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Arana: “El teatro Solís será usina
cultural y pieza clave de la ciudad”
Luego de la
ejecución del Himno Nacional, el pasado 25 de agosto, el
intendente de Montevideo Mariano Arana se dirigió a los
presentes con un discurso en el que subrayó la intensa labor
desplegada por los trabajadores que hicieron posible que en
tiempo y forma se lograra concretar la reapertura del Teatro
Solís.
Finalmente se refirió a la trascendencia del hecho cultural y
designó ciudadanas ilustres a Estela Medina, Sara Nieto y Nibia
Mariño.
”Autoridades nacionales,
departamentales y locales, invitados
extranjeros, amigas y amigos.
A 148 años de la inauguración de esta Sala y a 179 años de la
Declaratoria de nuestra Independencia, creo que todos nos sentimos
emocionados en esta jornada de resonancias múltiples.
Resonancia histórica, resonancias estéticas, resonancias
esperanzadoras de cara al presente y de cara al futuro. La reapertura de
un teatro, el abrir las puertas de un espacio destinado a promover la
cultura y las artes, es siempre, (debe ser siempre) motivo de
celebración.
Quiero ante todo y frente a ustedes, expresar mi profundo
reconocimiento a numerosas personas y entidades.
Agradezco, en primer lugar, a los obreros y a los técnicos de mi
país, a aquellos que con el trabajo de sus manos, con su esfuerzo
físico, con su inteligencia y con su talento, levantaron estos muros,
estas estructuras y estas complejas instalaciones, evidenciando no
sólo su compromiso laboral y profesional, sino también, un auténtico
orgullo en tanto uruguayos, y un inocultable cariño para con el fruto
de su propio esfuerzo.
Agradezco a todos quienes participaron en la concreción de esta obra,
como empresarios, proveedores, subcontratistas, asesores en diversas
disciplinas, investigadores, historiadores, gestores culturales.
Agradezco el trabajo paciente y laborioso de restauradores, de
artistas y artesanos mayoritariamente uruguayos, pero también de
cooperantes internacionales que recuperaron pinturas, palcos,
luminarias, mobiliario, y multitud de elementos ornamentales.
Agradezco y valoro el trabajo sensible y denodado de todos,
absolutamente todos los profesionales, técnicos y especialistas que
participaron del largo y complejo proceso de indagación,
relevamiento, proyecto y dirección de las obras.
Agradezco asimismo a los trabajadores de la cultura, a los
periodistas, creadores, intérpretes y espectadores, a quienes este
espacio está especialmente dirigido, y que se mantuvieron expectantes
para disfrutar de este día.
Agradezco el estímulo, el apoyo y la colaboración de todos quienes
desde los más diversos ámbitos institucionales, desde nuestro equipo
de gobierno municipal, la Junta Departamental, el Parlamento, la
Comisión Nacional del Patrimonio, los funcionarios de la Intendencia
Municipal, los medios de comunicación, la Comisión del Teatro Solís
integrada por ciudadanos de los más diversos perfiles, a la que
invoco en la persona de su presidente, el Dr. Carlos Cassina; los
vecinos que tanto hacen por la cultura en los distintos barrios de
Montevideo, y en definitiva todos cuantos realizaron esfuerzos
confluyentes para que la realidad presente fuera posible.
Agradezco a las entidades crediticias públicas y privadas que
confiaron en nosotros, para llevar a cabo este emprendimiento.
Agradezco muy especialmente a los integrantes del cuerpo diplomático,
a los países, a las ciudades y a las regiones amigas que realizaron
diversos aportes solidarios con los cuales potenciamos los siempre
acotados recursos disponibles.
A través de estos agradecimientos, queremos reafirmar nuestra
convicción de que la culminación de una empresa de las
características y relevancia como la que estamos disfrutando en esta
noche, nunca es fruto del esfuerzo de una sola persona, sino que
siempre es resultado de una actuación colectiva.
En más de una oportunidad hemos señalado que a las ciudades no las
hacen tan sólo los arquitectos ni los ingenieros ni los intendentes.
A las ciudades las hace la gente, sus pobladores, en un proceso
acumulativo y continuado de permanencia y de cambio.
La ciudad es siempre, tal como lo afirmaba nuestro recordado amigo e
inspirador, el arquitecto Antonio Crayota, una obra coral. Y yo
agregaría, además de coral, polifónica. En esa obra coral y polifónica,
cada generación, cada persona, tiene derecho a incorporar sus anhelos,
sus inquietudes, su contribución. Este edificio, de tan honda
significación urbana y ciudadana, también es una muestra de ello.
Aspiramos a que quienes vengan después de nosotros, en tiempo próximo
o lejano, puedan apoyarse en estos logros y continuar el camino, ya
iniciado, proponiendo ¿por qué no? nuevas metas, y objetivos aún más
ambiciosos.
Porque esta noche debemos hablar no sólo de ayer sino del hoy, y del
inmediato mañana.
Tal como lo señalan los afiches alusivos que se han colocado en estos
mismos días en muchos rincones de nuestra ciudad : "El futuro habita
en la memoria"
En la noche de hoy, amigos, más que nunca, reafirmo esta convicción.
Considero que nuestra mejor contribución a la ciudad de Montevideo y
a toda su gente, no es dejar un teatro restaurado, una obra
culminada, un edificio reinaugurado.
Nuestra mejor contribución es la de contribuir a un proceso; que
otros podrán retomar y eventualmente continuar, asumiendo la valoración
crítica de lo hasta aquí obtenido.
Nuestra mejor contribución será el haber realizado un aporte en la
dirección que consideramos adecuada, asumiendo el legado de nuestros
mayores, respetándolo y en lo posible, mejorándolo, para disfrute de
las próximas generaciones.
Apostamos a que este Teatro, que hoy reabre sus puertas a casi un
siglo y medio de su audaz inauguración, en un período igualmente
complejo de nuestra historia patria, se interprete como un espacio de
todos los ciudadanos de Montevideo y de todos los compatriotas a
escala nacional. No como ámbito minoritario o excluyente, sino abierto
al
colectivo social, gracias a una gestión audaz, moderna y eficiente.
El Teatro Solís debe transformarse en un auténtico emprendimiento
cultural con indudable proyección económica y social; verdadera usina
cultural, pieza clave del distrito central de la ciudad y componente
dinamizador de nuestra Ciudad Vieja, tan querida y tan vulnerada en
tiempos de la barbarie autoritaria.
Este Teatro debe transformarse en opción turística y cultural de
proyección regional e internacional; en posibilidad de trabajo y de
empleo para miles de personas; ámbito receptivo para el
esparcimiento, el disfrute estético, y el reconocimiento de nuestros
mejores valores.
Confiamos en que el Solís reabierto, se transforme en una oportunidad
para muchos compatriotas, en el marco de una construcción democrática
y republicana a la que todos aspiramos y a la cual, sin excepción,
todos nos debemos.
Lo percibimos como un símbolo del Uruguay que debemos construir entre
todos, preservando lo mejor de nuestro acervo histórico y apostando a
lo nuevo, a las transformaciones necesarias de cara al porvenir.
Sin menosprecio al pasado pero sin temor a la innovación creadora.
Estamos absolutamente convencidos que en este Uruguay en
transformación para el que estamos trabajando, la apuesta a la
cultura, en sus más variadas y diversas manifestaciones, debe
constituirse en componente medular.
A nuestro criterio, las políticas socio - culturales constituyen
apuestas esenciales para reafirmar los ideales de respeto integral a
los derechos básicos que, como personas, merecen todos y cada uno de
nuestros conciudadanos, en sentido congruente con los ideales
democráticos y de justicia, tan caros a nuestra tradición nacional.
Para completar esta gala, y otorgándole el relieve que la misma
merece, y antes de dar comienzo al espectáculo lírico, el gobierno
municipal ha resuelto homenajear, reconociendo ante todos Ustedes
como "Ciudadanas Ilustres" de Montevideo, a tres reconocidas
intérpretes compatriotas; cada una de ellas, destacadísima referencia
en sus respectivas disciplinas.
A tres personalidades representativas de la danza, la música y el
teatro, cuyas historias de vida y cuyas trayectorias artísticas,
mucho tienen que ver con este espacio mágico.
Me refiero en primer lugar, a la señora Sara Nieto; me refiero a la
señora Nybia Mariño y me refiero finalmente, a la señora Estela
Medina.
Para ellas tres, grandes artistas y a partir de hoy, "ciudadanas
ilustres" de Montevideo, solicito les reiteremos un muy cálido
aplauso.
Por último, amigos, no quiero y siento que no debo culminar esta
intervención, sin hacer referencia expresa, entre tantos queridos
compatriotas que hoy no pueden acompañarnos, a dos grandes amigos del
Teatro Solís y de todos nosotros.
Me refiero al primer actor de nuestra Comedia Nacional, el muy
querido Alberto "Beto" Sobrino, recientemente desaparecido, y me
refiero al General Líber Seregni; eminente ciudadano de estatura
mayor, de amplio reconocimiento nacional e internacional.
Ambos merecían estar presentes en este momento y ciertamente lo
están, en el emocionado recuerdo y el cariño que les profesamos.
Y ahora amigos, que se extingan las palabras y las luces, y que se
encienda la música.
Demos paso a la Orquesta Filarmónica de Montevideo, al Coro del SODRE
y a los solistas nacionales y extranjeros, protagonistas, junto, con
el Teatro, de esta histórica jornada. Muchas gracias. LA
ONDA®
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