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Arma de construcción
masiva
por Mauricio Crea
Madrid especial para La ONDA
No
me siento cómodo con los teléfonos celulares. Me parecen una
intromisión en mi vida privada que le otorga al otro el derecho
de llamarme a cualquier hora, a cualquier lugar, interrumpiendo
mi almuerzo, mi cena o mi descanso. Aquí en España se llaman
móvil y yo siento que generan móvil-dependencia.
Nadie sale a la calle sin llevarlo consigo, y muchas veces se le
da un uso innecesario estimulado por la publicidad consumista
que nos invita a bajarnos una canción, marcar un código y
participar de un concurso, dejar mensajes de amistad a
conocidos, etc.
Me parece que reemplazan la comunicación cara a cara, incluso
voz a voz, con tantos mensajes escritos que se intercambian de
móvil a móvil.
Pues bien, estoy empezando a cambiar de opinión. Me parece que
bien usados pueden constituir una formidable Arma de
Construcción Masiva (ACM).
El rumor ha sido, históricamente, un arma política muy poderosa,
que ha permitido acabar con dictaduras, injusticias y grandes
mentiras. Con las nuevas tecnologías, el rumor se multiplica
exponencialmente, viaja a la velocidad del rayo y con un poder
inimaginable.
El día del brutal atentado que sufrió España y mientras el
gobierno del PP manipulaba la información atribuyendo su autoría
a ETA, los móviles pusieron a prueba su capacidad para extender
el rumor, en este caso el rumor de la verdad.
“No fue ETA, el gobierno miente”, decían los mensajes que
partían de los móviles y atravesaban España tejiendo una
fenomenal telaraña que además convocaba a la gente a salir a las
calles y reclamar la verdad. Esos mensajes fueron más poderos
que la manipulación de los medios de comunicación en manos del
Estado.
Las movilizaciones brotaron espontáneas en varias ciudades de
España y se congregaron ante las sedes del PP al grito de
“queremos saber quien fue antes de votar”.
El móvil se convirtió así en un ACM que pasó por encima de las
estructuras partidarias y unió en las calles a miles y miles de
españoles tras un objetivo común.
En la Argentina, a finales del 2001 fueron los e-mail quienes
comunicaron a la gente y la volcaron a la calle con
“cacerolazos” y movilizaciones espontáneas que terminaron con el
gobierno de Fernando de la Rúa.
Mientras George W. Bush y sus aliados buscan armas de
destrucción masiva, los ciudadanos estamos descubriendo en las
nuevas tecnologías que la vida se hace con construcción y no con
destrucción. en “Miraba la hilera de muertos y, al mismo tiempo
sonaban sus móviles, es una impresión que nunca podré olvidar”,
relató Beatriz, integrante del servicio municipal de emergencias
Esos móviles que no respondían daban así la peor de las
respuestas.
Los novios llamaban a sus novias, los padres a sus hijos, los
hermanos a sus hermanos, pero nadie atendía el teléfono, porque
la muerte no contesta el teléfono. LA
ONDA®
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