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“La Universidad debería salir sin temores a hacer propuestas: podrían estar equivocadas, podrían enfrentarla con sectores de gobierno u otros, pero no debería dejar de promover ideas”
Diálogo con el profesor Roberto Markarián

La Universidad de la República como en pocas oportunidades de su historia casi no es noticia, y sí lo es por la negativa. Para conocer este extraño fenómeno social, La ONDA digital, dialogó con Roberto Markarián, Licenciado y Doctor en Matemática, Profesor grado 5, integrante del Consejo Directivo Central de la Universidad de la República. Lo que sigue son los aspectos fundamentales de ese diálogo

- ¿Por qué la universidad no es información destacada en la sociedad uruguaya?
- La repuesta merecería diversos enfoques. Algunos son enfoques generales que hacen a que son noticias los hechos extraordinarios, muy novedosos, independiente de su real relevancia y sobre esto no me corresponde opinar ya que es un tema que está lejos de mis conocimientos; en este caso solo lo constato.

Respecto de sí misma, la Universidad, las instituciones educativas -no solo la Universidad- están pasando por un periodo de falta de ideas que busquen resolver sus auténticos problemas.

Existen y son percibidos por la sociedad y por los niveles de decisión social y políticos, problemas a resolver y no se logra plantear correcta o incorrectamente las soluciones. Quizás un ejemplo incorrecto podría ser toda la propuesta de cambios impulsada por el “Plan Rama” en secundaria. Estos eran noticias o causaban debate. Pero hoy no hay hechos vinculados con la enseñanza que estén causando este tipo de impacto.

En la actualidad no hay cambios y solo escasamente se muestran cosas que al no ser cambios, desaparecen rápidamente de escena.

La percepción que yo tengo es que los grandes problemas vinculados con el sistema educativo no están recibiendo respuesta.

Tomemos algunos ejemplos: 1) Se habla mucho del grado de incidencia de la pobreza en la falta de buena formación de los jóvenes, especialmente en el sistema público, pero uno no percibe que haya planteos globales donde se ataquen simultáneamente los dos problemas.Todo el mundo sabe que en lo fundamental esto está radicado en primaria y secundaria, así lo afirman todos los que lo han estudiado. 2) El grado de dispersión del sistema educativo. Hay diversos sectores donde las autonomías han llevado a situaciones insostenibles. Los sistemas de coordinación no responden a la realidad y a los problemas existente, que son graves. En el caso de la Universidad uno de los ejemplos más notorios es el tema de la interfase estudiantil, de pasaje del último ciclo de secundaria a la Universidad.

Este es un tema gravísimo y notorio, hoy por hoy no se sabe ni lo que se requiere por parte de la universidad o lo que se da por parte de secundaria.

- Pero se han conocido públicamente algunas iniciativas de la Universidad
- Si, pero no han recibido repuestas favorables y no se las ha planteado con la suficiente fuerza e insistencia política que los hechos requieren. Esto sí debiese ser una noticia fuerte. La universidad diciendo que no le hacen caso cuando quiere colaborar en este tema de la Interfase Secundaria - Universidad.

En este tema también habría que reflexionar por qué la Universidad tampoco dice muy bien lo que quiere. Hay que saber que hoy en la Universidad tenemos infinitas trabas para elaborar una propuesta concreta donde se diga qué es lo que se necesita para entrar a la universidad en las distintas opciones o facultades. Con la posibilidad permanente de que la discusión derive en falsas disyuntivas como la que “lo que se quiere es hacer limitacionismo”. La Universidad debería decir claramente -y es totalmente legitimo y serio- qué requisitos se necesitan para ingresar a sus aulas. Pero para esto es imprescindible coordinar con secundaria y con alguno de los sistemas laterales.

- Pero desde los jóvenes se escuchan una y otra vez los reclamos a este tema. ¿Usted dice que nadie toma con decisión, una resolución?.
- Si, nadie puede decir que no se perciba, que no conozca este tema. La Universidad sabe que del orden de un tercio de los estudiantes que ingresan a ella desertan en el primer año y medio, dejando de ser estudiantes. Esto se sabe y es un fenómeno que tiene varios años. Hoy no se ven medidas o decisiones globales que ataquen este problema.

Hay otros temas relevantes en esto de la coordinación con los otros entes de la enseñanza, por ejemplo, la formación docente. Que para no hablar de que profesores hablamos, hablemos de la formación de todos los docentes. Este es otro tema en el cual nadie habla con la suficiente fuerza y en conjunto buscando resolverlo. Más, las leyes que están en trámite parlamentario ahora le dan una repuesta totalmente formal al problema. “Los declaramos universitarios”, esto no puede ser una repuesta seria al problema. Esto es satisfacer una demanda específica o de equivalencias. Pero el problema de la formación, que es lo que nos preocupa, no tiene ningún marco de discusión. Nadie piensa por ejemplo que en los Institutos de formación haya colaboración universitaria, la colaboración conjunta no existe, no hay una comisión conjunta de la Universidad y ANEP. Lo que sí existe es una coordinadora de la educación, que todo el mundo sabe que en realidad no resuelve nada, no trata ningún tema de coordinación.

- ¿Ese organismo es el que está en la orbita del Ministerio de Educación?
- Es lo que funciona con el Ministerio y esta en la ley de educación del año ‘85.

Un tercer tema, que es más general pero muy relevante, es que Uruguay está necesitando otras formas de enseñanza pos secundaria, las repuestas que se dan sin que estén mal son insuficientes en relación a las carencias existentes, no están jerarquizadas, el hecho de que la Universidad ofrezca algún curso en el interior (a eso se llama descentralización) o se ofrezcan dos o tres opciones de tecnólogos son repuestas parciales. Porque ese tercio de estudiantes que emigran de la Universidad, ¿donde va a parar?. Nadie duda que es gente en su mayoria que quiere estudiar. Se le debieran dar otras opciones, diciéndoles aquí no puede, pero aquí sí.

La Universidad no puede ofrecer más de lo que ofrece, en particular si quiere mantenerse como una institución - como dice su Ley Orgánica- de nivel superior. Lo que está planteado insuficientemente es que no hay niveles intermedios bien coordinados. Debieran haber otras instituciones que dieran repuestas a otras demandas, demandas regionales, en función de desarrollos locales, incluso circunstanciales. La actual estructura universitaria no le permite, pero las necesidades sí lo exigen.

- El desarrollo de sus opiniones confirma que hay problemas endógenos de la Universidad (independientes que existan otros exteriores) que le impiden en estos momentos emerger, ser protagonista de la información por la positiva y de impacto.
- Debo reconocer, lamentándolo, que eso es lo que sucede, la Universidad no es un foco de aportes a la evolución del sistema educativo nacional. Aunque habría otros temas en los que también debería aportar.

- ¿Cuál es el nivel actual de entusiasmo en la participación de los organismos de co-gobierno universitarios?
- La palabra entusiasmo conlleva una cuota subjetiva muy notoria que en este caso prefiero evitar, si vemos el grado de participación, con particularidades en cada lugar constatamos grandes dificultades para elaborar o seguir la marcha en la rutina de los organismo, falta de cuadros calificados, disponibilidad de tiempo para tratar los temas que se presentan. Esto y otras dificultades en el funcionamiento universitario de hoy daría para pensar si el formato que tiene el co-gobierno universitario responde al momento social que se vive. El formato social de hace 50 años que dio lugar a la elaboración de las leyes que regulan la Universidad actualmente ha variado sustancialmente.

- ¿Usted esta aludiendo al Claustro de los distintos niveles orgánicos institucionales de co-gobierno?
- Sí, hablo de esos temas, es un hecho concreto que la Ley orgánica está pensada para ordenes funcionando activamente, para que el Demos tenga mucha sangre en su seno. Este aspecto sustancial si lo comparamos con el momento en que fue hecho y el momento actual, vemos que ha disminuido radicalmente, y que está en un proceso de deterioro aún mayor.

- ¿Cómo es la concurrencia al Claustro general y al Claustro por facultad?
- Hay diferencias, los de facultad o servicios tienen un funcionamiento mejor que la asamblea general del Claustro que viene teniendo desde hace tres años más o menos una crisis importante. Esta ha llevado a adoptar modificaciones sobre el número necesario para el quorum o número mínimo de integrantes para conformar la reunión.

- Con el rector Guarga, la Universidad incorporó la responsabilidad de los Pro-rectores, ¿se ha evaluado sí esta medida mejora la vida y el gobierno universitario y su funcionamiento?
- Si usted me pregunta si yo soy capaz de hacer una evaluación de este tema le digo que no. Creo sí que seria muy sano hacerlo, en términos de cómo yo estoy haciendo estas opiniones y evaluaciones está claro que esas medidas o decisiones, son repuestas parciales que surgieron a raíz del crecimiento de la institución que es innegable. (Salvo el del presupuesto, que ha disminuido con relación al producto bruto del país, en todo los demás ordenes la institución ha crecido muchísimo). Esto ha llevado a que las autoridades tengan que recurrir a procedimientos para que la institución, Universidad de la República, funcione de acuerdo a lo que es hoy, una máquina muy grande y compleja.

- Ya que usted menciona el bajo presupuesto asignado a la Universidad y a la educación. ¿Cómo es que con relación a otros momentos del país no se ve a la universidad y sus ordenes reclamar, por ese presupuesto?
- Esto es un tema más de índole política que técnico, lo que se puede decir y constatar es que la dirección universitaria de conjunto ha considerado que la manera más razonable de gestionar, que se satisfaga sus necesidades en función de la realidad que vive el país ha sido la del diálogo sin estruendos. A pesar de que la realidad universitaria no solo en el plano presupuestal sino de disposición de dinero es grave y muy compleja. Últimamente se arreglaron algunos temas vinculados con la salud. El gobierno montó un sistema de pagos que permite estar casi al día con el Clínicas, Odontología y Bienestar.

Si se ve de conjunto el tema, la Universidad por ejemplo tiene un año de atraso en el pago a sus proveedores y en algunos casos más. Esto provoca que los sectores que debieran comprar con dinero al contado estén con grandes trabas y dificultades. Esto llega a extremos en aquellas facultades que no cuentan con ingresos extrapresupuestales, que son la mayoria.

- ¿Entonces esa metodología dialoguista no ha dado todo el resultado que la realidad reclama?
- Mi repuesta a esto es muy personal y hay que relacionarla con lo que la crisis del país permite satisfacer este tipo de temas. Pero mi opinión es que se debería haber sido más claro en explicar cual es la real situación, incluido el congelamiento y llevada a cero de los fondos destinados a la investigación por parte del estado. Esto tiene muchos nombres: CONICYT, FONDO NACIONAL PARA INVESTIGADORES, PEDECIBA. Se debiera tener en cuenta que en algunos casos estamos hablando de fondos que vienen en parte del exterior vía BID, etc.

- ¿La Universidad no es noticia porque no tiene hechos de su quehacer que mostrar, o tiene y no logra comunicarlos con relevancia?
- Por suerte los procesos de degradación en los temas culturales y científicos son en general (salvo cataclismos o dictaduras) lentos. Uruguay hoy siendo uno de los países que menos invierte en educación e investigación, mantiene en el caso de la investigación un estándar que permite que cada tanto cosas muy importantes surjan como “noticia” de acuerdo a su preocupación o pregunta. Por ejemplo lo que ha tomado estado público de las investigaciones en la Facultad de Medicina por parte del Dr. Osinaga sobre cáncer de mamas. No es necesario ser universitario para saber que esto es un gran hecho científico.

Pero estamos hablando que en muchos casos los logros se obtienen por grandes esfuerzos personales o de equipos, en algunos casos también de colaboraciones de dineros desde el exterior. Pero si uno no puede por vía del presupuesto regular en muchos casos ni mantener una suscripción de revistas internacionales, por ejemplo, estamos ante una serie de hechos limitantes muy complejos.

Quiero subrayar que de los temas que hemos tocados y de otros que se pueden abordar la universidad está en un lugar privilegiado para opinar sobre ellos. La Universidad debería salir sin temores a hacer propuestas, podrían estar equivocadas esas propuestas, podrían enfrentarla con sectores de gobierno u otros, pero no debería dejar de promover ideas, iniciativas y propuestas porque eventualmente tenga opositores.

No estamos frente a un tema de comunicación o no. Los temas de comunicación se han realizado. Se creó una Comisión Social Consultiva, se presentaron una serie de proyectos ante autoridades. Para mí el tema es que no hay grandes repuestas a temas relevantes que preocupan o deberían preocupar. La universidad no ha planteado con claridad sus respuestas aunque sean circunstanciales o sus métodos para abordar esos problemas, si el país resolviera invertir el doble en el sistema educativo, habría que salir corriendo para elaborar las propuestas para utilizar ese presupuesto. De lo que estamos hablando es de cómo abordar en forma global el tema educativo que implica dinero pero también un cambio de mentalidad de cómo concebir el tema educativo.

Sobre este último aspecto no hay una posición elaborada que la Universidad pueda decirle a un futuro nuevo gobierno nacional, queremos que se haga esto. Creo que la Universidad debería hacerlo, debería tenerlo. El sentido último de lo que estoy diciendo es que aún cuando puedan haber habido propuestas, iniciativas e innovaciones estas no van en el sentido de abordar los problemas centrales, estos en los últimos diez años o más han seguido presentes y no han recibido ni solución ni repuestas. Esto es preocupante porque muestra una dificultad por cómo concebir las salidas, creo que esto merece una reflexión del sector académico e intelectual del país.

- Estas dificultades que usted observa ¿tienen responsables específicos?
- En ese caso yo estaría comprendido, no quiero adjudicar culpabilidad a nadie, me he cuidado de esto, lo que digo es que el pensamiento uruguayo y en este el universitario no ha logrado plantear con claridad las repuestas a problemas evidentes.

- ¿Con claridad o con una metodología que incida más?
- Esta bien la precisión, pero ni lo uno ni lo otro, quizás estemos condicionados por el día a día.

¿Tiene la Universidad previsto invitar a los presidenciables para conocer sus propuestas y planes para con la Universidad?
- Lo va hacer la asamblea general del claustro en el mes de setiembre.

- Los estudiantes en su manifestación del último 14 de agosto en varias oportunidades corearon consignas criticas contra todo el sistema político.
¿Esta forma de pensar también es la de otros ordenes universitarios?

- Explícitamente yo no lo he percibido, en alguna medida si somos coherentes con lo dicho en líneas anteriores parecería que más bien hay demasiadas expectativas en el sistema político. Más bien no hay interés en ser critico o enfrentar el sistema político. Parece ser un sentimiento más de la juventud que de los mayores.

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