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El 3 de
setiembre en salas de Montevideo El filme Fahrenheit 9/11, que costó seis millones de dólares y que tiene una duración de 116 minutos, se apoya en Where is my country Dude, provocó expectación desde los primeros anuncios en los que se mencionaban sus contenidos, dirigidos a una sociedad cada vez más escéptica sobre la legitimidad de las elecciones del 2000 que favorecieron a George W. Bush y sobre las razones cuestionables para invadir Irak. A cinco semanas del inicio de su proyección en Nueva York (23 de junio ya se proyectaba en dos mil salas del territorio estadounidense y recaudaron más de 100 millones de dólares), la película comenzó a poner nerviosos a los republicanos, quienes vieron en riesgo la continuación de Bush y de su partido en la presidencia, ya que el filme recuerda el polémico triunfo de Bush en las elecciones y las mentiras que la administración difundió para justificar la invasión. De acuerdo con un reportaje de Mike Glover, publicado el 22 de julio por AP, Joe Gaylord, operador republicano, comentó: “Si eres un ingenuo votante sin compromiso político que cae a una sala de cine, no vas a salir con una buena imagen del presidente. Sólo sería un serio problema si mucha gente ve la película”, reflejando las esperanzas de los miembros de su partido. En esto coincidió Jack Pitney, profesor de ciencias políticas y gobierno en el colegio Claremont McKenna de California, quien en una entrevista con Martin Kasindorf y Judy Keen, aparecida en el diario USA Today el 25 de junio (Fahrenheit 9/11: ¿cambiará la opinión de algún votante?), dijo que la película “hará que quienes odian a Bush lo odien todavía más, pero los votantes convencidos quizá ni siquiera se interesen en el tema”. Igualmente, Michael Mahaffey, expresidente de los republicanos de Iowa, señaló en entrevista con Glover que el impacto de la película se suavizará con el tiempo: “Estamos en julio, la sabiduría popular cambia radicalmente cada cuatro o cinco semanas”. Sin embargo, los republicanos confirmarían que hay una razón real para temer si consideraran los resultados de una encuesta de Gallup realizada entre el 8 y el 11 de julio. Según el estudio, el 8 por ciento de los estadounidenses adultos ha visto Fahrenheit 9/11, el 18 por ciento planea verla pronto y el 30 por ciento la verá cuando aparezca en video, lo que sucederá unas semanas antes de las elecciones del 2 de noviembre.
Apoyo de la sociedad civil Citizens United, que agrupa abogados conservadores de todo el país, presentó una queja ante la Comisión Federal Electoral, alegando que los anuncios televisivos del filme violan leyes federales, porque contienen ataques contra Bush pagados con fondos corporativos, lo cual está prohibido por las leyes electorales federales. De igual manera un grupo prorepublicano de Sacramento, California, Move America Forward “advirtió” sobre la “mala calidad” de la película de Moore, a través de correos electrónicos, dirigidos a los dueños de los cines que pretendían exhibirla. A esos ataques, el grupo liberal MoveOn PAC respondió enviando más de 100 mil correos electrónicos que invitaban a los destinatarios a ver la película. En el correo de MoveOn, su director Adam Ruben asegura que “es antiamericano decirle a la gente ‘no tienes derecho de ver esta película y crearte un criterio propio’”. Asimismo, en el territorio estadounidense se han proyectado funciones financiadas por particulares que apoyan a Moore. Personalidades como Madonna, Drew Barrymore, Ben Stiller, Chris Rock, Meg Ryan, Whoopi Goldberg, Steven Spielberg y Linda Ronstand han apoyado la película. Goldberg incluso perdió un contrato para representar a una empresa productora de alimentos dietéticos y Ronstand fue expulsada de un casino de Las Vegas en donde se presentaba, ambas por hacer comentarios favorables a Moore y a Fahrenheit 9/11.
Hasta las entrañas Bush rechazó la propuesta y el día de la exhibición Moore tampoco se presentó, prefirió permanecer en Boston, Massachussets, donde se celebra la Convención Nacional Demócrata. Aunque la mayor parte de los periódicos estadounidenses restaron importancia al hecho, The New York Times y otros diarios de gran circulación publicaron boletines de Reuters y Associated Press. El boletín de Reuters (Cientos ven Fahrenheit 9/11 en el pueblo de Bush) destaca la gran afluencia de personas de todo el estado de Texas para ver la cinta en un lugar llamado Crawford Peace House, en cuyo estacionamiento se desplegó una pantalla inflable sobre la que se proyectó la película. Más adelante aclara la nota que la mitad de los asistentes parecía ser gente llegada de fuera, entre ellos, estudiantes belgas de intercambio académico. Igualmente el boletín se refiere a un rally en apoyo al presidente Bush que se realizaba simultáneamente a media milla de distancia, donde, entre las personas que apoyaban a Bush, se hallaban pequeños comerciantes que venden “souvenires presidenciales” en la avenida principal de Crawford y el centro comercial Lone Star Parkway. El documento aclara que los habitantes de esta pequeña localidad acostumbran realizar regularmente esta muestra de apoyo a su presidente. Por su parte, el boletín de Associated Press (Fahrenheit 9/11 se exhibe cerca del rancho de Bush) consigna que a la proyección del filme asistieron unas tres mil personas, tres veces más de lo originalmente esperado.
Moore apoya a Kerry Hasta antes de la aparición de Moore, en la Convención Nacional Demócrata, su postura frente a la candidatura de Kerry había sido incierta. En la batalla por la precandidatura Moore se mostró como un ferviente seguidor de Howard Dean, el más radical de los precandidatos. Sin embargo, en entrevista televisiva con George Stephanopoulos del programa de noticias This week de ABC, dijo que le encantaría ver fuera de la Casa Blanca a George W. Bush, lo que se tomó como una declaración de apoyo a Kerry: “No fingiré que éste es un trabajo periodístico justo y equilibrado... Me gustaría ver salir a George W. Bush de la Casa Blanca”. Aunque en la Casa Blanca han preferido no mencionar el tema de la película, al preguntársele acerca de la forma como son presentadas las relaciones de la familia Bush con los Bin Laden en Fahrenheit 9/11, el expresidente George Bush calificó a Moore de “bola de lodo” y a la película de “un enviciado ataque personal contra mi hijo”. LA ONDA® DIGITAL |
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