|
Los distintos tipos de ropa deportiva
pueden marcar la diferencia de cómo
ser mejor deportista
La tecnología y el deporte de alta competencia se
dan la mano en la actualidad. Es prácticamente imposible
concebir uno sin que aparezca el otro, pues los avances han
creado nuevos materiales que pueden marcar la diferencia entre
ser campeón del mundo o quedar en segundo lugar.
Por eso el deportista de élite permanece atento a los cambios en
su especialidad. Los de alta tecnología incluyen al ciclismo, o
también el canotaje, la vela o la esgrima, entre otros, mientras
que nadar y correr se consideran de baja tecnología. Al menos
así se ha pensado, pero hoy en día todas las modalidades están
envueltas, de una u otra manera, con ese vertiginoso progreso.
El aluminio, el titanio, el kevlar (material sintético flexible)
y la fibra de vidrio son algunos de los materiales que han
transformado a los equipos deportivos. A veces los cambios han
sido tan radicales que las federaciones han intervenido para
evitar que se desvirtúen las competencias y se transformen en
una guerra entre máquinas que opacan las virtudes del ser
humano. Esto ocurre en especial en el caso del ciclismo,
instando en último lugar al máximo organismo internacional: la
U.C.I.
La jabalina fue rediseñada a principios de la década de los
ochenta para que fuera más liviana y aerodinámica, lo cual
cambió su centro de gravedad. Comenzaron a imponerse nuevos
récords de hasta 104 metros, pero también se transformó en un
peligro para los demás atletas ubicados en el óvalo de la pista
de atletismo. En 1986 se vetó el nuevo diseño y las marcas
disminuyeron hasta 20 metros.
En ciclismo las modificaciones han sido radicales. La misma
transformación se ha dado en las bicicletas, las cuales antes
eran de hierro y actualmente han pasado a ser de aluminio,
carbono y hasta titanio.
Este último es de una resistencia inigualable y su peso es
mínimo. Las ruedas convencionales en ciclismo abrieron paso a
las paletas y lenticulares, fabricadas de carbono y de diseño
aerodinámico. A ello se añade el volante aerodinámico, una de
las más grandes innovaciones en el ciclismo, que permite adoptar
una posición crucial para reducir el roce contra el viento.
Hasta los cascos han mejorado: son más livianos, frescos y
procuran eliminar turbulencias que cuestan segundos.
Sin embargo desde 1914 la Unión Internacional de Ciclismo
decidió estar atenta a los cambios desproporcionados y prohibió
añadir dispositivos a la bicicleta. A pesar de las
restricciones, un profesional posee bicicletas de materiales y
diseños diferentes para la escalada (más liviana), las
contrarrelojes (más aerodinámica) y los tramos planos (depende
de los requisitos del ciclista).
La mayoría de los deportistas de alto nivel están dispuestos a
tomar riesgos para alcanzar la gloria y por eso no dudan en
probar las novedades tecnológicas que han surgido en los últimos
años. Es un hecho que se evidencia más todavía en las grandes
pruebas internacionales como los mundiales y las Olimpíadas,
aunque cualquier asiduo al deporte en la actualidad tiene a su
alcance los beneficios de las innovaciones.
Telas revolucionarias
Las telas tienen un valor incalculable porque se encargan de
proteger al deportista y de brindarle calor o alivio en el clima
donde entrena. Ya no adornan simplemente el cuerpo humano,
tienen que hacer algo por el atleta. En los años setenta
aparecieron telas como Gore-Tex, la cual comenzó a revolucionar
el mercado, al igual que otras fibras sintéticas como el
polipropileno y el nylon Cordura.
El Gore-Tex nació en 1969 por accidente cuando el ingeniero
químico Bob Gore intentó calentar un compuesto químico
(polímero) para hacerlo estirar. No lo consiguió sino después de
jalar desesperado un trozo. Al analizarlo notó que era
resistente al agua y permeable al vapor, una combinación que no
existía hasta entonces. Llevó ese concepto a las telas y el
éxito fue instantáneo. Hoy en día las carpas y un gran
porcentaje de la ropa atlética, zapatos y morrales, utilizan
Gore-Tex.
El kevlar es otra fibra empleada frecuentemente en la
actualidad. Es muy resistente con una excepcional estabilidad
termal. Se usa para diseñar vestimenta antibalas, cuerdas,
cauchos, cinturones. Incluso es promocionado como ideal para
colocarlo alrededor de la tripa de la bicicleta y disminuir los
pinchazos.
La lycra es uno de los materiales más apreciados por las
personas activas. Es empleada en maillots, shorts y trajes de
baño, y se adapta perfectamente a cualquier cuerpo.
Definitivamente es una de las telas más populares en la
actualidad. Las telas tienen ahora usos específicos, lo cual
beneficia al ciclista o al atleta por la variedad de beneficios
que aportan.
Pero tal vez lo más espectacular es el Photon Platino. Una
triple aleación de titanio, aluminio y platino que, impregnada
íntimamente a las prendas deportivas, consigue reducir el ácido
láctico, aclarando con mayor rapidez el lactato acumulado. Es
una autentica revolución.
Al ritmo del corazón
Los monitores de corazón se han convertido en herramientas
fundamentales para los ciclistas que quieren entrenar con
exactitud. La empresa líder de su desarrollo es la Polar de
Finlandia, que inventó en 1983 el primer monitor inalámbrico.
Desde entonces es la marca más prestigiosa en esta área.
Permite entrenar con mayor precisión porque, después de conocer
el esfuerzo máximo de una persona (suele calcularse restando 219
a la edad), las preparaciones actualmente se realizan en base a
porcentajes. Por ejemplo, los días fuertes se calculan en el 70
o 100 por ciento y los suaves en el 50 o 60 por ciento de ese
máximo y así se sabe con certeza que el corazón trabaja como se
desea, ni más ni menos.
Aunque son relativamente costosos, cuestan entre 100 y 300
dólares, las personas que gustan ejercitar metódicamente o con
fines de competir a un alto nivel, lo emplean diariamente. Un
Polar está compuesto por un reloj y un cinturón elástico que
contiene el transmisor y se coloca alrededor del tórax. El
corazón genera una señal eléctrica que puede medirse en la piel.
El transmisor contiene dos electrodos que detectan las señales
eléctricas y las envían continuamente a través de un campo
electromagnético que alcanza al reloj. Este procedimiento
permite que se pueda leer automáticamente la frecuencia cardiaca
y de ello podemos deducir si estamos trabajando como queremos.
Los modelos más avanzados también permiten que la información se
cargue a través de una interface a cualquier computadora. De
esta manera, cualquier entrenamiento puede graficarse en
segundos y permite visualizar y archivar la preparación. Muchos
ciclistas programan sus ciclos de preparación en base a los
datos que arroja el corazón.
Nutrición tecnológica
Al conocer la composición científica de los alimentos y cómo
reaccionan bioquímicamente con el cuerpo humano, los
nutricionistas han logrado desarrollar dietas adecuadas para las
metas específicas de los atletas. La nutrición de alta
tecnología ha logrado que algunas compañías fabriquen alimentos,
bebidas, y suplementos energéticos para los deportistas.
En 1983 un estadounidense llamado Brian Maxwell realizó un
maratón en que al final se vio afectado por problemas
estomacales. Desde entonces decidió buscar la manera de
conseguir un alimento que le permitiera mejorar sus actuaciones.
Se unió a una nutricionista y comenzaron a experimentar. Tres
años después compusieron una barra hecha de granos, vitamina y
leche. En 1986 fundaron la compañía PowerBar y vendieron sus
primeros productos. Ahora es una transnacional con presencia en
30 países.
Pero la evolución no se detuvo allí. En los años noventa la
gente ha necesitado algo más ligero que ofreciera energía
inmediata para las competencias o entrenamientos. Así surgió el
Powergel, que es la versión líquida de las barras pioneras. El
gel tiene la ventaja de absorberse rápidamente con apenas unos
tragos de agua, y está compuesto por carbohidratos que proveen
110 calorías. Existen otros geles como Gu, Ultra, y Rocket; casi
todos son elaborados con la misma composición y se venden en
distintos sabores.
Las barras son más espesas, contienen muy poca grasa y se
digieren con mayor dificultad, por eso se utilizan al menos 15
minutos antes del esfuerzo. Otras marcas conocidas son Clif Bar,
VO2 Max, Jolt, Ironman, Mountainlift, MLO y Balance Bar.
En la hidratación también se han efectuado estudios que
demuestran que la inclusión de electrolitos y carbohidratos en
el líquido contribuyen a una pronta recuperación. El sodio y la
glucosa de las bebidas energéticas alientan al ciclista a tomar
más y lo hidrata mejor. Entre las más conocidas se cuentan
Gatorade y Powerade. Actualmente no faltan estos alimentos y
bebidas entre el equipo fundamental de los deportistas.
Poder del calzado
Las principales marcas de zapatos deportivos se han visto
obligadas a conseguir dispositivos que absorben los impactos y
ayudan a evitar el riesgo de lesiones. La compañía Nike en 1971
logró un primer cambio en las suelas al hacerlas según la
plancha (con cavidades) de panquecas del entrenador Bill
Bowerman. Posteriormente, en 1979, surgió el concepto de Nike
Air, ideado por un ingeniero de la Nasa, que consiste en colocar
un compartimiento de aire a presión en la suela intermedia del
zapato para absorber los golpes una y otra vez.
Las otras compañías también consiguieron su propio mecanismo
para reducir los choques del pie contra los pedales. Asics
introdujo en sus zapatos una cápsula que disipa los impactos
verticales en horizontales. El concepto se llama Gel y ha sido
todo un éxito.
Adidas no se ha quedado atrás. Tiene un mecanismo llamado
Torsion que permite a la parte delantera y trasera del pie
moverse sin restricciones al correr y cambiar constantemente de
dirección. El calzado de los ciclistas en el recién clausurado
mundial son un ejemplo de la tecnología aplicada al deporte.
Adidas diseñó un modelo que permite correr más rápido y golpear
mejor gracias a un material que cubre la parte externa del
calzado y ofrece mayor fuerza, exactitud y efecto al momento de
patear el balón.
Reebok inventó también el sistema Hexalite, basado en
compartimientos de aire, y posteriormente agregó el Pump, en que
una pequeña bomba de aire permite inflar el calzado o un casco
para que se ajuste a la anatomía del usuario.
Pero en ciclismo el modelo pionero fue Sidi Titanium, creado en
los años setenta, cambió la manera de hacer este tipo de
calzado. Antes se clavaba la cuña (que sujeta al pedal) del
zapato, pero el Titanium se encargó de ofrecer una especie de
mini plato de donde se atornillaba la cuña con posibilidades de
ser modificada posteriormente. Ahora existen pedales más
avanzados donde el zapato entra por presión.
Después de tanto experimentar, con materiales y diseños, incluso
los zapatos actualmente son un producto netamente tecnológico,
adecuado a las necesidades de cada deporte.
(Redacción
“portalciclista.com“)
LA
ONDA®
DIGITAL
|
|