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27/06/04
El necesario compromiso
democrático de los uruguayos
por Raúl Legnani
Este
27 de junio los partidos políticos uruguayos tendrán sus elecciones
primarias, donde designarán a sus candidatos a la Presidencia de la
República y a los miembros de los organismos deliberativos nacionales y
departamentales.
Hace 31 un años, también un 27 de junio, el parlamento era disuelto por
los comandantes de las Fuerzas Armadas, el Presidente de la República de
la época y un grupo de civiles. Por eso esta fecha contiene también el
profundo significado de que será la ciudadanía quien le dará vida
renovada a los partidos políticos, que en 1973 fueron prohibidos y en
algunos casos hasta ilegalizados.
Junto a esto hay que agregar que serán las elecciones primarias que
abrirán paso a las elecciones nacionales de octubre, los primeros
comicios después de la grave crisis del 2002 del sistema financiero, que
puso al país al borde de la quiebra total. A las vez las primeras
elecciones del Siglo XXI.
En la madrugada del 28 de junio, cuando ya se conozcan los resultados de
estas particulares elecciones, los dirigentes de todos los partidos
tienen la responsabilidad de asumir que las elecciones de octubre se
tienen que desarrollar en un clima de tolerancia, de respeto a los
ciudadanos y a los adversarios, para que la decisión de los uruguayos
sea asumida con un profundo apego a la institucionalidad y a la
democracia.
La idea es “Dentro de la democracia todo, fuera de la democracia nada”.
Claro que queremos un país debatiendo, movilizado, desplegando ideas,
propuestas y banderas, para que el nuevo Presidente de la República, sea
del partido que sea, sienta que llegó a poder ejercer el gobierno con el
respaldo de toda la ciudadanía participando, aunque no todos lo hayan
votado.
También se hace necesario un gran pacto democrático para cerrarle el
paso a cualquier trasnochado que quiera alterar el resultado de las
urnas o crear un clima de irresponsabilidad generalizado.
Nuestro país no es ajeno a los problemas de la región y del mundo. Antes
de octubre, en agosto, Venezuela definirá su rumbo en un plebiscito, en
que esa sociedad partida en dos deberá saber encontrar sus propios
caminos para establecer la paz y el respeto a las instituciones.
También en Argentina, en los últimos días, han aparecido civiles
trasnochados que andan recorriendo cuarteles y por cierto que esas
visitas no son para construir democracia.
Sabemos bien que en nuestro país no hay visitas extrañas a los cuarteles
y que tampoco tenemos un corte político como el que vive Venezuela. Pero
de la misma manera que nos ponemos en alerta cuando aparecen casos de
dengue en los territorios de nuestros vecinos, tenemos que aumentar
nuestras precauciones internas.
En estos meses esa “barrera sanitaria” que hay que construir para que
los nostálgicos de afuera no intenten contagiar a los nostálgicos de
adentro, se debe hacer con dirigentes políticos lúcidos que se
comprometan a respetar el cambio de los partidos en los gobiernos.
Hagamos honor a quienes el 27 de junio de 1973 salieron a las calles
ocupando sus lugares de trabajo, para defender a la democracia y el
libre funcionamiento de los partidos políticos.
Condiciones en el Uruguay sobran para que esas elecciones sean un
verdadero ejemplo de lo que es un pueblo humilde, lúcido y pacífico,
construyendo su futuro. Por todo esto también votamos este 27 de junio. LA
ONDA®
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