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Batlle
en Roma, Lula en
El contraste fue
grande, la prensa nacional integró el viaje presidencial con la
misma jerarquía de otros hechos locales. Esto es un dato político
no menor ya que el viaje de Batlle a
Roma se inscribía en cómo desde la Presidente Pro Tempore
del MERCOSUR éste desplegaba su visión contrapuesta a Brasil de
los procesos de integración MERCOSUR- ALCA.
El presidente
Uruguayo, consecuente con su visión de los procesos de integración,
reiteró ante el primer ministro italiano Berlusconi, en la
tribuna institucional de la FAO y la prensa en general:
"Necesitamos
persistencia, paciencia, flexibilidad y comprensión" para
superar los "nacionalismos particulares" dentro del
MERCOSUR, agregando que "Hay que hacer un esfuerzo para
resolver las cuestiones que Cancún no resolvió". (Donde
Uruguay concurrió como integrante del Grupo de Cairns, no
aceptando la invitación de Brasil y Argentina, para integrarse al
Grupo de los 22). Estas alusiones críticas a las posiciones sustentadas por Brasil sobre MERCOSUR, se estaban diciendo en el mismo momento en que USA lleva adelante la mayor ofensiva de enfrentamiento a la diplomacia brasileña, por su posición en CANCÚN y el ALCA, que llevó al canciller brasileño Celso Amorim a acusar al gobierno norteamericano de no estar convenciendo (a los países del área), sino haciendo amenazas en todos los sentidos”. Casi
no tiene antecedentes cercanos la profundidad de la ofensiva
diplomática norteamericana
sobre gobiernos y cancillerías latiomamericanas para que esta
controversia se defina a favor del ALCA que propone USA, en
contraposición a la que desea el gobierno de Lula. Solo
la crisis política y económica que determinó la huída del
presidente boliviano de su país, por su significación política
y social directamente relacionada con la proyección de una de las
propuestas del futuro ALCA, dejó por un momento en un segundo
plano, las fuertes convulsiones políticas y diplomáticas que el
gobierno de Bush ha venido generando en gobiernos y cancillerías
americanas, al buscar por todos los medios forzar la concreción ahora de
su proyecto del Área
de Libre Comercio de las América. Horas
antes de comenzar su viaje a Roma el presidente Batlle fue
protagonista de un hecho de alto contenido político en favor de
una de las visiones en juego de los mecanismos de integración:
"La reunión con el presidente Batlle fue amistosa y
posibilitó una buena oportunidad de integración e intercambio de
ideas con los embajadores de EE.UU. en la región", dijo al
diario El País el jefe de misión en Uruguay, Martín Silverstein.
Batlle
compartió la reunión con los embajadores norteamericanos de
Chile, Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay, en el marco de unas
jornadas de trabajo que los diplomáticos realizaron
en el Hotel Conrad de Punta del Este”. El diario acompañó
la información con una foto donde aparecen solamente el
presidente uruguayo y el embajador norteamericano en Montevideo,
Martín Silverstein. No se incluye una sola frase sobre el
contenido concreto de la reunión. Un hecho que no pasó
desapercibido para quienes observan y conocen a fondo el accionar
político y diplomático norteamericano. Veinticuatro
horas después desde el palacio romano de Giustiani,
el presidente uruguayo puso el acento en las diferencias dentro
del bloque sudamericano apelando a “
superar las dificultades en la integración regional de los países
del MERCOSUR”. Simultáneamente
en las cancillerías americanas y sus gobiernos la temperatura
llegaba a su máximo. El G 22 que había protagonizado en la
reciente reunión de la OMC en CANCUN el mayor obstáculo a las
políticas proteccionistas de las grandes potencias, se
trasformaba en GX, producto de la presión norteamericana. "Fue
una decisión de vida o muerte” (...) “G-22 ponía en riesgo
el posible tratado de libre comercio,” decía el
primer vicepresidente peruano Raúl Diez Canseco
a la prensa al dar explicaciones de por qué el Perú se alejaba
del grupo creado a instancias de la reunión de Cancún. La renuncia se dio
cuando la petición de un grupo de países para que disminuyan los
subsidios agrícolas se convirtió en una agenda en contra de
EE.UU. y Europa. "Si Chile y México
no se han retirado es porque ya tienen asegurado su tratado de
libre comercio", agregó Diez Canseco, quien resaltó que el
50% de nuestras exportaciones llega a EE.UU. y Europa. "No
había mucho que pensar", sustentó el vice peruano buscando
dar una explicación pública al impacto que estaba teniendo este
cambio de decisiones. Canseco reveló que
él le entregó una carta
durante la reunión de CACUN a Robert Zoellick, secretario del
Comercio Exterior de EE.UU, haciéndole saber que el Perú retomaría
su agenda una vez que concluyera la reunión de Cancún, lo que
significaba retirarse del G-22. De lo contrario, EE.UU. le
había hecho saber “que no tendría en perspectiva interés en
negociar un tratado de libre comercio con el Perú”. Casi simultáneamente
el embajador de EE.UU. en Guatemala, John Hamilton, negó que
congresistas o funcionarios de su país presionen a Guatemala y
Costa Rica a salir del G-22 bajo amenaza de no ser incluidos en el
tratado de libre comercio (TLC). Decir ”que se
presiona a Guatemala y Costa Rica, es una impresión
equivocada", dijo Hamilton. Reiteró también que era un
error los
trascendidos de prensa comentando
la visita de diplomáticos de su país al Salvador. “Los
congresistas y funcionarios que la semana pasada visitaron este país,
"sí hablaron de lo que ellos sienten hacia el G-22, y
dijeron contundentemente que a ellos no les corresponde eso (pedir
a Guatemala y Costa Rica que lo abandonen)". Sin embargo la Cámara
de Comercio Guatemalteco-Americana dijo a los medios de comunicación
”que durante una reunión sostenida el 9 de octubre en El
Salvador con empresarios de la región, el representante de
Comercio Exterior de EE.UU., Robert Zoellick, fue claro en
advertir que Guatemala y Costa Rica quedarán excluidos del TLC si
no se retiran del G-22. “Lo
que ha dicho EE.UU. a Guatemala y Costa Rica es que valoren
si realmente les sirve a sus intereses pertenecer a un grupo que
tiene otra agenda, que logró colapsar las negociaciones de la OMC",
agregaron los empresarios. Para ver la
complejidad que ofrece hoy la comprensión real de estas
discusiones y posiciones políticas sobre las propuestas de
integración basta observar que muy pocas horas antes, también
allí, el presidente guatemalteco, Alfonso Portillo, criticó los
subsidios agrícolas que se otorgan en EE.UU. y la Unión Europea,
y aseguró que su país se mantendrá dentro del grupo G-22.
Agregando "No vamos a claudicar, nos oponemos a los subsidios
porque van en contra del libre comercio, porque destruyen la
agricultura de nuestros pueblos y nos obligan a ser miserables y a
estar migrando a otros países". Una vez más desde Roma el presidente Batlle reiteraba “América precisa restablecer la amplia apertura comercial con Europa” y reclamaba por el cese de los subsidios agrícolas También
a Uruguay llegan
los diplomáticos norteamericanos:
Peter Allgeier de la Oficina del Representante Comercial de
Estados Unidos, que depende directamente del presidente George
Bush, arribará para definir
un acuerdo de libre comercio, se subraya que
viene “con el firme propósito del gobierno norteamericano de
cerrar el tratado, definido como bilateral y preferencial”. El
diplomático permanecerá
en Montevideo 48 horas y tiene previsto reunirse con el presidente
Batlle, varios lideres políticos el ministro de Economía Isaac
Alfie, el canciller Opertti, empresarios y académicos de
universidades privadas. Esta
ofensiva política de USA desde las cancillerías sudamericanas
tiene un primer destinatario, el gobierno y la política exterior
brasileña. Más de un analista de temas internacionales
indica que por primera vez en su historia la diplomacia de
Itamaraty enfrenta a USA con temas y alianzas universales y de
“refinada diplomacia”. El
gobierno brasileño no se ha quedado de brazos cruzados viene
defendiendo sus definiciones y alianzas en varios planos. Por
momentos sus definiciones reales y concretas sobre el ALCA
resultan para muchos latinoamericanos aun de contornos poco
claros, donde la luz más evidente es un enfrenamiento con Norteamérica
por la falta de equidad en futuras relaciones comerciales entre
USA, Brasil en el marco de los acuerdos del TLC. Este enfrentamiento
en el actual contexto internacional se ha transformado en un hecho
político que trasciende el marco de discusión sobre el tema
ALCA. Así parece también demostrarlo algunos de los debates que
se generaron (a partir de las presiones norteamericanas) en el
propio seno del gobierno de Lula. Cuenta de esto dan las
declaraciones de su canciller, Celso
Amorim, defendió con energia su papel como autoridad rectora de
la diplamacia de Itamarati ante las discusiones sobre el ALCA,
luego de una extensa reunion de gabinete donde el propio
presidente Lula subrrayó los roles específico de cada ministro
en torno del tema ALCA. De
esta reunión salió una decisión entre otras de reafirmación de
la permanencia en su cargo del secretario-general de Itamaratí,
Samuel Pinheiro Guimarães. Días previos los comentarios sobre
cambios importantes en la diplomacia brasileña habian invadido
las redacciones de la prensa latinoamericanas y en la
propia prensa brasileña se empezaba hablar de “A
Alca e a quinta-coluna“. El escenario que eligió Brasil fue reforzar sus vínculos diplomáticos con Argentina y para ello nada mejor que la reunión entre los presidentes Néstor Kirchner y Lula da Silva en Buenos Aires. La agenda pública, tiene como prioridad número uno, el Área de Libre Comercio de las América (ALCA), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el rol del MERCOSUR en esa pulseada diplomática. Argentina,
que estará recibiendo estos días al representante
comercial de Estados Unidos Peter Allgeier, propone según su
canciller Rafael Bielsa, un camino de negociaciones por el ALCA
que preserven las "coincidencias en la
diversidad" agregando: El ALCA "es bueno si tenemos
buenos negociadores que logren condiciones beneficiosas para el
desarrollo". En los últimos días Argentina a través de su
canciller, coincidió con USA en
avanzar en las negociaciones del Área de Libre Comercio de
las América, a pesar de los conflictos multilaterales en materia
comercial, relativizando los enfrenamientos en Trinidad y Tobago,
reunión destinada a preparar el encuentro
de ministros de comercio del ALCA prevista para diciembre
en Miami", dijo Bielsa. En esta visita
oficial de Lula a la
Argentina, los dos presidentes reafirmaron
su intención de continuar juntos en las negociaciones
internacionales sobre temas de integración, defendiendo que se
desarrollen a partir del MERCOSUR. Esto no quiere decir que USA no mire con un ojo de desconfianza a más de una de las decisiones del gobierno de Kirchner y en particular los referidos al ALCA. Al decir de un diplomático chileno en ALADI “el que gane para sí a la Argentina decide qué ALCA tendremos”. Los hechos
concretos hoy son que fue el
presidente Kirchner quien tuvo la idea de sacar a luz esta semana
en el congreso de su país, una declaración de principios que
contiene una agenda
"progresista" que define darle prioridad a los factores
nacionales frente
a compromisos internacionales, especialmente, frente a la deuda
externa. Néstor Kirchner y su colega brasileño, Luis Ignácio Lula da Silva, ratificaron en este encuentro la "alianza estratégica" entre la Argentina y Brasil, anunciando además la puesta en marcha de bases para la formación del tribunal de resolución de controversias en el MERCOSUR, una institución que arbitrará en los conflictos comerciales entre los países del bloque. "En
el aspecto económico, el mandatario brasileño trajo la noticia a
su par argentino de que el parlamento del Brasil aprobó el
protocolo de Olivos, firmado el 18 de febrero de 2002, que abre
paso a la conformación del mencionado tribunal, un avance
significativo en la institucionalización política del MERCOSUR. . Los
presidentes ratificaron que encararán conjuntamente, desde el
bloque regional, la negociación con los Estados Unidos por el Área
de Libre Comercio de las América, que debe comenzar en enero de
2005. Asimismo, precisaron que exigirán la eliminación de los
subsidios de ese país y de la Unión Europea a los productos
agropecuarios”. La
búsqueda de quien cierra a su favor la ecuación abierta por el
ALCA empieza a tener una recta final. No está claro aún hasta
cuando Uruguay podrá seguir sustentando la ambivalente posición
que no incluye jugarse por el actual MERCOSUR y desde el completar
junto a sus socios el camino al ALCA posible. Un dato nada
menor en este proceso es que Brasil hoy , es el mayor
mercado real y potencial que dispone la economía nacional. Toda
otra especulación es eso, especulación. *
Ver en Documentos el texto completo del Consenso de Buenos Aires. LA ONDA® DIGITAL |
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