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Luego
del resultado de Cancún
La
contradicción se da en Uruguay en todos los niveles, pero lo más
lamentable es que la misma señala la falta de información, de análisis,
de diálogo entre los Países Miembros de la comunidad
iberoamericana y, en lo nacional, entre el Presidente Dr. Jorge
Batlle y su Canciller Dr. Didier Opertti. Me
remito a las últimas declaraciones del primero y al discurso ante
la Asambleas General de Naciones Unidas del segundo. LA
ALIANZA ESTRATEGICA Lamentablemente,
para poner el más claro ejemplo, Bolivia vive en el epicentro de
una hoguera política que tiene sus seculares raíces en la guerra
del Pacífico. (ver nuestro artículo en CRÓNICAS de
9/agosto/2002: “Ayer guano
y salitre, hoy gas natural) ¿Cómo
se puede pensar que América del Sur
pueda conquistar su independencia económica, si aun
existen discordias
internas y regionales; si los que se denominan estadistas
no alcanzan (o no quieren) comprender que el escenario
internacional ha cambiado
de utilería ?. ¿Qué sólo el MERCOSUR
puede constituir una
asociación estratégica de gran alcance que trascienda
nuestra región, correspondiendo al interés nacional y colectivo? ¿Es
que en Uruguay, el poder político aun no comprende la función de
los bloques económicos en este sistema mundializado ? ¿Es que no
se ha concientizado respecto a los cuatro pecados capitales de las
relaciones mercosurenias que el sistema subregional debe decidida
y sostenidamente resolver? Y
me refiero a la dependencia, la pobreza y la marginalidad social,
las asimetrías en las estrategias nacionales, la divergencia en
la inserción internacional. DEL
MERCOSUR AL ALCA Al
valorizar el concepto del Cono Sur (sumando la asociación de
Chile y Bolivia), el análisis económico-político puso bien en
claro que en esa entonces
(fines del siglo pasado) existían dos proyectos en camino,
aunque sufrieran una diversidad de tropiezos. El
del entonces presidente de los Estados Unidos, Clinton, quien
aspiraba a integrar a América del Sur al ALCA
(en realidad una expansión del NAFTA) para atender los
intereses de las compañías transnacionales, bajo su hegemonía
política y militar. Otro
proyecto, concebido por la intelectualidad brasileña
y apoyado políticamente por el entonces presidente
Fernando Enrique Cardoso , presentaba a la opinión iberoamericana
un nuevo mapa político-económico donde se visualizaba claramente
la comunión de intereses de América del Norte (desde Alaska a
Panamá, pasando por México) y los de los países sudamericanos
que comprendía la extensa área de Colombia a Tierra del Fuego,
donde se confundían los intereses del MERCOSUR y los de la
Comunidad Andina de Naciones, incluyendo a Guyana y Surinam. Establecidas
en las respectivas áreas esquemas de preferencias sub-regionales,
ello podría
-y esa es mi posición-
viabilizar el establecimiento del ALCA: MERCOSUR
ES UN DESTINO Uruguay
debe jugar la carta “Más Mercosur”. La idea de abrir
6.000 carnicerías en Estados Unidos, o bien consolidarse como un
modesto portavoz de la política hegemónica de
Washington
en Iberoamérica, no le permitirá ser un protagonista
activo en la política de bloques económicos.
El economista Juan Bosco de la Fundación “Estudios de
Comercio Exterior”, señalo en reciente conferencia que “es
necesario generar una economía de escala en el bloque y
complementar las cadenas productivas. Sólo así podremos tener
competitividad para llegar al mundo”. Si
bien Uruguay no puede quedar fuera del ALCA, cumpliendo la palabra
que empeñó al firmar el Tratado 4+1, en consonancia con sus
socios mercosurianos debe cuidar sus intereses agropecuarios ante
el proteccionismo dado por la administración Bush.
Lamentablemente las conversaciones del negociador Zoellick, en su
reunión con los Ministros de Argentina por un lado y de Brasil
por otro, no tuvieron avances alentadores. Respecto
a Uruguay, ¿cuál es el objetivo de esta Administración?.¿Vender
tan solo
carne
a 6.000 carnicerías estadounidenses y transformarse en
un tropiezo más en la marcha al ir alejándose del
MERCOSUR?. ¿Es que no se recuerdan las páginas de historia,
cuando los ingleses alentaron la creación de nuestro país, para
impedir la conformación de un espacio integrado en este Cono Sur
atlántico? Como expresa Methol Ferré: Uruguay significa el mayor
fracaso político de Artigas.
Lo
lamentable en el MERCOSUR es que la mayor parte de los políticos
abusan del concepto de nacionalismo que está muy ligado al de
proteccionismo. Por tanto, al no comprender como se manejan los
mercados libres, impiden el crecimiento y el fortalecimiento de
una cultura de riesgo. Es fundamental que los dirigentes políticos,
empresariales, sindicales, industriales, militares, estudiantiles,
formen conciencia que en el mundo actual los países en vías de
desarrollo (o simplemente subdesarrollados, en mayor o menor
grado) deben conjuntamente en
bloque socio-político-económico-tecnológico ,
transitar y negociar por los tres carriles que hoy
ofrece la sociedad mundial en cualquiera de esos ámbitos: la OMC,
el MERCOSUR, el ALCA (MERCOSUR +
Estados Unidos) . En cada carril
-como le expresaran los representantes de Itamaraty a
Robert Zoellick , el bloque iberoamericano deberá decidirlo, de
la misma forma que se desarrollan los acuerdos en la reunión del
Grupo de los 7 + Rusia. NECESIDAD
DE AUNAR LOS ENFOQUES Cualquiera
de nuestros países, ante la vorágine de nuestro tiempo, dispone
de exiguos plazos para asegurar para sí y para la región, la
condición de naciones desarrolladas y autónomas.
En carta que recibiera recientemente de Helio Jaguaribe,
comentaba que “estas naciones (las iberoamericanas) disponen
de pocos años para preservar los márgenes de autonomía
internacional e interna de que aun disfrutan, por lo cual
necesitan en conjunto, con el esfuerzo individual, promover su
desarrollo” ..... “Constituye materia consensual entre
analistas no ideológicos del proceso de globalización, los
efectos crecientemente desnacionalizadores de ese proceso que
tiende a convertir a los países que se mantengan
subdesarrollados, en el curso de las próximas décadas, en menor
segmentos anónimos del mercado internacional, exógenamente
controlados por las grandes multinacionales. Con un MERCOSUR débil, fraccionado, sin un sólido 4+1, la realidad no permitirá hablar más de integración. La necesaria consolidación y profundización de dicho proceso de integración, deberán producirse en loas plazos necesarios para participar adecuadamente en otros procesos de integración continental e interregional. Un MERCOSUR consolidado es la mejor estrategia para una mejor integración continental y para una mejor relación con los demás bloques. Páginas
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