|
El ALCA comporta un programa de recolonización
La premura de George W. Bush
Conforme expresiones vertidas por el Decano de la Facultad de Economía de la Universidad Católica de Ecuador -Econ. René Báez- al perecer, cuatro pueden ser las razones que sostienen esta utopía: “1) enjugar la recesión estadounidense, 2) contener la influencia europea en Iberoamérica, 3) neutralizar políticas protecciones dictadas por gobiernos de nuestro continente, 4) camuflar en las negociaciones económicas el remozado intervensionismo militar de Estados Unidos.” El análisis de estas cuatro posibilidades, indican, globalmente, que el auge de la economía estadounidense durante la administración Clinton, la más visible en las décadas que siguieron a la posguerra después del “”boom” Kennedy-Johnson, en el año 2000 colapsó estrepitosamente ante la debacle de la denominada “nueva economía”, que se caracterizó, no sólo por la caída de las inversiones, sino también por el espectacular descenso de las exportaciones, situación que llegó a agudizarse en el año 2001 e un tobogán decadente.
EEUU: modificando
hacia nuevo ciclo económico
Segundo:
El gobierno de Estados Unidos y sus corporaciones, en esa
época no se encontraban muy satisfechos - por el
contrario, comenzaron a preocuparse seriamente, al conocer los
alcances de los acuerdos comerciales suscritos por la Comunidad
Europea en las Cumbres Europa-Iberoamérica. Poe otro
parte, el gobierno “lobbysta” de Washington no era
partidario de la creación de bloques económicos en nuestro
continente (Caso del MERCOSUR, que fue acodado por
Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, en el preciso momento de
“distracción en sus tareas de relaciones hemisféricas”,
como confesara en oportunidad la Sra. Allbraigt), dado que
cualquier proyecto de integración plurinacional reivindica
principios de proteccionismo comercial y financiero. El criterio
de Washington era y es que el libre comercio opere
conforme a las prescripciones aceptadas y dictadas por él , y
para ello, qué mejor que establecer el ALCA el sistema que
podría ofrecerle bondades económica-financieras al igual
que las recibidas ampliamente por el Tratado de Libre Comercio
(TLC o NAFTA), convenio aquél que se inscribiría en los
objetivos y estrategias que se emplearon para a instrumentar a
la Tercero: Las razones político-militares no están ausentes en la propuesta del ALCA. Transcribo las palabras del investigador argentino Claudio Katz: “Desde hace varios años una escalada de rebeliones populares conmueve a varios países de América Latina. Estos movimientos acentúan y erosiona distintos sistemas políticos, que han perdido legitimidad por su incapacidad para satisfacer los reclamos populares. El descreimiento en los regímenes vigentes precipita la interrupción de mandatos (Perú), la disgregación de gobiernos (Ecuador), el colapso de Estados (Colombia) y, en otros, la desintegración de partidos políticos tradicionales. Estados Unidos, a través del ALCA intenta reforzar una intervención militar encubierta en Iberoamérica , a través del “Plan Colombia”; el rearme regional asociados en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo (Plan La Triple Frontera” y algún pretexto surgido de una imaginación “esfermiza por la guerra” y el establecimiento de un imperio para dominar, controlar y utilizar bienes estratégicos.
Conocer la realidad a fondo Para citar un caso: con frecuencia se repara acerca de la globalización -y en particular la mundialización del capital- que han permitido la extensión del capitalismo. Pero lo que no se advierte es que al universalizarse el sistema, simultáneamente, se universalizan sus contradicciones. Eric Hobsman escribe que, “la realidad señala que fue hasta la caída de los países socialistas europeos cuando entendimos que la crisis de las últimas décadas ha sido global; y a menudo se siguen repitiendo explicaciones ya del todo inadecuadas que revelan que muchos no entienden aún su verdadera dimensión. Algunos continúan pensando como hace treinta años, que la inestabilidad tenderá a expresarse en presiones inflacionarias cada vez más severas y no reparan en que en los últimos años, la sobreproducción, la sobre acumulación de capital y las frecuentes recesiones, con el serio peligro de una posible y profunda depresión, han vuelto a ser lo más grave. Todo ello, además se visualiza que , se sigue viendo la crisis como económica, sin reparar en que al propio tiempo es social, cultural, ideológica y política”.
Iberoamérica: una realista estrategia de desarrollo Inclusive no faltan quienes consideran que el intento de impulsar el desarrollo ya está en marcha, siguiendo las recomendaciones que plantea del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, directrices que son ampliamente aplaudidas por las empresas transnacionales. Con las diferencias que la realidad indica, no deja de ser para observar el esfuerzo de diálogo que al respecto han iniciado Argentina y Brasil, a pesar de ser diferentes sus situaciones socio-económicas, respecto a sus compromisos financieros y la justa necesidad de ofrecer desarrollo sustentable a sus pueblos. A su vez, quienes acentúan su discurso político, al expresar que vivimos hoy en la “era del conocimiento”, a menudo no advierten que el conocimiento y por tanto construir una nueva estrategia, es decir cómo actuar, en qué dirección hacerlo, hacia qué objetivos y con qué medios,, todas esas vías representan procesos sociales que no pueden realizarse individualmente, sino únicamente a través de una integración franca, confiable y consensuada de los países del Tercer Mundo, al estilo de la conducta de quienes integran el mundo denominado desarrollado, aunque en éste existen sectores sociales que se presentan como “tierras ignotas, tan marginadas como las del “cuarto mundo”.
El
equilibrio del mundo En este período pre-electoral que con adelanto ha comenzado en Uruguay, ( a pesar de lo expresando hace un año atrás) se escucha a los que aspiran al máximo poder una serie de buenos deseos, pero también -y ello desacredita a la confianza popular- a través de un lenguaje de bajo enfrentamiento, recriminaciones des-actualizadas muchas, sin visualizar un programa serio y actualizados a la realidad mundial del hoy. LA opinión de ciertos post-modernistas de que nada del pasado es rescatable, es inaceptable y errónea. En el pasado hay siempre algo que aprender, pero lo principal -reitero- es conocer a fondo la realidad en la que se actúa y tener claro hacia dónde se quiere avanzar en el futuro. América del Sur tiene dos caminos fundamentales: la integración regional soberana (MERCOSUR+Conmunidad Andina) o el entorno con el ALCA a los antiguos esquemas de dependencia, LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |