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MATRIX
Aunque la práctica de funciones privadas, por lo general a las 11 de la mañana y previas al estreno de films, es cosa habitual para los críticos - adelantar trabajo -, esta vez la mencionada exhibición tuvo un sentido muy distinto. Era un acto globalizador, en el cual se produjo el estreno a escala universal de la película con la proyección simultánea en Estados Unidos y distintas naciones hasta totalizar 63. Al Uruguay le tocó las 11 horas de la mañana, materia de husos horarios y de astucia publicitaria. Matrix: Revoluciones vendió 6.700 entradas ese día de trabajo muy inusual para concurrir al cine. Una cifra muy respetable para un fenómeno cinematográfico que provoca, por eso y otras cosas más, la inevitable nota periodística. CAOS CIBERNETICO - En 1999, los hermanos Larry y Andy Wachowski concibieron y rodaron algo adjetivado después como "brillante historia cyberpunk o inteligente viaje en la mente del espectador". Se trataba de Matrix, un film de ciencia ficción con realidad virtual de lentes negros Ray Ban y celular Nokia. Mostraba a un gigantesco sistema cibernético ( Matrix ) que controlaba la vida de Sion, donde residía la sociedad humana; a Neo ( Keanu Reeves ), un oscuro programador de software, considerado una anomalía humana peligrosa por Matrix; a Morfeo ( Laurence Fishburne ), un hacker legendario que lo sabía todo del cyberespacio y de la realidad virtual, para quien Neo era la única esperanza de los hombres - algo así como Jesucristo. Para vestir a esos personajes y sus situaciones, los hermanos Wanchowski apelaron a una nomenclatura y conceptos arrebatados de la Biblia y de la mitología griega, los convirtieron en diálogos seudo filosóficos y más bien místicos, les agregaron acción continua y vertiginosa - o al revés en movimiento lento -, infinitas acrobacias de los personajes saltando y girando en el aire, combates de artes marciales, efectos digitales de estricta espectacularidad, por menos de eso no había película. Amasaron un sólido matete de imágenes, so pretexto de que a Neo lo quieren matar, no queda claro quien, de que las m quinas se han sublevado, no se sabe por qué‚, y la humanidad - Sión - puede sucumbir. Neo debía salvar a la humanidad, claro, por menos de eso tampoco había película, modestamente. DIANA EN EL CENTRO - El matete tuvo un espectacular éxito de público en EEUU y el mundo. Como para que los hermanos Wachowski, que no lo habían pensado, resolvieran completar una trilogía. Vino la segunda versión, Matrix Recargado, que era lo mismo con trama más diluida y confusa, con Neo girando en los aires en batalla, dicen que célebre, contra un enemigo mortal, el Agente Smith ( Hugo Weaver ), clonado cientos de veces, Morfeo filosofando dormilón entre pelea y pelea, las m quinas, que no llegan nunca, en la orilla de Sion. Evidente pastiche continuador que tuvo otro enorme éxito de taquilla. Triplete en fija. Y aparece esta Matrix Revoluciones que es lo mismo de lo mismo - delgadísima tela argumental - y mucho más de lo que no importa. Que promete ser el fin de la trilogía, pero vaya a saber si lo consigue. Y que trae diversas novedades para abrir la boca y cerrar el cerebro: algunas ya vistas pero mejor explotadas de la bullet time, técnica de rodaje de balas en cámara lenta rodeando a un personaje con vuelta de 180 grados para asombrar más; la ucap ( captura universal ), rodaje de rostros con 5 cámaras simultáneas de alta resolución para dar mayor realismo a los gestos de los personajes en las computadoras; el trabajo del coreógrafo chino Wo Ping, célebre maestro para peleas marciales, encargado de crear complejos ballets según la técnica de mocap ( captura de movimiento ) similar a la ucap pero dedicada al cuerpo y a la obtención de movimientos que son imposibles en la vida real. En materia de ideas e inteligencia no hay novedades en Matrix Revoluciones, quédese tranquilo. A lo sumo propone menos trama aún, mayor misticismo y banalidad de diálogos, saturación de los clichés bélicos en dos interminables batallas - las máquinas y la población de Sion luchando y la acrobática pelea final entre Neo y Smith bajo lluvia - y mucho nudo sin atar. Como para aburrir a los m s fan ticos. UN NUEVO GENERO - Existe en la producción de Hollywood toda una serie de películas de fornida taquilla que proceden de los comics o historietas, imitan su estructura y contenido, se repiten en sucesivas entregas - Daredevil, El Hombre Araña, Hombres de negro, Batman, Los Angeles de Charlie, etc. -, que quizá no constituyen un nuevo género cinematográfico pero lo parecen. Pero que, desde luego, configuran un nuevo género de negocio con celuloide, en mayor o menor medida, cada una de las películas. La trilogía Matrix llega a la quinta esencia ese fenómeno. El nuevo género consiste en rodear al estreno de un film exitoso con merchandise, que no es sólo mercadería diversa para vender, sino, y sobre todo, una manera sagaz de hacer mucho dinero extra, a través de talismanes, amuletos, patas de conejo y totems referidos a la película. Eso que ya se hizo con la vieja Star War o Guerra de las galaxias en criollo, es llevado casi al infinito con Matrix. Esta película vende de todo: muñecos de colección, historietas con sus personajes, software de acuerdo a la estética del film, juegos de computación, posters, una serie de cortometrajes ( Animatrix ) y muchos items más pasibles de comercialización, además de promover a Ray Ban y Nioka y de vender religión. Algún crítico optimista sostiene que basta un fracaso de taquilla para que el universo de Matrix desaparezca de la pantalla, y acota, pesimista, vendrá otro con sus 3 o 5 versiones. Entre tanto, Matrix: Revoluciones, film muy costoso, aspira a los mil millones de recaudación y acaso lo consiga en un Hollywood en manos de banqueros y transnacionales - del entretenimiento, claro -, con genio para hacer dinero a cara de perro. LA ONDA® DIGITAL |
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