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VIH/SIDA:
de Bangkok a Uruguay.
- Que diagnóstico le dejó la
conferencia mundial sobre SIDA de
Bangkok La última conferencia de Bangkok abordó mucho más aspectos psicosociales y de demanda de tratamientos para países muy pobres de África y Asia. Por lo cual, a los que nos enfocamos a aspectos técnicos estrictamente, no nos pareció una conferencia tan trascendental como fueron otras. No obstante lo cual, la conferencia de Bangkok sirvió de marco para que numerosos científicos de todo el mundo nos pudiéramos reunir a discutir algunos aspectos de diagnóstico, tratamiento, estrategia de prevención de enfermedades oportunistas, por lo cual fue extremadamente valiosa nuestra presencia en Bangkok. La conferencia en un marco más general trató aspectos reivindicativos de algunos grupos. Pero del punto de vista técnico se demostró cómo se continúa avanzando en el tratamiento de esta infección, que hasta el momento no tiene cura, pero que ya se ha transformado en una infección crónica, estable, con pacientes con buena calidad de vida. Si bien no hay curación se ha logrado detener la progresión de la enfermedad usando ciertos recursos terapéuticos. Este año se presentaron varias drogas nuevas, las drogas inhibidoras de fusión, los inhibidores de integrasa, fármacos preexistentes pero con drogas de nueva generación. Todas estas nuevas drogas apuntan a mejorar la adherencia de los pacientes. ¿Qué es la adherencia? Es la capacidad que una persona tiene para cumplir estrictamente con el tratamiento. ¿Cuáles son las objeciones mayores al tratamiento? Que son numerosas las píldoras a tomar por día y con muchos efectos colaterales. Las nuevas drogas tienden a que cada persona tome el menor número de fármacos posibles por día y que estos cuenten con menor efectos colaterales. También hay nuevos grupos de drogas de acción más intensa como los que impiden la entrada del virus a la célula, los inhibidores de fusión. Uno de ellos es el T20 que ya esta disponible en muchas partes del mundo y que en pocas semanas se hace su lanzamiento en América Latina. - Usted me habla de avances en los fármacos, pero lo que emerge de la conferencia es que la enfermedad avanza exponencialmente sin que se encuentren políticas de contención. ¿Dónde están las contradicciones? - La contradicción está en los sistemas de salud de los países y en la inequidad. Mientras muchas personas tienen acceso a los tratamientos, como pasa en Uruguay, en otros lugares como África o en algunos lugares del primer mundo donde la atención es muy inhomogénea, no todos acceden al tratamiento. Hay lugares donde la infección no está muy bien controlada por falta de prevención, por falta de tratamiento, por falta de medidas sanitarias concretas como pasa en la mayor parte de África. Cuando uno mira el proceso desde Durban (hace 4 años) a Bangkok no han habido grandes avances. Yo pienso que es la inequidad a la información, al diagnostico y al tratamiento lo que hace que esta pandemia se comporte en forma tan variable en distintas regiones geográficas. Al ver estas realidades uno puede valorar -aún siendo critico con nuestro sistema de salud- que en Uruguay por lo menos en el plano terapéutico tenemos una cobertura muy importante. Aquí tenemos acceso gratuito a toda medicación disponible para todas las personas en el sector público y privado. Esto no es un hecho menor. Son pocos los países que lo tienen. De hecho el eslogan de esta conferencia fue “acceso para todos”, lo que quería implicar es que toda la comunidad médica, de pacientes y de investigadores deben acceder a toda la información que se acumuló en estos 23 años de pandemia. Usted habla de avances, esto es en el descubrimiento de nuevos medicamentos, pero en estas conferencias se manifiesta cierta crítica a los sectores científicos en el sentido de que no se ha encontrado una salida al SIDA.
- Hasta ahora no se ha encontrado
la curación, yo estoy seguro que con los años por superposición
de distintas medidas se va a obtener la curación.
-¿Falta información? Quiere decir que no todo es la ciencia, no todo es la educación, este es un tema que depende también de cada persona el que se sepa proteger. Se sabe cómo hay que protegerse depende de usted que lo haga o no.
- ¿En esas conductas individuales
se interponen también fenómenos filosóficos, religiosos?
- ¿Que posibilidades están
teniendo los científicos uruguayos de participar a nivel mundial
de la investigación y el intercambio de conocimiento sobre el
tema SIDA? En la medida que uno como científico esté vinculado a un organismo internacional puede viajar. No tenemos como sí lo hay en otros lugares, la disposición de organismos estatales o privados de enviar técnicos locales a determinados congresos o a instancias educativas de investigación.
- ¿Si usted tuviera que decidir,
dónde concentraría los esfuerzos de investigación para avanzar
en la curación de esta enfermedad? Hoy día en países del primer mundo muchos de los pacientes VIH positivos mueren de hepatopatías por virus C y no por las viejas enfermedades. Surge así toda una nueva área de prevención o tratamiento. Hay muchas áreas posibles a trabajar, una podría ser entrar en los protocolos multicéntricos de aproximación terapéutica, esto implica probar una, dos o tres estratégicas de tratamiento para ver en el tiempo cuál fue más adecuada, algunos prefieren tratar con niveles altos de defensa y pocos virus multiplicándose, otros se inclinan por esperar a que haya una depresión celular mayor y mucho virus circulando simplemente para intentar ver en el tiempo qué efecto hace el tratamiento. Los estudios de estrategias terapéuticas son muy importantes hoy en Australia y en otros lugares, incluso nos invitaron a participar. En resumen son múltiples las áreas a trabajar sobre el VIH. - ¿Cómo está comparativamente América Latina en el tema VIH-SIDA?- La mayor parte de los países con excepción de Haití y de las Guyana no está mal comparativamente. Las mayores dificultades y avances aparecen en China donde actualmente hay 840.000 infectados conocidos y se espera que en el próximo decenio puedan llegar hasta a diez millones. Hay focos en Asia, en África que auto-perpetúan la infección y la diseminan por el mundo entero, así como la emergencia de nuevas variantes del virus o nuevas cepas. La multiplicidad de cepas virales cambiantes y mutantes que aparecen llevan a que sea muy difícil llegar algún día a diseñar una vacuna. Hay múltiples exámenes en vacunas, ninguna de las cuales fue exitosa del punto de vista práctico y no las hay de aplicación clínica en humano, son todas experimentales. Este es un problema continuo perpetúo, con el cual se convivirá decenas y decenas de años más. Se debe proyectar hacia el futuro y no solo ver a lo inmediato.
- ¿Esto es comparable a otras
enfermedades?
- ¿Usted confirma que en Uruguay
estamos bien en cuanto a los medicamentos que se brindan a los
enfermos? En algunas oportunidades hemos tenido dificultades con el diagnóstico, exámenes como la carga viral y como las poblaciones linfocitarias que son esenciales para tomar decisiones, en el subsector público muchas veces nos vemos con dificultades porque no se están haciendo, porque no se compran los reactivos, esto es un obstáculo grande que tenemos. Pero en cuanto a los tratamientos sí los tenemos disponibles por el momento.
- Se han escuchado reclamos de
familiares y pacientes de que los medicamentos no eran los
adecuados
- ¿Pero entonces cabe la
sospecha?
- ¿En recursos humanos cómo
estamos a nivel de investigación, personal que asiste a los
pacientes y en la infraestructura?
- Usted se refiere a legislación
más adecuada En segundo lugar se debería dedicar más dinero a la investigación generada auténticamente en el país, asignando más fondos a los investigadores. Desde el punto de vista de las estructuras necesitamos mejores plantas físicas y más recursos humanos. Históricamente los pacientes con SIDA siempre fueron derivados a los infectólogos, no había interés en los demás médicos en tratarlos, creo que son los médicos generales los que tienen que tratar estos pacientes en su lugar, en su barrio, en su policlínica y no centrar todo en los infectólogos. Nosotros como infectologos tenemos un importante rol que cumplir que es el de definir cuándo comenzar un tratamiento, cuándo cambiarlo, cómo tratar una complicación, pero acompañando al medico general. Quiere decir que deberíamos involucrar mucho más a internistas y médicos generales en el tratamiento de estos pacientes. En consecuencia hay que mejorar lo que es investigación, dando fondos adecuados para la investigación y acelerar los procesos regulatorios de este país que son extremadamente lentos. Hay que mejorar las plantas físicas; de tratamiento no estamos mal y hay que tener mucha más disponibilidad para reactivos de carga viral y población linfocitaria. Los recursos humanos a emplear deberían ser los realmente disponibles, que son mucho más de los que se imaginan. Porque hay muchos médicos de medicina general e internista que pueden ser involucrados en estas patologías. Es una enfermedad como cualquier otra, aún hoy se puede encontrar gente que tiene temores de trabajar con estos enfermos por miedo al contagio, cuando se podría estar contagiando por cualquier vía en cualquier momento.
- ¿Dónde se tratan las personas
enfermas de SIDA, donde se procesan los exámenes de laboratorio
en Uruguay?
- ¿Los exámenes también se
realizan aquí?
- ¿Las investigaciones se
realizan aquí? LA ONDA® DIGITAL |
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