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Agosto en el camino del 31 de octubre
por Carlos Zapiola
Cuando Tyson cae, con sus
38 años a cuestas su mirada delata que no quiere levantarse. Demuestra
en su gesto que ya la vida le importa muy poco y que no le quedan
fuerzas para seguir peleando, ni a su rival ni a las deudas.
Cuando hacemos una encuesta nacional, representativa del 100 % del país
(no es la única, pero no posa de serlo tampoco), en su fecha de
realización la más reciente de todas las publicadas con ese alcance, ya
que el campo lo hemos terminado el 18 de julio, y en ella se recogen los
efectos causados por la gira de Vázquez por España, Alemania y EE.UU.,
con el prenombramiento del Cr.Astori como Ministro de Economía, uno
siente que el entorno del Escribano Stirling debe haber asumido todo
esto con la misma mirada perdida que Tyson: la Presidencia es imposible,
y se está haciendo cuesta arriba mantener los votos dentro del Partido
Colorado.
Recién comienza la campaña, y sigue el crecimiento del Partido Nacional
que se da a costa de votos que deberían ser del otro partido con el que
compartió el gobierno hasta octubre del 2002 en cargos ministeriales,
adelantando la reunión de votos que debería hacerse, según los cálculos
previos recién en noviembre.
Para los estrategas de campaña de Stirling, la cosa se simplificó en
parte con el nombramiento de Astori: votos que estaban en duda y disputa
entre Larrañaga y el EP-FA, que eran de astoristas, se quedan
definitivamente acompañando a Vázquez. La estrategia de la búsqueda del
voto del centro se le ha complicado al candidato nacionalista, y eso
hace posible un discurso duro contra la izquierda por parte de los
colorados que quieren modificar las reglas donde había comenzado a
jugarse el 31 de octubre, y este hecho les es muy positivo para
intentarlo.
Para ganar votos, Stirling se pone claramente enfrente de Vázquez, y de
paso le da algún golpe a Larrañaga. Necesita su partido de una bancada
parlamentaria que pueda ser necesaria para lograr determinadas mayorías
en el gobierno futuro. Y necesitan bancas muchas figuras que hoy ven
peligrar las que habían obtenido en 1999. Estas se consiguen votando
bien en octubre, y bien no es la mitad de los votos de hace cinco años.
Como Lacalle dio una especie de paso al costado, aunque seguramente
integre el Honorable Directorio, no ya como Presidente del mismo, sus
votantes lo seguirán, pero aquellos que llegaron desde el Partido
Colorado a sus huestes, pueden abandonarlo, haciendo que el aparente
boom del Partido Nacional de junio desaparezca.
Larrañaga debe jugar en dos frentes a la vez para mantener posibilidades
de pensar en noviembre: que no se vayan los colorados que lo quieren
votar, y convencer que pese a que ellos estén en su partido, y que
necesitará de Sanguinetti, Batlle, y todo el herrerismo para hacerlo,
igual puede ser la cabeza del gran cambio que el país está reclamando y
del cuál él se ha manifestado como el verdadero líder.
Falta un mes para que veamos los primeros spots publicitarios, pero la
campaña ya se largó, y como frenar a Vázquez es el gran desafío que
enfrentan blancos y colorados, que quedaron a la defensiva luego de los
hechos reseñados al comienzo de esta nota. Y lo volvemos a escribir: el
que pone la Idea-Fuerza más hábil en la campaña comienza ganando la
misma, y eso ocurrió en esa primera quincena de julio.
La salida al Interior de Vázquez en muchos lugares acompañado, además de
su compañero de fórmula Rodolfo Nin, que es donde mayores apoyos recoge,
del ex Presidente de la Federación Rural Ingeniero Gaggero, abrió otro
flanco en la lucha por los votos “rurales”. Y el encuentro con
empresarios en el Salón Azul de la Intendencia un símil acertado a sus
encuentros con los españoles y los argentinos.
Larrañaga acompañado por Gallinal, Abreu, Heber, Rivero, fueron a EE.UU.,
luego que Vázquez lo hiciera. Si no marcan la cancha, seguirán jugando
en la del contrario. Que es más fuerte y que además está en los valores
de piso ganador en primera vuelta.
Falta mucho, tres meses, pero muy poco si lo pensamos en términos de
campaña. El que cometa errores no tendrá tiempo de enmendarlos.
Y una línea final de homenaje a una figura que más allá de épocas o
partidos quedará para siempre grabado a fuego en la historia del
Uruguay: el General Liber Seregni. La solidaridad en este momento triste
en el que la persona se convierte en leyenda. La alegría de haberlo
conocido y compartido más de una charla con él. El dolor de saber que se
fue un pedazo de historia, que mucho tuvo que ver con ese intento de
acercar a Astori y Vázquez, y que se va, una vez conseguido ese
objetivo. Paz en su tumba General. LA
ONDA®
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