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Roberto Abdenur nuevo embajador
de Brasil en Washington:
El MERCOSUR no pretende "ayuda o caridad
sino condiciones de negociación simétricas"
por Antonia Yañez
Roberto
Abdenur, nuevo embajador de Brasil en Washington defendió la posición de
su gobierno de excluir de las negociaciones básicas del Área de Libre
Comercio de las América ALCA, temas considerados sensibles, como
servicios y propiedad intelectual.
Abdenur asumirá su cargo la primera semana de abril remplazando al
embajador Rubens Barbosa, quien se jubila del servicio diplomático. El
designado embajador Roberto Abdenur fue secretario-general del
Itamaraty en la anterior gestión de Celso Amorim 1993-1994. Esta
considerado un profesional muy competente venia desempeñándose desde
hace dos años, al frente de la embajada en Austria, con anterioridad lo
hizo en China y Alemania.
Su designación ocurre en momentos en que Brasil tiene una política
exterior independiente bajo la presidencia de Luiz Inacio Lula da Silva.
Durante el 2003, Brasil lideró las protestas contra los subsidios
agrícolas en Estados Unidos, Europa y Japón que desembocaron en el
colapso de las negociaciones comerciales de la Organización Mundial del
Comercio en Cancún. Esa orientación le permitió asumir actitudes más
duras en recientes negociaciones comerciales entorno al ALCA y los
países industrializados.
"Si queremos viabilizar un ALCA que sea satisfactoria, que integre este
continente, les corresponde mucho más a los estadounidenses ser
generosos que a nosotros", afirmó el diplomático, en sus primeras
declaraciones publicadas.
Aun que no participara directamente en las negociaciones comerciales
continentales, Abdenur defendió la propuesta del llamado "ALCA Light",
que contempla un acuerdo básico menos ambicioso pero permite que países
interesados en una apertura más amplia firmen acuerdos separados,
agregando que "La idea que parece existir en ciertos círculos del lado
estadounidense es la de que la negociación de acceso a mercados estaría
dependiente de lo que concediera Brasil en otros temas. No estamos de
acuerdo con eso", enfatizó que los países que no se adhieran a los
acuerdos amplios no deben ser perjudicados en temas básicos del ALCA,
como el acceso a mercados.
Roberto Abdenur, advirtió que "si no existe un trabajo previo para
llegar a un acuerdo mutuamente satisfactorio", es posible que el ALCA no
empiece a regir en 2005. En ese sentido dijo, que "Estados Unidos deberá
demostrar más generosidad y un criterio menos proteccionista", y agregó
que el MERCOSUR no pretende "ayuda o caridad" de Washington "sino
condiciones de negociación simétricas".
Evaluó que el proyecto para crear el Área de Libre Comercio de las
América (ALCA) seguirá avanzando y que "los norteamericanos sólo harían
del ALCA un instrumento de dominación si fuéramos burros. Y nosotros no
lo somos".
Manifestó que no teme que, en consecuencia de su decisión de no abrir
totalmente su mercado, Brasil sea castigado con el último puesto en la
"cola" de exportadores a Estados Unidos. Esto no pasará porque, si
llegara a ocurrir, "Estados Unidos quedaría en último lugar en la cola
del mercado brasileño que es, de lejos, el mercado más importante y de
mayor interés para Estados Unidos en la negociación del ALCA".
El nuevo embajador de Itamarati se manifestó convencido de que las
relaciones entre Brasilia y Washington son sólidas y no serán afectadas
negativamente por divergencias puntuales.
Las disputas comerciales bilaterales, se refieren a un aumento de la
participación -hoy insignificante- de productos brasileños en el total
de las importaciones estadounidenses. Según el embajador, en las últimas
dos décadas Brasil duplicó -de 8.000 a 16.000 millones de dólares- sus
ventas a Estados Unidos, mientras que, en el mismo período, las
exportaciones chinas saltaron de 4.000 millones a 130.000 millones de
dólares.
No obstante, apuntó que las trabas proteccionistas impuestas por Estados
Unidos dificultan el acceso de productos brasileños al mayor mercado del
planeta: "Sin las trabas, podríamos quizás estar exportando 20.000 o
25.000 millones de dólares (por año)" Abdenur reconoció que la
responsabilidad de esa situación le corresponde en primer lugar a
Brasil, que durante muchos años mantuvo su economía cerrada y perdió
competitividad en el mercado internacional.
En este análisis de las relaciones de Brasil USA dijo que tiene
confianza que “Los dos países llegarán a soluciones satisfactorias para
todos los problemas, incluidas las visas, el ALCA y los diferendos
comerciales bilaterales". El tema de las visas alude a la disputa creada
en torno a la toma de huellas digitales de turistas brasileños que
llegan a Estados Unidos, que generó una medida idéntica dictada por la
Justicia de Brasil y que afecta exclusivamente a los viajeros
norteamericanos. Abdenur subrayó que el proceso de toma de impresiones
dactilares y de fotografía no era el problema principal, sino lo que
significaba para las "relaciones humanas" entre las dos naciones. LA
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