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Sanguinetti y
Lacalle,
los dos grandes derrotados
por Raúl Morales
La
papeleta rosada, el voto por derogar la ley de asociación de Ancap con
trasnacionales privadas, triunfó en el referéndum del pasado 7 de
diciembre.
El sistema político y la población tomaron la palabra mayoritaria de la
ciudadanía con mesura, sabiendo que en los próximos días el país en su
conjunto tendrá que afrontar otras grandes temas como son la
reactivación económica y la reactivación de los bolsillos de los hogares
de los uruguayos.
Con este resultado ha caído el paradigma de los años 90 de que la única
salida que tienen países como el nuestro, es la pérdida de poder del
Estado sobre las herramientas estratégicas de la economía.
Ya en 1992 los uruguayos habían dado ese primer paso, al derrotar la ley
de privatización de Antel, la telefónica fija estatal.
A la vez, detrás del hecho puntual de la derogación de una ley con un
alto contenido político e ideológico, hay todo un espacio para el
análisis político, incluso del punto de vista partidario.
Estamos, por primera vez, ante la derogación de una ley vía referéndum,
que es lograda por la izquierda y las organizaciones sociales, sin la
participación de importantes sectores de los partidos tradicionales, el
Nacional y el Colorado.
En 1992, cuando se derogó la ley de privatización de Antel, el arco
político-social que gestó esa victoria, tuvo otro contenido, dado que el
Foro Batllista, con el ex presidente Julio María Sanguinetti a la cabeza
de ese sector, participó junto a la izquierda y el movimiento sindical.
Esta vez, la del pasado 7 de diciembre, por primera vez el líder de
izquierda Tabaré Vázquez y el movimiento sindical fueron los únicos
gestores de este triunfo. Incluso la izquierda fue dividida, debido a
que el senador Danilo Astori y su sector, Asamblea Uruguay, acompañaron
la defensa de la ley , junto a los dos partidos tradicionales.
Otro dato nuevo es que por primera vez los dos ex presidentes de la
nueva democracia, Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle. junto
al actual presidente de la República, el doctor Jorge Batlle, pierden
una consulta a la ciudadanía con el doctor Tabaré Vázquez.
Por lo tanto, a menos de un año de las elecciones nacionales, no puede
concluirse otra cosa que la izquierda expresada en el Encuentro
Progresista-Frente Amplio, ha dado un paso sustancial hacia el gobierno
nacional, aunque la última palabra la tendrán los uruguayos el último
domingo de 2004.
En el horizonte inmediato no se vislumbra otro resultado, por lo menos
si se mantienen los liderazgos de Sanguinetti y Lacalle. Si el Partido
Nacional y el Partido Colorado no se renuevan, la derrota será un
certeza. Y si se renuevan, quizás sea demasiado tarde. LA
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