|
Danilo Arbilla, director de Búsqueda,
reclamó un rotundo adiós de los
doctores Sanguinetti y Lacalle
Bajo
el título “En Uruguay, la izquierda se avecina”, el director del
semanario Búsqueda de Uruguay, Danilo Arbilla, escribió en La
Prensa web de Panamá, el pasado 13 de diciembre, que la
izquierda uruguaya ganará en la primera vuelta sin necesidad de
un balotage. También señaló que los dos partidos tradicionales
deberían darse “una renovación muy profunda en los dos partidos,
con un rotundo adiós a las figuras de los ex presidentes Julio
María Sanguinetti (Colorado) y Luis Alberto Lacalle (Blanco)”,
para intentar impedir la victoria del doctor Tabaré Vázquez
(EP-FA) en octubre de 2004.
Esto se dijo dos días después de que el doctor Sanguinetti
señalara que “cuanto más adversas sean las perspectivas para los
colorados, mayor es la posibilidad de que (yo) sea candidato”.
Lo que sigue es parte de la nota de Arbilla, cuyo texto completo
se puede leer en
http://www.prensa.com/hoy/mundo/1409093.html
Este triunfo
adelantado de la izquierda, sin la oportunidad de revertir esas
expectativas desde el gobierno puede, entonces, contribuir a
agravar la situación. Tener los votos y no el poder, sirve de
poco. Más bien, no sirve. Subirse al potro es fácil; lo difícil
en mantenerse arriba, y más lo es si no se tiene ni la manija
del gobierno para aferrarse.
Durante estos meses, Vázquez, además, deberá lidiar con los
distintos grupos de la coalición –el EP-FA no tiene ni cerca la
cohesión del PT brasileño–, con sus reclamos, urgencias y las
posiciones extremas de los más radicales: algunos plantean como
próximo paso la caída del presidente Batlle. Hay divisiones y
contradicciones que ya se han visto y que en las cercanías del
poder tienden a acentuarse. El líder tendrá que extremar su
reconocido poder carismático y contemplar solo con palabras y
discursos –y mirando a unos y a otros– para mantener la unidad.
Pero lo que diga será escuchado también por inversores y
empresarios que hoy se preguntan, ¿qué harán en el gobierno? Y
tendrán 10 meses para averiguar lo que esos discursos, con sus
contaminaciones preelectorales o destinados a apaciguar las
diferencias internas, tienen para el país.
¿Qué hará Vázquez? Faltando 10 meses para las elecciones resulta
prematuro hacer pronósticos y especulaciones. Lo que parece
seguro es que la izquierda ganará, y según las cotizaciones de
hoy, podría decirse que lo hará en la primera vuelta. Sin
balotage. Es muy difícil que no sea así, aun si la economía se
deteriora más; en definitiva, a los uruguayos les gusta soñar
que con un cambio de gobierno se les solucionarán los problemas.
Para que no pasara eso, tendría que haber una gran pelea interna
en la coalición, lo que evitarán o, si ocurre, tratarán de que
no se vea. Debería darse a la vez una renovación muy profunda en
los dos partidos, con un rotundo adiós a las figuras de los ex
presidentes Julio M. Sanguinetti (Colorado) y Luis A. Lacalle
(Blanco). Esto también parece poco probable, aunque con ello,
sin embargo, darían un buen primer paso que es admitir lo que
muchos uruguayos sostienen: que los dos partidos tradicionales
con sus inoperancias, debilidades y falta de estatura para
enfrentar de una vez los problemas de la hora, han sido los
verdaderos artífices de la ascensión de la izquierda en el
Uruguay.
* El autor es
director del diario Búsqueda de Montevideo, Uruguay LA
ONDA®
DIGITAL |
|