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Otra vez los impuestos le
dan dolor de cabeza al EP-FA
por Raúl Morales
Corrían
los primeros días de noviembre de 1999 y el doctor Jorge Batlle, luego
de comer una buena milanesa al pan, se puso al leer con atención el
programa del Encuentro Progresista- Frente Amplio. “ ¡Aquí está, aquí
está, ganamos!”, gritó una, dos y tres veces, hasta que su esposa
despavorida llegó hasta su cuatro, pensando que algo le pasaba.
En esos días Batlle intentaba buscar, casi desesperadamente, cómo
revertir el resultado electoral de octubre, donde el EP-FA había surgido
como la primera fuerza y por eso debía enfrentarlo en el balotaje.
“La gente no vota programas, ni candidatos, la gente vota al que no le
meta la mano en el bolsillo”, le explicó a su esposa, mientras con la
mano derecha se tocaba el bolsillo derecho.
De ahí en más Batlle centró la campaña contra el doctor Tabaré Vázquez,
anunciando a todos los uruguayos – con dinero o sin dinero- que el
gobierno de la izquierda iba a poner un nuevo impuesto, el Impuesto a la
Renta de las Personas Físicas. El susto fue generalizado y nadie se
sentó a pensar si era bueno o malo, porque lo que único que importó fue
que iba a haber un nuevo impuesto. Batlle ganó la elección.
En la pasada semana, durante un inocuo y en principio intrascendente
seminario en ADM, el economista Carlos Viera – asesor económico de
Vázquez- dijo a título personal que era probable que un futuro gobierno
progresista gravara al sector agroexportador, volviendo a aplicar
algunos impuestos que en los últimos tiempos se le habían quitado al
mundo del trabajo del campo. Dicen que Batlle, Sanguinetti, Lacalle y
Larrañaga, volvieron a tocarse el bolsillo derecho, como hizo el hoy
Presidente de la República en noviembre de 1999.
Casi en el mismo momento el senador encuentrista José Mujica, también
gritó pero para hacerle saber a los uruguayos que Viera había hecho, con
su iniciativa, “una chorizada de economista”. Horas después Vázquez se
reunía con Viera, quien le solicitó al candidato licencia en la Comisión
de Programa hasta que la fuerza política se expida. Otros dicen que
Vázquez le dijo a Viera que el que se equivoca, queda afuera.
Por encima del anecdotario, lo cierto es que el progresismo ha tenido su
primera gran crisis pública, que muestra debilidades en su propuesta de
gobierno (por lo menos en la forma de comunicarla), además de volver a
demostrar que los asesores e integrantes del equipo de Vázquez no
comprenden que no deben exponerse ante la opinión pública. Hugo Cores y
Daniel Olesker hablaron en su momento y la quedaron, por eso el problema
ya tiene historia.
Crisis pública que tapó como una tormenta de verano el hecho de que el
director del semanario Búsqueda, Danilo Arbilla, reclamara con palabras
muy delicadas que surja algún otro candidato a la Presidencia de la
República en el Partido Colorado, porque el escribano Guillermo Stirling
parece no convencer a sus correligionarios. Arbilla escribió en la
página 11 de su semanario, bajo el título “En las entrañas del Partido
Colorado”, que no descarta que puedan aparecer nuevos candidatos,
preocupados por el rumbo que va tomando” la campaña electoral de los
colorados. A lo que le agregó: “Una figura importante, conocida como
disciplinada y prudente, nos dijo preocupada: ´ Es que nos estamos
jugando o timbeando el propio partido”. En la mayoría de las encuestas
los colorados van terceros. LA
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