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Los
Trovadores Orientales
LOS INICIOS Con el desarrollo territorial de la Banda Oriental y, posteriormente, la República Oriental del Uruguay, los habitantes del campo encontraran en el payador a su máximo cronista y, al mismo tiempo, un generador de entretenimiento y diversión. El payador se encargará de recorrer poblados, estancias y pulperías y, siempre acompañado por la guitarra, cantar ante variados auditorios sobre los temas más diversos. El canto de un payador podía versar sobre la temática campesina (los pormenores de una cosecha, las faenas camperas, los personajes del pago) o escapar del pragmatismo y referirse al cosmos, la figura de Dios o la eterna disputa entre el Bien y el Mal.
LOS PAYADORES POETAS Muy pocos libros registran la obra escrita de los payadores siendo uno de los más representativos Los viejos payadores de la Patria publicado en la década de los 60 por la vieja Editorial Cisplatina. Allí aparece la obra de Juan Pedro López, Clodomiro Pérez y Pedro Medina, entre otros, junto a un conjunto de composiciones de Bartolomé Hidalgo y Eusebio Valdenegro. La edición cuenta, además, con varios textos de Joaquín Lenzina o Ansina considerado, en su tiempo, como el Payador de Artigas. La mayoría de las composiciones registradas en Los viejos... respeta el formato de la décima (estrofas de diez versos) y fueron escritas para ser interpretadas en el formato milonga. Sobresalen aquellas de temática netamente gauchesca – Cimarroneando de Florentino Callejas, Fiesta campera de Clodomiro Pérez, El overo de Braulio Césaro – y en todas se percibe la intención de destacar la figura épica del gaucho, su sentido de pertenencia a la tierra que habita y el peligro que acecha tras la irrupción de lo moderno. Algunos caen en una exaltación desmedida del nacionalismo y una invocación a las gestas patrióticas de Artigas y Lavalleja y, en menor grado, de Fructuoso Rivera. La mayoría utilizan el lenguaje gauchesco para contar situaciones y, de esa forma, es posible encontrarse con expresiones como “matungo”, “gueno”, “galopiao”. En otros casos aparece un lenguaje más refinado, ajeno al idioma cerrado y embrutecedor de ciertas zonas de campaña, como lo muestran estos versos del coloniense Pelegrino Torres:
Tu padre en el desatino
Dejó torcer su destino
TRAMAS Y LEYENDAS
...así pagó la torpeza Juan Pedro López también compuso La leyenda del Mojón, una trágica historia familiar donde la ejecución de un crimen sirve como venganza y ajuste de cuentas de un hombre con su destino. El inicio del poema es una verdadera muestra de la capacidad de síntesis del payador y una exaltación del cuento oral o cuento de fogón:
Llovía torrencialmente
“Les voy a contar un cuento, El afán por contar historias, generalmente basadas en un hecho trágico, sobrevive en varios textos de Pedro Leoni, Pelegrino Torres y Luis Alberto Martínez. Este ultimo es el autor de La cruz del viejo cantor donde, a partir de la existencia de una sepultura olvidada en mitad del campo, el narrador cuenta las circunstancias que llevaron a su existencia. Otros payadores optaron por un giro humorístico o más liviano en sus composiciones. Tal es el caso de Evaristo Barrios, un argentino nacionalizado que en Cantándole a Tata Dios imagina un viaje al Cielo donde, tras tocar la guitarra para el mismísimo Dios, este frena sus impulsos de zapatear por considerarlo un pecado. En Política Chica narra los avatares del paisano cuando va a votar y, lo que comienza como una broma a los candidatos del pueblo termina en bofetada al propio sistema político:
El pueblo sabrá algún día
Borrara la algarabía
Será real la democracia A diferencia de la poesía tanguera, la obra poética de los payadores ha desaparecido gradualmente de nuestro país. Los escasos registros escritos que documentan su arte no alcanzan para combatir la ausencia que su figura posee en la trama histórica del país. El propio concepto de payador se ha desdibujado y los pocos que sobreviven suelen actuar esporádicamente y con escasa difusión. El payador se encargó con su arte de hacer constante aquello de “Pinta tu aldea y pintarás el mundo”, máxima que parece demostrar su precaria significación. * Martín Bentancor - Canelones, 1979 - es periodista, docente y escritor. Está pronto a egresar como Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Ha colaborado con Posdata, El País Cultural, La República, El Mirador Canario, Hoy Canelones, y El Gato Negro. Fue editor de espectáculos de Trato Hecho Revista & Clasificados durante 1999-2000. Varios de sus cuentos han sido publicados en el semanario Trato Hecho. En 2002 obtuvo Mención de Honor del Jurado, en el Concurso Literario de la Intendencia Municipal de Montevideo, por su novela Las otras caras del verano, escrita en co-autoría con Rodolfo Santullo. LA ONDA® DIGITAL |
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