismos que no serán superiores a un Secretario de Estado lo que parece en la realidad no opera. El argumento para su retiro ha sido variado y sustentado, no se puede gastar tanto dinero en 5 personas aunque hayan ocupado el cargo de presidente de la república (230 millones de pesos o 23 millones de dólares anuales) cuando existe enormes y reales prioridades nacionales en materia de salud, educación, agricultura, vivienda y pensiones y jubilaciones de obreros entre otras.

No es malo que los expresidentes gocen de algún apoyo para vivir, bajo el entendido de que en cierta forma aseguramos su futuro y evitamos que durante su sexenio estén pensando en conseguir "algo más" para su vejez. Pero la pensión vitalicia y los cargos que ocasionan y que en promedio para los cinco expresidentes vivos equivale a que los mexicanos paguemos diariamente durante un año y hasta su muerte 631 mil pesos diarios, es una situación realmente ofensivo para una nación con graves rezagos sociales y retos por delante.

¿Pero quienes realmente pueden remediar esta situación? Los señores diputados de la LIX legislatura al congreso de la Unión, quienes tendrán que aprobar el presupuesto de egresos para el 2004 y allí estará esperándoles dicha partida para que la deroguen o la sigan aprobando a costa de los dineros del pueblo. Si los diputados federales salientes no pudieron aprobarla porque no se les hizo importante o irrelevante hacerlo, esta es una prueba de fuego para los nuevos legisladores que afrontarán de cara a la nación. Es importante mencionar que hoy se comenta en San Lázaro que dicha pensión vitalicia de los expresidentes no fue aprobada por los diputados federales que se van, porque de haberlo hecho, con qué cara podrían cobrar el bono de marcha de un millón de pesos que hoy casi está en sus manos si no es que ya lo recibieron.

Es inexplicable lo que pasa con esta pensión y los bonos de marcha, porque sólo en un país como el nuestro pasa esto. Hoy los mexicanos debemos exigir a los diputados federales entrantes que cumplan la constitución, el Estado de Derecho y con la justicia social. No deben seguir permitiendo que esta pensión siga vigente con cargo a la nación. Se ha argumentado que en otros países los expresidentes, gobernadores, senadores, diputados y hasta magistrados gozan de una pensión vitalicia después de su encargo, pero del derecho comparado debemos tomar lo bueno y no lo ofensivo. No confundamos la magnesia con la gimnasia y no confundamos a la sociedad.

Los diputados federales entrantes tienen la palabra, quienes en el pasado votaron a favor de la eliminación de esta pensión vitalicia de los expresidentes actuaron valientemente sin importarles si eran de partidos emergentes o del PRI, PAN Y PRD. Los mexicanos debemos estar pendientes de la aprobación del presupuesto de egresos del año que viene porque está de por medio la aprobación o no de dicha pensión vitalicia. Es sugerible que demandemos constitucionalmente a nuestros legisladores federales que deroguen dicha pensión vitalicia. Como antes, hoy nuevamente ponemos a disposición de los mexicanos un teléfono lada sin costo para que marquen a la cámara de diputados y pidan a la operadora la extensión de su diputado federal para decirle "ya no". LADA SIN COSTO 01 800 718 42 91 Extensión (nombre de tu diputado). Actuemos.
rafaelmarinlex@hotmail.com

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Inicio

Un portal para y por uruguayos
URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital