|
En
junio, escándalo, hoy, consulta
MOTIVO
DE ESCANDALO La
agitación fue muy fuerte. Voces de la derecha tronaron "tarifazo".
Los medios periodísticos se explayaron sobre el tema.
Distribuidores y exhibidores de películas reaccionaron en contra,
aduciendo motivos razonables dado lo sensible del mercado
cinematográfico ante un posible aumento de precio de las
entradas, dijeron comulgar con el fomento del cine nacional y
expresaron su intención de propuestas alternativas. Los cineastas
nacionales, desde luego, a favor; el aumento no sería mayor a 5
pesos y después de todo, suele haber aumentos de precios de las
entradas por motivos bastante menos plausibles. El
público no fue consultado y no se pronunció, a pesar de que hay
alta posibilidad que sea ‚l quien pague el fomento del cine
uruguayo, imprescindible y necesario. Entonces, se reabre el
debate, acaso esclarecedor y fértil. AFILAR
LA PUNTA DEL LAPIZ La
inmensa mayoría de los países que en el mundo son, tienen
normativas de las m s diversas para proteger e incentivar la
producción del cine nacional. Siempre alguien lo paga: el mercado
interno, en el Uruguay es imposible, el Estado, los privados,
sponsors, las películas extranjeras, fondos legislados
expresamente, etc. Hay para seguir el ejemplo o la imitación,
también para combinar o inventar alguna forma inédita. El
mayor damnificado por el impuesto proyectado sería Hollywood con
su hegemónica cuota de 90 % de lo que se estrena en Uruguay. Pero
resulta muy difícil, por no decir imposible, meter mano a su
taquilla, aún con las mejores intenciones. Incluso, a los
distribuidores y exhibidores locales ni se les ocurre retacear las
ganancias de taquilla asumiendo el impuesto. Ergo, el impuesto lo
pagaría el público con lo clásico: subida de precio del
billete. Las
preocupaciones por una posible retracción del mercado por aumento
de precio en las entradas, parecerían ser relativas, puesto que
el año pasado hubo un aumento de 6 pesos, no provocado por el
cine uruguayo, por cierto, y el negocio mantuvo sus guarismos de
asistencia de público.
Trascartón,
una precisión que viene muy a cuento con lo anterior. Con su
propuesta Gonzalo Carámbula no inventa nada, no ya en el contexto
mundial visto antes, tampoco en el ámbito de Montevideo.
Porque el impuesto proyectado resulta de la modificación
actualizada de otro existente de larga data, que gravaba en un 10
% el precio de la entrada a los espectáculos públicos, que los
cines pagaron durante largo tiempo y que fuera derogado para ellos
en 1995, cuando el negocio cinematográfico en Uruguay padecía
una grave crisis. Y que, por ejemplo, los teatros siguen pagando. Existe
pues la costumbre, aunque, se sabe, nadie quiere nuevos impuestos
o viejos actualizados. Además,
hoy, con su promedio anual de m s de 2.000.000 de entradas
vendidas, el negocio del cine florece y crece. Una última precisión:
sin restar un ápice de apoyo a la loable
iniciativa de Gonzalo Carámbula, cabría una cuestión o pregunta
clave acerca del absurdo de que sea la comuna
montevideana, quien asuma obligaciones en un tema nacional
como el cine propio, cuando debiera ser resorte, desvelo o
preocupación del gobierno nacional. Este, siempre ha optado por
la omisión y el olvido. La prueba está: más de un siglo del
invento de los Lumière, empinado en industria del entretenimiento
y en el consenso mundial de 7§ arte, y ninguna ley uruguaya que
fomente, proteja, impulse o lo que sea en pro del cine nacional. UN
NUEVO REGLAMENTO En
cuanto al fondo creado para esa asistencia económica, estar
formado por la reducción en un 30 % de las exoneraciones de pago
de impuestos a los espectáculos públicos, ya visto, de que gozan
las exhibiciones cinematográficas. Quedan exceptuadas de ese
aporte las películas originarias de los países miembros del
Mercosur cuya producción y distribución sean independientes, las
exhibiciones declaradas de interés municipal y las programadas
por Cinemateca Uruguaya y Cine Universitario en sus salas e
instituciones que no tengan finalidad comercial. Esos
elementos integrar n la ronda de conversaciones propuestas
por los ediles del Encuentro Progresista y al decir del propio
Gonzalo Carámbula ( diario "El Pa¡s", 22/10/2003 ):
Esta no es una fórmula caprichosa de ningún director de la
Intendencia. Es una fórmula que se aplica en otras partes del
mundo pero si hay otras soluciones, nosotros estamos dispuestos a
modificar lo que sea necesario. LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |