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Reunión de Río:
intenciones, que son políticas
Antonia Yáñez |
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Documento:
"Consenso de Río"
Acuerdo Argentina Brasil |
Reunión de Río:
intenciones, que son políticas
por Antonia Yáñez
En
la nota anterior decíamos que la expectativa sobre los
resultados y sus consecuencias de la reunión
Kirchner
- Lula eran muy importantes dentro y fuera del MERCOSUR.
De esta reunión importa retener
particularmente los siguientes conceptos del canciller brasileño
Celso Amorim: “estamos reforzando nuestra alianza estratégica
con la conciencia de que la relación entre Brasil y la Argentina
puede significar para la integración de América del Sur lo que
la relación entre Francia y Alemania representó para la
integración europea”.
El documento que
surgió de este encuentro sintetiza una actitud que busca quebrar
con las viejas formas de abordar las relaciones con los
organismos financieros internacionales con un argumento fuerte
de eficacia política: “Cooperación para
el crecimiento económico con equidad”.
El acuerdo de
Argentina y Brasil es un acuerdo de intenciones, toda mirada
que reduzca o devalué el valor de construir un proyecto
político de integración como este, con un acento importante en
intenciones política, solo estará viendo las ramas y no el
bosque.
No es el caso de
Washington
que como desde hace meses le "preocupan”
este tipo de intenciones entre miembros del MERCOSUR por lo que
siguió con mucha atención el encuentro y ahora busca en undoble
accionar, hundirlo: “Es de imposible puesta en practica”. La
otra estrategia: la expuesta públicamente por el FMI a través
de sus autoridades.
El presidente
uruguayo Jorge Batlle no ve o no le gustan estas intenciones
políticas de sus socios merco surianos y repite lo que ha dicho
siempre, que Uruguay no necesita transitar por esa senda de
acuerdos. En definitiva Batlle reitera las viejas fórmulas, lo
de siempre: las relaciones bilaterales con organismos
financieros internacionales y soslaya la idea fuerte de
“negociaciones con los organismos
multilaterales de crédito asegurando un superávit primario y
otras medidas de política económica que no comprometan el
crecimiento y garanticen la naturaleza sustentable de la deuda,
de modo de preservar inclusive la inversión en infraestructura”.
La propuesta de Argentina y
Brasil es de esencia especialmente política, no será nada fácil
en su instrumentación, pero no solo por la naturaleza concreta
de cada una de sus deudas, sino especialmente por que cambia en
su esencia una manera de conducir los temas económicos, en este
caso de negociaciones con los organismos multilaterales de
crédito.
Que la política conduzca y
oriente a la economía es pecado mortal para los que hasta
ahora han conducido nuestros países y los organismos económicos
internacionales.
Pero lo que no se debiera dejar
de evaluar a la hora de analizar iniciativas como estas es que
lo mortal es lo que ha derivado de las viejas formulas. ¿Qué
pasó en Argentina o en Uruguay hace dos años y antes en
México en los países asiáticos o en Rusia?.
Las realidades internas de cada
uno de los países del MERCOSUR parecen incidir por el momento
más que las externas. Tanto las contradicciones de los equipos
de gobiernos en Brasil como en Argentina, como las medidas
concretas en sus respectivas economías pueden invalidar estas
fértiles iniciativas.
Las recientes mediadas del
Comité de Política
Monetaria - Banco Central de Brasil fijando en un 16,25 por
ciento anual el tipo de interés, lo que significó un discreto
recorte de un cuarto de punto porcentual en la tasa básica.
Como las confusas subas de los servicios públicos en
Argentina que inciden en las ya brutales diferencias sociales.
Alejan y dificultan en nuestras sociedades la credibilidad en
estas “nuevas intenciones”.
Los próximos meses llegarán con
muchas complejidades para las economías de los dos grandes del
MERCOSUR. Sus respectivos gobiernos recién ahora entran a
desarrollar sus verdaderas estrategias políticas en las
economías. Hasta ahora vivía de lo que heredaron de sus
predecesores.
Esta es una diferencia grande que
tiene a su favor el presidente uruguayo, dentro de 11 meses
dejará de ser el presidente de los orientales. Lógicamente nadie
sabe quién tendrá que lidiar con su herencia en la economía
uruguaya. Esta herencia tiene fechas concretas en los próximos
años, que bien podrían llevar al diván de los herederos de
Sigmund Freud
a cualquiera de los candidatos
presidenciables.
Quizás por esto, uno
de los que tiene probabilidad de verse en ese papel, el líder
del Encuentro Progresista Dr. Tabare Vázquez en declaraciones
difundidas por diversas agencias Internacionales y medios
locales, indicó ver con simpatía los contenidos de la reunión de
Río ya que posibilitará una renegociación de la deuda desde una
mejor posición para los integrantes del MERCOSUR.
Estas intenciones
argentinas brasileñas deberán tener expresión concreta dentro de
dos meses, las primeras a través de un encuentro de los
ministerios de Economía y los cancilleres respectivos.
Estos próximos dos meses están poblados de
acontecimientos que sé interrelacionan con los posibles
resultados de este acuerdo, en primer lugar los internos de cada
país, segundo la reunión continental de Puebla, México el 22 de
Abril a la que hay que llegar según
Washington
con un mínimo consenso. Para lograrlo habrá que agudizar la
inteligencia buscando una salida nuevamente a la inamovible
posición norteamericana de mantener los subsidios a la
agricultura en detrimento de las economías del MERCOSUR, hasta
ahora esto es inaceptable.
Por el momento parece difícil llegar a
Puebla con una postura que evite una nueva reunión de saldo
negativo. Las intenciones de la declaraciones Río no ayudan a la
concreción del ALCA, dice
Washington
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