Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

Un plan de gobierno conocido por todos,
quitará espacio a la improvisación y habilita
el control de la sociedad

por el contador Daniel Mesa

La Crisis
Nuestro país sobrevive a una crisis económica y social de gran amplitud, elevada intensidad y larga duración. 

La crisis es de gran amplitud porque abarca a todos  los sectores; de elevada intensidad, por su alto costo en desocupación, disminución del consumo y de la satisfacción de necesidades básicas de la población, aumento del endeudamiento de empresas  y  familias, y en emigración como respuesta a todas estas calamidades;  es de larga duración porque ya van largos años de disminución de la producción. 

Los actuales índices de mejoría se corresponden con un repunte en las economías vecinas y con el abaratamiento en dólares de nuestra producción, consecuencia de la devaluación experimentada, hechos que generan un marco favorable para solucionar esta crisis, pero que no la resuelven porque sus causas no son coyunturales sino estructurales y se requieren cambios profundos, de estructura, para  solucionarla. 

Estiman un crecimiento del PBI pequeño en el 2003 y un crecimiento superior al de la región para el 2004. 

Sin embargo no debemos olvidar que nuestro PBI medido en dólares disminuyó a la mitad del de 1998. 

Para llegar a ese nivel al ritmo de crecimiento que se pronostica precisaríamos más de 10 años. 

La crisis no es coyuntural, es una expresión del agotamiento de un modelo económico, de una forma de gobernar, de una estructura del estado, de un sistema de relaciones de los individuos con la sociedad y el estado que limita la participación de los ciudadanos en la permanente construcción de la sociedad. 

El Cambio
La nueva situación revela la existencia de coincidencias objetivas de intereses de vastos sectores de la población, perjudicados por las políticas económicas vigentes, y genera las condiciones para procesar cambios profundos que resulten en más democracia y en una mayor calidad de vida para los uruguayos.

Esta nueva situación se refleja en las encuestas de opinión que ponen al EPFA ante el desafío de gobernar en el próximo período. 

Los probables votantes del EP-FA responden en su mayoría a la histórica tendencia de crecimiento de la izquierda, votantes convencidos de que la propuesta de la izquierda contiene sus expectativas y  tiende a solucionar sus problemas. Pero además el descontento que genera la crisis se expresa en un rechazo a los actuales gobernantes y se refleja en una aún mayor preferencia de votos para la opción de izquierda. 

El probable electorado del EP-FA se compone entonces de una mayoría sólida, convencida, estable, y de una minoría relativa más inestable. Para asegurar el triunfo el EP-FA debe consolidar su electorado inestable y para ello debe convencerlo con una propuesta que responda a las necesidades de las grandes mayorías nacionales y que a la vez sea confiable, creíble, y esencialmente viable. 

Ganar para gobernar, gobernar para cambiar
La formulación de una propuesta con objetivos claros, la identificación de los problemas centrales que tenemos los uruguayos y la definición de políticas y acciones para alcanzar esos objetivos y resolver esos problemas centrales contribuirá a asegurar el logro del gobierno, pero también permitirá gobernar y generará las condiciones para cambiar radicalmente, desde la raíz, estructuralmente, en beneficio de las grandes mayorías nacionales. 

En efecto, contar con un plan de gobierno conocido por todos quitará espacio a la improvisación y habilitará al control de las acciones de gobierno por parte de la sociedad. En comparación con los gobiernos anteriores el sólo hecho de contar con un plan y no decidir que hacer en cada momento según la capacidad financiera que se tenga es una gran diferencia. 

Para  mantenerse en el gobierno y gobernar para cambiar no alcanza con el plan, se requiere además una gestión de gobierno eficiente, y para ello es necesario crear el equipo capaz de aplicar ese plan, construir el gobierno. 

El plan de gobierno afectará los planes de todos los actores económicos y sociales y en algunos ámbitos generará resistencias, propuestas de modificación, nuevos aportes. Las diferentes posiciones deben incluirse en el plan con un criterio democrático y para cumplir el plan resultante de la síntesis de la propuesta original  las respuestas y propuestas del resto de la sociedad, el gobierno de la izquierda debe lograr el apoyo de los beneficiarios del mismo, las grandes mayorías nacionales. 

Para cambiar se requieren propuestas de cambio, equipo de gobierno capaz de aplicarlas y apoyo creciente de las mayorías nacionales que genere un aumento de poder político que haga viable el plan. 

Las tareas de la hora
El EP-FA debe construir su plan de gobierno con una metodología democrática y su equipo de gobierno con criterios técnicos y políticos de selección.

Es necesario tener en cuenta que siempre las necesidades de la población serán mayores que las posibilidades de satisfacción de las mismas por la acción del gobierno, esa contradicción puede generar descontentos y significar pérdida de apoyo político. La única manera de resolver adecuadamente la contradicción necesidades - posibilidades es a través de la participación. Si el ciudadano conoce las limitaciones reales de recursos existentes y tiene un espacio para manifestar sus prioridades, será protagonista de la solución que se alcance y se comprometerá con ella en la práctica cotidiana. 

Una metodología para elaborar el plan de gobierno
El EPFA se enfrenta responsablemente al desafío de elaborar el plan de gobierno para el próximo período y a tales efectos resolvió responsabilizar a su Comisión Integrada de Programa (C.I.P.) del diseño de una propuesta de plan para la aprobación de las instancias de decisión política. 

Dicha  comisión acordó un plan de trabajo que en esencia abarca dos etapas que se superponen, hasta fines de mayo la Comisión Integrada de Programa procesa el acuerdo sobre los grandes objetivos del plan de gobierno del período 2005 – 2010 e identifica los grandes problemas nacionales a resolver con prioridad, al mismo tiempo las unidades temáticas, que dependen de la CIP, proponen los objetivos parciales (por tema) del período por orden de prioridades.  

La CIP sintetiza esos dos procesos en objetivos generales y particulares del período, identifica los grandes problemas a resolver y elabora la propuesta de plataforma electoral, que debe aprobar la Convención Nacional del EP-FA.

La segunda etapa que se va desarrollando en paralelo con la primera, implica profundizar los grandes objetivos en metas, estrategias, políticas, programas y presupuestos, ya con referencia al marco institucional, a las organizaciones del Estado encargadas de implementar el plan de gobierno.

El sistema de organizaciones programáticas del  EP-FA se irá reestructurando de acuerdo a las necesidades y requerimientos de las tareas de construcción del plan de gobierno. 

El papel de los militantes del EP-FA, así como el de todos los que apuestan por el cambio, es el de aportar lo mejor de sí, los saberes de que dispongan, las experiencias vividas relacionadas con el gobierno a cualquier nivel, desde una unidad ejecutora de la administración central, o una dependencia de un ente autónomo, organismo de contralor  u otro poder del estado, las propuestas resultantes de sus conocimientos y experiencias.

Se requieren aportes técnicos y políticos, no es suficiente la voluntad, pero es necesaria. 

En el transcurso de todo el proceso de elaboración del plan de gobierno es necesario intentar su  consulta con la sociedad, procurar entender mejor los problemas planteados desde las organizaciones sociales y los ciudadanos y buscar juntos las soluciones a los mismos. 

La construcción del gobierno
Construir el gobierno implica  por un lado la selección del equipo de gobierno, desde los ministros hasta los directores de la unidades ejecutoras, los directores de los entes y los representantes del estado en los organismos internacionales; y por el otro lado la organización del trabajo, de modo que el plan en toda su complejidad y contemplando su adecuación a la realidad cambiante pueda ser implementado, ejecutado y controlado con la mayor transparencia. 

Tenemos un complejo trabajo por delante, aprender a gobernar y gobernar, no repetir las viejas fórmulas que los partidos que rotaron en el gobierno han aplicado una y otra vez, tenemos que cambiar desde los propios procedimientos de gobierno, democratizar las decisiones, desterrar el clientelismo y la corrupción, hacer realidad que los orientales sólo se distinguen por sus talentos y  sus virtudes. 

Ahora nuestra tarea es ganar las elecciones nacionales  y al mismo tiempo aportar ideas y trabajo creativo para elaborar el plan y criterios políticos para construir un gobierno diferente.

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Inicio

Un portal para y por uruguayos
URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital