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Entrevista sobre los significados y alcances
del Alca y el Mercosur a
Luis Moniz Bandeira
A
mediados del mes de noviembre nuestro columnista el politólogo,
cientista e historiador brasileño Luis Moniz Bandeira visito
Montevideo donde brindó una conferencia sobre El MERCOSUR, fue
entrevistado por VTV y se reunió con diversas personalidades. Luego
viajo a Argentina donde desplegó una intensa agenda académica disertando
en diversos centros de estudios y reuniéndose con destacas
personalidades, intelectuales y funcionarios de gobierno. Lo que los
lectores de La ONDA digital pueden leer a continuación es una
entrevista que en esa oportunidad el periodista Fabián Bosoer del diario
Clarín le realizó. (21/12)
- La actual discusión sobre el ALCA y el Mercosur, ¿replantea o
continúa el viejo triángulo conflictivo entre Brasil, Estados Unidos y
la Argentina?
- Las relaciones competitivas entre Brasil y Estados Unidos son un dato
cartográfico e histórico objetivo. Son las dos mayores geografías,
economías y poblaciones del continente. Y a pesar de las grandes
asimetrías, rivalizan inevitablemente en sus posiciones e intereses en
la región. Veamos la historia: Brasil es la América portuguesa que no se
desintegró; al contrario de la América española, mantuvo su unidad
política, económica y social y eso le permitió tener una política
exterior y ejercer una primacía regional durante gran parte del siglo
XIX. Pero era dependiente del café en casi 60 % de sus exportaciones; y
el café, dependiente del mercado americano también en igual proporción.
Todo el esfuerzo de Brasil fue en el sentido de liberarse del café y,
consecuentemente, del mercado americano. Eso le permitió ser la
principal, sino la única, potencia industrial del Hemisferio Sur. La
Argentina podría haberlo sido también; tuvo un gran momento durante
cuatro o cinco décadas de enorme prosperidad, mayor que Brasil. Pero
vinculada a Inglaterra, declinó con Inglaterra y se quedó atada a aquel
recuerdo.
- Se suele remarcar la diferente actitud de ambos países en la
Segunda Guerra, el apoyo de Brasil a los aliados y la neutralidad de la
Argentina...
- ¡Pero si Brasil era tanto o más neutralista que la Argentina! Lo que
pasó es que Brasil tenía minerales que Argentina no tenía. Estados
Unidos no necesitaba de carne y trigo, tenía de reserva. La neutralidad
Argentina fue favorecida y apoyada por Inglaterra, que percibía en las
presiones americanas una lucha contra los intereses ingleses en la
Argentina y necesitaba además que los buques no fueran torpedeados por
los alemanes. Pero Brasil tenía, además de materias primas que
interesaban a Estados Unidos, una posición geoestratégica mucho más
importante que la Argentina.
- La Argentina formaba parte del mismo escenario geopolítico, y sin
embargo, Estados Unidos fue mucho más duro, aplicó otro criterio con
este país.
- Porque Argentina, insisto, no era estratégicamente tan relevante.
No tenía hierro, ni esa proyección geopolítica. Tenía un nacionalismo,
eso sí, que molestaba mucho a los Estados Unidos, pero que era fácil de
castigar. Lo que más les interesaba, en realidad, era terminar con la
influencia británica en este país. Y mantener el equilibrio de poder
regional sosteniendo la rivalidad entre Argentina y Brasil.
- ¿Qué ocurre después de la guerra?
- Los militares norteamericanos ganaron influencia y pasaron a tener
contacto directo con militares latinoamericanos, por encima de los
gobiernos. Esto llevó a acabar la hostilidad y las sanciones hacia la
Argentina. Mientras, la competencia por la ayuda económica
norteamericana para la compra de armas indujo a los sectores de poder
argentinos a buscar un alineamiento mayor con EE.UU. Todo eso terminó en
los golpes militares que sufrieron nuestros países en los años 60.
- Sin embargo, las rivalidades continuaron y se acentuaron incluso
como "hipótesis de conflicto".
- En primer lugar, hay que tener presente que los gobiernos militares de
Argentina y Brasil tomaron distintos rumbos y establecieron distintas
alianzas con los sectores económicos, tal como ya había ocurrido en 1930
(en Argentina triunfaron los militares conservadores; en Brasil, éstos
resultaron apartados). En Brasil se consolidaron los sectores
industrialistas mientras en la Argentina la antinomia entre los
intereses del sector agro exportador y las necesidades de la industria
no fue resuelta, ni se superó el círculo vicioso del estancamiento
económico y la inestabilidad política e institucional. Curiosamente, los
sectores militares argentinos que más se preocuparon por la supuesta
"amenaza" expansionista de Brasil fueron los que terminaron con la
paridad estratégica entre ambos países al abrir el mercado argentino a
las importaciones, devastar las industrias nacionales y contraer un
fabuloso endeudamiento externo: fue entonces, a partir de la segunda
mitad de los años 60, cuando Brasil logró, por medios económicos y
diplomáticos, los resultados de una guerra victoriosa, restaurando —un
siglo después de haberla perdido en la guerra de la Triple Alianza— su
condición de potencia regional indiscutida.
- ¿En qué representan el Mercosur y el ALCA la continuidad de
aquellas contradicciones?
- Los primeros acuerdos firmados por Alfonsín y Sarney rescatan los
objetivos ya propuestos en 1941 por los cancilleres Aranha y Ruiz
Guiñazú: integrar un mercado común cuyo eje Río-San
Pablo-Córdoba-Rosario-Buenos Aires constituiría la región de mayor
desarrollo de América del Sur. Durante los años 90, esto viró hacia un
carácter librecambista, de apertura general, que en cierta forma
abandonaba el concepto de integración flexible y gradual. El ALCA y el
Mercosur son dos proyectos incompatibles. El objetivo de los Estados
Unidos con el ALCA es extender sus mercados para paliar su
extraordinario déficit y colocar sus productos, una adaptación del viejo
proyecto panamericanista del presidente Benjamin Harrison; el Mercosur,
en cambio, es el único proyecto viable de desarrollo para los países de
la Cuenca del Plata: hay una necesidad de escala de producción y de
construcción institucional supranacional. Argentina vinculada a Brasil
tiene una población de más de 200 millones de habitantes; aislada, es
poco lo que podrá hacer por sí sola. LA
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