Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

VIH/SIDA: de Bangkok a Uruguay.
Investigación, medicamentos y recursos
disponibles

Diálogo de La ONDA digital con el Prof. Dr. Eduardo Savio director de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina. El Dr. Savio Integró el grupo de especialistas uruguayos que participó en la reciente Conferencia Mundial sobre SIDA de Bangkok. De las experiencias recogidas allí y de la realidad de esta pandemia en Uruguay surgen los principales tramos de esta entrevista.

- Que diagnóstico le dejó la conferencia mundial sobre SIDA de Bangkok
- Todo depende del enfoque de por qué se está allí. Estas conferencias comenzaron en el año 86, en principio estaban dirigidas a los tratamientos que eran muy pobres en el inicio y que luego fueron mejorando.

La última conferencia de Bangkok abordó mucho más aspectos psicosociales y de demanda de tratamientos para países muy pobres de África y Asia. Por lo cual, a los que nos enfocamos a aspectos técnicos estrictamente, no nos pareció una conferencia tan trascendental como fueron otras. No obstante lo cual, la conferencia de Bangkok sirvió de marco para que numerosos científicos de todo el mundo nos pudiéramos reunir  a discutir algunos aspectos de diagnóstico, tratamiento, estrategia de prevención de enfermedades oportunistas, por lo cual fue extremadamente valiosa nuestra presencia en Bangkok. 

La conferencia en un marco más general trató aspectos reivindicativos de algunos grupos. Pero del punto de vista técnico se demostró cómo se continúa avanzando en el tratamiento de esta infección, que hasta el momento no tiene cura, pero que ya se ha transformado en una infección crónica, estable, con pacientes con buena calidad de vida. Si bien no hay curación se ha logrado detener la progresión de la enfermedad usando ciertos recursos terapéuticos. Este año se presentaron varias drogas nuevas, las drogas inhibidoras de fusión, los inhibidores de integrasa, fármacos preexistentes pero con drogas de nueva generación. Todas estas nuevas drogas apuntan a mejorar la adherencia de los pacientes. ¿Qué es la adherencia? Es la capacidad que una persona tiene para cumplir estrictamente con el tratamiento. ¿Cuáles son las objeciones mayores al tratamiento? Que son numerosas las píldoras a tomar por día y con muchos efectos colaterales. Las nuevas drogas tienden a que cada persona tome el menor número de fármacos posibles por día y que estos cuenten con menor efectos colaterales. 

También hay nuevos grupos de drogas de acción más intensa como los que impiden la entrada del virus a la célula, los inhibidores de fusión. Uno de ellos es el T20 que ya esta disponible en muchas partes del mundo y que en pocas semanas se hace su lanzamiento en América Latina. 

- Usted me habla de avances en los fármacos, pero lo que emerge de la conferencia es que la enfermedad avanza exponencialmente  sin que se encuentren políticas de contención. ¿Dónde están las contradicciones?

- La contradicción está en los sistemas de salud de los países y en la inequidad. Mientras muchas personas tienen acceso a los tratamientos, como pasa en Uruguay, en otros lugares como África o en algunos lugares del primer mundo donde la atención es muy inhomogénea, no todos acceden al tratamiento. 

Hay lugares donde la infección no está muy bien controlada por falta de prevención, por falta de tratamiento, por falta de medidas sanitarias concretas como pasa en la mayor parte de África. Cuando uno mira el proceso desde Durban (hace 4 años) a Bangkok no han habido grandes avances. 

Yo pienso que es la inequidad a la información, al diagnostico y al tratamiento lo que hace que esta pandemia se comporte en forma tan variable en distintas regiones geográficas. 

Al ver estas realidades uno puede valorar -aún siendo critico con nuestro sistema de salud- que en Uruguay  por lo menos en el plano terapéutico tenemos una cobertura muy importante. Aquí tenemos acceso gratuito a toda medicación disponible para todas las personas en el sector público y privado. Esto no es un hecho menor. Son pocos los países que lo tienen. 

De hecho el eslogan de esta conferencia fue “acceso para todos”, lo que quería implicar es que toda la comunidad médica, de pacientes y de investigadores deben acceder a toda la información que se acumuló en estos 23 años de pandemia. 

Usted habla de avances, esto es en el descubrimiento de nuevos medicamentos, pero en estas conferencias se manifiesta cierta crítica a los sectores científicos en el sentido de que no se ha encontrado una salida al SIDA. 

- Hasta ahora no se ha encontrado la curación, yo estoy seguro que con los años por superposición de  distintas medidas se va a obtener la curación.
Cuando yo hablo de avances es porque se ha avanzado muchísimo a nivel científico en lo que se refiere a  cómo viven los pacientes. Al principio los enfermos se morían, luego durante un tiempo la calidad de vida de estos no era buena, ahora con los tratamientos que tenemos han mejorado mucho. La medicina no es una ciencia exacta, mil veces aún con la terapia adecuada el virus se hace resistente al tratamiento por lo que este deja de funcionar, o la persona tiene muchos efectos colaterales que le impiden continuar con el tratamiento, hay muchos obstáculos para el éxito terapéutico que no dependen del nivel de investigación científica, sino del propio virus y la tolerancia de las personas a esos agentes. Se está mucho mejor que antes,  no puede haber dudas en este sentido. 

-¿Falta información?
- El tema SIDA es extremadamente conocido, no es nada nuevo, se llevan más de 20 años de pandemia. La información está, hay que saber usarla, no sabe el que no quiere. Los jóvenes de 20 años nacieron cuando esta enfermedad ya existía y muchas veces olvidan que la trasmisión existe. Pareciera que la convivencia con el problema les hace bajar la guardia. Hay muchos jóvenes que no usan preservativos, no tienen en cuenta que el uso de drogas como la cocaína, que se inhala con un canuto que lastima la nariz facilita la entrada del virus o las drogas intravenosas, por todas estas vías están adquiriendo la enfermedad. 

Quiere decir que no todo es la ciencia, no todo es la educación, este es un tema que depende también de cada persona el que se sepa proteger. Se sabe cómo hay que protegerse depende de usted que lo haga o no. 

- ¿En esas conductas individuales se interponen también fenómenos filosóficos, religiosos?
- Lo principal es que cada persona sea responsable por sí misma y por los demás, no esperar paternalmente todo del Estado o de los sistemas de salud. También en otras partes del mundo están los fenómenos culturales. Yo he tenido la oportunidad de estar en África, he hablado con infectados africanos y muchos de ellos  por razones religiosas se niegan a tomar los medicamentos. Este es un problema aparte. 

- ¿Que posibilidades están teniendo los científicos uruguayos de participar a nivel mundial de la investigación y el intercambio de conocimiento sobre el tema SIDA?
- Yo diría que son posibilidades bajísimas porque nunca tenemos financiamientos, ni del Estado ni de otros organismos para participar. Algunas personas que tenemos acceso a muchas de estas conferencias lo hacemos porque participamos como investigadores en proyectos de investigación con otras universidades y con otros centros y en consecuencia como parte de nuestro trabajo de investigación viajamos o participamos en estas conferencias. Desafortunadamente no hay organismos financiadores para nosotros para acceder a estos eventos. 

En la medida que uno como científico esté vinculado a un organismo internacional puede viajar. No tenemos como sí lo hay en otros lugares, la disposición de organismos estatales o privados de enviar técnicos locales a determinados congresos o a instancias educativas de investigación.

- ¿Si usted tuviera que decidir, dónde concentraría los esfuerzos de investigación para avanzar en la curación de esta enfermedad?
- Una cosa es la investigación de nuevas drogas, algo que para nosotros en la región nos es ajeno ya que hoy por hoy surge del primer mundo y otra cosa  son los planes para que las personas accedan a la medicación y su perfeccionamiento. Yo pondría énfasis en planes nacionales o regionales para acceder a los medicamentos, en prevenir las infecciones oportunistas, como la tuberculosis, la toxoplasmosis, la neumosistosis que siguen siendo un problema. No descuidaría las nuevas enfermedades. A mediada que la
triple antiviral mejora, se perfecciona y es de alto impacto, la gente se muere menos de las viejas complicaciones y empiezan a aparecer enfermedades que antes no se daban cuenta que las tenían como las hepatitis B y C que son muy frecuentes en estos enfermos porque la vía de trasmisión es la misma.
 

Hoy día en países del primer mundo muchos de los pacientes VIH positivos  mueren de hepatopatías por virus C y no por las viejas enfermedades. Surge así toda una  nueva área  de prevención o tratamiento. 

Hay muchas áreas posibles a trabajar, una podría ser entrar en los protocolos multicéntricos de aproximación terapéutica, esto implica probar una, dos o tres  estratégicas de tratamiento para ver en el tiempo cuál fue más adecuada, algunos prefieren tratar con niveles altos de defensa y pocos virus multiplicándose, otros se inclinan por esperar a que haya una depresión celular mayor y mucho virus circulando simplemente para intentar ver en el tiempo qué efecto hace el tratamiento. Los estudios de estrategias terapéuticas son muy importantes hoy en Australia  y en otros lugares, incluso nos invitaron a participar. En resumen son múltiples las áreas a trabajar sobre el VIH. 

- ¿Cómo está comparativamente América Latina en el tema  VIH-SIDA?- La mayor parte de los países con excepción de Haití y de las Guyana  no está mal comparativamente. Las mayores dificultades y avances aparecen en China  donde actualmente hay 840.000 infectados conocidos y se espera que en el próximo decenio puedan llegar hasta a diez millones. Hay focos en Asia, en África que auto-perpetúan la infección y la diseminan por el mundo entero, así como la emergencia de nuevas variantes del virus o nuevas cepas. La multiplicidad de cepas virales cambiantes y mutantes que aparecen llevan a que sea muy difícil llegar algún día a diseñar una vacuna. Hay múltiples exámenes en vacunas, ninguna de las cuales fue exitosa del punto de vista práctico y no las hay de aplicación clínica en humano, son todas experimentales. Este es un problema continuo perpetúo, con el cual se convivirá decenas y decenas de años más. Se debe proyectar hacia el futuro y no solo ver a lo inmediato. 

- ¿Esto es comparable a otras enfermedades?
- El SIDA, la Malaria  y la tuberculosis son las tres enfermedades que mundialmente originan más muertes al año. En la medida que las personas  no cambien sus comportamientos, no tengan  más cuidado con sus actividades y no se prevengan más, esto continuará siendo un problema. También continuará siendo un problema si el acceso al diagnóstico y al tratamiento no es igual en todo el mundo. 

- ¿Usted confirma que en Uruguay estamos bien en cuanto a los medicamentos que se brindan a los enfermos?
- Creo que sí, hay un acceso universal a la medicación para las personas que la necesitan, en el subsector público las personas acceden sin costo a los tratamientos, en el sector privado también y esto es así gracias a que desde hace muchos años trabajando en el comité de expertos en terapia viral  nosotros logramos una legislación por el cual la medicación fuera sin costos lo cual permite que hoy día la gente esté tratada. 

En algunas oportunidades hemos tenido dificultades con el diagnóstico, exámenes como la carga viral y como las poblaciones linfocitarias que son esenciales para tomar decisiones, en el subsector público muchas veces nos vemos con dificultades porque no se están haciendo, porque no se compran los reactivos, esto es un obstáculo grande que tenemos. Pero en cuanto a los tratamientos sí los tenemos disponibles por el momento. 

- Se han escuchado reclamos de familiares y pacientes de que los medicamentos no eran los adecuados
- Ellos usan esa palabra para indicar otra cosa, antes todas las drogas eran las originales de los laboratorios que los habían descubierto, posteriormente muchos se han sustituido por copias,  no se trata de un producto original sino que otro laboratorio toma el producto y lo hace. El punto de discusión es la bioequivalencia  y la biodisponibilidad entre un original y la copia. En este aspecto sí que no hay estudios, hay controles de calidad de los fármacos, pero habrá que afinar mucho más  para ver si las copias que están circulando son tan efectivas como podrían ser los originales. 

- ¿Pero entonces cabe la  sospecha?
- La palabra sospecha no debería emplearse, quiero trasmitir este concepto: hay drogas originales y hay copias. Hay controles de calidad por parte del Ministerio de Salud Pública, pero que seguramente en algunos casos deberían ser mucho más estrictos y controlarse mucho más la bioequivalencia  y la biodisponibilidad de estos fármacos. 

- ¿En recursos humanos cómo estamos a nivel de investigación, personal que asiste a los pacientes y en la infraestructura?
- Desde el punto de vista de la investigación, los investigadores tenemos grandes obstáculos, fundamentalmente porque los procesos regulatorios en este país son extremadamente lentos y nos impiden a veces estar en tiempo real acorde con lo que nos piden  nuestras  contrapartes internacionales. Quiere decir que hasta que el proceso regulatorio no sea más ágil y dinámico no vamos a poder investigar mejor. 

- Usted se refiere a legislación más adecuada
- No, estoy hablando de los procesos de autorización de un comité, de autorización de un fármaco, de las vueltas internas en un organismo estatal. Estos temas se arreglan con más acción no con leyes, estas ya están. 

En segundo lugar se debería dedicar más dinero a la investigación generada auténticamente en el país, asignando más fondos a los investigadores.

Desde el punto de vista de las estructuras necesitamos mejores plantas físicas y más recursos humanos. Históricamente los pacientes con SIDA siempre fueron derivados a los infectólogos, no había interés en los demás médicos en tratarlos, creo que son los médicos generales los  que tienen que tratar estos pacientes en su lugar, en su barrio, en su policlínica y no centrar todo en los infectólogos. Nosotros como infectologos tenemos un importante rol que cumplir que es el de definir cuándo comenzar un tratamiento, cuándo cambiarlo, cómo tratar una complicación, pero acompañando al medico general. Quiere decir que deberíamos involucrar mucho más a internistas y médicos generales en el tratamiento de estos pacientes. 

En consecuencia hay que mejorar lo que es investigación, dando fondos adecuados para la investigación y acelerar los procesos regulatorios de este país que son extremadamente lentos. Hay que mejorar las plantas físicas; de tratamiento no estamos mal y hay que tener mucha más disponibilidad para reactivos de carga viral y población linfocitaria. Los recursos humanos a emplear deberían ser los realmente disponibles, que son mucho más de los que se imaginan. Porque hay muchos médicos de medicina general e internista que pueden ser involucrados en estas patologías. 

Es una enfermedad como cualquier otra, aún hoy se puede encontrar gente que tiene temores de trabajar con estos enfermos por miedo al contagio, cuando se podría estar contagiando por cualquier vía en cualquier momento. 

- ¿Dónde se tratan las personas enfermas de SIDA, donde se procesan los exámenes de laboratorio en Uruguay?
- En el subsector público los pacientes se tratan en el Instituto de Higiene en la Cátedra de Enfermedades Infecciosas y en el Hospital Pediátrico Pereira Rossell. En el subsector privado se atienden con internistas, excepcionalmente con infectólogos en algunas mutualistas, ya que los infectologos  expertos en el tema son muy pocos y casi todos nos concentramos en el sector público. Uno aspiraría a que todos los hospitales públicos del país trataran ampliamente los pacientes y que el servicio de infectologia volviera a ser lo que siempre debió ser, un servicio amplio de infectologia y no tan acotado al SIDA por la presión que los demás servicios nos derivan. 

- ¿Los exámenes también se realizan aquí?
Aquí se realizan, pero también en otras instituciones. 

- ¿Las investigaciones se realizan aquí?
- Si, en general prácticamente todo lo que ha salido sobre el SIDA ha salido de este centro, nuestra intención es que esto mejore aún más, pero no a una escala local porque hemos evolucionado mucho y estamos en condiciones cooperativamente de  trabajar  con grupos internacionales como nos han solicitado. Solo esperamos como he mencionado que los procesos regulatorios del país se aceleren para poder cumplir en tiempo y forma con la demanda de nuestra contrapartida.

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Inicio

Un portal para y por uruguayos
URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital