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Rubens Ricúpero : “Estoy entre los que quieren cambiar el orden establecido”

Desde S. P por P. Visca , E. Gudynas
Documentos finales
XI UNCTAD

C. Amorim : "Soy optimista, pero no ingenuo" no hay progreso en negociaciones si no es en un plano multilateral

Documentos finales XI UNCTAD
C. Amorim : "Soy optimista, pero no ingenuo"
no hay progreso en negociaciones si no es en
un plano multilateral

Con el agradecimiento al anfitrión y de reconocimiento a nueve años de labor de Rubens Ricupero, secretario general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), finalizó hoy aquí la undécima edición de ese foro. 

Anteriormente, luego de varias intervenciones de delegados sobre aspectos debatidos aquí, quedaron aprobados los dos documentos finales de UNCTAD XI, El Consenso de Sao Paulo, contentivo de los temas analizados en los cuales se llegó a consenso, y El Espíritu de Sao Paulo, con propuestas políticas discutidas, pero sin concertación. 

En ambos se hace una valoración crítica del proceso de globalización, sobre todo en sus efectos negativos para la mayoría de las economías de los países subdesarrollados, con más graves consecuencias en los denominados menos adelantados. 

Además, se adoptó un anexo al Consenso de Sao Paulo sobre Tecnologías de la Información y las Comunicaciones al Servicio del Desarrollo, producido por las denominadas Asociaciones de Múltiples Partes Interesadas de la UNCTAD XI, con diferentes propuestas de lo que esta Conferencia podría hacer para aprovechar estos avances en materia de comercio y desarrollo. 

Tras esta ceremonia, el presidente de UNCTAD XI, Celso Amorim, ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, ofreció una rueda de prensa junto a Ricúpero para hablar sobre los resultados del foro, que ambos caracterizaron de nuevo paso importante para el futuro de las relaciones económico-comerciales y su incidencia en el desarrollo. 

Amorim consideró que el principal aporte de esta Conferencia fue que, independientemente de sus propios debates de crucial importancia, generó como nunca antes en estos foros numerosos otros. 

Mencionó la reunión del Grupo de los 77 y China (132 estados miembros), que celebró aquí su XL aniversario, el Grupo de los 20, el denominado NG-5 y el encuentro entre representantes del Mercosur y la Unión Europea, entre otros, todos sobre temas afines. 

A los rumores sobre la decadencia de UNCTAD y su conversión en un organismo debilitado y sin función práctica, dijo que en los debates en Sao Paulo quedó muy prestigiada por el incremento de las negociaciones entre los países subdesarrollados y la actualidad de temas como formas de financiamiento, tecnologías y muchos otros muy relevantes. 

Ricúpero, sobre ese mismo asunto, reconoció la participación de organizaciones de la sociedad civil en estos foros, pero indicó que cuando se hacen esas críticas debe quedar bien claro quién es el verdadero enemigo, porque en las instituciones de la ONU los estados miembros son los responsables por las decisiones, no los funcionarios

Según su opinión, tanto en los asuntos de paz y seguridad, como en los de comercio y desarrollo, quienes olvidan la diplomacia como herramienta para resolver los problemas y deciden encararlos unilateralmente, siempre tienen que retornar a ella. 

Ese es el caso, añadió, cuando se proclamó la irrelevancia de la ONU y sus organismos, pero ahora se está hablando de su carácter irremplazable, como instrumento de la esperanza, al tiempo que deseó un futuro en el cual no se repitan estos errores de valoración del pasado. 

Preguntado a su vez el canciller brasileño, sobre las tareas de ahora en adelante en relación con las materias discutidas aquí, Amorim dijo que lo inmediato es llevar a buen término la ronda de Doha, no por el hecho de terminar lo que se empieza, pues aún perduran las cicatrices de la Ronda Uruguay, sino para avanzar hacia el desarrollo, porque para eso fue lanzada. 

En cuanto a posibles logros en ese foro, dijo que confía en las posiciones del Grupo de los 20 en materia de defensa de los temas agrícolas y de rechazo a los subsidios y otros proteccionismos de los países del Norte. 

"Soy optimista, pero no ingenuo", advirtió, para añadir enseguida que hasta ahora no se consiguió ningún progreso en negociaciones si no se llevan a cabo en un plano multilateral. 

En cuanto al lanzamiento de la tercera ronda de negociaciones de países participantes en el Sistema Global de Preferencias Comerciales (SGPC) entre Países en Desarrollo, dijo que ese fue un símbolo de UNCTAD XI y de lo que el mandatario brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, vaticinó de "Nueva Geografía Comercial". 

Acotó que a las posibilidades que se debatirán para ampliar el comercio Sur-Sur, se añade el deseo de ampliar su membresía (43 países en la actualidad), por lo cual se recibió con júbilo el interés manifestado aquí por Sudáfrica, y de hacerlo con los estados más atrasados, porque es más fácil extenderles preferencias comerciales. 

Mientras transcurría la rueda de prensa, la agencia de desarrollo Action Aid International circulaba entre los medios de difusión y delegados una comunicado en el cual critica la ausencia en la declaración final de UNCTAD XI de un abordaje adecuado de los asuntos fundamentales para los agricultores pobres, como es la crisis de los productos primarios y el control corporativo.

Culpa de ello a los países ricos por la oportunidad que perdieron en este foro de Sao Paulo de comprometerse en reiniciar las negociaciones sobre comercio y colocar las necesidades de los países pobres en el centro de las discusiones, limitándose a "promesas vagas y discursos vacíos". 

Igualmente deplora que la declaración comenta poco sobre el control y la regulación de las compañías transnacionales para que su actuación no perjudique a los pobres. 

Empero, como resultado general de UNCTAD XI aprecia que "obtuvo algunos resultados positivos" y saluda el énfasis puesto en la importancia del comercio Sur-Sur y el reconocimiento de que los estados pobres deben tener políticas públicas nacionales coherentes con sus necesidades de desarrollo. PL-


Documentos  finales  XI UNCTAD

La XI Reunión de la Conferencia de las Naciones Unidas para Comercio y Desarrollo (UNCTAD) terminó el dia 18 de junio en Brasil con la aprobación del "Consenso de Sao Paulo" y del "Espíritu de Sao Paulo", que abogan por un comercio internacional más justo y por el aumento del intercambio Sur-Sur.

La XI UNCTAD se celebró durante cinco días en la mayor metrópolis industrial de Brasil, también decidió crear un grupo de trabajo internacional para estudiar mecanismos de regulación para el comercio de "commodities" y evitar caídas bruscas en sus precios internacionales.

El último día de la conferencia fue marcado por una protesta de las organizaciones no gubernamentales, en demanda de la eliminación de los subsidios concedidos por las naciones industrializadas a sus productores agrícolas. "Así como la práctica de dumping, la concesión abusiva de subsidios perjudica y condena a la pobreza a los agricultores de todo el mundo", afirmó uno de los organizadores de la manifestación, Gonzalo Fajul, de la entidad Oxfam International.

La protesta fue organizada en el mismo día previsto para la divulgación de la decisión de la OMC sobre los subsidios a la producción de algodón concedidos por Estados Unidos, y que han sido objeto de queja por parte de Brasil.

EL ESPÍRITU DE SÃO PAULO

Nosotros, los Estados miembros de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, reunidos en São Paulo (Brasil) del 13 al 18 de junio de 2004, con ocasión del 11º período de sesiones de la Conferencia, hacemos la siguiente Declaración:

1. La UNCTAD se creó en 1964 como expresión del convencimiento de que era necesario que la comunidad internacional cooperara para lograr integrar a los países en desarrollo en la economía mundial. Desde entonces, la UNCTAD ha hecho una aportación considerable a los esfuerzos de los países en desarrollo por participar más plenamente y por adaptarse a los cambios de la economía mundial. La UNCTAD ha constituido también un valioso foro para promover la interrelación entre el comercio y el desarrollo, desde una perspectiva tanto nacional como internacional, en los tres pilares de su mandato.

2. La Declaración del Milenio, el Consenso de Monterrey, el Programa de Acción en favor de los países menos adelantados, el Programa de Acción de Almaty, el Programa de Acción de Barbados, la Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible y el Plan de Aplicación de las Decisiones de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, y la Declaración de Principios y Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la GE.04-70242 (S) 170604 170604.TD/L.382 página 2 Información, así como las iniciativas encaminadas a la reforma de las Naciones Unidas, fortalecen el multilateralismo y constituyen una guía de las actividades internacionales en el proceso de movilización de recursos para el desarrollo y para crear un entorno internacional que propicie el desarrollo. Estamos decididos a aunar nuestros esfuerzos para alcanzar los objetivos
establecidos en esos textos en los plazos convenidos. El sistema de las Naciones Unidas debería tratar activamente de alcanzar los objetivos de desarrollo entre el momento actual y el 2015, tal como se indica en la Declaración del Milenio, y la UNCTAD tiene un importante papel que desempeñar en los esfuerzos dirigidos a alcanzar esos objetivos comunes.

3. A pesar de los esfuerzos desplegados en los planos nacional e internacional para promover el crecimiento, el desarrollo sigue siendo la cuestión fundamental en la agenda mundial.

Los contrastes entre los países desarrollados y en desarrollo que caracterizaban al mundo a principios de los años sesenta persisten en la actualidad. En realidad, la disparidad entre esos países ha aumentado en muchos aspectos. La globalización ha planteado retos importantes y creado nuevas oportunidades para muchos países, pero sus consecuencias han sido muy desiguales en los distintos países y dentro de éstos. Algunos han cosechado los beneficios de las corrientes comerciales, de inversiones y de tecnología y parecen estar saliendo vencedores en su lucha por alcanzar el desarrollo y erradicar la pobreza.

4. Sin embargo, la mayoría de los países en desarrollo, en especial los países de África y los países menos adelantados, han quedado al margen del proceso de globalización. Esos países se enfrentan a importantes problemas para la realización de su potencial económico y para la incorporación de grandes masas de desempleados en los sectores productivos. Es preciso centrar la atención en la capacidad de la liberalización del comercio para contribuir al alivio de la pobreza.

También es necesario centrar más la atención en los productos básicos, en particular en la cuestión de la inestabilidad de los precios mundiales de esos productos.

5. Es importante para todos los países que, en el plano internacional, puedan desplegarse esfuerzos y aplicarse políticas para facilitar los ajustes internos y suprimir las trabas externas a fin de poner a los países en desarrollo en condiciones de crear una vía firme y sostenible que les permita alcanzar el desarrollo. Podemos afirmar que, 40 años después de la fundación de la UNCTAD, la relación entre el comercio y el desarrollo, que es la piedra clave de su mandato, ha cobrado una importancia aún mayor con la intensificación de la globalización.
TD/L.382 página 3

6. Estamos resueltos a luchar para erradicar la pobreza y el hambre. Deben adoptarse instrumentos y medidas de política en los planos nacional e internacional, en particular en las esferas del comercio y la financiación, por ejemplo mediante nuevas iniciativas financieras, para fomentar la creación de oportunidades para que los pobres del mundo, mujeres y hombres, tengan acceso al empleo y a una remuneración estable y adecuada. Esa es la vía sostenible para imponer las reformas y lograr la estabilidad y el crecimiento.

7. La comunidad internacional debe conceder la máxima atención a la situación de los países menos adelantados. Estamos resueltos a generar y utilizar mejor recursos internacionales adicionales, acceso a los mercados y asistencia técnica para los países menos adelantados a fin de permitirles establecer, en el contexto de unas políticas nacionales eficaces, una base sólida para sus procesos de desarrollo.

8. Deberían acelerarse las negociaciones multilaterales sobre comercio, con arreglo al Programa de Trabajo de Doha, con el fin de concluirlas pronto y con éxito, de manera que reflejen plenamente las ambiciones acordadas en Doha. Dicho programa, que por primera vez pone el desarrollo en el primer plano de las negociaciones multilaterales sobre comercio, coincide con el mandato de la UNCTAD y lo refuerza. A este respecto, todos los miembros de la OMC están resueltos a hacer que los resultados de las negociaciones comerciales tengan
verdaderamente en cuenta los problemas del desarrollo. Debe facilitarse la adhesión a la OMC de los países en desarrollo, especialmente los menos adelantados, y los países con economías en transición.

9. Consideramos que el mejoramiento de la coherencia entre las actividades nacionales e internacionales y entre los sistemas monetarios, financieros y comerciales internacionales es fundamental para consolidar la gobernanza económica mundial. Estamos resueltos a mejorar la coherencia entre estos sistemas a fin de aumentar su capacidad para responder mejor a las necesidades del desarrollo. A este respecto, es esencial la dimensión institucional del
mejoramiento de la gobernanza mundial. Deberíamos seguir esforzándonos por crear sinergias positivas entre el comercio y las finanzas y determinar el modo de vincular esas actividades con el desarrollo. En particular, debería prestarse atención al mejoramiento de las corrientes internacionales de capital para el desarrollo, entre otras cosas, utilizando mecanismos financieros innovadores, así como a hacer frente al problema de la inestabilidad de los mercados de capital.TD/L.382 página 4 internacionales. Las medidas para lograr la sostenibilidad de la deuda a largo plazo en los países en desarrollo deberían también ser objeto de un profundo examen y de medidas adecuadas.

10. Deberíamos también centrar nuestra atención en los retos y oportunidades del futuro. Además de los recursos nacionales, la acumulación del capital y la disponibilidad de mano de obra, hay nuevos factores como la información, la innovación, la creatividad y la diversidad que constituyen fuerzas dinámicas de la economía mundial actual. Estamos resueltos a salvar la brecha digital y a lograr un desarrollo armónico, justo y equitativo para todos y a construir una sociedad de la información abierta, para lo cual será preciso la colaboración y la cooperación
entre los gobiernos y otros interesados, tales como el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales.

11. La integración más positiva de los países en desarrollo y de los países con economías en transición en los flujos comerciales internacionales y en el sistema comercial multilateral depende también de la adopción de políticas internas para poder acceder a sectores que incorporan la innovación y que se expanden más dinámicamente. Para lograr esos resultados, los países deben tener la capacidad de estudiar las distintas opciones y mantener el espacio necesario para las políticas a fin de alcanzar el equilibrio idóneo entre los distintos enfoques de sus
estrategias nacionales de desarrollo.

12. El proceso de desarrollo requiere un aumento de la participación de todas las fuerzas sociales y políticas en la creación de consenso para la adopción de políticas nacionales eficaces.

Reconocemos la importancia de todos los interesados, es decir, los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales, y la contribución que todos ellos pueden aportar, en cada país, a la buena gestión de los asuntos públicos. Aunque el desarrollo es responsabilidad primordial de cada país, los esfuerzos realizados en los países deben verse facilitados y complementados por un entorno internacional favorable, basado en reglas acordadas y aplicadas multilateralmente. En las políticas de desarrollo se debe tener en cuenta la importancia de las fuerzas del mercado -en un entorno empresarial favorable que incluya, por ejemplo, políticas apropiadas en materia de competencia y protección del consumidor- en la promoción del crecimiento, por medio del comercio, la inversión y la innovación. También deben tenerse en cuenta la importancia de la contribución del Estado al logro de la estabilidad
política y económica, al establecimiento de los marcos normativos necesarios, a la canalización.TD/L.382 página 5 de los recursos para los proyectos sociales y de infraestructuras, la promoción de la inclusión social y la reducción de la desigualdad. Estamos resueltos a apoyar los esfuerzos nacionales dedicados al fortalecimiento de las instituciones en los países en desarrollo. Creemos, asimismo, que las ciudades y las regiones tienen un papel importante que desempeñar en esos esfuerzos.

13. Aunque se limitan a ciertos países, hay indicios alentadores de que se está generando una fuente considerable de crecimiento mundial en el Sur. Este nuevo fenómeno contribuye a crear una nueva geografía del comercio mundial.

Subrayamos la importancia de las iniciativas que tienen como fin facilitar la aparición de nuevos centros dinámicos de crecimiento en el Sur por medio de la adopción de medidas adicionales para la integración de esas economías emergentes con otras economías en desarrollo. Ello puede lograrse, entre otras cosas, por medio de un Sistema Global de Preferencias Comerciales entre Países en Desarrollo más amplio, que debería también abordar los problemas de los países menos adelantados.

14. En vista de la creciente importancia de las iniciativas regionales e interregionales, alentamos a la UNCTAD a seguir fomentando la capacidad a fin de ayudar a los países a participar eficazmente en esas iniciativas al tiempo que se establecen vínculos funcionales y coherentes con el sistema multilateral.

15. Las decisiones que hemos adoptado en esta XI UNCTAD, además del Plan de Acción de Bangkok, constituyen una base sólida y son instrumentos fundamentales en nuestro compromiso permanente de ayudar a la UNCTAD a desempeñar su mandato en tanto que coordinadora dentro del sistema de las Naciones Unidas para el tratamiento integrado del comercio y el desarrollo, en
su andadura hasta su 12º período de sesiones en 2008.

 



Para leer el 2ª documento de la XI UNCTAD “Consenso de Sao Paulo” ingrese en esta web:

Consenso de Sao Paulo (inglés)
http://www.unctad.org/en/docs//tdl380_en.pdf

 

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