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El gobierno de
Berlusconi pretendió eliminar la
teoría de Darwin de los colegios italianos
No
es la primera vez que en los últimos años distintos estados intentan
censurar la teoría de Darwin, sobre la evolución humana. Charles Darwin
fundamentó su teoría en su más célebre libro, El Origen de las Especies
por Medio de la Selección Natural 1859.
En los últimos meses el gobierno Italiano de Sergio Berlusconi intento
suprimir la teoría evolucionista de Charles Darwin y reemplazarla por
una explicación bíblica. Berlusconi había ordenado que la teoría de la
evolución no se enseñara a los alumnos de 13 y 14 años en los centros de
enseñanza.
En vez de ver el gráfico ideado por el científico británico para
explicar las fases evolutivas hasta llegar al hombre actual, los jóvenes
sólo podrían ver en sus libros de texto los famosos frescos de la
creación de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.
Lo que no habían medido estos censores del conocimiento científico es la
generalizada repulsa que desde varios sectores de la sociedad italiana
iban a surgir y en particular de la comunidad científica una oposición
terminante que dio lugar ha un llamamiento que recogió más de 50.000
adhesiones en el que se pedía
volver a incorporar en clase al "expulsado" Darwin. "Los programas
escolares publicados en el decreto ley del 19 de febrero de 2004 no
contienen nada sobre la historia evolutiva del hombre ni de su relación
con otras especies, lo que representa para los jóvenes de 13 y 14 años
una limitación cultural y una renuncia a desarrollar la curiosidad
científica y la apertura mental", dice el llamamiento.
El oncólogo y ex ministro de Sanidad, Humberto Veronesi escribió una
carta a la ministra Moratti donde le dice "Yo estoy con Darwin". "Hay
que entender bien el espíritu darwiniano. No se trata de un
comportamiento antirreligioso o ateo. No sostiene que Dios existe o no
existe, sino que quien se inspira en sus teorías sólo intenta entender
el mundo con la fuerza del intelecto".
Para el Premio Nobel Dulbecco, "es justo criticar a Darwin porque en su
teoría existen muchos puntos oscuros y fases no fácilmente descifrables,
pero no por esto hay que eliminar" su teoría. La ciencia con el tiempo
"será capaz de colmar estos puntos oscuros del Evolucionismo", agregó.
La Academia dei Lincei, la más prestigiosa institución italiana de
cultura, que tuvo como uno de sus socios a Galileo Galilei, también se
oponía a la exclusión de la teoría del científico británico.
Finalmente ante la critica generalizada ante esta medida la ministra de
Educación, Letizia Moratti, decidió reincorporar de nuevo el tema en los
programas escolares obligada no sólo a "la vuelta al colegio" de Darwin,
la ministro decidió también crear una Comisión de Vigilancia en la que
se estudiará el tema para aplicarlo incluso en las clases de ciencia de
los más pequeños. El llamado "Evolucionismo" de Charles Darwin.
Esta decisión había provocado la dura reacción de la comunidad
científica italiana y de profesores de escuelas que consideraban que era
"un daño para la cultura científica de las próximas generaciones".
Massimo Pettoello Mantovani, profesor de pediatría en Italia y en EE.UU.,
comentando estos hechos recordó que hace dos años, en algunos estados de
ese último país se prohibió también dar en las aulas la Teoría de la
Evolución y muchos profesores que continuaron enseñándola a los alumnos
fueron expulsados. Esta vez en Italia, la reacción de los científicos y
sectores sociales han impedido esta aberración anti- cultural. Mochos
estudiosos han recordado que ni la Iglesia católica plantea la negación
de la creación en términos científicos. “Los nuevos conocimientos
conducen a reconocer en la teoría de la evolución algo más que una
hipótesis”, ha dicho Juan Pablo II. LA
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