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La incidencia de factores externos en la débil
recuperación de la economía uruguaya

El crecimiento del PBI y la crisis

por Cr. Daniel Mesa

Como leer las cifras del Banco Central
A partir de la divulgación del informe del Banco Central acerca del comportamiento del PBI, distintos miembros del actual equipo de gobierno y actores políticos que los han apoyado y los apoyan, a pesar de la distancia que toman desde sus discursos, han sostenido la tesis de que la crisis se comienza a superar y el Uruguay retomó una senda de crecimiento. Por lo tanto no es necesario cambiar, todo está bien y todo estuvo bien, ya que la política económica no varió. E
l gobierno y los voceros de los partidos que lo apoyan se adjudican un papel en la “recuperación” y ninguno en el origen de la agudización de la crisis.
 

La agudización de la crisis del 2002 fue causada  por factores externos, potenciados por una política económica de la que sólo el sector financiero se beneficiaba, y por decisiones equivocadas del gobierno en momentos críticos. El crecimiento del producto del 2003 dependió de factores externos, también de la devaluación, consecuencia d e la propia crisis y del costo que todos los uruguayos pagamos disminuyendo nuestro consumo en cifras del orden del 20% o más. 

Le proponemos al lector analizar juntos la variación del PBI y su significado.
El Producto Bruto Interno es una medida de la producción total de bienes y servicios que realiza el país en su conjunto en un período dado y siempre es bueno que aumente. Los porcentajes de aumento se calculan respecto al producto del período anterior, su expresión en valores se relaciona al valor de ese producto, y el cálculo varía según la unidad de medida monetaria que se adopte.  

En el caso particular del Uruguay en el período 2002/2003 se produce una devaluación importante que genera una gran diferencia entre  el valor del producto medido en  dólares y el mismo valor medido en pesos. El producto del 2002 medido en dólares es aproximadamente la mitad del PBI de 1998. 

Si medimos ese mismo producto en pesos constantes, es decir eliminando la incidencia de la inflación y desestacionalizados, eliminando las variaciones que se producen entre los distintos trimestres en función de las estaciones y el desarrollo de la actividad zafral, el PBI del 2002 es aproximadamente las tres cuartas partes del PBI del 1998.

De modo que si uso el dólar como medida tengo que duplicar el PBI del 2002 para llegar al de 1998 y si uso pesos constantes desestacionalizados sólo tengo que aumentarlo en un tercio.  

El aumento del PBI desde 1998 a marzo del 2004
Según el informe del Banco Central el PBI, medido en pesos constantes y desestacionalizados creció en el trimestre enero – marzo del 2004 un 14,3 % respecto al mismo trimestre del año anterior. 

Durante el año 2003 el crecimiento del PBI, en la misma unidad de medida, alcanzó al 15,8 %. Si le sumamos la variación positiva del primer trimestre del 2004 respecto al último del 2003, que fue del 1.7%, podemos concluir que en pesos uruguayos se recuperó parte de la disminución del PBI que al 2002 alcanzaba al 25% del PBI de 1998. De acuerdo a esos cálculos quedaría por recuperar tan sólo un 11.67% del PBI de 1998, un 13% respecto al valor del PBI a marzo del 2004. 

Sin embargo si hacemos la cuenta en dólares los resultados son bastante diferentes, el PBI del 2003 en dólares es de 11117 millones, y el de 1999 es de 20912 millones, por lo tanto en el 2003 se alcanza el 53.44% del PBI de 1999. 

El Uruguay no está cerca entonces de recuperar el nivel de producción de 1999, menos el de 1998 que fue mayor. Creciendo a un ritmo anual sostenido del 10% se precisarían más de diez años para volver al nivel de producción de 1998, hecho acerca del cual no hay antecedentes históricos. 

Para lograr un crecimiento de ese nivel es preciso procesar grandes cambios de estructura que habiliten un proceso ya no sólo de crecimiento, sino de desarrollo sostenido, que aproveche todo el potencial existente en la población uruguaya y en los recursos de que este dispone para producir. 

Con las actuales políticas públicas esa recuperación no es posible, porque nada se ha hecho para eliminar las causas profundas de la crisis, un modelo económico agotado. Los hechos lo demuestran,  a partir del primer trimestre del 2004 el crecimiento experimentado en el 2003 se comienza a enlentecer. 

Causas del crecimiento y de su enlentecimiento
En el incremento del PBI, durante el 2003 y lo que va del 2004  inciden diversos factores.

En primer lugar el aumento de los precios internacionales de nuestras exportaciones de carnes y granos aumenta el valor de nuestro producto interno del sector agropecuario un 25.1%, respecto al 2002, durante el 2003. 

En segundo lugar bajan las tasas de interés internacionales y, durante el 2003, se mantiene estable el precio del petróleo lo que permite un aumento de la inversión en stocks y bienes de activo fijo. 

En tercer lugar, como consecuencia de la devaluación obligada, se produce una mejora en la competitividad de nuestros productos, tanto para la exportación como para la sustitución de importaciones, y ambos efectos combinados, usando la capacidad ociosa resultado de la recesión, generan un aumento del PBI industrial del 28.8%, siempre respecto al 2002, durante el 2003. 

Al comienzo del 2004 ese crecimiento se enlentece, los factores que lo impulsaron ya no lo hacen:

-  se estabiliza el precio de carnes granos y otros productos primarios

- comienzan a subir las tasas de interés internacionales, y existen expectativas de que esa suba se sostenga

-  los precios del petróleo se disparan

-  el aumento del PBI no se refleja en una mayor demanda interna que sustituya a las exportaciones en el impulso a la producción. 

Efecto del crecimiento del producto sobre la demanda interna

De acuerdo a las encuestas de hogares la capacidad de compra de la población se ha recuperado en forma desigual:

  • los sectores de mayores ingresos, 20% de la población, han aumentado su capacidad de compra
  • los sectores de ingresos medios, el 40% de la población no han variado su poder de compra
  • los sectores de menores ingresos, el 40% de la población han disminuido su capacidad de compra, como consecuencia del aumento de los precios y la congelación real, y aún disminución de los salarios nominales y la precarización del empleo en un ambiente de crecimiento inédito de los porcentajes de desocupación abierta.

Conclusiones
La recuperación de nuestra economía es débil y depende fundamentalmente de factores externos. Aún creciendo de esta manera a los mayores niveles históricos, pasarían más de diez años antes de recuperar los niveles del producto de 1998. Y en ese momento, no alcanzaríamos el nivel de desarrollo de 15 años antes, ya que la desigualdad ha aumentado y seguirá aumentado si no hay un cambio sustancial en las políticas sociales y económicas, si no adoptamos un modelo de desarrollo social y económico que realmente permita superar la crisis de la que aún no salimos. 

El problema es que la crisis no es coyuntural, es estructural, no la va a resolver el aumento de precios internacionales de la carne o el aumento de productividad de la cosecha de arroz, o una mejor negociación del financiamiento de nuestro país, se requieren cambios de estructura 

Los cambios necesarios
En primer lugar el Uruguay precisa un proyecto de desarrollo nacional, económico y social que basado en la producción de bienes y servicios asegure la generación del empleo y su sustentabilidad ambiental. 

Para superar las causas estructurales de la crisis y no sólo sus síntomas coyunturales es necesario llevar a cabo una serie de transformaciones de fondo:

  • hacer del desarrollo nacional una construcción de toda la sociedad, generando canales de participación de los ciudadanos en la planificación, la gestión y el control del proceso.
  • Desarrollar políticas sociales que permitan resolver la actual situación de emergencia y ataquen las causas estructurales de la pobreza, integrando a los excluidos
  • Poner el sistema financiero al servicio de la inversión productiva.
  • Transformar al sistema tributario en un más justo, más eficiente y apto para premiar el esfuerzo productivo
  • Reformar al estado, mejorando la gestión pública, fortaleciendo a las empresas del estado.

Un proyecto de esa naturaleza abarca al conjunto de los problemas de la sociedad y requiere para su implementación y la obtención de resultados significativos una aplicación continua en el corto, el mediano y el largo plazo y por lo tanto tiene que ser parte de una política de estado.

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