|
Grave
crisis en Ginebra Los desacuerdos sobre lo que significa libertad de expresión y opinión en Internet y cómo financiar el acceso de los países en desarrollo a las tecnologías de la comunicación entre otros temas paralizan al grupo de trabajo que prepara la declaración política de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información a realizarse en Ginebra del 10 al 12 de diciembre próximo. Entre las instituciones organizadoras esta la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Esta entidad, conjuntamente con la Organización de Naciones Unidas (ONU) auspician la reunión de Suiza, a la cuál está previsto que asistan unos seis mil delegados de gobiernos, organizaciones internacionales, sociedad civil y sector privado. A menos de un mes de este evento, al que ya han confirmado su asistencia casi 60 jefes de Estado y de Gobierno, las delegaciones de más de 160 países han comenzado a pasar noches en vela intentando avanzar en la redacción de la declaración que deberá ser aprobada por los dignatarios "Debo confesar mi desilusión por la falta de progreso en esta semana de reuniones", dijo el director ejecutivo de la Cumbre, el canadiense Pierre Gagne, refiriéndose al estancamiento de las discusiones en la cuarta reunión preparatoria de la cumbre, que se inició el lunes pasado en Ginebra. La presión aumenta tanto por la cercanía de la Cumbre, del 10 al 12 de diciembre próximo, como por el hecho de que se trata de la última reunión prevista para preparar la declaración política y el plan de acción que serán presentados a los jefes de Estado. Uno de los principales puntos de fricción es la voluntad de un grupo de países de que ese documento contenga un reconocimiento explícito de la libertad de expresión y el derecho a la información a través de Internet, lo cual ha sido rechazado por otras naciones, entre ellas China. Aunque esos mismos derechos están amparados en otros instrumentos internacionales ratificados por casi todos los países del mundo, Estados con regímenes no democráticos o de democracias de fachada no quieren oír hablar más del tema. Pierre Gagne lo resumió de la siguiente manera: "hay países que quieren limitarse a lo que existe, pero hay otros que quieren ir más allá en su compromiso con las libertades públicas". Tampoco existe acuerdo sobre las medidas de seguridad que deben ser implementadas para garantizar la privacidad de los datos personales de los usuarios de Internet, así como para luchar contra los correos electrónicos indeseables conocidos como "spam". Asimismo, las divergencias persisten en torno al mejor mecanismo para regular Internet, tarea que actualmente corre a cargo del ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers), pero que varios países -sobre todo en desarrollo- pretenden que pase a jurisdicción nacional. Lideran esta posición Brasil, China, India y Suráfrica, además de Arabia Saudí. Los países industrializados son, en su mayoría, contrarios a esta posibilidad, pues consideran que los Estados no deben involucrarse en la regulación de la Red. También se mantienen las discrepancias sobre la manera de financiar el acceso de los países pobres a las tecnologías de la comunicación y la información como elementos esenciales para impulsar su crecimiento económico. Los países africanos han propuesto la creación de un fondo de solidaridad numérico que siga el modelo del creado para la lucha contra el sida, la malaria y la tuberculosis, una idea que ha sido recibida con cierta hostilidad por los desarrollados que terminarían siendo los principales donantes. Una propuesta de Senegal, de creación de un fondo con esos fines, recibió apoyo de los países en desarrollo. Sin embargo, Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Japón opusieron reparos a esa iniciativa Pese a todos estos puntos sin resolver, Gagne afirmó que se logrará un borrador de declaración final antes de la Cumbre, para lo cual -indicó- podría ser necesario convocar a una última reunión previa, pero esta vez "de alto nivel", del 7 al 9 de diciembre en Ginebra, para concluir la redacción del documento. Por el momento, todas las discusiones se basan en un texto informal presentado por el presidente del encuentro, el maliense Adama Samassekou, quien ha intentado consensuar, hasta donde es posible, las posiciones de todas las partes. Como señal del estado de cosas, las organizaciones no gubernamentales que participan activamente en las negociaciones amenazaron con abandonar las sesiones en protesta por lo que consideran falta de voluntad política de parte de los Estados.
Los activistas de la
sociedad civil declararon su frustración por las dificultades
que encuentran en los gobiernos para alcanzar acuerdos aun
cuando las organizaciones de la sociedad civil, reconocen que
por primera vez en la historia la ONU participa junto a los
gobiernos y al sector privado en la preparación de un encuentro
de este tipo, dijo Renate Bloem, del grupo que coordina a las
organizaciones no gubernamentales con estatus consultivo ante la
ONU. Pagina web con mas información sobre el evento:
http://lac.derechos.apc.org/wsis/ LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |