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El sanducero Alfredo
Gobbi llevó Nació en Paysandú el 5 de febrero de 1877, en calle Ituzaingó y Piedras (hoy Carlos Albo).Mi padre había nacido un año antes y era muy amigo, aparte de ser vecino, aunque vivía a cinco cuadras, pero en ese tiempo y en esa zona se llamaban igual vecinos. Desde muy niño era vivaz e inteligente y ya mostraba entre sus amigos sus cualidades de artista. Hacía guitarras con cajas de cartón y piolín, y con una tabla y alambre fino como cuerdas Así nos lo dice el Sr. Gilberto Azzato.-Sin los relatos que realizó sobre la vida de Alfredo Eusebio Gobbi, especialmente invitado por la Junta Departamental en 1997 poco o nada se sabría de la existencia de este hijo excepcional de nuestro terruño.(1) Para el Prof. Juan Carlos Legido (2): Es fundamental la gravitación de este hombre polifacético en la difusión del tango en sus primeros tiempos. De todos los creadores uruguayos , con excepción de Gerardo Matos Rodríguez, cuya obra mas importante la realizó en Montevideo y donde vivió el mayor número de años, es Alfredo Gobbi, el que mas contacto tuvo con su país de origen, incluso con su ciudad Paysandú.
Piedras la calle donde terminaba la ciudad Vale la pena revisar el escenario , donde Alfredo Gobbi, desarrolló la mayor parte de su niñez y juventud, y los escenarios donde se inició como artista, camino que lo llevaría a la fama. Recordemos que con Basilio Pinilla como Jefe Político, ( quien fallece e noviembre de 1864), se había dispuesto la ampliación del casco urbano, que tenía por límite la calle Piedras.-Mas allá solo había un camino que oficiaba de vínculo con el Puerto. En poco tiempo la ciudad fue al encuentro del río y se empezó a generar lo que se denominó la Ciudad Nueva.-Proyecto que culminó con la Administración Terra-Carve después de la caída de la Defensa, en 1865. Para ese entonces el muelle tenía un movimiento intenso, por ser Paysandú el último puerto de ultramar, por su profundidad, y por las cascadas del Río Uruguay que impedían que la navegación llegara mas allá de la ciudad de Salto. En la década del 60 ya había líneas de vapores a Buenos Aires, convirtiéndose la zona, en la puerta de entrada de los inmigrantes europeos, con claro predominio itálico. La tradición del genovés navegante, se re-editaba en pequeña escala en los tributarios del Plata :el Rio Uruguay y el Rio Paraná, y los marinos ligures iban dejando en los puertos el cálido tatuaje humano de sus familias, de su lenguaje, de sus costumbres, al decir del sanducero Daniel Vidart. Quien destaca a Paysandú como ejemplo uruguayo de la influencia genovesa, aferrados al filo portuario de la ciudad.(3). El centro de la ciudad, ocupado por las clases mas pudientes, no fue el destino de estos inmigrantes, que venían pobres, luego de pasar privaciones y penurias. Mas bien se ubicaron en estas zonas aledañas, donde pudieron edificar sus viviendas, en predios generosos en superficie, con buena tierra negra y pozos de agua, que les permitía hacer el parral, plantar la quinta, tener árboles frutales y hasta algún gallinero. La calle Piedras y la calle Entre Ríos, pasaron a convertirse en el tiempo en una suerte de bisagra que articulaba las relaciones entre los dos sectores, que en los términos usados durante nuestra niñez, pues también pertenecemos al barrio, eran los de allá arriba? y los de allá abajo. Gobbi, el italiano, quien seguramente construyó su propia casa,(cuyos vestigios son aún existentes), tuvo 21 hijos!. Tres fallecieron siendo niños, lo que era común en esos años. Bien pronto inició en el oficio de albañil, (también denominados cucharas o medio-cucharas) a dos de su hijos. Alfredo Eusebio fue uno de ellos. Nos cuenta Azzato que como era inteligente aprendió pronto a levantar paredes, revocar, etc. Cierto día, estando sobre un andamio, su padre lo observó en forma un tanto brusca porque no estaba haciendo bien el trabajo. No olvidemos lo rígido que eran a veces los padres de antaño. No le gustó al joven Gobbi la observación, se tiró al suelo desde el andamio y se fue de la obra.
El papel de los circos En un baldío grande, en la esquina de Asamblea (hoy Setembrino Pereda) y 8 de octubre (hoy Leandro Gomez) se había levantado una carpa, que Barrios Pintos ubica hacia el año 1893-donde se representaban las obras Juan Moreira y 33 Orientales. Hasta allí llegó a pedir trabajo aquel muchachón , que tendría unos 16 o 17 años. Le preguntaron que sabía hacer y respondió que desde albañil hasta tocar la guitarra y cantar. A partir de ese momento se integró como un miembro mas a esa familia circense, que era nada menos la de los Hnos. Podestá-Scotti. El circo rioplatense fue factor fundamental para el nacimiento de un teatro de temática nacional. Ahí estaba la expresión de una realidad dolorosamente cierta, de un modo de vida y un sistema de valores, sentido no por las clases europeizadas sino por la de raiz criolla. Ahí estaba una forma larvada de cultura nacional y popular (4) La función se dividía en dos partes: en la primera, que duraría unas dos horas, actuaban los trapecistas, los acróbatas, los malabaristas. En la segunda, que duraba mas o menos lo mismo, se representaban dramas. Don Carlos Cattáneo, hijo de italianos, en reportaje que concedió a Omar Ostuni, agregó: en el circo llegaron a actuar varios sanduceros: Bianchi (que luego se instaló con cochería), Adémoli, Calegari y nada menos que Alfredo Gobbi. Don Doclomiro Benitez, también recuerda en esos mismos relatos, que Paysandú fue centro de la actividad del Circo Criollo, que generalmente actuaban en el espacio de lo que hoy es el Liceo Departamental, que era una manzana de terreno dedicada al fútbol que se conocía como la cancha de Touring. Volvamos a Azzatto: Para Gobbi, esos primeros tiempos, cuando recién se iniciaba, la carpa del circo fue su gran escuela, porque aparte de lo que ya sabía en cuanto a tocar y cantar, en poco tiempo se fue perfeccionando en música, aprendió teatro y otras cosas propias de los circos. Debemos tener presente que el Circo Podestá era de los mas completos de la época, con una muy buena banda y un gran elenco. También aquel gran cantor Ignacio Corsini se inició como galán y cantor bajo la carpa de los Podestá.-Por eso repito para Gobbi este pasaje por el circo fue el gran salto para conquistar Buenos Aires.
De Paysandú a Buenos Aires, París y Estados
Unidos
En él habría de
cristalizar el tango Los últimos patios de conventillo entraban alli en los suburbios, a confundirse con los primeros claros de campo abierto, alternando con el edificio de un almacén o la picada de una pulpería.(5) En ese nuevo escenario se encontró el joven sanducero al llegar a la gran ciudad, sobre el final de los 800 e inicio de los 900. El tango estaba naciendo y el contribuyó a su gestación y difusión. Gobbi fue el primer rioplatense que cantó en Europa todas nuestras canciones, destacándose desde luego el tango y también nuestro teatro criollo, Azzato hace referencia a un primer viaje en 1900 al Viejo Mundo y en 1905 a EEUU. Sin embargo el que mas valora es el viaje que hizo a finales de 1907. En efecto, la mas grande tienda que tuvo Buenos Aires en la época, la famosa Gath y Chaves, contrata a Gobbi y a su señora Flora Hortensia Rodríguez.-Deben viajar a París para grabar en forma exclusiva para esta firma, discos y cilindros fonográficos. El fin era grabar canciones populares argentinas , sobre todo tangos. También viaja con ellos Angel Villoldo, que era compositor, tocaba muy bien la guitarra y cantaba. Formaron entonces un trío que tuvo mucho éxito, no solo por las grabaciones, sino también por las actuaciones en los centros nocturnos, sobre todo los del barrio Latino de París. El Prof Juan Carlos Legido señala: El sanducero produjo discos con su propia firma: Alfredo Gobbi.editeur.55 faubourg Saint Denis, Paris.También lo hizo para la editorial Salabert y grabó para la conocida firma francesa Pathé, donde sus composiciones tuvieron una gran difusión en Europa.
Nuevamente en Paysandú, ahora en el 18 de julio Promediando 1914, ya se encuentra entre familiares y amigos con la intención de radicarse en su ciudad natal por unos años. Nos cuenta Azzato: que siendo su padre empleado del comercio del Sr Jose Horta, hizo de puente, para que Gobbi le alquilara un terreno muy grande en calle 18 de julio entre Montevideo y Comercio (hoy 19 de abril), lo que así ocurrió. Con su característica muy especial, Gobbi convenció al señor Horta que le hiciera un escenario, primero con tablas, arpillera pintada y chapas, que fue mas tarde mejorado, con rejas en el frente. Quedó conformado como un teatro de verano, con escenario y al principio descubierto. Recuerdo que mi padre me llevó cuando tenía siete años a una matinée, porque hacía matinée los domingos y todo tipo de entretenimientos para niños y juegos especiales, sabía muchísimo, porque no había cosa que no supiera ese hombre. Y asi surgió el teatro de Gobbi en Paysandú con el nombre de Petit Palais. En ese lugar hacía a menor escala todo lo que hacía en París: canta, baila y hace teatro criollo, recita, en fin, lo que en ese tiempo le llaman ?café cantante? Después de unos cuantos años, cuando ya se había vuelto Gobbi a Buenos Aires, otros empresarios alquilan el lugar haciendo sucesivas mejoras y cambian su nombre primero, por el de Teatro 18 de julio y mas tarde Cine-teatro 18 de julio. Del tiempo de estadía de Gobbi y su señora en Paysandú, no hay certeza en la fecha, pero según comentarios que quedaron en mi memoria fue algo mas de dos años, llevándose también a Virginio nacido en Paysandú el 8 de noviembre de 1914. Anteriormente en 1912 en la Ciudad Luz había nacido su hijo Alfredo, que se le recuerda como El violín romántico del tango.
Su obra y nuestros deberes.
Por eso este artículo, que no tiene las pretensiones de un trabajo de investigación, que nos exigiría seguir profundizando y analizando la presencia de este sanducero en los escenarios orientales y porteños, hasta su fallecimiento el 25 de enero de 1938. Simplemente deseamos agregar que entre su amplia producción tanguera se registran entre otras: El sanducero, Tocá fierro, El afamao, El pretencioso, La mimosa, El uruguayo, El criollo argentino, El tigre, El compadre oriental etc. etc.. Datos e información suficiente que nos llama a reflexionar sobre el rescate que debemos hacer de Gobbi (entre otros) y de las huellas de sus vida, que aun persisten olvidadas en la trama urbana, materializadas en dos hechos físicos: su casa y el cine-teatro 18 de julio. Sabemos que sobre su casa en el 2002, se inició un expediente ante la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación, para que sea declarada Monumento Histórico Nacional, en apoyo a un grupo de ciudadanos sanduceros que se proponían instalar un Museo del Tango. Sin embargo el informe-que contó con el visto bueno de la Dirección de Arquitectura de la Comisión Nacional-fue rechazado por sus autoridades, poco dispuestas a reconocer los valores patrimoniales locales, fuera de la metrópolis. Gestión con la cual se debería insistir. El cine-teatro 18 de julio, ahí permanece como un testigo mudo, aunque en algo nos asombró hace poco tiempo cuando desapareció la cartelería que como en tantos otros ejemplos de nuestra principal avenida, agréde, oculta, o mutila las fachadas de los edificios, que son verdaderas joyas de nuestra arquitectura del pasado. Fue cuando descubrimos su nombre, insertado en la propia mampostería original, de estilo Art Decó. Necesitamos la casa de Gobbi, mas que para preservar valores arquitectónicos, para recrear en ella, la atmósfera de la época, evocar al artista, y tener presente su aporte a la difusión del tango. La utilización de la imagen, el sonido, la arquitectura, la luz, junto a los instrumentos modernos de exposición, le darían un destino digno al uso de ese espacio, que se complementaría con actuaciones musicales acorde con la vida del maestro: seguir difundiendo el tango y contribuir a su conocimiento. Lo que queda del cine-teatro 18 de julio requiere de una normativa que preserve ese frente, en forma prolija, iluminada y visible ante todos los sanduceros y visitantes, con una placa y si fuera posible un panel que sintetice, lo que sucedió detrás de esos muros de fachada. Si tenemos en cuenta que estamos a pocos kilómetros hacia el sur de las dos capitales del Plata , y a pocos kilómetros hacia el este, de otro lugar emblemático como lo es Valle Edén que vio nacer 10 años después de Gobbi, nada menos que a Carlos Gardel, nuestro deber es rescatar estos bienes para una ruta histórica-cultural del tango, donde los hechos físicos, mas allá de la realidad, nos hagan volar la imaginación. Este articulo también se publico en el prestigios diario el Telégrafo de Paysandú Notas:
(1)
Edición de la Junta Departamental de Paysandú,
año 2002-pag. 127-Homenaje a Alfredo Gobbi-Disertante:Sr.Gilberto
Azzato. LA ONDA® DIGITAL |
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