|
Siesta
criolla:
Inacciones de un Estado que apenas procura titulares mediáticos
por Rafael Iraburú
Mientras los
titulares uruguayos cuentan del devenir político electoral, la
región da pasos en procura de un mayor entendimiento y con ello,
un incremento sustantivo del intercambio comercial
En tal sentido, la visita
del canciller brasileño Celso Amorim al presidente argentino Néstor
Kirchner buscó y obtuvo, con abierta reciprocidad en su consecuencia
inmediata, distender ánimos que, vistas las distintas fases de disputas
sectoriales en lo comercial, ameritaban un entendimiento en lo político
que destrabara la situación.
Amorim, entonces, con claro sentido estratégico y práctico, se trasladó
a la capital argentina para dar a conocer, una vez más, la especial
consideración que no sólo Itamarati, sino el Gobierno brasileño, otorgan
a la relación con la Argentina.
La obviedad de los intereses en juego, enormes y geoestratégicamente,
más que considerables, lleva hoy sí y mañana también a que los socios
principales, en cuanto a escala económica, busquen madurar una relación
que es de vital importancia para toda nuestra región, incluido el
Uruguay, aunque de momento nuestra cancillería esté abocada a distintos
aspectos como la apertura de consulados en Europa,. Etcétera.
Es nuestra intención y lo reiteramos porque consideramos vital que en
tanto este año el Uruguay dará por sentado que su única interrogante
estriba en dilucidar qué pasará el 31 de octubre, nosotros tenemos como
cometido proyectar desde el presente activo, qué estadios tenemos a
estudiar y abocarnos una vez tal instancia quite la presión que hoy
impide al Estado uruguayo, pensar en el mañana.
Es decir, nos parece poco creíble, desde un punto de vista ético, porque
la economía comprende y cómo, a la ética, en su devenir, escribir sobre
tasas internacionales o regionales –en un país donde el crédito no
existe para micro y pequeños empresarios- o bien tratar sobre los fondos
de pensión, ese pequeño monstruo que heredará el próximo gobierno junto
con su tremenda carga sobre lo qué se pueda hacer en adelante en tal
materia,.
Poder encontrarnos, en suma, con un país en el que sea posible discutir
y aprender como enseñar, en cada caso, sobre el rol de la OMC y cuáles
son las fases que, en negociaciones multilaterales, han afectado y
afectarán a nuestra comarca y especialmente al Uruguay, vista su escasa
presencia y menos posible apoyatura gubernamental en tales instancias,
amén de su casi nula divulgación.
Porque la divulgación que importa, o que debiera importar, esto es, la
más abierta, la más llana y, por ende, la constructiva, desde el punto
de vista societario, no se da. Sólo se facilita acceso a la misma a
aquellas corporaciones que hoy tienen cotos de caza en esos feudos
llamados corporativos que dicen representar a industriales y
comerciantes pero que en realidad, por la vía de los hechos, apenas
logran, aunque ahora hagan un poco más de silencio, apoyar políticas
partidarias sin atender de mejor forma a los industriales que dejaron de
serlo como a los comerciantes que no sólo no tienen ya sus empresas sino
que en muchos casos están en situaciones existenciales, críticas.
No todo es, como puede parecer, negativo porque si preparamos o, mejor
dicho, nos preparamos eficientemente para el mañana, la propia escala
uruguaya hará posible el estudio e implementación de políticas
económicas –pero no economicistas- que traigan a mediano y largo plazo,
resultados favorables para la mayor base social posible. Porque debemos,
y eso atiende la economía, ensanchar la base en sus réditos y esto se
consigue redistribuyendo aquello que es dable producir porque fue
pensado el bien del colectivo, respetando claro está, la iniciativa
privada pero subordinada a lo social. LA
ONDA®
DIGITAL
|
|